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El dispensario. Diálogo sobre drogas.
Por PPD CIDE
El Programa de Política de Drogas del CIDE es un espacio académico interdisciplinario cuyo obje... El Programa de Política de Drogas del CIDE es un espacio académico interdisciplinario cuyo objetivo es estudiar el fenómeno de las drogas, la política de drogas y sus consecuencias. Este es su blog. (Leer más)
El Cártel Jalisco Nueva Generación y su dominio en el mercado de la metanfetamina en México
Uno de los puntos más sólidos de la estructura del CJNG es la capacidad de producción y trasiego de metanfetamina, sobre todo en la zona occidente de México. Este texto analiza la manera en que el CJNG opera territorialmente dentro el mercado de la metanfetamina, para comprender mejor la logística detrás de esta organización criminal.
Por Alejandra García, Isaac Vargas, Nancy Chávez y Sara Velázquez
22 de mayo, 2020
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El 3 de enero de 2007 en Michoacán, a menos de un mes de haber tomado el cargo, el entonces presidente Felipe Calderón puso en marcha un operativo militar con la finalidad de acabar con el crimen organizado vinculado al tráfico de drogas en aquel estado. Con el paso de las semanas se desplegaron más operativos en otras entidades como Guerrero, Baja California, Sinaloa, Nuevo León y Tamaulipas. De acuerdo con Farfán (2019), se conformó paulatinamente la militarización de la seguridad pública. Dicho escenario de persecución al crimen creó una desestabilización del sistema de cárteles al fisurar las relaciones dentro de ellos, entre ellos y con el estado (Treviño 2018).

Como efecto indirecto de la guerra contra las drogas y la desestabilización de los cárteles, el número de grupos criminales en el país se ha multiplicado debido a la fracturación del crimen organizado a partir de políticas poco enfocadas para enfrentar cárteles de diversos tamaños y estructuras (Esberg 2020). En la proliferación de redes dedicadas al narcotráfico a lo largo del territorio mexicano, uno de los casos que mayor eco ha tenido ha sido el del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que hasta 2010 fuera un brazo armado del Cártel de Sinaloa.

En 2015 el Departamento del Tesoro en Estados Unidos señaló al CJNG como una de las redes del narcotráfico más poderosas en México (InSight Crime 2015). Semanas después el diario Washington Post se preguntaba si el Cártel en efecto se había convertido en el actor criminal más poderoso en la región (Partlow 2015). De acuerdo con diversos medios informativos (Herrera 2017; Woody 2016) y literatura académica (Jones 2018; Rosa y Shirk 2018), una de las grandes fortalezas del CJNG ha sido su capacidad de producción y distribución de metanfetamina a lo largo de México, particularmente en occidente. Inclusive se ha postulado que el cártel es el principal productor de dicha droga en el continente americano, esto según el Congressional Research Service (2019); el instituto de investigación de políticas públicas del Congreso estadounidense que ha marcado pauta en el análisis de las redes del narcotráfico en México.

No obstante, aunque el argumento acerca del CJNG y su relación con la metanfetamina se ha difundido bastante en los últimos años como un hecho dado, aún se desconocen ciertos elementos que han llevado a que dicho cártel tenga un rol preponderante en el mercado de la metanfetamina, también conocida como cristal. Por ello, desde una perspectiva transdisciplinaria un grupo de jóvenes investigadores del PPD hemos desarrollado un trabajo fundamentado en un análisis mixto, dando prioridad al trabajo de campo, con la finalidad de tener un mejor acercamiento a la estructura del CJNG en el plano local, por ser ahí en donde se produce y trasiega.

Metodología de la investigación

Durante nueve meses se realizó una revisión de literatura sobre el tema de la guerra contra las drogas y la metanfetamina. Adicionalmente se aplicaron cuatro entrevistas no estructuradas a integrantes del CJNG y a ocho consumidores de cristal, en zonas de Jalisco, Colima y Aguascalientes. También se consideraron fragmentos de testimonios de madres de jóvenes desaparecidos en la zona norte de Jalisco. Posteriormente se construyó una base hemerográfica de noticias situadas en estados del occidente, con el objetivo de conocer las repercusiones de la presencia de dicha droga en el territorio. Finalmente se revisaron informes anuales del CRS e Insight Cime, y datos sobre aseguramientos de laboratorios en México a través de la Plataforma Nacional de Transparencia (INFOMEX).

