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El congal postapocalíptico
Por Jorge Hill
Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, mi... Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, milusos en la realidad. Twitter: @JorgeHill. (Leer más)
8-3-11.info, el misterio que chafeó
Por Jorge Hill
30 de julio, 2011
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A mediados de junio de este año 2011, noticias que provenían de los rincones más geeks y clavados de internet empezaron a llamar la atención de todo tipo de personas en la red, el tema: una misteriosa página web.

Al entrar a la famosa e infame 8-3-11.info nos recibía una página blanca, sin fondo, con la foto, al parecer muy vieja, de una niña con una mirada penetrante y algunos rasgos perturbadores, como una muy ligera falta de simetría en la cara; debajo sólo las palabras “Help her” (ayúdala). Este tipo de cualidades están tan enraizadas en nuestro inconsciente que por muy ligeros que sean los rasgos, crean automáticamente una sensación de error, algo que nos fascina y nos alarma a la vez. Lo único que se sabía a ciencia cierta era que 8-3-11 correspondía al 3 de agosto de 2011, fecha en la que “el misterio” sería revelado. Para completar el simple pero bizarro cuadro, en el fondo, sin ningún botón para iniciarla o detenerla, llegaba a los oídos una grabación al parecer también vieja, distorsionada, llena de interferencia, en la que se podía distinguir la voz inexpresiva de una mujer o niña repitiendo palabras de manera monótona, creando la ilusión de algún tipo de clave.

En ese momento sólo habían 5 links, “Ask anonymously” que te llevaba al Formspring de la página (situación que le restaba un poco de romanticismo al misterio) y en el que se respondía a las preguntas de manera críptica y evasiva, pero se dejaba muy en claro que no era ningún tipo de aviso terrorista, que no se le haría daño a nadie, que no era un juego de realidad alternativa (ARG) o  una campaña virtual de marketing para ningún juego o película y que no se estaba sacando provecho económico. En otro link “about us” sólo nos llevaba a una página en blanco con el símbolo de una sombrilla; otro a una página con imágenes de la foto de la niña y la dirección de la página, listas para ser impresas y pegadas donde se quisiera por quien quisiera; el otro link con fotos que la gente empezaba a mandar de encuentros en la calle con esas mismas imágenes impresas y pegadas en algún inesperado lugar: cines, cafeterías, cruces peatonales, etc…

Cuando conocí “el misterio” ya era completamente viral y habían webs y blogs enteros dedicados al intento de resolverlo. Se había generado información e intentos de decodificación que iban desde lo inteligente e interesante hasta el clásico pirado religioso que encontraba oscuras y muy personales asociaciones con números relacionados a Jesús, los Iluminati, los Masones, los Grey de las Pléyades y el fin del mundo. Tuve mi momento de obsesión e hice un storify con la información que me parecía más relevante y menos loca (Se puede ver aquí).

¡No te metas con mi CU-CKOO!

Una investigacioncilla alejada de los cuckoos reveló que la grabación que se estaba usando venía de las ya de por sí misteriosas colecciones de The Conet Project, 4 discos recopilatorios de grabaciones de transmisiones a través de radios de onda corta y estaciones de números que se cree eran (y siguen siendo) usadas por espías alrededor del mundo y en especial en la época de la guerra fría. El Conet Project ha encantado a muchos y sus grabaciones han sido usadas en música por Steven Wilson (El productor y geniecillo musical detrás de Porcupine Tree y Blackfield), bandas de postrock como Boards of Canada y películas de Cameron Crowe como “Vanilla sky” entre muchas otras clavadeces del tipo.

La gente empezó a enloquecer y se veían incluso peleas en foros, comentarios de videos de youtube y blogs; me recordó a la locura generada por el famoso “4 8 15 16 23 42” de la serie “Lost” o el “28 days, 6 hours, 42 minutes, 12 seconds. That is when the world will end” de mi amada “Donnie Darko“.

Varios fans de “Silent Hill” también nos sentimos automáticamente enganchados por el sentido bizarro que todo parecía tener y que evocaba de diversas maneras a ese saga de juegos lleno de perversión, locura, sinsentidos, perturbaciones y misterios que ha hecho sentir angustia y tener pesadillas hasta al no-videogamer más incrédulo y machín.

 

Para no hacerles el cuento demasiado largo, como es mi costumbre, regresando de un viaje y viendo que faltaba ya menos para el 3 de agosto, me asomé a investigar qué más había pasado con todo esto para encontrar una terrible decepción. El dueño de la web había ya puesto un nuevo link que decía “An Explanation” y que prematuramente tiraba una maravilla viral por la borda, explicando que el asunto se le había salido de las manos y que todo había sido una simple diversión junto con otro amigo. En su “apología” apunta hacia algo correcto: la necesidad de la especie humana por tener misterios y resolverlos, la obsesión que causan y el encanto especial que lo viral tiene en internet.

En tantos lugares la decepción ha sido también acompañada de un “Si yo hubiera sido el de la web” y con toda razón. A diario, miles de compañías publicitarias intentan hacer publicidad viral sin éxito, ha sido estudiada a fondo y aún así, los elementos que una publicidad necesita para convertirse en un auténtico fenómeno viral siguen eludiendo al más estudioso y a las compañías de publicidad más maquiavélicas y teóricas.

Varios nos preguntamos, también, qué podría hacer Anonymous, ese “grupo” sin líderes que hasta la fecha sigue incomprendido por los medios masivos en el mejor de los casos y confundidos con hackers y cyberterroristas en el peor, con publicidad auténticamente viral como esa cuando en un sólo día a través de twitter se puede movilizar a casi 40,000 personas para que cierren sus cuentas de paypal a manera de protesta.

Lo bueno es que Anonymous son sólo un grupo de chavitos idealistas que no logran nada en la realidad…

LOL

 

En fin, 8-3-11.info fue bonito, mientras duró.

 

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