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Por Médicos Sin Fronteras
Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización médico-humanitaria internacional que aporta su... Médicos Sin Fronteras (MSF) es una organización médico-humanitaria internacional que aporta su ayuda a poblaciones en situación precaria y a víctimas de catástrofes de origen natural o humano y de conflictos armados, sin discriminación por raza, religión o ideología política. En reconocimiento a su labor, MSF recibió en 1999 el Premio Nobel de la Paz. Contáctanos en: www.msf.mx en Twitter: @msf_mexico Facebook: www.facebook.com/MSF.Mexico o YouTube: www.youtube.com/user/msfmexico (Leer más)
Haití: pacientes saturan hospital de MSF tras un recorte de fondos en la atención médica
La reducción del financiamiento de donantes internacionales y la inversión limitada del gobierno haitiano en la asistencia médica, ponen la vida de muchas mujeres en situación de riesgo.
Por Médicos Sin Fronteras
10 de diciembre, 2015
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Foto: © Shiho Fukada/Panos

Foto: © Shiho Fukada/Panos

Un número sin precedentes de mujeres embarazadas buscan asistencia médica en el Centro de Referencias para Urgencias Obstétricas (CRUO), un hospital gestionado por Médicos Sin Fronteras (MSF) en Puerto Príncipe enfocado en la atención de complicaciones obstétricas, tras un recorte del financiamiento de donantes internacionales, que se suma a una inversión limitada del gobierno haitiano destinado a la asistencia sanitaria.

A raíz de estos recortes, la unidad neonatal del CRUO de MSF admitió un 32% más de recién nacidos en 2014 y la derivación de mujeres embarazadas a este centro se incrementó un 18%. Los números de admisión son los mismos en 2015.

Foto: © Shiho Fukada/Panos

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El gobierno canadiense finalizó su programa “Manman Ak Timoun una Sante” (MATS) en 2013, que se focalizaba específicamente en salud materno-infantil. Esto es parte de un recorte global de financiación internacional para la atención médica en Haití, que había servido para cubrir muchos de los vacíos en la asistencia sanitaria maternal y de otros tipos de atención médica.

Mientras tanto, Haití planea utilizar sólo el 5.4% de su presupuesto en atención sanitaria en 2015-2016. En cambio, su país vecino, la República Dominicana dedicará el 11.5% de su presupuesto en atención sanitaria.

“La inversión en la atención médica obstétrica ha mostrado claros resultados en Haití. Con estos recortes en el financiamiento se está poniendo la vida de las mujeres en situación de riesgo”, dijo Paul Brockmann, Director de MSF en Haití. “Durante el pico anual de natalidad de Haití, que se extiende desde agosto hasta enero de cada año, las cosas han sido aún peor. Este aumento de la demanda de asistencia sanitaria materna es totalmente previsible, y debido a los recortes, el sistema se encontró completamente sin preparación. Estos recortes necesitan ser revertidos”.

 Foto: © Shiho Fukada/Panos

Foto: © Shiho Fukada/Panos

Foto: © Shiho Fukada/Panos

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Foto: © Shiho Fukada/Panos

Foto: © Shiho Fukada/Panos

El aumento en la demanda ha forzado al CRUO de MSF, gestionado de manera independiente sin financiamiento gubernamental internacional y que por lo tanto, no se ha visto afectado por esta reducción, a priorizar sólo a aquellas personas con mayor riesgo de tener complicaciones durante el parto. Pero las mujeres que no cumplen con estos criterios de admisión encuentran ahora pocos espacios antes de que su situación se deteriore lo suficiente para reunir esos requisitos.

Foto: © Shiho Fukada/Panos

Foto: © Shiho Fukada/Panos

Serene Princeton, una de esas madres jóvenes, no reunió inicialmente los estrictos criterios de admisión de MSF. Entonces fue al hospital general pero estaba en huelga, y otros hospitales sólo aceptaban mujeres embarazadas a punto de parir, y ella no lo estaba. Después de que comenzó a sangrar y temiendo que moriría junto a su bebé, ella volvió al CRUO por segunda vez. Para entonces su situación cumplía los criterios de MSF y ella fue admitida.