Hallazgos

Durante una entrevista en una de las casas que funge como almacén de drogas que abastece a un importante cuadrante de la zona poniente de Guadalajara, Luis, encargado de coordinar las entregas, mencionó que la presencia del CJNG radica sobre todo en el occidente porque “aquí nació, quienes mandan son de Jalisco y de Michoacán. Su negocio está acá en su tierra y de aquí se han ido para arriba (…) hasta donde sé yo, los jefes de algunas plazas sí tienen unión más directa (de familia) entre ellos. Hacen así su negocio”. Aunque como veremos más adelante, esto ocurre con particularidad en determinados municipios.

Sin embargo, el testimonio de Luis abre la oportunidad para mostrar el cariz local del Cártel, algo poco discutido con anterioridad. Incluso el gobierno estadounidense ha difundido en sus informes que el CJNG es una red con una estructura diferente a los cárteles tradicionales (CRS 2019), es decir, está configurado como una empresa sin vínculos comunitarios que se erige a partir de tener una cadena de contratistas que ejecutan los proyectos. Los llamados contratistas son pequeños o medianos cárteles locales que responden a una gerencia general que administra el negocio, en este caso el CJNG.

Pero como detectamos en nuestro trabajo de campo, al CJNG le unen lazos de parentesco con distintas comunidades en municipios de la zona sur de Jalisco, en donde algunos de los encargados de las plazas poseen relaciones consanguíneas entre ellos. Debido a esto les ha sido más “fácil” a sus dirigentes el crear una base apoyo. Un ejemplo son los lazos familiares que tienen los dirigentes del CJNG con el grupo de Los Cuinis, convertido hoy en su brazo empresarial, y dedicado a lavar el dinero proveniente de la venta de drogas y a transportar sustancias psicoactivas rumbo a Europa y Asia (Álvarez 2020; CRS 2019).

En una segunda entrevista hablamos con Sergio, la mano derecha de Luis en la coordinación de entregas a los puntos de venta en Guadalajara, quien nos respondió que “tiene muchas bondades”, cuando le preguntamos el motivo por el cual el cristal ha tomado un lugar tan importante dentro de la organización. “Yo no sé todo, pero sí puedo decir que es más fácil hacer esto que tener plantaciones, o andar lidiando con esperar cosechas. Aquí con los materiales adecuados le saco el crico hasta en su cocina, ahí le monto la producción y verá que bien queda”. Sergio concluye diciendo que: “este es buen negocio, pero tampoco es algo muy nuevo”.

Si bien la historia de la metanfetamina en México se remonta a por lo menos 40 años, de manera más reciente, con la fundación en 2004 del cártel de La Familia Michoacana y posteriormente de Los Caballeros Templarios en 2011 (tras una fractura interna en La Familia), se forjó una amplia red, aunque frecuentemente en disputa, de laboratorios para elaborar drogas sintéticas; esta red se consolida y expande luego de que el CJNG cobrara fuerza al independizarse de Sinaloa y se hiciera rival de los grupos arriba mencionados, a quienes fue arrebatándoles sus plazas, que dicho sea de paso, eran ya de las principales abastecedoras del mercado norteamericano.

A través de nuestras bases de datos compuestas por los informes de labores de 2006 a 2018 de la Secretaría de la Defensa, la Secretaría de la Marina y la extinta Policía Federal, es latente la manera en que la región occidente se ha establecido como la zona productora de metanfetamina en todo México. En dicha área se contabilizaron 439 laboratorios asegurados; es decir, un 67 por ciento del total nacional en once años: Michoacán con 254, Jalisco con 159, 16 en Colima y 10 en Nayarit (Mapa 1).

