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Por Jorge Hill
Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, mi... Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, milusos en la realidad. Twitter: @JorgeHill. (Leer más)
Charlatanes con gotero: La Homeopatía
Por Jorge Hill
20 de mayo, 2011
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Después de una pesadilla tecnológica y varios días de caos cotidiano que me impidieron publicar la semana pasada, he vuelto. Así que agárrense y abran una chela, porque este está larguito, pero sabrotzo.

El tema que hoy “les ocupo” ya lo he cubierto en mis blogs, pero aprovecho la plataforma de Animal Político, que es leído por muchísima gente, para darle más exposición a un asunto que se podría considerar un problema de salud pública y que ya sería momento, por parte de las “autoridades quesque competentes”, para que tomen cartas en el asunto, como ya se ha hecho en algunos países de la Unión Europea. Ya ven cómo estamos de avanzados nosotros por acá en las repúblicas bananeras “en proceso de democratización” #sáquesequé.

Como a mí me gusta escribirles aquí acerca de charlatanes del arte, charlatanes del discurso, charlatanes de la política y charlatanes de la pseudociencia, hoy les escribo acerca de los oscuros recovecos en la charlatanería por gotero: La homeopatía.

Empecemos por las bases mismas de la homeopatía, provenientes de los “teóricos y estudiosos” mismos que la practican y defienden desde hace 200 años sin poder presentar prueba científica irrefutable de su funcionamiento:

1) El veneno es el antídoto mismo.

La homeopatía utiliza sustancias que causan los mismos síntomas de X enfermedad para “curarla”. Este pensamiento completamente primitivo se basa en que de los venenos se obtienen los antídotos para ese mismo veneno. Pero esto no es otra cosa que pura ignorancia. La realidad es que los antídotos son fabricados inyectando una cantidad mínima de veneno a un animal, no causa síntomas o consecuencias,  pero hace que el cuerpo del animal fabrique anticuerpos contra el veneno, mismos que después son extraídos y transformados en el antídoto mismo. En un antídoto NO existe una sola, jodida, chingada gota de ningún veneno.

Otra confusión viene del hecho de que se utilicen de manera medicinal algunas moléculas y sustancias de venenos (abeja, alacrán) o de plantas tóxicas (Belladona), pero estas se utilizan para síntomas como reumas y otras afecciones, no se utiliza el veneno como tal, sino una sustancia fabricada con ellos, y con un conocimiento avanzado de química.

En pocas palabras “el veneno es el antídoto” no es otra cosa que un #FAIL lingüistico, una clásica falacia, otra más de las maneras en las que el lenguaje, mal utilizado y no pasado por los filtros de la lógica, nos engaña.

 

“¡No hay pedo, orita me alivio del SIDA no benigno que me salió en la mano!”


2) Entre más diluída esté una sustancia, mayor será la potencia y eficacia del medicamento homeopático.

Los remedios homeopáticos se hacen diluyendo una parte de la “sustancia activa” en 100 partes de agua, creando así una solución 1C.  Esa solución se diluye en 100 partes de agua, logrando una solución 2C. La dilución se lleva normalmente hasta más de 30C, equivalente a diluír una gota de sustancia activa en todos los océanos del mundo.

Para ser precisos, en una dilución de 30× tendrías que beber 29.803 litros de la solución para esperar encontrar sólo una molécula de la medicina.

Robert L. Park en su libro “Ciencia y vudú”


Lo que tenemos como resultado gracias a la dilución homeopática en el remedio que compras en la farmacia es *música misteriosa*: AGUA.

Aquí un artículo sobre un fallido suicidio masivo homeopático que se hizo como manifestación en contra de la homeopatía, y adelante un carnal que utiliza un potente veneno homeopático para intentar suicidarse en video, soy su fan:

 

Entonces ¿cómo es que los homeópatas se salen con la suya después de esta muestra de absoluto lerdismo e ignorancia? ah, pues con lo único con lo que se puede argumentar este nivel de idiotez, con la mística. Prepárese para los lulz en el siguiente inciso.

 

3)  La memoria del agua.

Los homeópatas proponen, así de la nada, como si el mundo de la ciencia fuera como abrir una bolsa de papitas y comérselas, que el agua tiene “memoria” y que toda sustancia que ha estado en contacto con ella, deja, de mágica e inexplicable manera, un rastro de sus cualidades.

