Estas afirmaciones de 'médicos por la verdad' no tienen sustento científico
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Estas 8 afirmaciones de 'médicos por la verdad' no tienen sustento científico

A través de redes sociales se comparten supuestas afirmaciones realizadas por un grupo autodenominado "médicos por la verdad". Sin embargo, sus afirmaciones carecen de sustento y ya fueron desmentidas por varios verificadores en todo el mundo.
17 de agosto, 2020
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Los dichos de los llamados “médicos por la verdad” se comparten en redes sociales como “claves para desmontar por completo el relato oficial de esta falsa pandemia”. Sin embargo, ninguna de esas “claves” tienen sustento científico y todas son afirmaciones falsas. 

La publicación con información falsa se compartió cientos de veces en varios perfiles de Facebook. En los comentarios, otros usuarios han alimentado un discurso de desconfianza a las autoridades sanitarias y de incredulidad ante las cifras de muertos por COVID-19 en todo el mundo. 

Pero como te contamos en esta otra verificación, ‘médicos por la verdad’ se ha caracterizado por defender y compartir datos falsos o sacados de contexto con respecto al nuevo coronavirus.

Los verificadores de AFP, Newtral, Maldita.es, Chequeado y ColombiaCheck, son otros verificadores independientes que han revisado las afirmaciones de “médicos por la verdad” y han encontrado que en su mayoría son falsas. 

PCR es una prueba molecular que sí puede identificar virus  

La primera afirmación de la publicación es que las pruebas PCR “NO SIRVEN para determinar los contagios, ya que no detectan carga viral infecciosa. 

Como te contamos en esta otra verificación, no hay pruebas de que el creador de la prueba PCR haya declarado que su invento no sirve para detectar virus. 

Las pruebas PCR también se llaman pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR, por sus siglas en inglés), detectan directamente el ARN (ácido ribonucleico), que es el material genético específico del virus presente en las muestras tomadas de secreciones respiratorias del paciente. 

Este mismo tipo de prueba ya se ha usado antes para la detección de virus. Por ejemplo, se usó en 2009 cuando se suscitó la pandemia de Influenza AH1N1 o para identificar a los infectados con el virus del ébola. 

El subsecretario de Salud, Hugo López Gatell, ya ha explicado cómo funcionan este tipo de test: “Se toma una muestra de la secreción respiratoria en la que existen virus –en este caso es coronavirus– y se hace un procesamiento en donde se extrae el material genético del virus: el Ácido Ribonucleico (ARN). Una vez extraído por un proceso de síntesis química se multiplica el material genético, y luego hay un mecanismo de detección de ese material genético que es específico para este virus y cuando se alcanza cierto número de copias esto se vuelve detectable, así funciona la PCR”.

JoséManuel Bautista, catedrático de Biología Molecular que coordinó el laboratorio de detección COVID-19 de la Universidad Complutense de Madrid,  dijo a Maldita.es que “no es cierto que la PCR que se está utilizando ahora sea inespecífica”.

“Los cebadores para amplificar (sustancias necesarias en la reacción en que se basa las PCR) son específicos para SARS-CoV-2 (el coronavirus que causa la enfermedad) y no para otros virus. Está demostrado en muchas publicaciones. Hay otros PCR generalistas para detectar más coronavirus, pero los que se usan ahora son altamente específicos”, señaló.

Los asintomáticos también pueden contagiar 

La segunda afirmación de la publicación de Facebook dice que “los asintomáticos no contagian, son personas sanas. Consulte el documento de la OMS del 5 de Junio de 2020 que así lo corrobora”. Dice también que la única vía de contagio de la COVID-19 son la tos y los estornudos. 

Pero revisando la página de la misma Organización Mundial de la Salud (OMS), se puede corroborar que esto es falso. 

Un documento de la OMS con la fecha indicada dice que “Algunas personas infectadas por este virus nunca presentan síntomas, aunque pueden excretarlo y este llega a transmitirse a otras personas. En una revisión sistemática reciente se encontró que la proporción de casos asintomáticos variaba entre 6 y 41 %”.

La OMS dice que “la enfermedad se propaga principalmente de persona a persona a través de las gotículas que salen despedidas de la nariz o la boca de una persona infectada al toser, estornudar o hablar”. 

Dice también que “estas gotículas pueden caer sobre los objetos y superficies que rodean a la persona, como mesas, pomos y barandillas, de modo que otras personas pueden infectarse si tocan esos objetos o superficies y luego se tocan los ojos, la nariz o la boca”. 

Las autopsias no fueron prohibidas 

“Se ha prohibido hacer autopsias, que son imprescindibles para estudiar el virus y su impacto”, dice la publicación que cita a ‘médicos por la verdad’. Pero esto es falso. 

De acuerdo con el  Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán “una autopsia es el nombre con el que comúnmente se conoce al examen de un cadáver para determinar las causas de la muerte, aunque el término correcto para este procedimiento es necropsia”. 

Desde el 24 de marzo de 2020, la OMS publicó en su sitio oficial una Guía provisional titulada “Prevención y control de infecciones para el manejo seguro de un cadáver en el contexto de COVID-19” en la que desarrolla los procedimientos adecuados para la realización de autopsias durante la pandemia.