Tan solo la frontera entre Michoacán y Jalisco acumula un total de 58 aseguramientos concentrados en los siguientes municipios: Jilotlán de los Dolores (9), Tamazula (6), y Tecalitlán (6), en el lado jalisciense; y Aguililla (10), Tepalcatepec (8), Buenavista (7), Tocumbo (4), Peribán (3), Cotija (3), y Coalcomán (2), en Michoacán. Es notable que estas dos entidades sean las que en su conjunto posean la mayor densidad de laboratorios en todo México, y eso considerando solo aquellos laboratorios que han sido localizados (Mapa 2)1. En esta zona, asegura Franco (2019), el CJNG ha creado sus bastiones, disputado el territorio y erigido incluso una base social, no solo por medio del parentesco, también a partir de su apoyo a comunidades poco atendidas por el estado; procesos desde luego no exentos de violencias, dominación a poblaciones y reclutamiento forzado para la mano de obra (Guerra 2017). En entrevistas con madres de desaparecidos en Jalisco, refirieron que el Cártel emplea jóvenes en sus laboratorios de metanfetamina y el principal método de pago es la droga misma que se produce: creando así un círculo de consumidores cautivos.

Los laboratorios de metanfetamina que se dedican al abastecimiento de la demanda internacional y local han sido localizados en una variedad de lugares que van desde casas en fraccionamientos, bodegas en zonas industriales, locales abandonados, o espacios montados ex profeso en sierras y caminos apartados. Según las palabras de Armando, cuyo hermano desapareció cuando trabajaba como encargado de un laboratorio de cristal del CJNG: aquellos laboratorios ubicados en las zonas serranas o “menos visibles”, suelen ser los más grandes y es en donde se produce la mercancía que se envía rumbo a Estados Unidos y Canadá. Por otro lado, los laboratorios más pequeños, ubicados en ciudades grandes o medianas, están montados para abastecer al mercado local.

Un ejemplo del testimonio de Armando lo encontramos durante nuestro trabajo de campo en las “casas del cártel” en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) o en Aguascalientes; las fincas de las que tuvimos conocimiento fungen como pequeños centros de producción y ahí se guarda también parte de la mercancía que abastece a otros puntos cercanos. Además, como lo observamos sobre todo en Aguascalientes, estas casas pueden tener a sus alrededores vigilantes que las resguardan del acecho de grupos contrarios y de los operativos de las fuerzas del estado; aunque en otras ocasiones, según testimonios de informantes, algunos agentes han servido como guardias de las casas (debido a redes de corrupción). Así, con los datos obtenidos en campo, podemos diferenciar dos tipos de laboratorios: los que producen para el mercado local y aquellos que producen para el mercado internacional.

Por medio de nuestras visitas en campo, nos percatamos no solo del incremento de la producción de metanfetamina en una diversidad de laboratorios, asimismo de su preponderancia frente a otras drogas en los mercados locales. Luis, el coordinador de entregas, puntualizó en la entrevista que a ellos les llegan mayormente paquetes de “cristal” a su almacén. “No es que de lo demás no tengamos, pero esto es lo que más nos dejan quienes se encargan de traernos la merca”. A través de otros testimonios recabados pudimos conocer la baja presencia de marihuana y cocaína en las plazas del Cártel. Inclusive, los precios por un gramo de cristal son bastante similares a lo largo del territorio: oscilan entre los 300 y 360 pesos, de acuerdo con los datos proporcionados por los consumidores y vendedores con quienes hablamos. Este dato es relevante porque podría significar que un mismo productor, como nosotros aquí lo proponemos, estaría regulando parte del mercado de la metanfetamina en México.  

El desplazamiento, con particularidad de la mariguana y la cocaína, cobra mayor notoriedad cuando analizamos municipios más pequeños. En ellos existe una contundente reconfiguración del mercado de drogas dado que la metanfetamina se ha convertido en la sustancia que gran parte de los narcomenudistas ofertan a los consumidores en comparación con otras sustancias que solían caracterizar a dichos mercados. Más aún, si los consumidores optan por comprar otras sustancias, deben trasladarse a distintos municipios, o bien, comprarle a grupos rivales del CJNG, lo que con frecuencia, según testimonios de informantes, no suele terminar bien ya que los consumidores reciben cuando menos amenazas por haber comprado droga con otro proveedor.

