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El ronroneo
Por Gatitos Contra la Desigualdad
Gatitos Contra la Desigualdad es uno de los diversos proyectos del INDESIG (Instituto de Estudios... Gatitos Contra la Desigualdad es uno de los diversos proyectos del INDESIG (Instituto de Estudios Sobre Desigualdad, A.C.). La iniciativa tiene por objetivo modificar las representaciones sociales que existen sobre las desigualdades y la justicia, comúnmente sustentadas en premisas erróneas, mediante comunicación de datos sencillos, verificables y de una manera divertida: Con muchas fotos de Gatitos. Miau. (Leer más)
Economía de chambitas: las condiciones laborales de repartidorxs de apps
Aunque la pandemia ha causado ganancias extraordinarias a para las plataformas digitales de reparto, las condiciones laborales de sus “socios” siguen siendo precarias en extremo. Por eso, este viernes 29 de mayo se manifiestan exigiendo mejoras. Les traemos algunos resultados preliminares de la encuesta que hemos aplicado.
Por Gatitos Contra la Desigualdad
29 de mayo, 2020
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Rubén es repartidor de Uber Eats, plataforma en la que lleva trabajando cerca de dos años. Después de ahorrar unos meses pudo comprar una moto para realizar sus entregas. Hace unas semanas tuvo un accidente luego de entregar un pedido: se fracturó la clavícula y la moto sufrió daños, pero al no tener un pedido en curso en ese justo momento, el seguro de la empresa no lo cubrió, el apoyo que recibió de la empresa fue la cancelación de su pedido y un “Esperamos que te recuperes pronto”. Al igual que Rubén, en México hay más de 15,000 repartidores que se exponen día a día, que esperan poder completar su jornada de trabajo sin incidentes o estar en medio de una entrega si llegara a suceder alguno.

 

Esto se debe en gran medida al funcionamiento del modelo de estas empresas conocido como gig economy, que podría traducirse como economía de chambitas. En este modelo de negocio, la empresa propietaria de la plataforma digital conecta a los comensales con un restaurante y un repartidor, éste último recoge los alimentos y los lleva hasta el hogar del cliente. En esta forma de negocio, la plataforma no contrata a ningún repartidor, los incorpora como “socios”, quienes utilizan sus propios medios de transporte (bicicleta, moto, carro o incluso a pie), su teléfono, planes de datos e incluso adquirir con costo la mochila térmica para transportar alimentos. Con esto, ellos pueden usar la plataforma con cierta flexibilidad en sus horarios.

Hasta ahí todo parece marchar bien, tres personas se asocian libremente para brindar un servicio y las tres partes obtienen una ganancia. Sin embargo, los “socios” no tienen voz ni voto en las decisiones de la empresa, la aplicación puede cambiar las tarifas, los términos y las condiciones del contrato cuantas veces quiera e incluso puede suspender tu acceso a la plataforma sin previo aviso. Peor aún, al no tener un contrato laboral, la plataforma no está obligada a ofrecer derecho laboral alguno.

Nos pusimos a investigar y, según los resultados preliminares de la “Encuesta de Condiciones Laborales de Repartidores/as de apps 2020”, elaborada con nuestras garritas, descubrimos que la mediana de las utilidades que se quedan los repartidores es de $42 por hora, mientras que el 25% inferior (cuartil I) gana $26 o menos, y solo el 25% con más ingresos (cuartil IV) gana más de $54 por hora.

Al igual que Rubén, 62% de los repartidores encuestados dijo haber sufrido un accidente durante su horario de trabajo, y 10% de ellos requirieron hospitalización. Al preguntarles por el apoyo de la empresa, sólo 7% respondieron haber recibido asistencia; así mismo, respondieron que la empresa se preocupa más por el pedido, incluso pidiendo realizar la entrega antes de buscar atención médica. Las principales causas de accidentes son los automovilistas y los baches en el pavimento.

Pero los repartidores no sólo están expuestos a los accidentes, los robos también los afectan. De hecho, 28.6% de los encuestados afirmó haber sufrido algún tipo de robo, la mayoría de ellos mientras entraban al restaurante a recoger el pedido. Algunos repartidores han perdido entre 2 y 4 bicicletas de este modo, mientras que otros han reportado haber sido abordados con armas de fuego para entregar sus pertenencias, su moto y hasta la mochila térmica con nuestras croquetas.

