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El congal postapocalíptico
Por Jorge Hill
Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, mi... Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, milusos en la realidad. Twitter: @JorgeHill. (Leer más)
La mujer que lleva 15 años viviendo sin dinero
Por Jorge Hill
29 de agosto, 2011
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No estaba muerto, ni tan de parranda ¿Qué hago aquí en lunes? nada, colándome, ya ven cómo es uno, les platico una historia:

 

 Los antiguos bosses lovecraftianos

Heidemarie Schwermer empezó su historia hace 22 años, cuando un cambio de casa y situación la llevaron a vivir a Dortmund. En esta ciudad alemana se dio cuenta de la gran cantidad de vagabundos y pobres que la rodeaban, lo que la dejó en shock y la llevó a hacer algo al respecto. Schwermer abrió una casa de servicios y trueque en la que no se hacía intercambio de un sólo centavo y no existía ninguna transacción bancaria, simplemente se cambiaban objetos por otros, servicios por servicios u objetos por servicios. Aunque la idea no fue muy popular en un principio con los vagabundos, que no se sentían del todo a gusto con la idea de que una mujer blanca de clase media con educación universitaria los intentara ayudar, sí fue un éxito con la clase media desempleada y desesperada que tomó su “tienda” como principal (o más bien única) fuente de bienes y “trabajo”, palabra que pierde su definición contemporánea cuando la entendemos a través de los logros de Schwermer.

 

A raíz del éxito de su proyecto, Heidemarie decidió dejar su trabajo y bienes innecesarios. Hoy, a 15 años de su decisión, no sólo dice ser muchísimo más feliz, también está más sana mental y físicamente, no tiene seguro social ya que no quiere que el gobierno la tache de ladrona o “mantenida” (“Nini”, dicen ahora), tiene un ahorro de emergencias de 200 euros y vive con lo necesario, sabe que los lujos no son otra cosa que inventos de las corporaciones para enriquecerse a cambio de productos que no necesitamos en realidad, ha escrito dos libros al respecto cuyas ganancias han sido donadas a diversas obras de caridad y hoy su documental “Living without money” empieza a dar vueltas en el mundo en diversos festivales y proyecciones gratuitas.

Muchos aún ni siquiera se enteran de los fuertes movimientos mundiales que buscan el futuro sin un sistema monetario y bancario, otros aún lo ven con desprecio o incredulidad, como si fuera la fuente de mentes delirantes utópicas e idealistas, o en peores casos lo relacionan con algún tipo de neo-comunismo o neo-socialismo.

Aún apestando a muerto, el sistema financiero

autocrático nos sigue comiendo los sesos.

Pero Heidemarie muestra que tal vez un futuro sin pobreza, corrupción y violencia generadas y mantenidas por el sistema monetario, probablemente el gran mal actual, sea posible. Esto, si los grandes poderes del gobierno, títeres de los poderes corporativos y bancarios lo permiten, apoyados por la mentalidad que han instaurado y que es el sistema de valores del paradigma actual: Schwermer se ha topado con las comunes barreras mentales en la mayoría de la gente que simplemente aún no acepta que alguien pueda dar un servicio por otro o cambiar un objeto por otro, necesitados de credencialismo y supuestas garantías a través de la “oficialidad”, la propiedad privada, los derechos de autor y otros tantos artificios de un estado y sistema jurídico torcido y manipulado a su vez por el dinero mismo que defiende y gracias al que es sustentado.

 

¡Pero le trabajan eh, que nada en esta vida

es ´gratis´! – jiji, pendejos...”

Por otro lado nos encontramos también con las interpretaciones psicológicas, sociológicas o antropológicas que siempre alejadas de la ciencia dura y funcionando, tal vez sin quererlo, al paradigma añejo, tachan estos pensamientos y movimientos de rebelión ante la autoridad, ante figuras paternas, síntomas antisociales y demás racionalizaciones, auténticas chaquetas mentales de oscuras florituras y garigoleos rocambolescos, imposturas pseudointelectuales y pseudocientíficas a la disposición de la normalización, término con múltiples filos.

Uno de esos peligrosos anormales

Tal vez lo único que falta sea tener un par de huevos bien puestos, como los de esta viejita que a mí me parece estar haciendo logros más allá de prácticamente cualquier político y pensador actual, ya quisiéramos muchos tener el valor de simplemente no pedir permiso a quimeras y artificios; la frase que me viene por asociación y analogía es otra de mis favoritas constantes “Dios no existe, pero cómo estorba”.

Trailer del documental “Living without money” (“Vivir sin dinero”, lo siento, no encontré con subs en espaniols)

 


“¿Y eso nos escribes, aparte en lunes, Hill? ¡pinche cruel!”

Shock Therapy, que le llaman.

😉

 

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