Niñez y maternidad en prisión: realidad olvidada por el sistema
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
El derecho olvidado
Por Asistencia Legal por los Derechos Humanos ASILEGAL
La defensa de derechos humanos no es selectiva ni negociable y, normalmente, encuentra su necesid... La defensa de derechos humanos no es selectiva ni negociable y, normalmente, encuentra su necesidad en los sectores más estigmatizados y olvidados de la sociedad, como lo son las personas en conflicto con la ley penal. Luchamos por darle voz a las mujeres olvidadas, las personas indígenas sin intérprete, las víctimas LGBTTTI de abusos y discriminación del Estado. Luchamos por el derecho de las y los olvidados. (Leer más)
La niñez y maternidad en prisión: una realidad olvidada por el sistema penitenciario
El punitivismo que decide castigar y violar derechos humanos abandona a las personas y convierte a las prisiones en lugares insólitos donde un bebé puede hallarse sin vida dentro de un contenedor de basura sin saber cómo, cuándo o por qué. 
Por Angélica Sánchez Lovera
28 de enero, 2022
Comparte

Un bebé de tres meses de edad fue hallado sin vida en un basurero dentro del Centro Estatal de Reinserción Social de San Miguel, en Puebla, el pasado 11 de enero. Las causas del por qué fue hallado sin vida fueron poco claras durante semanas, así como su identidad. Ahora se sabe que el bebé se llamaba Tadeo, falleció el 5 de enero, fue desenterrado e ingresado al penal sin vida.

Este doloroso hecho resaltó las enormes fracturas estructurales en el sistema de justicia y penal en México. Si empezamos a hablar sobre el estigma construido en relación a las personas privadas de la libertad, se sabe que históricamente han sido señaladas como seres despreciables que no merecen atención médica, seguridad o una vida digna; esta ideología punitiva —que decide castigar y violar los derechos humanos— abandona a las personas y convierte a las prisiones en lugares insólitos donde un bebé puede hallarse sin vida dentro de un contenedor de basura sin saber cómo, cuándo o por qué.

Sin embargo, cada centro penitenciario tiene sus propias problemáticas y realidades.

Desde 2015, el CERESO de San Miguel ha obtenido calificaciones menores a 7 en los diagnósticos de supervisión penitenciaria de la Comisión Nacional  de los Derechos Humanos (CNDH) —en una escala donde diez es el máximo—, debido a la falta de personal de seguridad y custodia; falta de higiene, y su capacidad rebasada, además del  régimen  de  autogobierno y cogobierno que borró de la escena a las autoridades.

Todas las preguntas respecto al caso del bebé resaltaron la falta de transparencia y claridad en los protocolos de los centros penitenciarios; el nulo respecto a los censos de personas que se encuentran al interior, así como de los protocolos de registro para los menores de edad, los ingresos y los egresos.

¿Cómo es posible que un bebé se hallara sin vida en un contenedor de basura? ¿Cómo sucedió su ingreso y para qué fue? ¿Cuántos eslabones se encuentran fracturados en el sistema penal y de justicia para que ocurriera esto?

Fue hasta que las organizaciones de la Sociedad Civil y la Comisión de los Derechos Humanos manifestaron su profunda indignación y presionaron por respuestas, que el gobierno de Puebla y la Fiscalía pronunciaron su “intención” de esclarecer los hechos por medio de una investigación, pero ¿cómo explicar tantas inconsistencias?

Las deudas del Estado 

Se deben esclarecer los hechos ocurridos; es necesario  activar el mecanismo de corresponsabilidad para la reinserción social y alentar a los jueces de ejecución penal para que estén atentos a las condiciones de vida al interior de los centros penitenciarios.

También, incitar que otras instancias de gobierno puedan contribuir al derecho a la reinserción social y permitir el trabajo de organizaciones de la sociedad civil dentro de los centros penitenciarios, con el objetivo de hacer un contrapeso importante y contribuir a identificar las condiciones de internamiento, para así, asegurar una vida digna a las personas privadas de libertad y sus familiares.

