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El dispensario. Diálogo sobre drogas.
Por PPD CIDE
El Programa de Política de Drogas del CIDE es un espacio académico interdisciplinario cuyo obje... El Programa de Política de Drogas del CIDE es un espacio académico interdisciplinario cuyo objetivo es estudiar el fenómeno de las drogas, la política de drogas y sus consecuencias. Este es su blog. (Leer más)
Dry Propaganda en el siglo XXI
La razón real de las muertes, desapariciones, alza en las violaciones de derechos humanos por actores estatales y violencia que vivimos día con día no se deben al consumo de drogas, sino al carácter ilegal del mercado de estas sustancias.
Por PPD CIDE
1 de diciembre, 2016
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Por: Rebeca Calzada

Durante la transición del siglo XIX al siglo XX, el Movimiento Templanza lanzó su cruzada anti alcohol con mayor intensidad. La justificación de la postura prohibicionista radicaba en que esta sustancia intoxicaba el espíritu, corrompía la moral estadounidense y, básicamente, se había convertido en la raíz de todos los problemas de la sociedad–crimen, pobreza, enfermedades, violencia doméstica, etc.

Algunas estrategias de persuasión de la campaña Templanza fueron marchas, canciones, pósters y panfletos. Todas hacían referencia a la abstención del alcohol, bajo los usos de dos técnicas de retórica: logos y pathos. El primero haciendo referencia a la lógica –evidencia científica de los efectos negativos del alcohol– y el segundo aludiendo a la emoción –mediante códigos morales puritanos–. La campaña hacía una combinación de apelaciones lógicas, morales y emocionales, direccionando siempre hacia la abstinencia –impregnada de la moral puritana–. Esta abstinencia era apremiada, pues entonces el individuo se convertía en un buen estadounidense, en una persona más productiva y capaz de auto-controlarse. Además, quienes no apoyaran al prohibicionismo o mantuvieran una actitud neutral al respecto secundaban al enemigo, de tal forma que descuidaban sus responsabilidades como estadounidenses y, principalmente, como cristianos. De forma general, el objetivo de la campaña más que educar a las personas acerca de los posibles efectos negativos del alcohol, se centraba en un cambio de conducta –hacia la abstinencia– respecto al uso de drogas, y en crear el sentido de rechazo sobre estas sustancias y sus usuarios –que representaban el crimen y carecían de las virtudes de un buen ciudadano–.

La campaña tuvo éxito, pues en 1918 la prohibición se volvió legal. No obstante, en 1933 fue el fin de la ley seca, pues dicha prohibición elevó los niveles del crimen organizado y no eliminaba el consumo.

Recientemente, en las redes sociales circulaba un artículo de opinión del New York Times escrito por Mario Berlanga –chico EXATEC– en donde resume su charla en la escuela de negocios de la Universidad de Stanford. En su artículo, Berlanga habla de hacer del mundo un “mejor lugar” y, ¿cómo lograrlo?, persuadiendo a personas usuarias de drogas ilegales a dejar de consumir estas sustancias. La razón de esto se debe al alto precio –altas tasas de violencia, homicidios y desaparecidos– que hay en la cadena delictiva de este mercado ilegal de drogas.

Berlanga no juzga la conducta, pero sí responsabiliza –como la campaña prohibicionista en los Estados Unidos– a las personas usuarias de drogas ilegales por generar una demanda que afecta a la sociedad mexicana.

Hace diez años, Felipe Calderón inició la guerra contra el narcotráfico. La justificación de esta acción bélica residía en que el narcotráfico es una de las expresiones más lesivas de la delincuencia organizada, representa una amenaza para la salud física y moral de los mexicanos, y desafía y amenaza al Estado mexicano y sus recursos. El resultado de esta confrontación: 150 mil muertos, casi 30 mil desaparecidos y la producción, tráfico y venta de drogas aún persistente. Esto se traduce en que la guerra contra el narcotráfico ha sido un total y rotundo fracaso.

Mario Berlanga comete un error al creer que dejar de consumir y persuadir que se deje el consumo es una acción para hacer de este mundo un “mejor lugar”. Responsabilizar y castigar al usuario –mediante tipificación de la posesión como delito– no ha servido, y no es la causa de la violencia que actualmente afecta a México. El Movimiento Templanza nos aleccionó al respecto: responsabilizar a las personas usuarias de los males estructurales difícilmente brindará soluciones en el corto, mediano o largo plazo. La razón real de estas muertes, desapariciones, alza en las violaciones de derechos humanos por actores estatales y violencia que vivimos día con día no se deben al consumo de drogas, se deben específicamente al carácter ilegal del mercado de estas sustancias.

Hacer de este mundo un “mejor lugar” no reside en hacer un mundo libre de drogas –como se ha intentado fallidamente en los últimos cincuenta años–. Reside en aceptar el consumo de drogas como una práctica real y en movernos hacia alternativas ante el actual dinosaurio del prohibicionismo; en modificar el enfoque penal por uno de salud; en dejar de criminalizar al productor, al vendedor y al consumidor de drogas, y comenzar a regular este mercado ilegal; en demandar información basada en la ciencia y libre de moral; en informarnos e informar de manera imparcial acerca de los potenciales riesgos y beneficios del uso de estas sustancias; en exigir a nuestros gobiernos una reforma sobre la actual “política de drogas” direccionada hacia la búsqueda de una sociedad más libre, pero responsable.

Anteriormente hemos recorrido este camino con la cruzada antialcohol, el aprendizaje es claro: detenernos en culpar al usuario de drogas es distraernos con objetivos falsos.

 

* Rebeca Calzada es licenciada en Relaciones Internacionales por El Colegio de San Luis y Asistente de Investigación del Programa de Política de Drogas del CIDE (@cideppd).

 

 

Movimiento cristiano cimentado en los Estados Unidos a principios del siglo XIX.

Webb, Holland (1999) Movements and Prohibition. International Social Science Review, vol. 74, No. ½, pp. 61 -69.

Algunos panfletos anunciaban “¿Quieres ser eficiente? ¿Quieres se poderoso?”.

Berk, Leah Rae (n.d.) Alcohol, Temperance & Prohibition. Temperance and Prohibition Era Propganda: A Study in Rhetoric. Brown Univeristy Disponible aquí. Revisado 28 noviembre, 2016.

Op. Cit. Web, Holland.

Berlanga, Mario (2016) Want to Make Ethical Purchases? Stop Buying Illegal Drugs. New York Times Disponible aquí. Revisado 27 noviembre, 2016.

Plan Nacional de Desarrollo 2007 – 2012.

Pardo Veiras, José Luis (2016) México cumple una década de duelo por el fracaso contra el Narco. New York Times Disponible aquí. Revisado 27 noviembre, 2016.

Pérez-Correa, Catalina, Corda, Alejandro y Boiteux, Luciana (2015) La regulación de la posesión y la criminalización de los consumidores de drogas en América Latina. Colectivo de Estudios Drogas y Derecho Disponible aquí. Revisado 27 noviembre, 2016.

Las personas que actualmente se encuentran en prisión son las personas más vulnerables en la cadena de la producción y venta de drogas ilegales, tales como mulas, campesinos productores, personas usuarias de drogas y narcomenudistas.

OAS (2015) Comisión Interamericana de Derechos Humanos – Situación de los derechos humanos en México Disponible aquí. Revisado 27 noviembre, 2017.

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