Suavecito, suavecito. Oda al low & slow - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
El congal postapocalíptico
Por Jorge Hill
Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, mi... Hace música, escribe y cocina de manera independiente. Nada le embona. Psicólogo de carrera, milusos en la realidad. Twitter: @JorgeHill. (Leer más)
Suavecito, suavecito. Oda al low & slow
Si sus parrilladas son grotesco espectáculo de lomos plateado masticando suelas, la opción es low & slow.
Por Jorge Hill
9 de octubre, 2016
Comparte

La parrilla, ese ícono y símbolo de la mítica “hombría”. Basta juntar dos cosas para que el hombre más identificado con el manoseado rol de género que le aventaron encima se vuelva un cromagnon: carne y fuego.

No se me confunda, no cambiaría la mezcla de esas dos cosas por muchas otras. Pero hay pocas cosas tan de hueva como presenciar el primitivo espectáculo de ver a un improvisado y ansioso grupo de hombres “muy hombres” sacar el pecho, bufar y gemir con esfuerzo mientras intentan prender el fuego, regañarse unos a otros buscando el liderazgo momentáneo del pequeño territorio periférico a la parrilla, soplando, abatiendo, armando, desarmando, albureando en simbólica penetración dominante y “marinando” con cerveza y limón kilos de raquíticos bisteces que pronto serán aventados a la llamarada hipnótica y crujiente donde se pierde la mirada y remonta hacia algún lugar y tiempo primarios, guardados en lo más profundo de los genes, ahí donde las palabras ya no alcanzan.

El olor despierta del letargo cósmico milenario para regresarnos a la cochina realidad de un presente de pesadilla retro-futurista: lo que alguna vez fue un rojo y tierno trozo de carne, ahora blanquecino, húmedo y chicloso gracias a la “clásica marinada”, está siendo picoteado, volteado y revolteado, lengüeteado por llamas de incendio forestal y aventado en el plato, con todo y sonrisa triunfal del lomo plateado que se ganó su lugar en el flamígero trono. Malvenida esa suela que se pretende jalonear entre dientes y mano con el sagrado intermediario de la tortilla y un guacamole que sale disparado hacia el olvido por el hueco trasero del anhelado taco.

El parrillero o parrillera que saben lo que están haciendo se toman su tiempo, calculan sus leñas y carbones, crean sus espacios de cocción directa y de cocción indirecta, dividen mentalmente su parrilla y controlan sus temperaturas desde el inicio hasta el final de la parrillada, así tome 13 o 15 horas como en algunos tipos de BBQ o briskets. No hay lugar para los impulsos primitivos muevecarbón-quieroverllamas, no hay lugar para ansiosas manos extras que a veces pueden llevar hasta el peligro. No, el buen cocinero sabe que la parrilla es otra estación de cocina y merece el mismo respeto y cuidado que la estufa, el buen anfitrión sabe que al invitado no se le niega el ofrecimiento de ayuda casual, pero antes que nada se le consiente.

Afortunadamente para los anfitriones consentidores amantes de la parrilla, incluso vegetarianos, el llamado low & slow (“bajo y lento”) está regresando después de ver un ocaso causado por el amor mamarracho a la comida rápida, tan típico de nuestras individualistas y ajetreadas últimas décadas en la gran máquina corporativa de producción. Poco carbón, bajas temperaturas constantes y controladas, casi completa ausencia de llamas, cocción lejana e indirecta, calma y relajación, ahumando por largas horas enormes cantidades y piezas de comida que mantienen sus jugos y potencian sus sabores, caramelizando brillantes exteriores, creando deliciosas y llamativas cortezas, anillos internos y cataratas de salivación pavloviana.

brisket_smoke_ring3

¿Qué necesita usted para esto? Una parrilla cualquiera, de preferencia con “tapa” o domo, un termómetro externo, de preferencia otro interno para carne, leer un poco, ver algunos videos y sobre todo paciencia, calma y lo más importante: la dominación de su cromagnon interior.

¿Quiere detalles, pasos, datos duros, estadísticas y una completa iniciación ritual? Si está leyendo esto, es porque tiene internet: “low & slow”, Google it. Pero aquí le dejo una muy rápida y básica introducción si no sabe de lo que estoy escribiendo y aún así llegó hasta aquí.

Écheme sus fotos de “low & slow” y yo le echo unos RTs desde @bunbomx.

Suerte y que sea colmado por las únicas bendiciones en las que creo y las que mando, las de Epicuro.

 

@JorgeHill

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.