Lo que revelan los datos

El CJNG es el principal distribuidor de metanfetamina a los Estados Unidos, Canadá, y otros puntos de Europa (jugando así un rol geoestratégico), aunque asimismo ha fortalecido nuevos centros de consumo en México debido al control de plazas que ha logrado concretar por medio del desplazamiento no solo de cárteles, también de otras drogas. Debido a una cuidada administración en la cadena de producción, amplias redes de trasiego, estipulación de precios y manejo de los mercados locales unidos a todo un sistema regional, el Cártel ha logrado afianzar su poder y reconfigurar el mercado de las drogas. Tan exitosa ha sido está labor que en 2018 la metanfetamina se erigió como la droga más consumida en buena parte de la región occidente de México (Arredondo 2018).

Finalmente, resulta importante considerar posibles cambios en la producción, venta y demanda de las drogas en el mercado mexicano e internacional, a partir del confinamiento y las medidas de prevención implementadas a causa de la pandemia del virus que causa la Covid-19. Con la falta de suministros para la fabricación del cristal provenientes de China, así como el cierre y aumento de vigilancia en las fronteras, los cárteles tendrán que recurrir a nuevas estrategias y precursores para la producción de sustancias. La actual contingencia se presenta entonces como una oportunidad para que otros cárteles y otras sustancias se expandan en el territorio nacional (o recobren el terreno perdido).

 

* Alejandra García es research fellow del Programa de Política de Drogas. Es maestrante en Investigaciones Sociales y Humanísticas por la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Sus líneas de intereses son el análisis de trayectorias y etnografía del consumo de sustancias psicoactivas, reducción de daños y la epidemiología desde un enfoque sociocultural. Es miembro de Latinoamérica por una Política Sensata de Drogas, capitulo Aguascalientes. Isaac Vargas (@Isaac_VargasG) es research fellow del Programa de Política de Drogas, en donde desarrolla una investigación sobre desaparición forzada en el occidente de México. Es maestro en Antropología Social por El Colegio de Michoacán; su tesis aborda la búsqueda de personas desaparecidas en Jalisco. Sus intereses académicos parten de la antropología de las violencias y del estado. Anteriormente fue auxiliar de investigación en El Colegio de Jalisco y miembro del equipo de investigadores del Centro de Atención al Migrante – FM4 Paso Libre. Nancy Chávez es asistente de investigación del PPD, en donde forma parte de un proyecto que contempla la reducción de daños asociados al consumo de sustancias en jóvenes de bachillerato. Es Maestra en Investigaciones Sociales y Humanísticas por la Universidad Autónoma de Aguascalientes; donde realizo una tesis enfocada en las representaciones sociales de la narcocultura en jóvenes de comunidades rurales. Sus intereses académicos se dirigen a temas relacionados con jóvenes, violencia, narcocultura y narcotráfico. Sara Velázquez (@calibanylabruja) es Licenciada en Derecho. Es asistente de investigación del proyecto Cadena de Mando, que forma parte del PPD. Sus temas de interés son la construcción de verdades oficiales, Fuerzas Armadas y derechos humanos.

 

Este texto es el resumen de una investigación más amplia que actualmente se encuentra en proceso. Los nombres de todos nuestros interlocutores han sido modificados por motivos de seguridad, nos referiremos a ellos a través de seudónimos.

 

 

Bibliografía

Farfán, Cecilia (2019), Más allá de la guerra contras las drogas: violencia y seguridad en México. En G. Klopee y A. Abello (eds.), Seguridad humana y violencia crónica en México. Nuevas lecturas y propuestas desde abajo (pp. 71- 98.). México: ITAM, Porrúa.

Jones, Nathan (2018), The Strategic Implications of the Cártel Jalisco Nueva Generación, en Journal of Strategic Security, vol. 11, pp. 19-42.

Rosa, Lucy y David Shirk (2018), The New Generation: Mexico’s Emerging Organized Crime Threat, en Justice in Mexico Policy Brief, pp. 1-28

Treviño, Javier (2018) Silencing grievance: Responding to Human Rights Atrocities in Mexico’s War on Drugs, en: Journal of Human Rights, pp. 1-17.

 

1 Después de Michoacán y Jalisco, Sinaloa es el tercer estado con más laboratorios: 87.

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