Serene, junto con Cherline, Stephanie y Guerda, fueron atendidas en el hospital de MSF. Éstas son sus historias:

Serene Princeton

Durante dos semanas, Serene Princeton estuvo perdiendo líquido amniótico de manera considerable. Ella visitó diferentes hospitales en Puerto Príncipe en busca de ayuda, y por un corto tiempo la pérdida se detuvo. En ese momento, visitó primero el Centro de Referencias para Urgencias Obstétricas (CRUO) del hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF), donde nació su primer hijo hace un año y medio. Pero en esta ocasión ella no fue admitida ya que no reunía los criterios de MSF –las camas de maternidad disponibles en Puerto Príncipe son tan pocas que MSF se ve forzado a dar prioridad a las personas que tienen mayor riesgo de contraer complicaciones durante el parto. Serene fue al hospital general pero estaba en huelga. Fue a otros hospitales pero sólo estaban aceptando mujeres embarazadas a punto de parir. Fue a clínicas por toda la ciudad. Ella comenzó a sangrar y tenía temor a morir con su bebé. Desesperada, regresó a CRUO por segunda vez, y allí explicó que se estaba muriendo. Su voz se había ido por el llanto. En ese momento, su situación reunía los criterios de MSF y fue admitida. Estuvo en trabajo de parto durante tres días antes de finalmente dar a luz por cesárea a su hijo Dieudens. Ambos se encuentran bien.

Serene Princeton. // Foto: © Shiho Fukada/Panos

Serene Princeton. // Foto: © Shiho Fukada/Panos

Cherline Pierre (24)

Cherline tiene ya una dilatación de ocho centímetros y la presión arterial muy alta cuando llega al Centro de Referencias para Urgencias Obstétricas (CRUO) del hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) el 16 de octubre pasado. Es llevada inmediatamente del área de triaje a la sala de partos. Pero su parto se detiene y su dilatación incluso se reduce a siete centímetros. Cherline es trasladada de la sala a otra cama.

Ella puja durante su trabajo de parto por siete largas horas. Está llevando mucho tiempo y le explica a la enfermera que no entiende por qué. Pero de repente, sucede: Cherline es llevada nuevamente a la sala de partos, junto a otras mujeres también en trabajo de parto, y da a luz a una niña sana. Su beba es trasladada a la mesa de examinación, envuelta y colocada bajo luces cálidas. El personal médico le aplica una pomada amarilla debajo de sus párpados para prevenir infecciones oculares que pueden ocurrir durante el nacimiento.

Al día siguiente, Cherline es transferida a otra sala para realizarle un monitoreo. Clercy, su marido, la visita con regularidad, sosteniendo a la beba con una mirada un poco desconcertada. Cuando la niña llora, la sostiene con torpeza, pero ella no deja de llorar. Tiene hambre. Cherline la amamanta, pero encuentra dolorosos los primeros intentos. La enfermera le da algunos consejos.

Cherline y Clercy deciden nombrar a su hija Esther Clercy, y a la mañana siguiente los tres se van a casa. Clercy cubre a su esposa y a su hija recién nacida del sol con dos nuevos paraguas, que aún tienen las etiquetas puestas. Ellos suben a un tap tap -un microbus. Está repleto, pero los pasajeros se mueven para permitir que Cherline se siente adelante con Esther. Bajan en la comisaría y caminan con sus paraguas a un campo de refugiados construido después del terremoto de 2010 para las personas que quedaron sin hogar. Es una larga caminata bajo el calor del mediodía por un camino de tierra. Clercy toma a la beba y camina un poco por delante, ansioso de llevarla a casa: un refugio de 15 metros cuadrados con chapas de metal para las paredes y el techo. En el lado derecho hay una cama, en el lado izquierdo una pequeña mesa. Sus pertenencias se encuentran en un armario. Adentro hace aún más calor que afuera.

