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El sabueso sibarita
Por Antonio Rosique
Es periodista deportivo, autor de los libros “La Isla del Futbol” y “El Día de mi Vida”;... Es periodista deportivo, autor de los libros “La Isla del Futbol” y “El Día de mi Vida”; MBA in Football Industries por University of Liverpool; viajero irreductible; y fanático de los vinos y la cocina del mundo. Para comentarios y sugerencias: [email protected] y www.antoniorosique.com (Leer más)
En busca de los pequeños dioses
Por Antonio Rosique
10 de enero, 2011
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Adriano, el emperador romano más virtuoso que recuerde la historia, ese Adriano íntimo y entrañable que nos retrató Marguerite Yourcenar y que nos tradujo Julio Cortázar, confesaba que su ambición, su más claro ideal, estaba encerrado en la palabra belleza: “Me sentía responsable de la belleza del mundo. Quería que las ciudades fueran espléndidas, ventiladas, regadas por aguas límpidas, pobladas por seres cuyo cuerpo no se viera estropeado por las marcas de la miseria o la servidumbre, ni por la hinchazón de una riqueza grosera (…) Quería que, en un mundo bien ordenado, los filósofos tuvieran su lugar y también lo tuvieran los bailarines”.

¿Cuántos hombres de poder de nuestro tiempo se sentirán auténticamente responsables de la belleza del mundo? Y utilizo la palabra belleza, entendida como un bienestar global y superior al que debe aspirar el hombre. Esta duda, es la que me ha dado el empujón definitivo para entrar al mítico laberinto en el que habita este “animal político”.

Entro a este espacio, lleno de fascinantes vericuetos, despojado de mi atuendo de relator de historias deportivas, y guiado por mi Sabueso Sibarita, esa criatura curiosa que habita en mi inconsciente y que anda siempre en busca del asombro y del descubrimiento. Así que con este primer “post” y con la venia del supremo y omnipresente “Animal Político” que todo lo ve, te invito a acompañarme en este viaje a través del microuniverso de los placeres, los misterios del arte, los secretos de la cocina, las sutilezas de la imaginación, porque al fin y al cabo, muchos hombres y mujeres de poder han sucumbido, igual que Adriano, ante esos pequeños dioses.

Para la vista y el espíritu: Galería Lumas (www.lumas.com)

La notable escritora estadounidense Susan Sontag aseguraba que “coleccionar fotografías era coleccionar el mundo”. Y este Sabueso Sibarita se ha vuelto adicto a pasear por los corredores virtuales de esta excitante galería fotográfica que exhibe lo mejor del arte contemporáneo. La revista Forbes la ha calificado como “una mina de oro para el coleccionista joven con paredes vacías que llenar”. Mientras que Architectural Digest destaca la excelencia del grupo de editores, encabezados por Stefanie Harig y Marc Ullrich, para seleccionar a los 160 artistas que exhiben. Pero más allá de la irresistible oferta visual que Lumas pone a disposición del público de todo el mundo, la gratísima experiencia de navegación a través del sitio es por sí misma, una enriquecedora aventura para la mente y el espíritu. Porque como bien dicen Harig y Ullrich en su mensaje de bienvenida: “En una fotografía somos capaces de descubrir el mundo y, simultáneamente, redescubrir algo que creíamos conocer”. No tengo dudas de que el “Animal Político” encontrará en Lumas un nuevo espacio para afilar los sentidos.

El vino de la semana: Greg Norman Shiraz Limestone 2006 Australia

Otro de los descubrimientos del Sabueso Sibarita en la temporada, es este elegante y aterciopelado tinto de cuerpo robusto, con notas de zarzamora, frambuesa, y trazos de moca, vainilla y roble. Su retrogusto es persistente con presencia de especias, y sus taninos son finos y sedosos. Sin duda, una joyita dentro del segmento de los vinos de menos de 500 pesos. Este sabueso te asegura que no quedarás mal al destapar una botella de este shiraz durante las fiestas de fin de año.

El Tiburón Blanco: placeres y negocios

“Ciertos seres modifican los límites del destino, cambian la historia”.
Marguerite Yourcenar

Si el vino no es una de tus pasiones pero si lo son las historias de éxito, Greg Norman, mejor conocido como “The White Shark”, es miembro del Salón de la Fama de ese deporte. Fue número uno del mundo durante 331 semanas, ganó dos Abierto Británicos y un total de 91 torneos a lo largo de su exitosa carrera profesional. Pero más allá del golf, Norman es un emprendedor temerario. Es dueño del grupo empresarial “White Shark Enterprises” compuesto por una docena de compañías entre las que destacan: una prestigiada marca de ropa para hombre que lleva su nombre y un tiburón blanco como logotipo (www.shark.com/gregnormancollection/ ); y una productora de carne de primera categoría “Greg Norman Australian Prime” (http://www.gnaprime.com/).  Su afición por las vides le llevó a comprar propiedades en el sur de Australia y California, y a publicar un libro de recetas para cocinar como opción para maridar sus vinos. Norman es fenómeno competitivo digno de análisis y un personaje admirable para cualquier “Animal Político”.  Conoce más sobre él en: http://www.shark.com/

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