El dolor de la política prohibicionista mexicana - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
El dispensario. Diálogo sobre drogas.
Por PPD CIDE
El Programa de Política de Drogas del CIDE es un espacio académico interdisciplinario cuyo obje... El Programa de Política de Drogas del CIDE es un espacio académico interdisciplinario cuyo objetivo es estudiar el fenómeno de las drogas, la política de drogas y sus consecuencias. Este es su blog. (Leer más)
El dolor de la política prohibicionista mexicana
Si bien las leyes generales de Salud en México regulan el suministro de opioides en pacientes terminales, no lo hace en el tratamiento de pacientes no terminales que padecen dolor. Esto provocó que en 2010 sólo se consumiera el 4.51% de los opioides que se necesitaba utilizar para aliviar todo el dolor de una manera adecuada en ese año, de acuerdo con las recomendaciones de la OMS.
Por PPD CIDE
8 de diciembre, 2014
Comparte

Por: Luis Enrique Rosas Luengas y Guus Zwitser

El dolor es un síntoma común en una gran escala de enfermedades y es una de las razones principales por consultas médicas. En 1996, la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó la última edición de la Escalera Analgésica de la OMS. Esta Escalera es una guía para el tratamiento de dolor con tres escalones: 1) el tratamiento con analgésicos no opiáceos como el paracetamol, la aspirina y el ibuprofeno; 2) el tratamiento con analgésicos opiáceos leves como la codeína y el tramadol para los dolores leves a moderados, y 3) el tratamiento con analgésicos opiáceos fuertes como la morfina, la oxicodona o la metadona para los dolores moderados a agudos o severos.

Los opioides son los únicos medicamentos efectivos para el tratamiento del dolor moderado o severo y es por lo tanto que la codeína y la morfina están incluidas en la Lista de Medicamentos Esenciales (LME) de la OMS. Esta Lista contiene “los medicamentos que cubren las necesidades de atención de salud prioritarias de la población. […] Se pretende que, en el contexto de los sistemas de salud existentes, los medicamentos esenciales estén disponibles en todo momento, en cantidades suficientes, en las formas farmacéuticas apropiadas, con una calidad garantizada y a un precio asequible para las personas y para la comunidad.” Sin embargo, pese a las recomendaciones de la OMS, el acceso a los opioides está limitado en muchos países, incluso México. Se estimó que en 2010 México sólo utilizó 735 Kg de equivalentes de morfina de los 16,299 Kg. que se necesitaba utilizar para aliviar todo el dolor de una manera adecuada en ese año. Dicho de otra manera: sólo se consumió el 4.51% de los opioides que se suponía ser adecuados en México.

La Asociación Internacional de Hospicios y Cuidados Paliativos distingue cuatro factores principales que obstaculizan el acceso a opioides en Latinoamérica: 1) la falta de conocimiento y actitudes equivocadas acerca del dolor y los opioides; 2) políticas y legislaciones que regulan los medicamentos fiscalizados excesivamente restrictivas; 3) barreras y fallas en el sistema de requisición y distribución de medicamentos fiscalizados, y 4) alto costo de algunos medicamentos para el tratamiento del dolor y la falta de cobertura de los analgésicos opioides en los formularios nacionales. Según la Global Opioid Policy Initiative, el uso de los opioides en México es sobreregulado por las Leyes vigentes. La Sociedad Europea de Oncología Médica señala, a su vez, que “uando los opioides están sobreregulados, las medidas de precaución para evitar el abuso y su desviación son excesivas e incapacitan a los sistemas de salud para aliviar el sufrimiento real.”

Ahora bien, en el caso mexicano más que estar frente una sobreregulación estamos ante un sistema de regulación que sobreregula sin regular. Pues el uso en casos no establecidos en la ley es ilícito, mientras que la legislación es escueta al regular los opioides en casos establecidos. La Ley General de Salud (LGS) permite uso de opioides en situaciones críticas; por ejemplo, existe una regulación clara en lo referente al uso de opioides en pacientes terminales. En cuanto a otros usos, tenemos un vacío normativo.

Aunque la OMS recomienda que los opioides estén disponibles en todos los niveles de atención, el Cuadro Básico y Catálogo de Medicamentos del Consejo de Salubridad General (CSG) sólo permite el uso de los opioides en la atención secundaria y terciaria. Ésta y otras discrepancias entre el Cuadro Básico y la LME “son propensas a causar un tratamiento inadecuado para pacientes que requieren cuidados paliativos”.

En el Sistema Normativo Mexicano, el derecho a la salud en México encuentra sus fundamentos en el artículo 4º de la Constitución así como en diversos Tratados Internacionales de los que México forma parte. El contenido de dichos numerales es desarrollado a través de la LGS y los reglamentos y Normas Oficiales Mexicanas. Aún con dicho sistema, existe un vacío normativo en lo que respecta a la regulación de opioides.

