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El congal postapocalíptico
Por Jorge Hill
Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, mi... Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, milusos en la realidad. Twitter: @JorgeHill. (Leer más)
Notas sobre Uber y Big Data
Algunas aclaraciones y añadiduras a un texto sobre Uber y big data que prendió algunas extrañas mechas.
Por Jorge Hill
20 de junio, 2015
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Hace un poco más de un mes escribí “Uber a ojo tapado” y me sigue sorprendiendo (?) la reacción de muchas personas, no sólo ante mi texto, sino ante el tema en general.

Las reacciones pasionales y viscerales se dejaron ver en los comentarios del blog, pero más en redes sociales, donde se hace patente que un texto que llama a ver lo bueno, lo malo y lo feo, rompe con ese tradicional maniqueísmo a través del cual a veces pretendemos “discutir”. Salí, según la facción crítica, desde “ciego burgués” hasta “chairo paranoico”. No se preocupe, lector, no vengo a gimotear los insultos, el congalero asiduo sabrá que uno se acostumbra e incluso obtiene ciertos placeres al saber que quien insulta sin siquiera argumentar, ya tiene la discusión perdida de entrada.

Vayamos a un error en el texto y a otros “errores” -así, con comillas-. Error fue haber asegurado que las ganancias de Uber son mayores como compañía de big data que como transportistas, cuando no hay números disponibles. Lo curioso fue que con el error auténtico, ni quien dijera “pío”, las reacciones más apasionadas y críticas se dieron por el hecho de nombrar a Uber como una compañía un tanto oscura al compararla con Facebook y aparte aventar el nombresote “Big Data”, que por lo que vi, parece ser interpretado por muchos como un tipo de Skynet en Terminator o tremendo demonio digital que traerá la singularidad apocalíptica. Google, tan cerca y tan lejos.

Es curioso que hoy ya casi todos los usuarios de Facebook estén concientes de que esa aplicación “gratuita” en realidad se cobra con sus datos, oro molido. Hace unos años fue todo un “shock” para la mayoría de los feisbuquers enterarse de que, en efecto, Facebook no es sólo una “red social”, sino que es también un gran aparato de publicidad que une a las marcas de manera “targeteada” con sus más posibles clientes. Que para poder saber eso se debe de tener un acceso muy cercano a nuestros hábitos, a nuestra vida cotidiana.

Trabajar ocasionalmente haciendo corrección de estilo para los textos en inglés y español de Mexbalia, compañía de análisis de big data de una pareja que conozco desde la infancia y a quienes cuento entre mis mejores amigos, me ha dado una introducción y perspectiva al tema, también me ha dejado ver lo poco que entendemos sobre él.

Mis “errores” (los entrecomillados) habrán estado en no desarrollar el tema de Big Data y sus millones de usos, desde los que pueden mejorar la vida de comunidades y países hasta los que podrían ser macabros: la capacidad de procesar y ordenar tales cantidades de información es sólo el primer paso, el segundo es preguntarse ¿para qué usarla? y cómo desarrollar aplicaciones que le den el uso que querramos. A veces uno confía en que el lector, sobre todo el crítico, va a abrir otra pestaña y googlear un par de cosas antes de aventarse como El Borras. Otro “error” parece ser llamarle “huella digital” a esa marca digital que uno va dejando por el mundo cada vez que utiliza tecnología que guarda cualquiera de nuestros hábitos. Al escribir que Uber vende o utiliza nuestra “huella digital” hubo gente que en realidad pensó que yo afirmaba que tu huella digital (la del dedo), era vendida o utilizada.

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El tema de moda para nuestros ineptos gobernantes es “la movilidad”, y aunque no recuerdo de quién era el escrito y no encuentro el link*, algo leía en la semana acerca de cómo se está volviendo una etiqueta vacía, de la misma manera que fue “lo ecológico” en los 90s. Todos andan trepándose al tren del mame de “la movilidad” para sacar votos pero al final no hacen un par de chingadas al respecto o sólo le ponen el sellito a su discurso, a las dos o tres cosas sin relación que llegan a hacer mientras quesque “trabajan por el país”.

Las preguntas, al final, siguen siendo las mismas ¿Si Uber es tan dañino, qué va a hacer el gobierno para darnos, por fin y por primera vez en México, un sistema de transporte público eficaz y actualizado? y la otra, que por lo que veo, no compartimos tantos, es: ¿Uber ya va a salir del clóset como compañía de Big Data o pa cuándo?

*El escrito es “Pacto por la movilidad” de Roberto Remes, pásele a leer, buenas propuestas y un llamado a la acción.

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