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¿Hay una epidemia de secuestros de mujeres en la CDMX?
De acuerdo a los datos existentes, no hay evidencia de que haya una epidemia de secuestros en la Ciudad de México. Sin embargo, hay indicios de que las privaciones de la libertad contra mujeres estén ocurriendo desproporcionadamente cerca de los metros.
Por Data Cívica
26 de febrero, 2019
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Por: Georgina Jiménez (@GinaRivers90) y Carolina Torreblanca (@caro_whitetower)

El 28 de enero de 2019, alrededor de las 3:30 de la tarde, iba saliendo de la estación metro Impulsora. Estaba cruzando uno de los puentes que conectan al metro cuando un hombre la tomó del brazo mientras le decía “Ya, Daniela, no hagas berrinche y ya vámonos”. La víctima insistió en que no conocía al hombre y le pidió que la soltara, pero él continuó jalándola. No fue hasta que le pidió ayuda a otro pasajero que entre él y un vendedor ambulante pudieron, afortunadamente, alejar al agresor”.

Éste es uno de los más de 200 testimonios que Serendipia Digital, una iniciativa de periodismo de datos, y otras activistas recopilaron durante los primeros meses del año. En los testimonios reunidos por medio de un formulario digital, distintas mujeres narraron los intentos de secuestros que sufrieron principalmente en las inmediaciones del metro. Varias de estas historias fueron rápidamente compartidas en una catarsis de redes sociales.

Este nuevo modus operandi de secuestrar es escandaloso por varias razones, entre ellas porque se basa en la premisa de que los transeúntes siempre van a creerle más al hombre secuestrador haciéndose pasar por la pareja de la mujer, que a la mujer; es decir, en que las mujeres son irracionales, incontrolables, impulsivas o exageradas y que la violencia en pareja es un asunto “privado” con el que nadie se debe meter.

Con el propósito de contribuir a la dilucidación del fenómeno de los secuestros de mujeres en la Ciudad de México y entender en la medida de lo posible de qué se trata y cuál es su magnitud, en este texto ofrecemos una revisión de los datos que arrojan distintas fuentes gubernamentales que existen sobre la incidencia de este delito.

Secuestros cerca del metro

Recientemente, la Agencia Digital de Innovación Pública hizo pública por primera vez información georreferenciada sobre carpetas de investigación en la Ciudad de México. Con esta información podemos saber cuántas investigaciones se inician mes con mes en la PGJ de la Ciudad de México y donde ocurren los hechos que ahí se denuncian.

Según estos datos, entre 2017 y 2019 se abrieron 27 investigaciones por secuestro, 73 por privación ilegal de la libertad y 170 por sustracción de menores. Gracias a que esta nueva información está georreferenciada, podemos saber si los delitos ocurrieron o no cerca de una estación del metro.

Antes de pasar al análisis es importante hacer énfasis en un punto: las estaciones del metro no se distribuyen aleatoriamente en las calles de la ciudad, sino que su ubicación responde a factores como población de la zona, qué tan transitada es, su geografía, etc. Todos estos factores a su vez pueden generar zonas más propensas a todo tipo de delitos. Es decir, aquellos lugares en los que es más probable que haya un metro pueden también ser los lugares en los que más se cometen delitos. Por esto, para hacer una comparación justa –es decir, para entender si las estaciones de metro sí son lugares en los que secuestran desproporcionadamente a mujeres– es necesario comparar el porcentaje de secuestros de mujeres que ocurren en sus inmediaciones con el porcentaje de otros delitos que ocurren ahí mismo.

Si trazamos tres círculos alrededor de cada estación del metro, uno de 100, otro de 200 y otro de 500 metros de diámetro, podemos ver la cantidad de delitos que caen afuera y adentro de alguno de estos círculos.

Si analizamos los secuestros, el 65% de los 17 secuestros de los hombres ocurrieron cerca de una estación del metro. De los secuestros de las mujeres, solo el 20%  – 2 secuestros – ocurrió cerca de una estación del metro, todos a más de 200 y 500 metros o menos de la estación del metro . La presencia de una estación del metro, en otras palabras, no parece volver desproporcionadamente más probable que haya secuestros de mujeres, según estos datos.

Para las mujeres, sin embargo, las estaciones sí parecen ser desproporcionadamente peligrosas cuando se trata de privación ilegal de la libertad personal.