Si bien existen referencias en el plano de Leyes Generales, no existen mayores disposiciones normativas que regulen el suministro de opioides en situaciones que refieran al tratamiento de pacientes no terminales. En efecto, existen escasas referencias en la LGS respecto del uso de opioides. Dicha ley señala, en su artículo 3º, que es materia de salubridad general el tratamiento integral del dolor (para el cual es necesario el tratamiento con opioides); el artículo 33 de dicho instrumento señala que se encuentra dentro del concepto de atención médica las actividades paliativas que incluyen el cuidado integral para preservar la calidad de vida del paciente, a través de la prevención, tratamiento y control del dolor, y otros síntomas físicos y emocionales por parte de un equipo profesional multidisciplinario. Asimismo, dicha Ley dedica el título octavo bis a la regulación en el suministro de paliativos en los Cuidados Paliativos a los Enfermos en Situación Terminal. Aunque existen dichas bases, sin embargo, a lo más que ha llegado el desarrollo reglamentario en materia de opioides es a generar un proyecto de Norma Oficial Mexicana que los regula, pero no es más que un mero proyecto sin eficacia normativa.

Es por lo anterior que Human Rights Watch recomienda en su informe de octubre pasado que “la base normativa y conceptual para el sistema de cuidados paliativos finalizada”, que “el sistema de salud en sí preparado para apoyar y proveer servicios de cuidados paliativos” y que “México el sistema de prestación de cuidados paliativos mediante la creación de servicios, la capacitación de trabajadores de la salud existentes y la creación de un sistema de referencia de pacientes”. La Guerra contra las Drogas falla en prevenir el uso de drogas ilícitas, pero triunfa en prevenir el uso de narcóticos legales por las personas que sufren de dolor.

 

* Luis Enrique Rosas Luengas es Licenciado en Derecho por el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y apasionado del Derecho a la Salud, y Guus Zwitser es Coordinador Ejecutivo del Programa de Política de Drogas (CIDE)

 

 

 

OMS, Alivio del Dolor en el Cáncer con una Guía sobre la Disponibilidad de Opioides – 2ª Edición (Ginebra: Organización Mundial de la Salud, 1996). Disponible aquí.

Ibíd.

Béatrice Duthey y Willem Scholten, “Adequacy of Opioid Analgesic Consumption at Country, Global, and Regional Levels in 2010, Its Relationship with Development Level, and Changes Compared with 2006”, Journal of Pain and Symptom Management 47, no. 2 (2014): 283-297. Disponible aquí.

OMS, WHO Model List of Essential Medicines – 18th List (Ginebra: Organización Mundial de la Salud, 2013). Disponible aquí.

OMS, “Medicamentos Esenciales”, Organización Mundial de la Salud, 2014.

Duthey Scholten, op. cit.

Karen Ryan, Liliana De Lima, y Martha Maurer, “Disponibilidad, Acceso y Políticas Sanitarias en Medicamentos Opioides en Latinoamérica,” en Uso de Opioides en Tratamiento del DOLOR: Manual para Latinoamérica, ed. Patricia Bonilla, Liliana De Lima, Paola Díaz, Marta Ximena León, y Marcela González (Houston, TX: IAHPC Press, 2012), p. 7. Disponible aquí.

Jim Cleary, Liliana De Lima, Jorge Eisenchlas, Lukas Radbruch, Julie Torode, y Nathan I. Cherny, “Formulary Availability and Regulatory Barriers to Accessibility of Opioids for Cancer Pain in Latin America and the Caribbean: A Report from the Global Opioid Policy Initiative (GOPI),” Annals of Oncology 24, supp. 11 (2013): xi41-xi50. Disponible aquí.

Join Tohether Staff, “Grupos Médicos: Las Leyes para Combatir el Abuso de Analgésicos Impiden que Pacientes Oncológicos Puedan Acceder a Ellos,” en Fármacos 17, no. 1 (2014): 115. Disponible aquí.

Human Rights Watch, Cuidar Cuando No Es Posible Curar: Asegurando el Derecho a los Cuidados Paliativos en México (New York City, NY: Human Rights Watch, 2014). Disponible aquí.

Artículo 25, numeral 1, de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; 12 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; 11 de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre; y 10 del Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, “Protocolo de San Salvador”.

Emma Virginia Herrera-Huerta, Karla López-Narvaéz, Raymundo Escutia-Gutiérrez, y

Juan Francisco Rodríguez-Landa, “¿Qué sabe usted acerca de… los Opioides?,” Revista Mexicana de Ciencias Farmacéuticas 44, no. 2 (2013): 62-63. Disponible aquí.

Human Rights Watch, 2014, op. cit., p. 7.

Helen Redmond, “Our Fear of Opioids Leaves the World in Pain”, Substance.com, 2014.

 

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.