Lords y ladies de la deshonestidad intelectual - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
El congal postapocalíptico
Por Jorge Hill
Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, mi... Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, milusos en la realidad. Twitter: @JorgeHill. (Leer más)
Lords y ladies de la deshonestidad intelectual
Conociendo la versión completa del supuesto maestro misógino, algunos quisieron seguir discutiendo. Menos difamación, más honestidad intelectual.
Por Jorge Hill
11 de marzo, 2017
Comparte

El maestro Ramón Urrea habla sobre el poder asimétrico en tantas relaciones de pareja, del machismo que puede llegar a la violencia física, del maltrato psicológico. Habla sobre cómo estas cosas, evidentemente, están jodidas. Menciona que conoce mujeres, amigas, familiares, y a su misma hermana, que han pasado por este tipo de desafortunados personajes comunes en nuestra cultura, los machotes. Para lograr el ejemplo, más adelante hace una actuación para su clase como el clásico macho mexicano. Unos alumnos lo graban y difunden en redes sociales sólo la parte de la actuación.

https://youtu.be/HU75k7fPM3Q

Llamas. Internet explota en ira sobre el macho, misógino, seguramente violador, seguramente la encarnación del mal. El video llega a los medios más leídos y hasta peticiones de change.org, promovidas por artistas, se redactan para que corran al maestro y se haga un ejemplo de él. Todo estaría muy bien si esa fuera la historia completa, pero no, no teníamos el video completo ni la voz de Ramón. Pero esta es excusa barata, sobre todo de los medios que promovieron el video con un juicio fulminante de primera intención. Es excusa barata de todos los que caímos y promovimos sin saber la versión entera.

https://vimeo.com/207491996

En un twist inesperado de eventos, al conocerse la verdad completa, algunos se aferran a la primera versión y buscan temas secundarios para seguir machacando al maestro. Impresionante. Ni con los pelos de la burra en la mano se puede discutir. Mi opción fue poner notas al video completo, aceptar que habría cometido un error anteriormente y aclarar que no habría pretexto, que no habría para nadie. Claro, con eso tuve 1/8 parte de los likes y comentarios que habría generado mi post anterior compartiendo el video editado. Que difícil es echarle un like o un share a un “Mira, la cagamos”, supongo.

El post se fue prácticamente sin comentarios, me fue bien. Pude ver en Twitter y en Facebook lo mal que le fue a algunos que quisieron comentar en otros lugares y aclarar el asunto. Vanessa Robles lo menciona por aquí, lo mismo da si eras mujer u hombre, serías parte esencial del heteropatriarcado criminal si no te unías al linchamiento, si dabas el beneficio de la duda. Que si el maestro de todas maneras no debería estar hablando así de soez a sus alumnos, aunque fuera ejemplo; que si de todas maneras no es la manera, que si de todas maneras era un ejercicio machirrín… de alguna manera. Daba igual si aclarabas que apoyas al feminismo, en el tercer y primer mundo, siempre, si aclarabas que en lo que estabas en contra era la irresponsabilidad y la deshonestidad intelectual. No, no, serías un Nacho Progre. Daba igual si mencionabas, que aparte de todo, disfrutas del comic feminista en cuestión. No, no, la retórica vacía y circular tendría que aparecer para dejarte como machirulo o machirula, sea como sea.

Patrañas, bullshit. Cuando la cagas, la cagas, y la mejor manera de enfrentarlo es aceptarlo y poner tu carota de idiota, ni modo.

Para los medios que juzgaron o no aclararon la situación más adelante, shame on you, ni cómo ayudarles.

Conozco a muchos a quienes no les gusta la expresión “Linchamiento digital” o “linchamiento en redes sociales”, la consideran exagerada. Se nos quedan como los anti-quesadillas-sin-queso, en la pura literalidad, creyendo que se habla de picos, trinches y antorchas. Prohibición de la metáfora, porque sí, porque quiero, porque complica un poquito las cosas. Pero, insisto, ¿de qué otra manera se le puede llamar a un hecho de ira multitudinaria enfocada que puede tener serias consecuencias en tu vida personal y profesional? Es fácil pedir un “No exageres” cuando no eres tú quien está perdiendo trabajo, amigos, familiares, cuando toda la gente a tu alrededor empieza a dudar de ti.

Una vez más, de tantas, la voraz búsqueda por clicks y la morbosa necesidad diaria de tener un lord-algo o una lady-algo ganaron, con consecuencias terribles para Ramón, quien podría perder su trabajo, aparte de la difamación y las consecuencias personales que podría traer el hecho de que muchos se siguen encarrerados con la versión inicial. Seguirse como caballito desbocado no sólo trae fuego a las venas, trae sentimiento de comunidad y pertenencia. Vaya comunidad, vaya pertenencia.

Parece que no estamos a gusto si no nos chingamos a alguien, de lejitos, a diario. Tengamos o no tengamos la razón. Parece que no estamos a gusto si a diario no usamos el mañoso ad-hominem y la retórica circular, tratando de tener la razón, cuando todo nos dice que no la tenemos.

Si usted no se siguió encarrerado o encarrerada, no sienta alusión, pero parece que ya nos empieza a hacer falta una marcha en pro de la honestidad intelectual, también, siento.

@jorgehill

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.