Hacia un modelo ético de comunicación política - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
El blog de Voz y Voto
Por Revista Voz y Voto
Espacio plural y objetivo para la reflexión, debate y análisis sobre el acontecer electoral, po... Espacio plural y objetivo para la reflexión, debate y análisis sobre el acontecer electoral, político y legislativo de México y el mundo, en el cual comparten sus visiones quienes hacen política y quienes la analizan. Desde hace 28 años somos un medio especializado en política y elecciones con la revista mensual impresa “Voz y Voto”, que distribuye a todo el país, y el portal www.vozyvoto.com.mx. (Leer más)
Hacia un modelo ético de comunicación política
Es necesaria una ética que sea responsable con lo que se dice y con lo que los mensajes políticos producen.
Por José Ramón Narváez Hernández
3 de julio, 2021
Comparte

El modelo de comunicación política (MCP) en todo el mundo se relaciona necesariamente con la tecnología. Nos queda claro que no queremos un MCP meramente algorítmico; no se rechaza el uso de la tecnología y su incidencia en lo electoral, por el contrario, se trata de buscar soluciones que sean inclusivas y sumen las diferentes vertientes de la comunicación, la libertad de pensamiento y la libertad de expresión.

Después del caso de Cambridge Analytica -lo cual dejó muy claro que la investigación generada utilizando los recursos de internet requiere una supervisión ética mucho más cercana- hay una preocupación por la posible incidencia de la tecnología en la democracia, sobre todo, por la posible manipulación subyacente.

La política necesita de la información, la cual se desarrolla en dos frentes íntimamente relacionados: a) la información para la toma de decisiones b) la información que generan los actores políticos. Eso nos lleva justo a la comunicación política, la cual supone: a) Información política b) Medios de comunicación de lo político. Diversas entidades se involucran en los procesos de comunicación, eso requiere mucha pesquisa y circulación de datos, la mayoría de ellos relacionados con las personas que participan en las actividades políticas de una sociedad determinada.

En la investigación tradicional donde intervienen seres humanos -por ejemplo, en psicología o medicina- cada participante debe dar su consentimiento explícito para el uso de sus datos personales. La “ciencia de datos” debería trabajar con el consentimiento informado de todos los participantes, para que conozcan el uso que se dará a sus datos, aún a pesar del número extremadamente alto de participantes. Aquí ya encontramos un problema de tipo ético; en lo político, muchas veces estos datos no son obtenidos de una manera lícita, informada y voluntaria. Los datos sirven para perfilar, segmentar y después condicionar neuronalmente al electorado, utilizando la propia información que ellos mismos han generado. Suena terrible, pero es así y podría ser aún peor, en tanto que se sigue avanzando en técnicas de marketing político, lo que se ha llegado a nombrar como “psicopolítica”.

El uso de la tecnología en el modelo de comunicación política parece no ser del todo ético, las personas no son objetos de comercio ni sus datos personales, tampoco se les debería manipular para que tomen una decisión política; de otro modo se vulnera la esencia de la democracia que es la libertad humana: el respeto a la voluntad política y la libre participación en los asuntos públicos.

En México se ha avanzado a pasos agigantados en todos los temas jurídicos involucrados en el modelo de comunicación política, por ejemplo, en el caso de la protección de los datos personales, en la necesidad de generar campañas electorales que sean menos calumniosas y más propositivas y ahora en el uso responsable de las redes sociales; pero si algo queda claro de lo que ha sucedido a nivel internacional en este tema es que el derecho no alcanza, es necesaria una ética que sea responsable con lo que se dice y con lo que los mensajes políticos producen.

El otro gran pendiente es que tenemos que elevar la calidad de nuestra información en las campañas, elevar el nivel de discusión y cifrarlo en ideas y no ataques personales; pero eso en gran medida debe ser exigido por la misma sociedad, en una especie de derecho de las audiencias electorales, las autoridades administrativas y jurisdiccionales electorales funcionarían como una especie de ombudsman para proteger la calidad informativa. La calidad es un tema ético, pues supone la profesionalización y excelencia de los actores políticos, por ello, esta actividad de acompañamiento para garantizar un derecho a la buena información política no es únicamente jurídica, sino que tiene tintes más parecidos a los que brindan los organismos no jurisdiccionales de protección a los derechos humanos, en este caso a los derechos político-electorales.

La propuesta es para generar un mecanismo de protección de las audiencias electorales a modo de ombudsperson o comisión de ética electoral (digital) con recomendaciones que puedan mejorar estos aspectos de la vida política sin vulnerar la libertad de expresión.

Nos queda claro a todas y todos, que en las últimas campañas políticas, no sólo hubo una tremenda polarización, muchas veces querida, y alimentada por la desinformación -lo cual se conoce como infodemia-; si no que también hubieron campañas muy pobres en contenidos que apostaron muchas veces por lo fácil, entretener más que informar, lo cual, en algunos casos resulto en propuestas verdaderamente ridículas; a mi parecer ambos casos: infodemia y pauperización del MCP, son evidentes faltas de ética, querer conseguir a toda costa un cargo de elección popular sin reparar en el daño que se hace a la cultura democrática y a los derechos de los electores que merecemos estar bien informados, con contenidos verdaderos y propositivos.

* José Ramón Narváez Hernández, Escuela Judicial Electoral.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.