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¿Tiembla más cuando llueve? ¿Los animales predicen sismos? 8 respuestas a mitos sobre los temblores

Aquí te presentamos algunos mitos que persisten y la aclaración de cuáles son falsos y no tienen sustento científico, para que no creas todo lo que dicen sobre los sismos.
19 de septiembre, 2021
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Que si los sismos se pueden predecir, que si septiembre es el mes oficial de los temblores o que los perros aúllan previo a sentir un terremoto. Aquí te presentamos algunos mitos que persisten y la aclaración de cuáles son falsos y no tienen sustento científico, para que no creas todo lo que dicen sobre los temblores:

¿Los sismos pueden predecirse?

No es posible. No hay señales de un terremoto que se aproxima. El Servicio Sismológico Nacional (SMN) señala que aunque es un tema de continuo interés, hasta el día de hoy no se ha desarrollado una técnica predictiva de temblores. 

En su sitio web, el Servicio Geológico de los Estados Unidos​ (USGS por sus siglas en inglés) explica que para predecir un sismo se necesitan saber tres elementos:

1) La fecha y la hora 

2) la ubicación y 

3) la magnitud

Seguramente has escuchado de videntes o personas que han vaticinado un sismo. Aunque estas personas han podido remotamente “adivinar” cuando se va a suscitar, no reúnen los elementos para asegurar que tienen un método de predicción certera y confiable.

Los esfuerzos por saber cómo hacerlo se han realizado de manera mundial, pero “no ha habido institución o persona que haya tenido éxito en la predicción confiable de sismos, con el suficiente sustento científico y utilidad práctica”, de acuerdo con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred).

Jorge Aguirre, del Instituto de Ingeniería de la UNAM explicó a BBC: “Sabemos que existe una cierta actividad sísmica debido a la dinámica de la Tierra y que eventualmente vamos a seguir teniendo sismos en México, pero no sabemos ni cuándo, ni a qué horas. Y no podemos ni asegurar que no vaya a haber sismos, ni asegurar que vaya a haber sismos en algún lugar o en alguna fecha”.

En entrevista con Animal Político, Carlos Gutiérrez, director de investigación del Cenapred, reiteró que definitivamente no pueden predecirse, pues en ningún país del mundo existe un procedimiento confiable o certero que pueda hacerlo.

En conclusión: los sismos no pueden predecirse.

 

¿La alerta sísmica funciona para todo el país?

Aunque no se trata de algo que nos guste escuchar, la alerta sísmica nos da unos segundos de oportunidad previos a que se perciba un sismo. Se trata del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX), un sistema de alerta temprana, operado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES).

 

Su cobertura de detección cuenta con 97 sensores sísmicos que cubren las regiones sísmicas de subducción de la Placa de Cocos y el sur del Eje Neovolcánico Transversal en los estados de Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero, Puebla y Oaxaca. 

 

Funciona así: cuando se presenta un sismo las ondas sísmicas se detectan en la zona de cobertura, se calculan intensidades, se seleccionan las ciudades a alertar, y se utilizan antenas de radio para enviar y recibir la señal (las ondas de radio son más rápidas que las ondas sísmicas).

El tiempo de alertamiento es variable y depende de la ubicación del epicentro. Por ejemplo, un sismo en la costa de Michoacán daría a la Ciudad de México un tiempo de oportunidad de más de 100 segundos.

Los avisos de alerta sísmica del SASMEX son recibidos por la Ciudad de México, Puebla, Acapulco, Chilpancingo, Morelia, Oaxaca y el Estado de México, que incluye algunos de los estados que se encuentran en la zona sísmica del país.

En el documento Sismología en México del gobierno federal, se explica que los estados de Colima, Morelos, Veracruz, Chiapas y Jalisco, también se localizan en las áreas de mayor riesgo en México.

Como dato interesante, las zonas asísmicas se sitúan en la parte norte y noreste de México, en casi toda la península de Baja California y en la península de Yucatán.

Sin embargo, no en todos los estados que cuentan con los avisos de SASMEX se difunden las alertas a través de altavoces, únicamente en la Ciudad de México y en algunas zonas del Estado de México, Oaxaca y Puebla.

