Fantasía de un futuro compartido - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
El congal postapocalíptico
Por Jorge Hill
Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, mi... Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, milusos en la realidad. Twitter: @JorgeHill. (Leer más)
Fantasía de un futuro compartido
Fantasías surgidas de un transplante de cabeza humana.
Por Jorge Hill
10 de abril, 2015
Comparte

mst3k-head

Leí que para 2017 se planea el primer transplante de cabeza humana.

Ya se había intentado en los 20 y 50 con perros, y en los 70 con un simio, con resultados medianamente satisfactorios. El animal vivió durante una semana, conciente, siguiendo con la mirada a los doctores hasta que el cuerpo rechazó la cabeza y las dos partes murieron en una extraña unidad.

Uno de los temores científicos del transplante de cabeza humana es que no se tiene la menor idea de cómo reaccionaría la química cerebral ante esto, tal vez la parte más mecánica podría funcionar, pero la mente entraría en un estado que nunca antes se ha visto, una locura inimaginable, algo sin nombre aún. Como la primera vez que ves un programa de Laura Bozzo.

Los temores de otro tipo son miles y vienen de la gente que aún cree en almas y cuerpos sagrados, dioses, separaciones cuerpo – mente y otras supersticiones que no han dado una sola evidencia de existir. Debo decir que incluso para mí, que me burlo sin cuartel de los anteriores, pasar una cabeza a otro cuerpo me parece una idea macabra. Y de lo más chingona.

Recordemos que macabros y “blasfemos” han sido en el pasado tantos procedimientos que hoy son cosa normal y que se entienden necesarios. Los antiguos médicos y científicos debían robar cuerpos para examinarlos y entenderlos, era macabro y blasfemo, pero así nació nuestra medicina moderna. Se consideraba macabro y blasfemo pasar un órgano a otro cuerpo, hoy sabemos que es posible y que salva vidas. Antes había caras, tetas y nalgas macabras y blasfemas, hoy los cirujanos las están desapareciendo.

Siempre estamos temerosos del futuro y cuando vemos el pasado decimos “Mñeh, ni era tan delicado el asunto”. Siempre estamos en un constante “Ahí sí ya no, eso sí ya es too much“.

Sería maravilloso poder vivir por un rato con el cuerpo de alguien más, sería interesante ver qué le hace eso a nuestras limitaciones mentales típicas, el no poder ponerse en los zapatos ajenos nunca habría sido menos simbólico. Pasar a cuerpos de otro sexo seguramente sería toda una revelación para machos y feministas por igual, sería interesante ver qué generaría en nuestra sexualidad, roles de género y cultura patriarcal. Pienso que con el cuerpo de la Kardashian yo podría lograr algunos éxitos que hasta ahora se me han aparecido como inalcanzables. Las relaciones más comprometidas no se regalarían anillos de bodas, qué aburrido, qué pasado de moda, se intercambiarían el cuerpo. Ser tuyo, ser mía, rompiendo todo lo simbólico. Qué pinche miedo.

Ya sé que la esquizofrenia automática y sin retorno sería lo más probable, pero téngame paciencia, he estado releyendo los escritos en los que Cortázar toca a los surrealistas y el futuro casi siempre resulta ser más sorprendente que la imaginación.

La fase de la fantasía de futuro compartido más lejana es la de trasladar la cabeza, cerebro o conciencia a cuerpos animales. Poner mi cabeza en el “cuerpo” de un pulpo, enrollar y desenrollar mis viscosos tentáculos sobre el teclado mientras escribo aquí los viernes, cocinar seis veces más rápidamente y ofrecer servicios hentai a algunas suertudotas. ¿Qué tal brincotear sobre las aguas furiosas del mar, dando maromas al atardecer con tu novia-cuerpo-de-delfín?

¿Qué tal inventarnos “cuerpos”? nada de poner nuestros cerebros en robotcitos y llenarnos de funciones biónicas, eso ya no está tan lejos hoy. La cosa sería lo orgánico fabricado, custom, personalizado. “Enchúlame el cuerpo”. Figuras, miembros y funciones que no se han visto jamás, criaturas lovecraftianas hechas realidad. Ahora que recuerdo, en “El susurrador en las tinieblas” Lovecraft ya escribía sobre trasladar una mente humana a un recipiente, mientras mantiene toda conciencia y funciones, para poder viajar por el espacio.

Regreso y me pregunto “¿Qué se transplanta a qué?”, vamos, en el caso del señor ruso que pasará su cabeza a otro cuerpo ¿se considerará transplante de cabeza o transplante de cuerpo?

En fin, tonterías, supongo.

Me despido para seguir cocinando con sólo dos torpes manos y porque ya viene la sed de la mala, la que hace ver cabezas y cuerpos más bonitos de lo que son. Pero lo dejo, aclarando que no estoy borracho -todavía- y esperando que ponga sus limitaciones morales a un lado y se pregunte en qué cuerpo le gustaría andar un rato o a quién le prestaría el suyo.

No sea tacaño.

@JorgeHill

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.