Cómo se mide la deuda pública, qué es el costo financiero y cómo va México
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync

Cómo se mide la deuda pública, qué es el costo financiero y cuál es la situación de México

La deuda de México, con la contracción económica por la crisis COVID, pasó de 45% en 2019 a representar ahora el 50.1% del PIB.
8 de febrero, 2022
Comparte

México debe 13.01 billones de pesos a bancos nacionales y extranjeros, y a organismos internacionales. Y solo por intereses y comisiones paga más de 600 mil millones al año. Es lo que se conoce como deuda pública. Y contrario a lo que repite el presidente Andrés Manuel López Obrador, sí ha aumentado durante su sexenio, pues su administración también ha solicitado créditos.

También lee: La deuda pública sí aumentó con AMLO, ¿qué significa y cómo influye en el país?

De hecho el pasado 3 de febrero Carlos Torres Rosas, coordinador general de programas para el Bienestar, indicó en la conferencia mañanera que la deuda pública de México creció 24.3% en los últimos tres años, aunque en un porcentaje menor al del inicio de otros gobiernos.

En una lámina posterior, el funcionario Torres Rosas mostró un comparativo de cómo se elevó la deuda ante la crisis sanitaria, señalando que en países como Estados Unidos, España, Italia o Japón, “la deuda como porcentaje del PIB es mucho más grande que la de México”, dando así la idea que el país tiene un balance más positivo.

La deuda de México, con la contracción económica por la crisis COVID, pasó de 45% en 2019 a representar ahora el 50.1% del Producto Interno Bruto mexicano (PIB). Mientras que en Estados Unidos supera el 130% y en Japón representa más del 200% de su PIB.

Al respecto, economistas consultados por Animal Político explican que más que el porcentaje de deuda respecto al PIB, lo más importante al mirar este indicador es la capacidad que tenga un país para pagar dicha deuda, y analizar cómo usa cada nación dicho endeudamiento. 

La capacidad de pago está relacionada con el nivel de crecimiento económico de cada país, su nivel de recaudación de impuestos, sus tasas de interés y el valor de la moneda, considerando que México paga un porcentaje de su deuda en dólares.

Para países con más crecimiento y menores de tasas interés, es más “sencillo” pagar la deuda y usar ese instrumento a favor de su economía. 

En el caso de México, con las condiciones actuales el costo de contratar deuda es más elevado, pero aunque suene paradójico, es el propio endeudamiento el que puede ayudar a mejorar la capacidad de pago del país, según explicaron especialistas. 

Esto, detallaron, si se utiliza ese dinero que se pida prestado de forma adecuada, como una inversión para detonar crecimiento económico, y elevar los ingresos públicos.

Ante la crisis COVID, criticaron, se pudo recurrir a más deuda para obtener recursos extraordinarios, y así apoyar a empresas y familias. Sin embargo, el gobierno mexicano no lo hizo así y ahora se tiene “estanflación”, estancamiento de la economía y una inflación alta. 

“El problema es que el gobierno maneja el concepto de austeridad fiscal, disminuye el gasto y la inversión, y de ahí sacrifica el crecimiento económico y al sacrificarlo tiene menos condiciones de pago para pagar la deuda”, refiere el economista y catedrático de la UNAM, Arturo Huerta. 

Qué es el costo financiero de la deuda

Para saber si un país tiene la capacidad de pagar la deuda, se tiene que analizar el costo financiero que  “es lo que tú tienes que pagar anualmente por la deuda pública interna y externa”, explica el economista Huerta. Es decir, los intereses, pero también comisiones y reestructuraciones de los pagos.

La deuda del país, por su origen, se clasifica en interna y externa. 

En la deuda interna, adquirida en servicios bancarios al interior del país, el costo financiero dependerá de la tasa de interés. 

Y en la deuda externa, consolidada a través de organismos financieros internacionales como el Fondo Monetario Internacional, el costo será por la tasa de interés y el tipo de cambio. 

Esto significa que si la tasa de interés sube, aumenta el costo que se tiene que pagar sin que se haya solicitado un mayor préstamo.

Sí se adquiere en moneda extranjera como el dólar y su valor aumenta frente al peso, la deuda será mayor.

