7 puntos clave para entender la crisis del gas y electricidad en México
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7 puntos clave para entender la crisis del gas y electricidad en México

En México, la mayoría de la electricidad se genera con gas natural, el 60% de ella. Casi el 80% del que se dispone se compra a Estados Unidos, principalmente a Texas.
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19 de febrero, 2021
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¿Por qué el presidente pide ahorrar luz en las noches? ¿Qué tiene que ver el frío en Estados Unidos con que México tenga dificultades para generar electricidad? ¿En México no hay gas natural?

Durante estos días, si no has padecido apagones en el lugar donde vives al menos habrás escuchado del problema energético en el país. Frases como que Estados Unidos le “cerró la llave” del gas natural a México, y que por ello la crisis.

Son tantos los datos y dichos, que es sencillo ‘quedarse a oscuras’ en el tema. Para ayudar a entender lo que está pasando, consultamos a especialistas, y revisamos datos, documentos y entrevistas a funcionarios. Aquí algunos puntos clave:

¿Por qué las heladas en EU dejan sin luz a México?

Cuando te lo mencionan en una primera instancia, no parece haber conexión. Las heladas en Estados Unidos provocan que millones en 26 estados de México se queden sin luz por ciertos periodos de tiempo. 

¿Por qué? Bueno, primero debes saber que la energía eléctrica que llega a tu casa o a las industrias se puede generar de distinta formas.

Una de las opciones de generación es el gas natural, que según expertos es una fuente mucho más barata y menos contaminante que el carbón o el combustóleo (aunque ojo, estos últimos son combustibles fósiles, y la electricidad también se puede generar con recursos renovables o de energía limpias, como la hidráulica, eólica y solar).

¿Has escuchado de las “plantas de ciclo combinado”?

Se les dice así porque en dichas plantas justo se combina el uso de una turbina de gas natural y otra de vapor, para generar la electricidad. Se convierte energía mecánica en energía eléctrica.

En México, la mayoría de la electricidad se genera con gas natural en estas centrales de ciclo combinado, el 60% de ella.

En el conteo de Sener de las principales centrales eléctricas del país, públicas y privadas, cerca de un 40% usa esta tecnología.

¿Y de dónde obtiene México gas natural?

Casi el 80% del que se dispone se compra a Estados Unidos, principalmente a Texas, que es el líder de producción de petróleo y gas en ese país.

Las heladas -tuvieron sus temperaturas más bajas en 30 años- afectaron la producción del gas natural de Texas.

Tal cual, sus instalaciones y ductos, se congelaron, millones se quedaron sin luz en ese estado y el precio del poco que había disponible se disparó hasta 5000%, según la CFE. 

No es que Estados Unidos le cerrara la llave a México de forma arbitraria, intervino la situación climática, afectando ductos y elevando los precios.

De ahí que México viera mermado su principal suministro de gas natural, al menos 20 centrales eléctricas ‘se desconectaran’, y aquí también hubiera apagones.

¿Y qué, en México no hay gas?

Es la pregunta que hizo el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, y seguramente muchos mexicanos.

Y sí, en México hay gas natural que podría extraerse y que de hecho ya extrae Pemex, aunque en los últimos años la producción ha ido a la baja. 

En 2009, según cifras de Pemex, se produjeron 7,031 millones de pies cúbicos diarios de gas natural; para 2015 se producían 6,401 millones, para 2018 la cifra bajó a 4,847 millones, en 2019 fue de 4,894 y el año pasado de 4,852.  

Es una reducción en la producción nacional de gas natural de 30%, si se compara 2009 con 2020. 

Esto se da aunque han sido identificadas zonas de gran potencial para extraer gas natural, como las de Burgos, Sabinas -Burro-Picachos y Tampico-Misantla.

El tema es quién asume los costos de explorar e intentar extraerlo, y la disyuntiva entre producirlo aquí o mejor comprarlo en el extranjero, si así es más barato.

Diferentes especialistas explicaron que Pemex obtiene más ganancias produciendo barriles de petróleo que gas natural, que además en condiciones normales -sin heladas de por medio- Texas vende al precio más bajo del mundo.

