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El congal postapocalíptico
Por Jorge Hill
Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, mi... Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, milusos en la realidad. Twitter: @JorgeHill. (Leer más)
Doñas y dones del mundo serio
El mundo serio no está hecho para hombres no serios, pero para mujeres serias, mucho menos.
Por Jorge Hill
10 de julio, 2016
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“Don Jorge”, dijo el taxista en cuanto nos subimos. Doña Paula casi soltó la carcajada. Yo no, porque todavía iba medio dormido, como nunca lo debe estar un señor respetable en sábado a las 8 de la mañana. Más raro fue que a ella la saludaran sin fanfarrias y a mí sí.

Algo parecido había pasado una semana antes. Habíamos terminado de comer, ella pidió la cuenta. El mismo mesero al que se la había pedido regresó, y sin chistar, me intentó entregar la cuenta a mí. Le señalé a Paula con cara de “Ella la pidió, bro”. Se la entregó con carita de regañado. Pagamos la cuenta mitad y mitad, como suele ser desde que empezó nuestra relación.

Doña Paula anda buscando departamentos alrededor de Reforma, por donde trabaja como exitosa analista de riesgos para uno de los grandes bancos asiáticos. Se quiere ir a vivir sola, nada de roomies. Quiere que yo la alcance en unos meses y llevemos el “micha y micha” al siguiente nivel, amenazando aún más las leyes de El Señor en espantoso contubernio.

Ir a citas con los lobos-piraña de las inmobiliarias es todo un chou. Juego con los dones y doñas de los papeleos a guiar constantemente su mirada, con mi lenguaje corporal, hacia Paula mientras me hablan con toda seriedad sobre requisitos y demás cosas del mundo de los dones y las doñas. Nos recuerdan constantemente lo poco que estamos preparados para el mundo del bluff: piden fiadores, avales, demostraciones de ser medio millonarios o de tener la capacidad de ahorro que prácticamente ningún mexicano tiene. Los que la tienen, están disfrutando sus propiedades en Polanco, Lomas y otros países, no tratando de rentar un depita de 70 metros cuadrados en un lugar “no muy culero y no muy lejano”. A una amiga de la doña la rebotaron 12 veces antes de poder encontrar dónde vivir, porque no tenía fiador. Ah, y no se le ocurra a usted, querido don y querida doña, tener un fiador, pero acá medio chaquetón, con bienes raíces piterillas de poco valor o en lugares feítos, porque lo van a voltear a ver menos que a Doña Paula.

Podría pensar uno que qué raro, porque esas figuras de avales, fiadores y referencias parece que ya son obsoletas en buena parte del primer mundo. Pero esas últimas dos palabras antes del punto lo dicen todo. Por ahí nos chismean que hay gente que hasta hace su agosto prestándose como aval o fiador. Siempre se le encuentran mañas y vueltas a los sistemas imposibles, obsoletos y necios.

Qué raro todo, pues. Todos estos mitos sobre los que se asientan nuestras cosas más legales y más cotidianas. Como aquel mito ya destruido por la ciencia del lobo alfa, otra figura que se ha asentado en el imaginario colectivo del mundo para pasar a la certeza en nuestras relaciones humanas. Ahí andan los mirreyes y otros “dominantes” jugando a la chaquetota mental del “macho alfa”. A las lobukis ni quién las volteé a ver cuando se trata de “asuntos serios”, esos son para el Señor De La Casa. Será que en esas cabezas no cabe que tremendo mono de 1.85, de aparente y engañosa seriedad, pueda ser “la señora de la casa”.

serio

Ni modo de decirles que un músico/escritor/cocinero -casi todo lo que se considera inútil en esta vida junto- se va a encargar de llenarles sus papelitos, dejando más partes vacías que en mis exámenes de matemáticas de secundaria y prepa.

El mundo quesque serio no está acomodado para que un no-seriosin-un-trabajo-de-verdad tome las riendas, cuando ni siquiera tiene por qué tomarlas; pero para una mujer seria, mucho menos.

Mientras, doña y don se seguirán sonriendo en complicidad con un profundo suspiro al final, cada vez que nos preguntan “¿Y por qué se quejan tanto y les urge tanto salirse del país? ¿se creen especiales o qué? En todos lados es igual… ¿no?”.

Spoilers: No.

@JorgeHill

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