Durante 2020 se registraron bajas en la tasa de interés, a nivel nacional e internacional, y el gobierno federal pagó en 2021 un costo financiero de 687 mil millones de pesos, 36 mil millones menos de lo previsto, según indica un documento de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Sin embargo, para 2022 se anticipa un panorama distinto, ya que el año pasado en cinco ocasiones el Banco de México aumentó la tasa de interés, y el peso en comparación con el dólar se depreció un 3%, lo que elevaría el costo financiero.

En este gráfico, con datos de la Secretaría de Hacienda, puedes ver las cifras nominales de pago de costo financiero por la deuda del sector público, más de 600 mil millones anuales, desde 2018: 

“México se encuentra entre los países de la OCDE, que destina mayor porcentaje del gasto público para el pago de intereses de la deuda. En 2018 el pago de intereses absorbió 13.4% del gasto público, mientras que, en promedio, los miembros de la OCDE destinaron 4% del gasto para el pago de intereses”, refiere este análisis del Centro de Investigación Económica (CIEP). 

“México destina mayor porcentaje de su presupuesto al costo de la deuda, principalmente, por las altas tasas de interés. La tasa de interés en México se encuentra aproximadamente en 5%, mientras que, en países como Estados Unidos o Japón, las tasas de interés son menores a 2%. Esta diferencia en las tasas de interés muestra la discrepancia entre el costo que paga cada país por endeudarse”.

México crece poco y tiene menor capacidad recaudatoria

El problema es que el costo financiero de la deuda de México crece más que lo que recauda por impuestos y que lo que crece la economía, explica el economista Carlos Vázquez Vidal, en su investigación publicada en la CIEP. 

Vidal estudió la situación de México durante los años 2010 a 2019 y encontró que en esa década, en promedio anual, el costo financiero aumentó 6.6%, pero el país solo creció a un ritmo de 1.78% y los ingresos aumentaron apenas 2.4%. 

“Hasta la fecha los ingresos tributarios que el gobierno recibe no son suficientes para ir cubriendo este pago de amortizaciones e intereses de la deuda. Entonces recurres a deuda para pagar deuda y por eso sigue aumentando el monto de la deuda”, explica el economista Arturo Huerta. 

CIEP detalla que, entre los países integrados a la OCDE, México es de los que destina más recursos para pagar su costo financiero. 

Por ejemplo en 2018, el promedio destinado por otros países fue del 4%, y en México el pago de intereses por la deuda absorbió 13.4% del gasto público.

Para 2022, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través de sus Criterios Generales de Política Económica 2022, presupuestó 791 mil 463 millones de pesos para el costo financiero y estima que el PIB crecerá un 4.1%.

Sin embargo, analistas bancarios de BBVA, Banorte y Monex, señalan que el país puede crecer por debajo de lo estimado por las autoridades.  

El académico de la UNAM, Juan Carlos Moreno Brid, explica que si disminuye el PIB del país, aumenta la deuda respecto al PIB y se terminan por destinar más recursos para el pago del costo financiero, en lugar de usarlos en proyectos públicos. 

“Aunque no haya querido endeudar el presidente, pues de todos modos le creció la deuda porque se le cayó el PIB, por eso es tan importante que el país tenga desarrollo económico”, enfatiza Moreno Brid.

 

Para pagar deuda se necesita de crecimiento del PIB

Para aumentar el PIB se necesita de inversión, ya sea porque se tiene un ahorro o porque se adquiere deuda, explica Moreno Brid. 

Tanto para Moreno Brid como para Arturo Huerta, así como para el académico Raymundo Tenorio, si el país canaliza préstamos o créditos en favor de proyectos de desarrollo, se tendrá empleo y con ello un crecimiento económico. 

Se aumenta la recaudación tributaria, y entonces tienes más recursos para ir recortando la deuda. 

Para ellos, que el gobierno tenga austeridad fiscal durante fases recesivas o ante ‘choques adversos’ como lo es la pandemia COVID-19 no es la mejor medida. Por el contrario, refieren, es momento de hacer uso de financiamiento extraordinario.

“La deuda no se paga contrayendo la actividad económica”, reitera Brid. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.