Pero además de los accidentes y la delincuencia, los repartidores tienen que lidiar con las políticas cambiantes de la empresa. A veces, pueden ser cambios en las tarifas, pedir mayores distancias por la misma remuneración o te pueden pedir que deslindes a la empresa de más responsabilidades. Si no cumples, te pueden castigar o incluso desactivarte, como si fueran tus jefes… pero que “no son tus jefes”. Respecto a esto, más de la mitad de los encuestados ha sido castigado por las empresas para las que reparte y 43% incluso ha sido desactivo para poder continuar realizando pedidos. Tú, cómo “socio”, lo único que puedes hacer es aceptar todos sus términos o dejar de repartir.

 

De acuerdo con la narrativa meritocrática y el discurso de la libertad de “elegir un trabajo”, muchos podrán decir simplemente: “pues si no les gusta, que dejen de repartir”. Pero esto no es tan sencillo y la pandemia del virus SARS-COV-2 (el que provoca la enfermedad COVID19) nos puede ayudar a explicarlo: La existencia de las aplicaciones de entrega ha permitido que muchos negocios de comida puedan seguir operando. Por su parte, a las personas que tienen la oportunidad de trabajar desde casa les permite adquirir alimentos sin salir de ella. Además, esta forma de trabajo posibilita a la población el tener una fuente alternativa de ingresos ante la pérdida de sus empleos, pero con el peligro de estar en contacto con muchas personas y el riesgo que esto implica para ellos mismos y sus familias.

Rubén, el repartidor de quien hablábamos al principio, comenta que él está a favor de la existencia de las aplicaciones de entrega a domicilio, para él es un trabajo que dignifica y puede tener muchos beneficios a la sociedad. Pero también considera que el fruto de su trabajo se debe distribuir de una mejor manera. Las empresas de la gig economy están aumentando sus ganancias durante la pandemia, pero esto no se refleja en los ingresos de los repartidores. Aunque a Rubén le gustaría que hubiera posibilidades de negociar, las empresas parecen no estar muy dispuestas al diálogo: incluso están dispuestas a intimidar a los repartidores que quieran organizarse para negociar colectivamente.

El día de ayer, la OSC Poder (@ProjectPODER) —dedicada a la transparencia, rendición de cuentas empresarial y derechos humanos—, denunció en sus redes sociales a la empresa Rappi, por presionar a 17 trabajadores a firmar su “renuncia” (que realmente sería despido) u ofreciendo pagar sólo 50% de lo que les correspondería de liquidación. Cuando algunos se rehusaron a esta práctica ilegal, fueron amenazados con ser demandados por “fraude”, sin ningún tipo de prueba. No es posible que Rappi use la crisis económica provocada por la cuarentena como argumento para despedir empleados, ya que los ingresos de esta empresa de reparto han crecido durante la pandemia. Además, días después, la empresa publicó vacantes para los mismos puestos, ofreciendo la mitad de salario.

Situaciones como ésta hicieron que durante 2019 repartidores de Estados Unidos y Europa organizaran una serie de protestas ante la inconformidad con las condiciones laborales, logrando algunos ajustes en las tarifas y reformas legales. En América Latina, las inconformidades de los repartidores se vieron acentuadas durante la emergencia sanitaria por COVID-19, por lo que el día de hoy estarán marchando en varias ciudades del continente, incluida la Ciudad de México, con cita en el Monumento a la Revolución a las 6pm.

Al entrevistar a algunos repartidores sobre los riesgos sanitarios, afirman estar conscientes de ello, por lo que tomarán todas las medidas posibles incluyendo la sana distancia y el uso de cubrebocas. Para ellos, los protocolos sanitarios están muy interiorizados ya que diariamente deben exponerse para evitar que otras personas lo hagan.

En Gatitos Contra la Desigualdad seguimos investigando las condiciones laborales de los repartidores y tú puedes ayudarnos. ¿Cómo? Muy fácil: a) Si usas apps como Uber Eats, Rappi, Didi Food o Corner Shop, puedes descargar, imprimir y recortar esta imagen. Cuando llegue tu comida o pedido, le entregas un volante a tu repartidor y lo invitas a participar y contestar la encuesta. b) Sigue nuestras redes sociales y comparte nuestras publicaciones con el enlace a la encuesta. ¡Muchas gracias, miau!

@GatitosvsDesig

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