 

El sistema difunde su señal mediante medios tradicionales como canales de radio y televisión abierta, receptores y algunas aplicaciones web.

En conclusión: la alerta sísmica solo está disponible para algunas ciudades del país.

 

Te podría interesar: Simulacro Nacional 19S: te contamos sobre la hora, alerta sísmica e indicaciones oficiales

¿Tiembla más en septiembre?

El trauma del 19 de septiembre en Ciudad de México no se va. Para nuestro país, septiembre se ha convertido en uno de los meses que más temor da, y el sismo de este pasado 7 de septiembre ha provocado que muchas personas se cuestionen si hay alguna relación entre ese mes y los temblores. 

“Septiemble” le llaman. Y es que con la repetición de grandes sismos en dos fechas específicas, la especulación crece, aunque los expertos aseguran que septiembre no es el mes de mayor sismicidad.

Un 19 de septiembre ocurrieron estos sismos con daños graves:

Jueves 19 de septiembre de 1985 a las 07:17:49. Terremoto de 8.1 con epicentro a 45 km al noroeste de La Mira, Michoacán. De acuerdo con la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) la cifra oficial de muertos fue de 3,192, aunque otras estimaciones serias señalan que entre 10 mil y 20 mil personas perdieron la vida.

Martes 19 de septiembre de 2017 a las 13:14:39. Terremoto de 7.1 con epicentro a 8 km al noroeste de Chiautla de Tapia, Puebla. Según datos del gobierno federal, la Ciudad de México reportó 228 decesos, Morelos 74, Puebla 45, el Estado de México 15, Guerrero 6 y Oaxaca 123. El costo de las afectaciones fue estimado en 61 mil 143 millones de pesos.

Y estos dos sismos ocurrieron un 7 de septiembre:

Jueves 7 de septiembre 2017 a las 23:49:17. Terremoto de 8.2, con epicentro a 140 km al suroeste de Pijijiapan, Chiapas. El Cenapred señala que el sismo causó la muerte de 99 personas, 79 en Oaxaca, 16 en Chiapas y cuatro en Tabasco.

Martes 7 de septiembre de 2021 a las 20:47:46. Terremoto de 7.1, con epicentro a 11 km al suroeste de Acapulco, Guerrero. Se reportaron 3 muertos y casi 8 mil viviendas afectadas.

La repetición de estas fechas provocó que los especialistas del SSN y del Instituto de Geofísica de la UNAM salieran a desmentir la creencia de que en México tiembla más en septiembre.

En un comunicado de prensa, explicaron que al analizar la ocurrencia de estos eventos, se observa que el mes con mayor frecuencia es diciembre con 12 terremotos en los últimos 121 años. Le siguen septiembre, con 11, y junio con 10.

El jefe del SSN, Arturo Iglesias Mendoza, aseguró que en México no tiembla más en septiembre, que se trata de una percepción humana que desaparece si se compara con los registros del sismológico realizados desde hace 111 años.

 

El experto en investigación del Cenapred también señaló que el relacionar septiembre con una mayor cantidad e intensidad de sismos, se debe a una concepción en la mente de la sociedad, pues se tiene “el recuerdo muy fresco del sismo de 2017”.

“No hay meses o una década donde haya más temblores, es una reacción psicológica de la población”.

En conclusión: en México no tiembla más en el mes de septiembre.

Lee más: Los sismos de septiembre son los desastres con más víctimas en lo que va del siglo en México

¿Los animales pueden sentir los sismos con anticipación?

Dicen que los animales sienten cuando ocurrirá un sismo; específicamente segundos antes de que los humanos podamos sentirlo. La realidad es que algunas universidades han realizado investigaciones a partir del comportamiento de los animales como perros, gatos y hasta aves, para saber cuándo ocurrirá un temblor, sin que haya un resultado contundente y válido.

Según la Sociedad Sismológica de América, no hay evidencia sólida detrás de la afirmación.

Pese a que los investigadores revisaron 729 informes sobre el comportamiento anormal de los animales relacionado a 160 terremotos, desde elefantes hasta gusanos de seda, el que no haya continuidad en los casos hace difícil confirmar que sus comportamientos sean predictivos; los investigadores aún no están seguros de si existe o no una relación.