De ahí que para la petrolera, con problemas financieros graves, el negocio del gas natural no le resulte tan atractivo.

“Los recursos son limitados. Siempre hubo la disyuntiva de si yo tengo un dólar, dónde me es más rentable. Me es más rentable extrayendo petróleo, o extrayendo gas. Cuando entraba un dólar, decían ‘mételo a exploración petrolera, no lo metas a gas’, porque en la exploración petrolera hay mucho más rendimiento”, refiere el analista energético Severo López Mestre.

Otro asunto que interviene es si se está dispuesto a usar el fracking -una técnica que el gobierno de López Obrador ha dicho que no usará-, método de extracción criticado por su impacto ambiental, aunque es usado justo en estados como Texas para obtener el gas. 

“Gran parte del potencial de extracción de gas natural en México está en yacimientos no convencionales que requerirían el uso de fracking”, comentó al respecto Paul Alejandro Sánchez, experto en temas energéticos. 

El gobierno de EPN, un ‘punto de quiebre’

Lourdes Melgar, quien fue subsecretaria de Hidrocarburos en el gobierno de Enrique Peña Nieto, explica que en esa administración (2012-2018), ante la demanda de industrias como la maquiladora para tener ‘mejor electricidad’, más barata e incluso menos contaminante, se tomó la decisión de construir gasoductos y como solución a corto plazo importar el gas de Estados Unidos.

Las cifras muestran que justo en la administración de Peña Nieto comenzó a bajar la producción local, mientras subía la importación de gas natural. En 2012 se importaron 791 millones de pies cúbicos por día, y en 2018 la cifra fue de 1,317.

En este documento de Sener, se refiere que en 2014 entraron en operación los ductos Tucson-Sásabe y Agua Dulce-Camargo, con lo que se duplicó la capacidad de importación de gas del país. A partir de 2016, México se convirtió en “un importador neto” de gas natural, señala el mismo documento.

Según mencionó Melgar, la idea era que Pemex también lograra aumentar su propia producción de gas, para lo que se le inyectaron recursos adicionales. 

Sin embargo, esto no ocurrió, no hubo tal aumento por parte de Pemex, sino al contrario.

Aunque la verdadera apuesta de ese gobierno, que hasta la fecha tiene repercusiones, fue la llamada Reforma Energética de 2013. 

Con ella, se abrió la puerta a la participación de privados, con la que Pemex y la CFE ya no serían los únicos ‘jugadores’ en el mercado energético.  

En las llamadas “rondas petroleras”, se invitó a privados o incluso a empresas públicas, privadas o extranjeras, a participar en licitaciones para tomar el riesgo de explorar zonas y buscar y en su momento extraer, y vender energéticos.

Entonces, ¿sí había un plan?

Contrario a lo que dijo el presidente López Obrador en la conferencia mañanera del 16 de febrero, según mencionaron especialistas consultados, sí había un plan para extraer gas natural en México, el de la reforma energética con la participación de privados, subastas y licitaciones.

Es al plan quinquenal 2015-2019 al que se refirió en días recientes el Clúster de Coahuila -asociación que reúne a diferentes empresas, autoridades y centros de investigación- , reclamando que los apagones recientes pudieron haberse evitado, si el gobierno de López Obrador no hubiera cancelado en 2018 justo las licitaciones enfocadas en la exploración o búsqueda de gas natural, las de la Ronda Tres.

¿Pero por qué el gobierno de López Obrador no permitió esas licitaciones? El presidente ha dicho en reiteradas ocasiones que la Reforma Energética, a su parecer, fue un engaño e incluso un vehículo para la corrupción, con casos como los de los sobornos de Odebrecht.

Ha dicho que las empresas privadas que obtuvieron 110 contratos con dicha reforma en realidad no producen los energéticos prometidos por el gobierno anterior, así que no habría más rondas ni contratos de ese tipo, hasta que esas empresas dieran resultados. 

Mientras tanto, según ha referido, se apostará por fortalecer y defender a Pemex y a la CFE, aunque haya críticas de expertos en cuanto a que el monopolio estatal energético no es una buena idea. 

