close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
El Blog de LEXIA
Por Lexia
En LEXIA somos expertos en descubrir y aplicar insights; ¿pero qué es un Insight? Es una compre... En LEXIA somos expertos en descubrir y aplicar insights; ¿pero qué es un Insight? Es una comprensión fresca y profunda de los sentimientos, motivaciones e ideas de las personas. Somos un colectivo interdisciplinario de humanistas que ha desarrollado un amplio conocimiento sobre distintos targets (niños, teens, mujeres) a lo largo y ancho de la estructura socioeconómica (base de la pirámide, clases medias, affluent), correlacionándolo con sus procesos como seres sociales (ciudadanos, audiencias y consumidores). En este espacio encontrarás información para descifrar y entender mejor las necesidades, deseos, temores y esperanzas que mueven a nuestra sociedad. Bienvenido a la mirada LEXIA. (Leer más)
De bolsas y prejuicios
Llegaron los 80 y la bolsa de plástico se convirtió en la nueva “moda”; la bolsa del mandado dejó de tener un beneficio funcional y se convirtió en una bandera de un prejuicio social.
Por Lexia
16 de julio, 2019
Comparte

Por: Mónica madrigal (@monmao)

 

Reexamina todo lo que se te ha dicho… descarta lo que insulta a tu alma.

Walt Whitman

 

… Y entonces corrí a Amazon y me dispuse a buscar unas bolsas ecológicas… Sí ecológicas… ¿Por qué? –Porque no iba a ser una mala persona con el medio ambiente, esa a la que volteas a ver porque ¡NO TRAJO SUS BOLSAS! No, esa no soy yo.

¿Qué pasa con este tema de los plásticos que ha revolucionado las redes, las tiendas online, y a las personas creativas?

No me queda claro cuándo fue el inicio exacto de esta tendencia, pero lo que es un hecho es que el boost lo dió la famosísima ley de CDMX, en la que ya a partir de 2020 no se podrán usar bolsas plásticas de un solo uso ni popotes…

De pronto en todos lados lo “in” es llevar tus bolsas reusables a donde vayas; llevas bolsa para fruta y verdura, tuppers para carnes frías o queso, y una bolsa para llevar todas esas bolsas, además de llevar un termo o vaso reusable cuando compras café, no usas popotes, etc., etc.

En las tienditas de las esquinas no te dan bolsa y en algunos lados te preguntan si vas a querer bolsa, a lo cual yo escucho: “¿Va a querer bolsa? ¿Le vale el ambiente? ¿Qué no sabe cómo está el mundo?” -y si no llevas la tuya, te la tienes que ingeniar con malabarear los artículos y la correa del perro, con el fin de no quedar mal frente a los demás…

¡Cuánta conciencia! ¡Cuánta capacidad de pensar en el planeta..!

Pero… ¡MOMENTO! ¡Eso ya lo había visto antes..! ¿Dónde? ¿Dónde? ¿En qué película fue?

¡Ah, noooo!, ¡esperen..!

¡Así era antes! ¡Sí! En este mismo país y ciudad…

Cuando se usaban bolsas de mandado reusables… ¿Se acuerdan de esas de malla? ¿Y qué me dicen de esas que la carnicería le daba a las mamás o abuelitas? (Reto a que alguien diga que en su familia nunca hubo una).

Ahí se iba recolectando todo lo que se compraba, desde el kilo de pollo, hasta la cajita de cerillos para la estufa.

¡Es más! ¡Hasta la patita iba al mercado con canasta y rebozo de bolita!

Estas bolsas de malla, de tela o periódico era lo que se utilizaba para todo, y se reusaba y se apoyaba al planeta sin tener que publicarlo en Instagram.

Pero… ¿qué pasó? Pues llegaron los 80 y la bolsa de plástico se convirtió en la nueva “moda” y entonces, estos objetos que se usaban de forma muy oportuna dejaron de tener un beneficio meramente funcional, y se convirtieron en una bandera de un prejuicio social (ouch).