A estos mushashos de los shoshitos de ashúcar no les importa que el agua sea H2o, o sea, dos átomos de Hidrógeno formando una molécula junto con otro átomo de Oxígeno. Nah, ¿a quién chingados le importa eso de los atomitos y las moléculas y esas payadas que inventan los científicios desde sus “torres de marfil”? ¿A quién le importa que a nivel molecular no puede haber ningún cambio sin que ese cambio signifique que esa molécula se convertirá en otra cosa? vamos, que si le ponemos otro átomo de Oxígeno al agua se convierte en H2O2, lo que conocomos como “agua oxigenada”. Pues los homeópatas le dan una patada en el trasero a la ciencia y al intento de entender el mundo y la realidad a través de sus bloques básicos de formación, ellos dicen así de la nada que “pus así es la cosa” y que “la agua se acuerda de ondas y pus entonces se vuelve milagrosa y cura a todos y así”

“Me siento muy orgulloso de los últimos avances en el desarrollo de nuestro anticonceptivo homeopático…”

 

Y ahora viene lo sabrotzo, ya que todos conocemos al primo de la amiga del tío del cuñado de una amiga de la secu que se curó con homeopatía. Bueno, ya con lo anterior podemos ir dándonos una idea. Pero fuera de que este tipo de “evidencias verbales” (WTF? lol) sean otro mito urbano más, hay personas que sí se “curan” con la homeopátia. Claro, se curan de dolorcitos de cabeza, neurodermatitis, alergias, problemas estomacales y otros malestares. Nadie se anda curando de Cáncer o SIDA con homeopatía. ¿Por qué? por el efecto placebo. La mente es poderosa y puede hacernos creer cosas que no están pasando, o incluso, detener algunos malestares y síntomas. El efecto placebo es tan poderoso, que toda medicina se prueba con grupos de control, siempre teniendo un grupo al que se le dan placebos, para poder hacer un estudio real del funcionamiento o no funcionamiento del medicamento. Pero estamos hablando de químicos y otras personas que sí estudian y le echaron ganitas a la coherencia, no de creadores de chochito azucarado.

“Estoy estudiando pa ser doitora magna cum ..eso, de las homeopatías”

¿Pero si la gente de repente se cura, por qué no dejarlos así y no molestar, mejor quedarse callados? preguntarás. Ei, “el camino al infierno está empedrado con buenas intenciones”, no se puede estar engañando a la gente y mucho menos cuando se está consciente de estarlo haciendo, en mi rancho le dicen “sociopatía”. Por otro lado ¿cómo queremos un mundo coherente y lógico, cada vez más informado y consciente, si en vez de educar y utilizar el pensamiento crítico, engañamos por piedad o por una sensación de culpa al tirar las ilusiones de alguien? Pensar así cae en algo simple: es apoyar la idiotización e ignorancia del mundo.

Por otro lado, bajo un sistema ético de salud y prácticas médicas responsables, es inaceptable engañar a alguien por el motivo que sea.

Ben Goldacre, científico y autor, sobre la homeopatía (inglés):

 

 

James Randi, el viejito mas OSOM del mundo mundial y al que quiero adoptar como mi abuelito, hombre que lleva desde los 70´s ofreciendo un millón de dólares a quien pueda demostrar poderes sobrenaturales bajo un medio controlado y científico, explica la homeopatía (subtitulado en español):

 

Señores y señoras, dejen de darse atole con el dedo ustedes mismos y poner en peligro su salud y sus vidas, vayan al doctor, vayan con los especialistas, que para algo estudiaron, y vaya que los doctores estudian y le chingan durísimo, toda su vida… bueno, la gran mayoría, no falta el charlatán y el huevas en cualquier profesión.

Dejen de chochearse y pongámonos a pensar más a fondo lo que pasa en los osurillos rincones de esta y otras tantas charlatanerías de las que, con gusto y “si Diosito lo permite” (Y @dmorenochavez :P), seguiré escribiéndoles por aquí. Esperemos que de ahora en adelante, cuando alguien les diga que utilicen remedios homeopáticos, tengan la misma reacción que yo:

 

 

LAWLZ.

Buen “finde, goeis”.

P.D. Y ahora que me acuerdo, yo ni sé qué hago escribiendo si se supone que ya se acabó el mundo y ni avisaron, ojeis.

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