El secuestro, según el Código Penal del Distrito Federal, ocurre cuando alguien priva a una persona de su libertad “con el propósito de obtener rescate, algún beneficio económico, causar daño o perjuicio a la persona privada de la libertad o a cualquier otra”. La privación de la libertad personal, por su parte, según el Código, ocurre cuando se le priva a una persona de su libertad, “sin el propósito de obtener un lucro, causar un daño o perjuicio a la persona privada de su libertad o a cualquier otra”. Esta descripción de delito suena más similar a lo que se reporta, por ejemplo, en redes sociales.

En el periodo de tiempo analizado se abrieron 32 carpetas de investigación por privación de la libertad personal en las que la víctima fue una mujer. El 28% de estos delitos, según los datos, ocurrieron cerca de una estación del metro. El 28% a 500 metros, el 19% a 200 metros y el 16% a 100 metros. Este último porcentaje es el más alto de ocurrencia para esa distancia de entre todos los delitos, sin importar el sexo de la víctima. Sin embargo, en este caso el 16% equivale solo a 5 delitos, por lo que el alto porcentaje puede responder más tal vez a la cantidad de casos que a la peligrosidad. Es decir, si bien parece que es un delito que se comete desproporcionadamente contra mujeres muy cerca de alguna estación del metro, son tan pocos los casos que no se puede saber con certeza.

Si vemos el total de denuncias por privación de la libertad personal en un mapa, podemos ver que las denuncias ocurrieron principalmente en tres estaciones: el 42% ocurrió en las inmediaciones de Metro San Cosme, Metro Tacubaya o Metro Mixcoac. Cuando se trata de denuncias solo cuando las víctimas fueron mujeres, el fenómeno está todavía más concentrado: el 44% ocurrió en Metro Mixcoac o Metro Tacubaya.

Lo mismo ocurre cuando se trata de secuestros cerca del metro. De las denuncias interpuestas por secuestros que ocurrieron en las inmediaciones del metro de la Ciudad de México, el 37% ocurrió en las inmediaciones de los Metros Zócalo, Revolución, Balderas, San Juan de Letrán o Romero Rubio. Cuatro de estas cinco estaciones son cercanas entre ellas. En cambio, el robo en cualquier modalidad es un delito mucho más común y mucho más distribuido entre todas las estaciones del metro.

Los datos de la Agencia Digital de Innovación Pública también permiten conocer a las víctimas según su edad. Las víctimas del delito de sustracción de menores son en promedio más jóvenes que las víctimas de otros delitos. Es interesante notar que para privación de la libertad personal las mujeres víctimas tenían en promedio 30 años, mientras que los hombres 33 años; rango de edades tal vez superiores a lo que esperaríamos con base en las denuncias en redes sociales y bastante menores a los de víctimas de secuestro.

 

Secuestros en la CDMX versus en el resto del país

 A pesar de lo útiles que resultan los datos de la Agencia de Innovación Pública, no nos permiten hacer una comparación fundamental: la tasa de secuestros de la Ciudad de México versus la del resto del país. Esta comparación es clave porque nos permite dimensionar la intensidad de las investigaciones y también, más indirectamente, de la perpetración del delito en la Ciudad de México, no solo comparativamente entre sexos.

Para hacer esa comparación recurrimos a los datos de incidencia delictiva que publica el Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública, en el que se cuentan el número de averiguaciones previas o carpetas de investigación que se abrieron por delitos del fuero común cada mes en los estados y el total de víctimas, desagregadas por sexo, contenidas en dichas investigaciones. 

Con estos datos podemos ver que la tasa mensual de investigaciones o averiguaciones previas por secuestro en la CDMX, tanto para hombres como para mujeres, ha sido muy parecida a la del resto del país durante los últimos tres años. A excepción de algunos meses, la tasa de investigaciones por secuestros de hombres de la Ciudad de México se ha mantenido casi siempre ligeramente por debajo de la del resto del país. La tasa de averiguaciones previas por secuestros de mujeres en la Ciudad de México ha estado prácticamente a la par que la del resto de la República.

Sin embargo, en enero de 2019, las tasas de investigaciones por secuestro de la Ciudad de México incrementaron considerablemente. Este aumento, sin embargo, más que deberse a un cambio en la intensidad del fenómeno, se debe factiblemente a que se empezó a reportar la cifra de delitos con más certeza después de que la PGJ acusara a la administración pasada de maquillar las cifras. En vista de esto, pocas conclusiones se pueden derivar de este aumento.