El documento advierte sobre la necesidad de realizar los procedimientos en una habitación ventilada. Señala que debe haber el menor número de personal médico presente, entre otras especificaciones.

La Secretaría de Salud, también publicó desde el 5 de abril, una Guía de manejo de cadáveres por COVID-19 (sars-cov-2) en México.  Señala que los estudios  post mortem “se podrán llevar a cabo solo si se puede garantizar que se realiza en un ambiente seguro”.

Entonces es falso que no se realicen autopsias. De hecho muchos investigadores en todo el mundo están realizando autopsias para saber más sobre esta enfermedad. Por ejemplo, el 22 de abril, el servidor en línea para manuscritos médicos, medRxiv, publicó el informe “Hallazgos pulmonares post mortem en una gran serie de casos de COVID-19 del norte de Italia” en el que reporta 38 autopsias pulmonares a pacientes fallecidos por COVID-19.

La OMS no desaconseja el uso de mascarillas a personas sanas

Según el texto de Facebook “la propia OMS y el centro europeo de prevención de enfermedades desaconsejan la mascarilla en población sana”. Supuestamente, esto se puede comprobar en un documento de la OMS fechado el 5 de junio. 

Pero esto tampoco es así. El documento de la OMS al que se refiere son “Recomendaciones sobre el uso de mascarillas en el contexto de la COVID-19”. Dice textualmente que: 

“El uso de mascarillas forma parte de un conjunto integral de medidas de prevención y control que pueden limitar la propagación de determinadas enfermedades respiratorias causadas por virus, en particular la COVID-19. Sirven también para proteger a las personas sanas (cuando estas las emplean al entrar en contacto con una persona infectada) o para el control de fuentes (si una persona infectada la utiliza para no contagiar a otros)”.

La OMS precisa que su efectividad depende de que los cubrebocas se usen al mismo tiempo que se toman otras medidas como la sana distancia y el lavado frecuente de manos. Dice que con base en varios estudios científicos: 

“Podría deducirse que esta es una prueba indirecta en favor del uso de mascarillas (médicas o de otro tipo) por personas sanas en la comunidad; no obstante, esos estudios indican que, para infectarse, esas personas tendrían que estar muy cerca de una persona infectada en la vivienda o formar parte de una concentración multitudinaria donde no es posible el distanciamiento físico.

Cabe señalar, que de acuerdo con la OMS: “Al día de hoy, no hay pruebas directas (provenientes de estudios sobre la COVID-19 y en personas sanas de la comunidad) acerca de la eficacia del uso generalizado de mascarilla por personas sanas de la comunidad para prevenir la infección por virus respiratorios, en particular el causante de la COVID-19. La OMS está pendiente de todas las pruebas de investigación sobre este tema importante que van apareciendo y facilitará actualizaciones cuando haya más información”.

¿Hace 12 años la OMS cambió su definición de pandemia? 

“La OMS cambió su definición de ‘’pandemia’’ en Mayo de 2009. El criterio médico basado en la gravedad fue sustituido por el criterio político basado en la cantidad de países afectados. Antes era necesario que las cifras de muertos y contagiados fueran mucho más elevadas para declarar la pandemia”, dice la publicación de Facebook.

Sin embargo, la definición de la OMS para una pandemia data del 24 de febrero de 2010. Casi diez años antes de que se conociera al SARS-CoV-2.  De acuerdo con la OMS “Se llama pandemia a la propagación mundial de una nueva enfermedad”.

Está polémica sobre el cambio en la definición para poder declarar una pandemia también se dio en 2009,  tras la identificación de la nueva gripe H1N1. En ese entonces, también se dijo que la OMS había eliminado el factor de gravedad. 

En una nota informativa publicada en junio de 2010, la OMS explicó que “considera que la gravedad es una característica importante de las pandemias y un factor crucial para decidir las medidas a adoptar. Sin embargo, la Organización no ha establecido un determinado nivel de gravedad como requisito para declarar una pandemia. La experiencia demuestra que todas las pandemias causan un exceso de muertes, que la gravedad puede cambiar con el tiempo, y que esa gravedad puede variar también según el lugar y la población”.

La OMS ha publicado tres definiciones de gripe pandémica publicadas en 1999, 2005 y 2009. “Las definiciones cambiaron con el tiempo en función de los nuevos conocimientos y de la necesidad de mejorar la precisión y la aplicabilidad práctica de la definición de las distintas fases”, dice la OMS.

Finalmente, la OMS aclará que todo se explica a partir de una cita mal atribuida: “Los medios de comunicación aluden con frecuencia a un documento de 2003, disponible en el sitio web de la OMS, en el que se dice que las gripes pandémicas causan “una enorme mortalidad y morbilidad”. En ese momento se consideraba que tal escenario era probable si el altamente patógeno virus H5N1 de la gripe aviar conseguía desarrollar la capacidad de transmitirse fácilmente entre personas, pero las palabras citadas nunca formaron parte de una definición oficial”.

