Desde Gallifrey - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
El congal postapocalíptico
Por Jorge Hill
Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, mi... Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, milusos en la realidad. Twitter: @JorgeHill. (Leer más)
Desde Gallifrey
Lo que Doctor Who ha dejado como hebras sueltas para juntarlas gracias a la propia interpretación. Mensajes abiertos desde el planeta Gallifrey.
Por Jorge Hill
31 de agosto, 2012
Comparte

Últimamente he estado clavado viendo lo último de “Doctor Who”, serie que se mueve entre la ciencia ficción, la fantasía, el drama y la comedia que por acá llamaron “Doctor Misterio”, producida por la BBC desde 1963 y que no ha tenido gran éxito fuera de la tierra de los ingleses, donde ha sido todo un fenómeno desde su creación, aunque se considera medio “de culto” alrededor del mundo y algunos de ustedes la conocerán.

El Doctor, quien únicamente se hace llamar “El Doctor”, reservando su nombre verdadero sólo para un par de escogidos, es un “Señor del tiempo”. Único sobreviviente de una raza extraterrestre del planeta Gallifrey que ha aprendido a usar el tiempo y el espacio para ayudar a otras razas a evolucionar y entender la grandeza del universo. Sus favoritos, extrañamente, somos los humanos, y cuando pierde un poco la paciencia con nosotros al ver lo idiotas que estamos para tantas cosas, nos llama por nuestro nombre: simios sin pelo. Me cae muy bien.

Con una dosis fuerte de cursilería y melodrama, las últimas reencarnaciones (más bien “regeneraciones”) del Doctor, que se expanden por las temporadas del 2005 al 2010, ponen énfasis en el mundo actual del espectador y nos dejan ver, con la seguridad que trae poner a “los malos” como extaterrestres invasores, que hay algo extraño en nosotros. Es como si los guionistas nos quisieran decir algo con esas criaturas y razas alienígenas degeneradas que utilizan la televisión y otros medios de comunicación para crear ejércitos de CyberMen, humanos convertidos en máquinas sin voluntad propia; o que detrás de un enorme satélite que se ha apoderado de las comunicaciones existe una inteligencia oculta y grotesca con una agenda secreta;  que los Dalek, eternos enemigos del Doctor, tienen mucho que ver con nosotros mismos al estar obsesionados con destruir todo lo que sea diferente a ellos.

Digo, por si les recuerda algo.

La manipulación mediática, las cochinadas en los movimientos del poder político y empresarial, la destrucción de ecosistemas, la falta de conciencia de la raza humana que se expande como un virus o un parásito, la incapacidad para pensar “afuera de la caja”, el asumirse como “pequeño”; todos son temas que aparecen en esta serie de manera velada, o lo suficientemente velada como para que pueda ser producida por una BBC y vista por millones de personas sin que el asunto sea del todo incómodo y que hasta deje dinero. Ah, la magia del guión, la metáfora, la metonimia.

Ver al Doctor hacer sus maravillas nos hace preguntarnos las posibilidades extrañas que podrían surgir si tuviéramos su poder, a mí se me ocurre: ¿Qué habría sido de México si no existiera el PRI? ¿Qué tal si me hubiera hecho pasar por un productor de Televisa y hubiera convencido a Peña Nieto de ser un galán más del canal de las estrellas para que no tomara su carrera política? ¿Qué se podría hacer para convencer al mundo de que no somos tan pequeños como creemos, como convenientemente nos han hecho creer? ¿Qué tal que en esa ida a Barcelona no llevaba novia y hubiera aceptado la invitación de esas dos rusas bisexuales? Maldición.

La nostalgia de extrañar lo que nunca se tuvo #poetuit

Desgraciada o afortunadamente, nada de eso existe, y no existe una TARDIS con forma de cabina policiaca de la Inglaterra sesentera que nos lleve al pasado para corregir nuestros errores o lo que pensamos que es un error en los demás. Lo que hay es esto, nosotros y lo que nos rodea, y aunque podamos pensar que es una chingadera o que “pus ahí más o menos la llevamos” o que “estamos muy a toda madre”, sea cual sea la interpretación que le demos, la realidad es que todo parece filtrarse hacia dos grandes recipientes: el que contiene a aquellos que juntos luchan por cambiar el destino comunitario poco a poco y el que contiene a los que piensan que una vida individualista no está cruzada por los demás y por sus decisiones, esta pobre gente que sigue viendo “únicamente por sí mismo” creyendo que no son parte de nada. Curiosamente, juntos, pensando estar separados entre ellos y del todo.

Es entonces, que al ver esta serie y asociarla con la realidad, me parece que la parte más interesante del personaje y su última función como tal, sea mostrarnos su propia tragedia, tan parecida a la nuestra. El Doctor puede ir desde el principio hasta el final del universo, el tiempo y el espacio no son límites, pero lo único que no puede cambiar es su propia línea de tiempo: lo que él ha hecho y los cambios que se han creado en la historia gracias a sus acciones no pueden ser deshechos. Uno no puede regresar y cambiar algo de su propia vida así como así. Se es lo que se ha sido y ni siquiera un Time Lord puede cambiar esto. El mensaje que interpreto, uno de mis favoritos, entre otros: “Intenta ver el gran esquema de las cosas, porque no hay vuelta atrás. Cuidado con cada paso que das, porque tus acciones, hasta las más pequeñas, tienen reacciones y consecuencias en un intrincado sistema que afecta a todos y a todo lo demás: Intenta no ser un simio sin pelo, sí se puede”.

 

Haciendo un poco de fanservice, David Tennant, la décima regeneración del Doctor,

 mi favorito.

Sígueme en @JorgeHill

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.