Ante los señalamientos sobre los contratos a privados, el año pasado la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos le respondió que, a cuatro años de la firma de los primeros contratos petroleros con la reforma energética, al menos 22 empresas de la industria privada contribuían con 49 mil barriles diarios de petróleo.

Además le mencionaron que el 70% de los contratos que firmaron las empresas como socias del Estado mexicano eran exploratorios, y que los periodos para llegar a la extracción son de 8 años en promedio. 

Es decir, que era muy pronto para pedir a privados que tuvieran mayores resultados.  

¿Y cuál es la respuesta ante lo que pasa en Texas?

El gobierno de López Obrador, ante la carencia de gas natural, recurre ahora mismo a otros combustibles para producir electricidad y evitar más apagones, aunque también se le pide a la gente que reduzca su consumo de energía, como apoyo ante esta crisis y ante la posibilidad de que sigan las malas condiciones climáticas de la temporada invernal, afectando a Texas. 

La administración informó sobre la adquisición de gas natural licuado (GNL) a través de la compra de buques tanque, además del uso de más combustóleo, diésel y carbón.

De ese modo, para el jueves 18 de febrero, México contó con 30 mil megawatts de 33 mil que se esperaba necesitar, y contrario a lo habitual, la menor parte eran generados por gas natural.

10 mil eran aportados por centrales hidroeléctricas (el 33%); 15,250 por plantas usando combustóleo, carbón, y diésel (el 50%); 2,600 por centrales de ciclo combinado usando gas natural, aunque licuado (apenas el 9%), y 800 por la central nuclear de Laguna Verde (2.67%). 

Ante los cuestionamientos sobre que el carbón, el diésel y el combustóleo, son más contaminantes que el gas natural, la secretaria de Energía, Rocío Nahle, respondió a un noticiero del canal La Octava:

“En este momento tenemos que producir electricidad con lo que tenemos, esto lo hacen todos los países, ahorita Estados Unidos está produciendo con carbón, trae un alto porcentaje de producción de electricidad con carbón”.

Nahle mencionó también que, hasta ahora y en una situación fuera de la emergencia que se vive hasta ahora, México es de los países que produce electricidad con menos cantidad de carbón.

Según indicó en 2018 quien era director de la CFE, Jaime Francisco Hernández Martínez, el gas natural es hasta 68% menos contaminante y alrededor de 80% menos costoso que el combustóleo y el diésel.

Sin embargo, ante la emergencia, la administración actual tuvo que recurrir al carbón, el combustóleo y el diésel.

“No podemos depender de un solo combustible para la generación de la energía eléctrica, se tienen que utilizar todos”, dijo el presidente, además de insistir en que es necesario seguir fortaleciendo a Pemex y a la CFE.

En este sentido, y de cara a la reforma del sector eléctrico que se discute en el Congreso, el Centro de Análisis e Investigación Fundar coincidió en que es necesario que el Estado recupere el control del sector, ante la “ola privatizadora” que ha vulnerado derechos de comunidades con la imposición de proyectos, sin embargo reclamó que el gobierno de López Obrador está apostando a “un modelo extractivista fósil que usa gas, petróleo y carbón para la generación de la energía eléctrica”, relegando la energía renovable.

Hasta la actualización de diciembre de 2019, de las 115 principales centrales que dan electricidad al país, 52 eran del sector privado, y solo entre ellas había 28 centrales que usan energía solar o eólica. Ninguna planta de CFE o pública recurriera a ese método de renovables.

¿Una solución a futuro?

Cuando el propio presidente preguntó este jueves 18 de febrero al director del Centro Nacional de Control de Energía, Carlos Meléndez Román, qué pasaría “si en definitiva nos quedamos sin gas”, el funcionario de nuevo habló de las otras fuentes que tiene México y dijo: 

“Tendríamos que ir poco a poco informando para ver también, evaluar la situación momento a momento”.

Analistas consultados cuestionan que, al oponerse que haya más rondas o licitaciones para participación privada y hablar de autosuficiencia o la política de “yo puedo solo”, no se observa que el gobierno tenga un plan alternativo claro para aumentar su propia producción de gas, por medio de Pemex, y así evitar la dependencia con Texas.