Usar una bolsa de malla para el mandado se asociaba con un nivel socioeconómico bajo, y además de pésimo gusto… ¿Usar la de la carnicería para comprar cosas? ¿Por qué?, si me dan de plástico (horribles, por cierto, pero con mejor vista hacia afuera, o al menos eso creíamos). A nadie se nos ocurrió que tal vez tenía otra función…

¿Y qué creen?, que estamos regresando para allá… estas bolsitas de malla están en tendencia. Se hacen con diseños originales (tendencia vintage + ecología = combinación ganadora), las bolsas de la carnicería no son tan mala idea y ¿saben qué?, hasta nos sentimos bien de usarlas… ¿por qué?, porque ahora la autoexpresión es diferente. Dejó de ser un símbolo de antiguo y mal gusto, a convertirse en un artículo que grita: “soy una persona que le importa el medio ambiente, además de trendy y nice”.

Ahora ya decimos “sin bolsa” y paramos el pecho con orgullo; porque estamos colaborando al ambiente y ya no estamos afectando al mar y a la pobre tortuga del video.

La cuestión es que; si lo piensa uno bien, de alguna forma, estamos regresando al mundo de antes, a ese que considerábamos viejo y poco evolucionado, ese que criticamos porque no sabía nada de la tecnología…

Y en ese tiempo (que no es que sea demasiado lejano), la gente usaba menos plásticos, se usaba la bolsa del mandado, se envolvían cosas en periódico; hasta que llegó la modernidad, y con ella, nos creamos un mundo en donde lo que no era “moderno” o “classy” no estaba bien, y vimos feo la bolsa del mandado y al periódico, y no me imagino qué pensamos de la persona a la que se le ocurrió llegar al super con un tupper o un envase para ser rellenado.

Qué suerte que el prejuicio y la moda giraron hacia este lado, (soportado por numerosos estudios e información relevante) y así al que le conviene es al planeta (que la verdad no anda nada bien).

Y este escrito no va para nada en contra de las bolsas o los esfuerzos que estamos haciendo para tratar de revertir un poco todo lo que le hemos hecho a nuestro planeta, sino que es una reflexión al impacto que tienen los prejuicios en todo lo que nos rodea, y en este tema específico…

Por sentirnos “in” vimos con desdén a las bolsas de malla y no nos hubiéramos atrevido a llevar cargando una bolsa del mandado o un envase (¿y nuestra comodidad?), pero ahora… que todos sepan que llevo mis bolsas, mis envases de vidrio, mi popote de metal que llevo casualmente en mi bolsa. Habría que reflexionar qué tanto lo hacemos por mostrar una imagen y mantener una moda, o porque en verdad estamos poniendo una mini migajita de ayuda en todo este desastre que hemos creado…

Y bueno, si aplicamos esta reflexión a todo lo que nos rodea; nos creamos tantos prejuicios y mapas mentales, a veces es por una idea, a veces por una forma de pensar, por una forma de amar, por una forma de vestirse; que no nos damos cuenta del impacto que tienen en todo lo que nos rodea.

Seguramente faltan muchos prejuicios por eliminar u olvidar para que dejemos de afectar de forma negativa a nuestro contexto, de forma física o de forma emocional…

Pero debo decir que me encanta estar viviendo en este momento; donde es más fácil cuestionarnos y hemos aprendido a aceptar las cosas y a las personas, poco a poco.

Ahora los niñ@s crecen con una visión de la inclusión y la diversidad que yo nunca tuve (y no, no voy a decir mi edad, pero sépase que no la tuve jeje), para ellos es mucho más fácil entender la diversidad, tienen mucha mayor preocupación por el ambiente y va mucho más allá de usar o no bolsas plásticas.

En fin, creo que el reto es, desaprender los prejuicios, abrir la mente y crearnos nuevas ideas que afecten que forma positiva el mundo que nos rodea…

Y claro, USEMOS BOLSAS REUSABLES (o canastas como la patita).

@LexiaGlobal

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte

¡Muchas gracias!


Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.