En el estudio “Can Animals Predict Earthquakes?” se muestran los déficits en muchos de los informes publicados sobre posibles comportamientos animales anormales. Heiko Woith, sismóloga del Centro Alemán de Investigación en Geociencias, y una de las autoras, asegura que “faltan pruebas científicas” que permitan responder a la pregunta de si es posible que los animales sientan con anticipación los terremotos.

De igual manera el experto de Cenapred, aseguró que aunque se han registrado casos de asociación del comportamiento “anormal” en animales, previo a la ocurrencia de sismos grandes, no hay sistematicidad en estos reportes. 

En conclusión: no existe evidencia sólida que sustente que los animales pueden predecir o anticipar sismos.

¿Hay relación entre el clima y los temblores? ¿Y la astronomía?  

La relación entre los temblores y el frío, el calor, que llueva, que no llueva, que haya luna llena, que el cielo se vea rojo, la madrugada, entre otros factores de tipo meteorológico, se mencionan frecuentemente. Sin embargo el Servicio Sismológico Nacional aclara que un sismo “es una liberación repentina de energía, que ocurre por el rompimiento de las rocas en el interior de la Tierra”, por lo que se trata de una afirmación ajena a la realidad.

“El cambio climático causa desastres, al igual que los sismos. Pero no hay una correlación”, explicó Rosa María Ramírez, directora del Instituto de Ingeniería de la UNAM.

La Red Sismológica Nacional (RSN) de Costa Rica señala que los sismos son producto de procesos geológicos en la corteza terrestre y pueden ocurrir en cualquier clima y en cualquier momento del año.

Durante años, los expertos han analizado la posible influencia de las fases de la Luna en la ocurrencia de sismos y no han comprobado que exista correlación. Un análisis publicado en Seismological Research Letters confirma que el que se diga que los grandes terremotos tienden a ocurrir durante ciertas fases de la Luna, o en ciertos momentos durante el año, es un mito.

“Después de hacer coincidir las fechas y las fases lunares con 204 terremotos de magnitud 8 o más grandes, Susan Hough del Servicio Geológico de Estados Unidos, concluyó que no hay evidencia de que las tasas de estos grandes terremotos se vean afectadas por la posición de la Tierra en relación con la Luna o la Tierra”.

Por tanto, no hay una relación entre el clima o la estación del año con la ocurrencia de temblores. “Si en la atmósfera aumenta o disminuye la temperatura, hace calor, hay viento, hay tormenta, eso a la litosfera terrestre no le afecta en absoluto”, señaló Carlos Gutiérrez.

En conclusión: no hay una correlación entre el estado del tiempo y los sismos. 

Entérate: ¿En México hay más terremotos en septiembre? Esto dice la ciencia

¿Los pequeños temblores evitan o anuncian un gran terremoto?

Como una especie de amortiguante para la preocupación, es muy probable que hayas escuchado la hipótesis de que varios sismos en una zona podrían evitar un gran terremoto, debido a que se libera la energía contenida en las placas tectónicas en pequeñas cantidades y no toda a la vez.

Sentimos decepcionarte, pero esta creencia es errónea.

El SSN en su folleto “Mitos y realidades” explica que la energía liberada por los pequeños sismos es “despreciable” en comparación con la energía liberada por un gran terremoto.

La Universidad de Costa Rica también señala en su página web que esta creencia es falsa. Explica que los sismólogos han determinado que se necesitan alrededor de 32 sismos de magnitud 5, 1000 de magnitud 4 o bien 32,000 de magnitud 3, para equiparar la cantidad de energía liberada por un temblor de magnitud 6. 

“Aunque los sismos de baja magnitud son mucho más frecuentes que los mayores, no son suficientes para disipar la necesidad de eventos de gran magnitud”.

 

Volviendo a que los sismos no pueden predecirse, García aseguró que existen casos donde hay brotes de sismicidad de baja magnitud que no necesariamente llevan a un sismo grande: “No hay manera de saber si un sismo pequeño es el precursor de un sismo grande”.