Cherline acuesta a su beba en la cama. Ella está feliz de estar en casa. 

Cherline Pierre. // Foto: © Shiho Fukada/Panos

Cherline Pierre. // Foto: © Shiho Fukada/Panos

Stephanie Norbrun (29)

Stephanie es vendedora y su esposo, Wisnel Compert, es carpintero. Stephanie lleva 30 semanas de embarazo y su presión arterial es muy alta. Ella fue referida originalmente al Centro de Referencias para Urgencias Obstétricas (CRUO) del hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) el 16 de octubre, desde el Centro de Salud Pernier al Hospital de La Paix, donde había sido admitida dos días antes. Pero allí no había médicos para tratarla, por lo que a ella y a los otros pacientes se les solicitó que volvieran a sus casas. Afortunadamente, antes de salir, una enfermera revisó la presión arterial de Stephanie y le dijo que fuera al hospital CRUO de MSF. Stephanie y Wisnel no tenían nada preparado –no tenían cambios de ropa ni elementos de higiene. Hasta el momento en que fue a la clínica Pernier, no había tenido problemas con su embarazo. Cuando llega tenía hipertensión y alta temperatura. A las 10.15 es inducida con una dosis de oxitocina y comienza a tener contracciones, pero luego desaparecieron. A las 12.30 su partera Francette Pierre Joseph le da otra dosis. Recibe nuevas dosis cada seis horas hasta que se encuentra en un activo trabajo de parto. Al final del día, las contracciones aún no habían comenzado de nuevo. Ella se sienta en la cama disfrutando de la cena con su esposo a su lado. Stephanie finalmente dio a luz por cesárea al día siguiente.

Stephanie Norbrun. // Foto: © Shiho Fukada/Panos

Stephanie Norbrun. // Foto: © Shiho Fukada/Panos

Guerda Jean (24)  

Guerda Jean (24) es llevada al Centro de Referencias para Urgencias Obstétricas (CRUO) del hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) la mañana del 17 de octubre con una severa pre-eclampsia. Sus piernas están tan hinchadas que su piel se ha partido, dejando una herida abierta. Guerda ya ha tenido dos cesáreas, y si tiene una tercera, su útero quedará muy vulnerable para enfrentar otro embarazo.

Durante más de un día el equipo médico intenta estabilizarla y reducir su presión arterial de 170/120. Tienen éxito en lograr disminuirla a 160/120, pero aún no se estabiliza. Por la tarde, la condición de su bebé empeora y a Guerda se le da oxígeno. El equipo y Guerda discuten si llevar a cabo una cesárea con el fin de salvar al niño, a pesar de que aún no se ha estabilizado y su útero se verá seriamente debilitado.

Por un momento, el bebé mejora, pero a la mañana siguiente su estado se deteriora más y Guerda se somete a una cesárea. Da a luz a una niña sana. Sin embargo, con tres cicatrices, ahora su útero se encuentra muy vulnerable para cualquier embarazo futuro. Por lo tanto, siguiendo el consejo médico, Guerda ha decidido esterilizarse.

Guerda Jean. // Foto: © Shiho Fukada/Panos

Guerda Jean. // Foto: © Shiho Fukada/Panos

 

@MSF_Mexico

 

 

El triaje es un sistema que permite clasificar a los pacientes que concurren a un servicio de urgencia de acuerdo con la gravedad de su condición.

 

Médicos Sin Fronteras (MS) abrió el Centro de Referencias para Urgencias Obstétricas (CRUO) en marzo de 2011. Más de 27.000 niños han nacido allí y más de 10.000 bebés prematuros han sido admitidos en su departamento de neonatología. MSF trabaja en Haití desde 1991 y actualmente también gestiona una unidad especializada de quemados en el Hospital de Drouillard, un hospital en Martissant, y un equipo de emergencia para dar respuesta al cólera que se encuentra desplegado en todo el país.

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