La OMS declaró el 11 de marzo al COVID-19 una pandemia. “El hecho de describir la situación como una pandemia no cambia la evaluación de la OMS de la amenaza que representa este virus. No cambia lo que la OMS está haciendo, ni tampoco lo que los países deben hacer”, dijo Tedros Adhanom, director de la OMS.

Nunca antes habíamos visto una pandemia generada por un coronavirus. Esta es la primera pandemia causada por un coronavirus.

La COVID-19 no es grave en el 80% de los casos 

“El COVID-19 no es un virus mortal (…) Es un virus no letal por sí mismo (…) Es peligroso sólo, como cualquier enfermedad, para quien tiene patologías previas y un sistema inmune deprimido”, señala la publicación de Facebook. 

Para empezar, COVID-19 no es un virus, es el nombre de la enfermedad. El virus que la causa se llama SARS-CoV-2. Es cierto que en su mayoría, las personas que se enferman de COVID-19 no desarrollan un cuadro grave. 

De acuerdo con la OMS “La mayoría de las personas (alrededor del 80%) se recuperan de la enfermedad sin necesidad de tratamiento hospitalario. Alrededor de 1 de cada 5 personas que contraen la COVID‑19 acaba presentando un cuadro grave y experimenta dificultades para respirar”. 

También es verdad que “las personas mayores y las que padecen afecciones médicas previas como hipertensión arterial, problemas cardíacos o pulmonares, diabetes o cáncer tienen más probabilidades de presentar cuadros graves”, según la OMS. Sin embargo, reitera que  “cualquier persona puede contraer la COVID‑19 y caer gravemente enferma”.

New York Times reportó que el 2 de julio, “la directora científica de la agencia, Soumya Swaminathan, señaló que el consenso por ahora era que el IFR es de casi un 0,6 por ciento, lo cual significa que el riesgo de muerte es de menos de uno por ciento”.

El distanciamiento social es una medida para prevenir contagios 

El último argumento que señalan es que “el confinamiento y la distancia social matan”. Aseguran que “es la primera vez en la historia que se decreta un confinamiento de población sana”. Dice que el confinamiento provoca “una caída de nuestras defensas y nuestra inmunidad natural, haciendo más fácil que caigamos enfermos”

Pero para empezar hay que aclarar lo que significa distanciamiento, aislamiento y cuarentena. De acuerdo con la OMS, el distanciamiento significa estar físicamente separados, recomienda mantener una distancia de al menos un metro con los demás.

 Esto, porque se sabe que la COVID-19 se transmite a través de las gotas respiratorias que una persona infectada puede arrojar al toser, estornudar o hablar. El estar a cierta distancia de cualquier persona, reduce el riesgo de que una persona sana inhale esas gotas respiratorias y se enferme. 

“La cuarentena significa restringir las actividades o separar a las personas que no están enfermas pero que pueden haber estado expuestas a la COVID‑19”. Mientras que el aislamiento “significa separar a las personas que están enfermas con síntomas de COVID‑19 y pueden ser contagiosas para prevenir la propagación de la enfermedad”.

De acuerdo con un texto de Abril Phillips publicado en Vanguardia, “El aislamiento ante epidemias ha sido utilizado desde hace 3.000 años, aunque a veces de forma indiscriminada y no siempre con los resultados esperados”

Otro artículo disponible en la revista Scielo, titulado “El hombre y sus epidemias a través de la historia” , también describe que en el siglo XV se instauró un período de observación o cuarentena que hizo nacer el lazareto, ”un lugar donde los pasajeros sanos que llegaban al puerto debían cumplir cuarentena”.

No hay pruebas de que la vacuna de gripe y los muertos por COVID-19 están relacionados

Según Médicos por la verdad: “Hay estudios, como el del Hospital de Basbastro en Huesca, que indican claramente que a mayor tasa de vacunación por gripe en la última campaña, mayor tasa de mortalidad por Covid. En concreto uno de los componentes de la vacuna antigripal, el POLISORBATO 80 facilita el ataque del Covid19, según varios estudios independientes”.

Pero el documento al que se refiere es un borrador y fue ampliamente rechazado por la comunidad científica, por lo que no goza de ningún tipo de validez institucional. 

El equipo de Newtral contactó a uno de los autores del documento, Juan Francisco Gastón Añaños, Jefe de Sección de Farmacia Hospitalaria en el Hospital de Barbastro, quien aclaró: “Lo que circula es un borrador de uso interno, una versión muy primaria. Y no me gustaría que se utilice para lo que no era. Yo no soy antivacunas” 

***

El Sabueso es uno de los 91 verificadores de hechos de 40 países que forman la alianza coordinada por la Red Internacional de Verificación de Hechos (International Fact Checking Network, IFCN) para desacreditar la información falsa relacionada con el coronavirus. Encuentra las verificaciones de esta alianza internacional con los hashtag #CoronaVirusFacts y #DatosCoronaVirus , o visita esta página.

Consulta también nuestro micrositio con todas las verificaciones que hemos hecho hasta el momento sobre el Covid-19.

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