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El dato checado
Por Alberto Serdán
Alberto Serdán tuitea, busca cifras y las usa para entender lo que le rodea.
La verde estafa
El Partido Verde Ecologista no ha tenido empacho en promover la pena de muerte en las elecciones de 2009; en otorgar permisos de construcción en una reserva ecológica a cambio de dos millones de dólares en Quintana Roo; en transportar un millón de pesos en efectivo sin probar su procedencia; en ofrecer curules a las televisoras; en ser repudiado por los partidos verdes europeos sin inmutarse; en aprobar una reforma energética dañina para el ambiente; en violar la ley.
Por Alberto Serdán
20 de enero, 2015
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El bombardeo es atroz. Si ha sintonizado la radio, la televisión o ha esperado a que empiece su película favorita, seguramente ha presenciado los ilegales spots del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) a pesar de que oficialmente aún no han comenzado las campañas electorales del 2015. Su cinismo no tiene límites. Su desvergüenza tampoco es nueva.

Con registro desde 1991, el Partido Verde es un dechado de oportunismo. Apoyó a Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 en el Frente Democrático Nacional, a Vicente Fox del PAN en el 2000, a Roberto Madrazo en 2006 y a Enrique Peña Nieto, ambos del PRI, en 2012. Su congruencia política es nula.

El partido de la vida no tuvo empacho en promover la pena de muerte en las elecciones de 2009; en presentarse sin argumentos dignos de un ecologista ante el foro público; en ofrecer mordidas ante la acción de la justicia; en otorgar permisos de construcción en una reserva ecológica a cambio de dos millones de dólares en Quintana Roo; en transportar un millón de pesos en efectivo sin probar su procedencia; en ofrecer curules a las televisoras; en ser repudiado por los partidos verdes europeos sin inmutarse; en aprobar una reforma energética dañina para el ambiente; en violar la ley.

El partido Verde es un devorador de recursos públicos. De 1998 a 2014 recibió la fabulosa cantidad de 6 mil 101 millones de pesos (constantes de 2014) por concepto de financiamiento público al nivel federal. A ello hay que sumarle lo recibido en los estados y lo destinado a los grupos parlamentarios en las cámaras de diputados tanto en el nivel local como federal así como en la Cámara de Senadores. Tan sólo en la LXII Legislatura de la cámara baja ha recibido 154 millones de pesos hasta agosto de 2014.

Adicionalmente, este partido es un cascarón. Por concepto de cuotas, los militantes del Verde sólo han aportado cantidades que representan el 0.4% del financiamiento público que ha recibido este instituto político. De hecho, en sus informes ante las autoridades electorales declararon que no recibieron un solo centavo por parte de sus militantes en los años 1998, 1999, 2001, 2002, 2008, 2010 y 2011. Si el amor del militante no se demuestra en dinero, tampoco en tiempo. En 2012 fue el partido que menos representantes de casilla registró en las elecciones presidenciales.

Figura 1

Asimismo, según la información aportada al INE, la militancia del partido Verde es sumamente reciente. Desde su creación hasta 2013 sólo registró 6 mil 597 militantes (menos que las firmas que la ley exige a candidatos independientes para postularse). No obstante, entre enero y febrero de 2014 este partido registró 726 mil militantes adicionales. Chiapas es su principal bastión pues concentra una cuarta parte del total.

Figura 2

Tabla 1

Este partido no necesita de su militancia ni para financiarse ni para decidir candidaturas. Por ejemplo, en 2012 su Consejo Político Nacional conformado por cerca de 30 dirigentes decidió la suerte de casi la totalidad de las candidaturas a puestos legislativos. El método usado fue la clásica candidatura de unidad y ante cualquier ajuste simplemente sustituyeron al candidato previamente elegido de forma discrecional, faltaba más.

Al partido Verde le faltarán militantes pero no apoyos de los poderes fácticos. A cambio de buen trato mediático, en 2012 entregó legisladores en la Cámara de Diputados y cuatro senadores a las televisoras: Ninfa Salinas Sada, hija del principal accionista de Grupo Salinas y dueño de TV Azteca, Ricardo Salinas Pliego; Carlos Alberto Puente Salas, asesor de la CIRT, Jefe de Administración de Convenios Públicos y Gerente de Estrategias y Desarrollo Político de TV Azteca; Juan Gerardo Flores, quien fuera director general en la Comisión Federal de Telecomunicaciones; Luis Armando Melgar Bravo, presidente de Fundación Azteca Chiapas y director del Canal 40.

Ninguno de los senadores tiene trayectoria en el ecologismo. Para este partido eso es lo de menos. Al cabo que el elector ni se fija.

El Verde apuesta al olvido, a la desmemoria, mientras presume ilusiones en sus spots. Un ejemplo: dicen que gracias a ellos se prohibió que las cuotas escolares fueran obligatorias. Eso es falso, tal prohibición existía desde la promulgación de la Ley General de Educación en 1993 en su Artículo 6o. Pero mentir no les importa.

El Partido Verde es una vergüenza. A menos que los votos digan lo contrario, será lamentable que mantengan su registro al servicio de los poderes fácticos, cerca de las telenovelas para perpetuarse en el erario y muy, muy lejos del compromiso con el ambiente y con la ciudadanía.

 

@albertoserdan

 

 

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