La azitromicina e ivermectina no previenen la COVID, no te automediques
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Captura de pantalla con información falsa

Azitromicina e ivermectina no previenen la COVID, y la gente no debe automedicarse

La OMS recomienda “no medicarse con ningún fármaco, incluidos los antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19”.
Captura de pantalla con información falsa
5 de enero, 2021
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Una versión editada de un post que ya verificó El Sabueso agrega ahora que para “prevenir el COVID”, durante los primeros tres días con síntomas las personas deben medicarse con azitromicina e ivermectina. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud recomienda “no medicarse con ningún fármaco, incluidos los antibióticos, para prevenir o curar la COVID-19”. 

Del mismo modo, la Administración de Alimentos y Medicamentos​ de Estados Unidos (FDA) indica que las personas “no deben tomar ningún medicamento para tratar o prevenir la COVID-19 a menos que se lo haya recetado su proveedor de atención médica”.

Las publicaciones que incluyen el listado ya verificado, en el que te dijimos que el limón, agua caliente, vitamina C y antibióticos no curan ni previenen la COVID-19, y que ahora sugieren el uso de la azitromicina e ivermectina, han circulado en redes sociales al menos desde julio de 2020, y han sido compartidas más de 360 mil veces en Facebook.

La azitromicina

Tanto en Estados Unidos como en México la azitromicina ha sido aprobada en el tratamiento que se le aplica a las personas que padecen la COVID-19 y que se encuentran en atención hospitalaria. Pero el uso del medicamento, en ninguno de los dos países, es empleado para curar o tratar directamente al coronavirus sino que se usa para atacar infecciones bacetrianas que contraigan los pacientes que también tienen SARS-CoV-2.

De acuerdo con el documento “Algoritmos interinos para la atención de la COVID-19” del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) “en caso de sospecha de co-infección bacteriana” se debe aplicar “azitromicina 500 mg (como) primera dosis y del día 2 al 5, 250 mg, previa toma de cultivo”.

En esta página la FDA indica que las tabletas de azitromicina “están indicadas para infecciones leves a moderadas causadas por bacterias susceptibles designadas que causan ciertas enfermedades de transmisión sexual e infecciones micobacterianas”.

Hasta ahora se han hecho varios estudios in vitro; es decir, en una caja de Petri y no en personas, del efecto que podría tener el uso de azitromicina en pacientes con la COVID-19 ya que se ha confirmado que tiene “efectos antivirales en las células epiteliales bronquiales”, como se lee en The Lancet. También , en este estudio publicado en octubre pasado se indica que el uso de azitromicina se asoció con una reducción en la mortalidad y los días de ventilación en otras infecciones virales.

Sin embargo, esos mismos informes científicos afirman que, por ahora, “la evidencia de su uso es escasa y de baja calidad” en el tratamiento de la COVID-19. Pero alientan que “debe investigarse clínicamente como monoterapia en pacientes con infección por SARS-CoV-2″. Aún así, como se indica en la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos “la azitromicina debe usarse para el tratamiento de la COVID-19 solo bajo la dirección de un médico”.

La ivermectina 

En abril de 2020 la ivermectina llamó la atención luego de que investigadores en Australia sugirieran que altas dosis del fármaco podrían evitar que el virus se replicara en las células. Poco después, apareció un artículo no revisado científicamente que indicaba que el medicamento podría reducir las muertes relacionadas con el coronavirus. Ambos reportes fueron eliminados, de acuerdo al artículo de la revista especializada Nature. 

Desde entonces las desinformaciones sobre el uso de la ivermectina para tratar la COVID-19 han circulado en varios países de América Latina como Perú, Bolivia, Guatemala, Brasil y México.

En un documento publicado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), fechado el 22 de junio de 2020, y que también ha sido incluido por autoridades sanitarias en México como fuentes de referencia sobre el tratamiento de la COVID se lee:

“Aunque la eficacia de la ivermectina se está evaluando actualmente en varios estudios clínicos aleatorizados (…) la ivermectina se está usando de manera incorrecta en el tratamiento de la COVID-19, sin ninguna evidencia científica de su eficacia y su seguridad para el tratamiento de la enfermedad. También se ha utilizado erróneamente la ivermectina inyectable en formulación para uso veterinario para el tratamiento de la COVID-19”.

Pese a que la ivermectina no es un tratamiento para la COVID-19 y tras la desinformación sobre su uso, la demanda del fármaco provocó que surgieran versiones falsas e ilegales con las que se comercializa en México, de acuerdo con una alerta emitida por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) en noviembre pasado.

Las fotografías

Las publicaciones que además del listado incluyen el uso de la azitromicina e ivermectina están ilustradas por un par de imágenes.

En la primera se ve una especie de rayos-X de un tórax con una mancha roja. Esa imagen no ilustra cómo se ven los pacientes con COVID-19 sino que se trata de una radiografía hecha a un paciente con tuberculosis pulmonar.

En el banco de imágenes de iStock se indica que es una foto de rayos-X de una “infiltración intersticial en el pulmón superior izquierdo debido a una infección por Mycobacterium Tuberculosis”.

La segunda imagen empleada en las publicaciones falsas tampoco refleja al coronavirus. Es una ilustración hecha por computadora en julio de 2018 de los pulmones de una persona que fuma. 

En conclusión, ni la azitromicina ni la ivermectina son usadas para prevenir la COVID-19 ya que el primer fármaco es empleado para tratar infecciones bacterianas en pacientes de coronavirus, y el segundo medicamento aún se encuentra en análisis de laboratorio para determinar qué eficacia tiene sobre el SARS-CoV-2.

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