 

La tasa anual de investigaciones o averiguaciones previas por secuestro de la Ciudad de México, tanto de hombres como de mujeres, ha disminuido a la mitad desde 2015. Esta tendencia se observa en la mayoría de los Estados de la República, pero algunos como Tamaulipas continúan con una tasa anual de averiguaciones previas por secuestro diez veces más alta que la de la Ciudad de México.

Cifra negra del secuestro

Sin duda los datos del SENSP, como los datos de la PGJ, tienen un severo problema más allá del maquillaje de cifras en el caso de la CDMX: que la mayoría de los delitos en este país no se denuncian, por lo que están subestimando la magnitud del fenómeno. Para resolverlo, podemos usar la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción de Seguridad Pública (ENVIPE), en la que se le pregunta a la población mayor de 18 años si han sido víctimas de varios delitos, incluido el secuestro. Actualmente, contamos con datos para los años de 2014 a 2017 (los datos de 2018 se publicarán hasta el final de este año).

Según la ENVIPE, la tasa anual de secuestros ocurridos en la Ciudad de México también se ha mantenido por debajo de la del resto del país al menos desde 2015. En 2017 hubo un repunte en la tasa de secuestros de hombres, pero la de las mujeres se mantuvo prácticamente igual que la del resto del país.

Prácticamente el mismo porcentaje de hombres que de mujeres saben que ocurren secuestros a su alrededor, el mismo porcentaje de hombres y mujeres cree que le puede ocurrir un secuestro o una extorsión y, en la Ciudad de México, casi el mismo porcentaje de hombres y mujeres han dejado de utilizar el transporte público por miedo a que les ocurra un delito. Incluso en el resto de la República, un porcentaje ligeramente mayor de mujeres que de hombres reportan haber dejado de utilizar el transporte público por miedo a ser víctimas de la delincuencia.

¿Epidemia de secuestros o de privación de la libertad?

En resumen:

No hay evidencia – con los datos existentes – de que haya una epidemia de secuestros en la Ciudad de México:

1) Según la ENVIPE, entre el 2015 y 2017, la tasa de secuestros de mujeres en la CDMX estuvo por debajo del promedio de la tasa de secuestros a nivel nacional. 2) según datos del SESNPS, entre el 2015 y 2018, la tasa de investigaciones penales por secuestro de mujeres ha estado prácticamente a la par que la del resto de la República.

3) En enero de 2019, la tasa de investigaciones por secuestro de mujeres en la CDMX, según datos del SESNSP, sí aumentó considerablemente, pero no queda claro si se debe a que aumentó el fenómeno o a que se están reportando más acertadamente las cifras de investigaciones.

4) Según datos de la PGJ de la CDMX, solo el 20% de los secuestros de mujeres que se están investigando ocurrieron cerca de una estación del metro (todos estos a 500 metros), comparado con el 65% de los secuestros de los hombres.

Sin embargo, hay indicios de que las privaciones de la libertad contra mujeres estén ocurriendo desproporcionadamente cerca de los metros.

El 28% de las privaciones de la libertad personal que sufrieron las mujeres ocurrieron a 500 metros o menos de una estación del metro; el 16% solo a 100 metros de una – porcentaje más alto a esa distancia de cualquier delito. Sin embargo, solo hay 65 investigaciones georreferenciadas por privación de la libertad en todo el periodo, por lo que es difícil con tan pocas observaciones llegar a ninguna conclusión robusta.

Lo que sí queda claro es que tanto el secuestro, como la privación de la libertad personal tienden a estar concentrados en muy pocas estaciones de metro (a diferencia de otros delitos, como el robo, que están distribuidos de forma más pareja entre las estaciones).

¿Qué se puede concluir de esto? No mucho, sobre todo si lo que se quiere es prevenir este delito. Si algo ponen de manifiesto los testimonios reunidos por Serendipia es lo precaria que parece ser la información de la que disponen las autoridades para desarrollar estrategias inteligentes de persecución del delito.

Si queremos abordar rigurosamente la problemática, es muy importante fortalecer las fuentes de datos oficiales que tenemos y transparentar aquellas a las que aún no tenemos acceso, como a los reportes de incidentes al interior del metro, que serían clave para evaluar este fenómeno de manera comprehensiva.

 

Metodología

Todos los datos de la PGJ se pueden obtener de este link.

Los datos del SENSP están actualizados hasta enero y se pueden descargar aquí.

El código y todo el material para replicar los hallazgos los pueden consultar en este link.

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