Y a futuro pueden presentarse más crisis climáticas, cuando se supere la situación extraordinaria en esa entidad estadounidense, y se normalicen los precios. 

“Si no se moderniza todo el sistema eléctrico, si no inviertes en líneas de transmisión, en redes inteligentes, estas situaciones se van a repetir, porque el problema del cambio climático es real”, opinó Melgar.

Severo López Mestre, analista del sector energético, mencionó que el gobierno sostiene “con alfileres” el nivel de producción en Pemex, y ya no se tiene capacidad de endeudamiento o más riesgo, entonces, al cancelar la inversión privada se agotan las opciones, aunque a futuro la realidad podría llevar a una apertura más “agresiva” hacia particulares.

En su plan quinquenal 2020-2024, la Secretaría de Energía ya anticipaba el riesgo de la interrupción de las importaciones de gas, por la falta de capacidad de almacenamiento, que permita tener una reserva ante emergencias como la de ahora.

“Actualmente, entre el 70% y 80% del total del consumo nacional de gas natural es suministrado con gas importado. Ante esta situación, cualquier interrupción en el flujo de dichas importaciones pone en riesgo la seguridad energética del país tanto en el corto, como en el largo plazo”.

En el país, señaló, existen tres terminales de almacenamiento de Gas Natural Licuado (GNL): Terminal de LNG16 de Altamira (TLA), Terminal KMS y Energía Costa Azul (ECA), sin embargo, también “operan como suministro de gas natural a ciertos usuarios en particular”.

Por ello, continuó, “es necesario contar con opciones que permita mantener la continuidad en el suministro de gas natural en la red de gasoductos. Particularmente, el SISTRANGAS requiere contar con inventarios operativos que le permitan balancear el sistema ante eventualidades y así garantizar la continuidad de sus servicios de transporte”.

Ante ello, Sener considera la construcción de un sistema de almacenamiento subterráneo de gas natural en las cavernas salinas localizadas en el municipio de Ixhuatlán del Sureste, Veracruz, aunque en un tiempo de desarrollo estimado de dos años.

La exsubsecretaria Melgar, en este sentido, dijo que desde la administración anterior ya se había planeado construir un sistema de almacenamiento, por medio de licitaciones, sin embargo, no hubo continuidad con la llegada de un nuevo gobierno.

Afectaciones y el factor del gas en el crecimiento económico

Con cuatro días sin gas o sin energía eléctrica, “prácticamente cualquier proceso de producción industrial de manufactura se detiene”, alertó el organismo empresarial que representa a los Industriales de Nuevo León, Caintra. 

“Con ello, se acumulan al momento más de 13 mil 984 millones de pesos en pérdidas de producción para la manufactura de Nuevo León. De no tomar acciones inmediatas, esta cifra continuará creciendo en los próximos días, con sus consecuencias a los ingresos y empleos de la población en general”. 

Este grupo de empresarios exigió “una política energética clara, certera, robusta, confiable para la inversión y de trabajo conjunto entre la iniciativa privada y pública que aumente la capacidad de la infraestructura actual en el sector energético de México”.

De acuerdo con el análisis de la actual Secretaría de Energía, en su plan quinquenal, los estados del país que usan más gas natural para producir electricidad, con precios más competitivos para la compra de energía, tienen un PIB o un crecimiento económico más alto.

“Los estados de Nuevo León, Querétaro, Coahuila, Sonora, Chihuahua y Colima, los cuales tienen acceso a gas natural y reportan un mayor consumo de este energético, se mantienen dentro de los 15 estados con mayor productividad y desarrollo social, de acuerdo con el indicador del PIB per cápita.

Mientras que aquellos estados que no cuentan con suministro de gas natural (principalmente Guerrero, Chiapas y Oaxaca) ven limitado su desarrollo económico y social, manteniéndose en la cola como los estados con menor productividad y mayor porcentaje de pobreza”. 

El debate sobre el futuro energético continuará en los próximos días, y mientras la tormenta pasa y la distribución de gas se normaliza, el gobierno mexicano pide a la gente que por la tarde usen menos luz, para evitar más apagones. “Apoya un poco, apaga un foco”, dicen las secretarías en tuits. 

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