En conclusión: la ocurrencia de muchos temblores pequeños no ayuda a que no ocurran temblores grandes.

¿Todos los sismos producen tsunamis?

Estar en la costa y sentir un temblor, nos hace pensar inmediatamente en la posibilidad de un tsunami.

La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) define a los tsunamis como olas gigantes provocadas por terremotos o erupciones volcánicas bajo el mar. 

Su velocidad depende de la profundidad del océano más que de la distancia desde la fuente de la ola. Las olas de los tsunamis pueden viajar tan rápido como los aviones a reacción sobre aguas profundas, y sólo disminuyen cuando llegan a aguas poco profundas. 

La explicación es: los sismos provocan que el suelo marino se desplace en forma vertical, lo que genera un desplazamiento violento del volumen de agua que se encuentra por encima de éste (tsunami), mientras que los temblores de baja magnitud y los que producen desplazamientos de tipo horizontal en el piso oceánico no generan tsunamis, de acuerdo con el SSN.

La Dirección General de Marina Mercante de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes explica que “no todos los terremotos generan tsunamis, sino sólo aquellos de magnitud considerable, que ocurren bajo el lecho marino y que son capaces de deformarlo”.

Seguramente has escuchado los términos “marejadas” o “maremotos”, pero estos se han ido quedando obsoletos, ya que no describen adecuadamente el fenómeno.

En conclusión: no todos los sismos generan tsunamis.

En un terremoto, ¿es mejor pararse en el marco de una puerta o salir del edificio?

En el artículo “Las 10 preguntas que te aclararán ¿cómo actuar ante un sismo?” del Cenapred se establece que la decisión de evacuar o replegarse siempre dependerá de las condiciones de seguridad y características del inmueble. Pero al momento de que suena el sistema de alertamiento sísmico se recomienda lo siguiente:

En el caso de estar en la planta baja, primer y segundo nivel, se deberá tomar la decisión de evacuar considerando los riesgos como: caída de vidrios, cables, árboles o fachadas antiguas.

Si te encuentras en el nivel 3 o pisos arriba en un edificio, la recomendación es replegarse a un lugar seguro, alejado de áreas que pueda haber caída de vidrios u objetos que causen daño.

“Y aunque sabemos que ante un sismo, lo primero que quieres es evacuar; no utilices escaleras hasta que el movimiento sísmico haya concluido”.

Y estando en el último nivel, si existe la posibilidad de evacuar, hazlo hacia la azotea.

 

Respecto a resguardarse en el marco de la puerta, aplica si vives en una casa vieja de adobe sin refuerzo o con estructura de madera. En las casas modernas, las puertas no son más fuertes que cualquier otra parte de la casa.

Aunque tenemos la imagen de una casa derrumbada con el marco de la puerta como la única parte de pie, el USGS dice que ese es un consejo obsoleto, pues las puertas ya no son necesariamente las partes más fuertes de la casa.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC por las siglas en inglés) también aconsejan no pararse en el marco de una puerta durante un sismo. 

El Manual de Protección Civil mexicano explica que durante un sismo debemos:

  • Mantener la calma y ubicarnos en zonas de seguridad como trabes, columnas o muros de carga, e intentar cerrar las llaves de agua y gas, así como desconectar la electricidad.
  • Si ya está temblando, no intentar evacuar el inmueble, cuando esto implica usar los elevadores o las escaleras. 
  • No colocarnos debajo de mesas, escritorios o camas poco resistentes.

Finalmente, Carlos Gutiérrez explicó que colocarse debajo del marco de una puerta para resguardarnos, depende de si esta zona tiene refuerzos, de la diversidad de construcciones, estructuras y materiales, por lo que no es “una regla de oro”.

Señaló que de parte del Cenapred se recomienda identificar las partes del inmueble donde hay mayor densidad de muros, por ejemplo donde está el baño, ya que los muros están más cerca unos a otros, de manera que en caso de un colapso, ahí te puedes resguardar con mayor seguridad.

En conclusión: evacuar el inmueble en el que vivimos depende de las condiciones del mismo; esto también aplica a resguardarnos o no debajo del marco de una puerta.

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