Actualmente se conocen las razones por las que Tadeo falleció este 5 de enero, sin embargo, se debe exigir una reflexión profunda y explicación del porqué fue hallado en un contenedor de basura dentro de un centro penitenciario.

Maternidad en prisión 

Los centros penitenciarios deberían estar construidos con una perspectiva de género donde la maternidad en prisión sea posible, construidos para permitir que bebés, niñas y niños puedan vivir libres de violencia y donde sean respetados sus derechos a la niñez.

Sin embargo, si no hay suficientes programas y políticas públicas para proteger a las mujeres privadas de la libertad, menos lo hay para los niños y niñas que viven con sus madres. Según la Encuesta Nacional de Población Penitenciaria (ENPOL) 2021, el 67.8% de las mujeres privadas de la libertad en México son madres y el 60.3% de los hombres son padres, mientras que el 39.1% de las hijas o hijos viviendo dentro de los centros penitenciarios son menores de un año; por ello es vital implementar protocolos de protección a la vida, bienestar e integridad a las infancias en prisión.

El artículo cuarto constitucional establece que en todas las decisiones y acciones, el Estado debe prevalecer medidas que ofrezcan mayor beneficio para la niñez —especialmente para sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento—. Asimismo,  la Convención de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas reconoce que las niñas y niños requieren de medidas especiales de atención para la garantía de sus derechos, por lo que el Estado debería asegurar que se ejerzan plenamente, sin importar el contexto.

En el caso de las mujeres privadas de la libertad también se deberían garantizar condiciones para ejercer la maternidad, como espacios para la lactancia y/o brindarles el máximo de posibilidades para dedicar tiempo a su cuidado. En México, la Ley Nacional de Ejecución Penal (LNEP) dispone que en el ejercicio del derecho a la maternidad una mujer pueda disfrutar de la guarda y custodia de su hija o hijo encontrándose en reclusión, así como el menor tiene de manera indudable el derecho a disfrutar de un entorno saludable que le permita un sano desarrollo.

No obstante, el Estado ha sido un agente ausente en relación a la maternidad en prisión. Por ejemplo, dentro de las prisiones mexicanas existen dos clases de servicios especializados: las áreas de maternidad y los espacios para educación temprana de los y las niñas. Sin embargo, de 27 espacios de educación temprana que se encontraban en México en 2018, 12 se localizan en Michoacán. Lo que quiere decir que casi la mitad de las entidades federativas no contaban con uno de estos.

El riesgo de vivir múltiples formas de violencia siendo una persona en conflicto con la ley penal es alto y sin duda la pandemia por COVID-19 ha complicado aún más el escenario, tanto para las mujeres como para la niñez en prisión.

No obstante, es esencial garantizar los derechos humanos para todas las personas. Este infanticidio —con un dolor profundo— necesita ser un precedente para que se refuercen los controles de vigilancia, una exigencia al Estado y autoridades para que hagan su trabajo, un señalamiento a la negligencia y corrupción dentro del sistema de justicia y penal, y un llamado de atención a toda la sociedad para continuar por la lucha que exija respetar los derechos humanos para todas las personas. Un llamado para exigir que no se vuelva a encontrar a un bebé sin vida dentro de un contenedor de basura en un centro penitenciario de México o en ningún país.

@AsilegalMx

 

Datos extra 

El 43.5% de la población privada de la libertad en Puebla afirmó haber sido víctima de algún acto de corrupción; es el tercer estado con el índice más alto, después de la Ciudad de México y el Estado de México, según la Encuesta Nacional de Población Privada de la Libertad 2021 (ENPOL).

(Del 5.8% de mujeres con hijos) el 34% de las mujeres con hijas o hijos dentro de los centro penitenciarios señaló que otras compañeras internas ayudan en el cuidado de sus hijas o hijos, mientras que el 6.7% señaló que las trabajadoras del centro también participan en el cuidado.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.