Vacunación desigual: Países con 0.14% y otros con 91% de población inmunizada
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Países con 0.14% y otros con 91% de cobertura, así la desigualdad mundial en vacunación COVID

Hay países como Emiratos Árabes Unidos con el 91% de su población completamente vacunada, y otros como la República del Congo que apenas llevan el 0.14%. 
12 de enero, 2022
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A lo largo del 2021 las cifras de vacunación contra COVID-19 comenzaron a elevarse; tan es así que el 59.3% de la población mundial ha recibido al menos una dosis de la vacuna COVID-19. 

Sin embargo, el acceso a la vacuna se ha convertido también en un tema de desigualdad.

El contraste es tan grande que, por ejemplo, hay países como Emiratos Árabes Unidos con el 91% de su población completamente vacunada, y otros como la República del Congo que apenas llevan el 0.14%. 

Así es, la desigualdad en la vacunación va de 0.14 a 91%, según cifras reportadas por Our World In Data hasta el 9 de enero. En África, solo 14% de la población ha recibido al menos una dosis, y en Europa y Asia, más del 60%.

La falta de vacunación en algunos países ha propiciado que el virus siga mutando, lo que da lugar a la aparición de nuevas variantes como ómicron; y también es un factor determinante para que la pandemia se siga alargando.

Uno de los esfuerzos más importantes para enfrentar esa desigualdad, la iniciativa COVAX, enfrentó carencias y retrasos, con países de mayor poderío económico apostando por refuerzos de vacunas, en lugar de contribuir a un reparto más equitativo.

La desigualdad se convirtió en un problema de salud pública global 

Según la OMS, la mayoría de hospitalizaciones por COVID-19 se dan en personas no vacunadas o con vacunación incompleta. 

Pero además, el hecho de que existan personas sin vacunarse aumenta la oportunidad de que el virus se replique, lo que implica la posibilidad de nuevas mutaciones y variantes. 

Iván Girón, quien es doctor en Ciencias Biomédicas y académico de la Universidad Autónoma de Nayarit, explicó a Animal Político que “una infección en una persona no vacunada, dura mucho más tiempo que en una persona vacunada. Y  entre más tiempo dure dentro de una persona más probabilidades hay de que nuevas variantes aparecen porque el virus va mutando y entre más tiempo duren la probabilidad de que muten es mucho más alta. Entonces la vacunación ayuda a que las personas tengan cuadros de enfermedad menos severos y a que aparezcan menos variantes”. 

Además, el surgimiento de nuevas variantes como ómicron también abre la puerta a otro tipo de desigualdad, como el hecho de que el 25 de noviembre el gobierno británico introdujo restricciones de viaje para las personas procedentes de la región de África austral; pero ninguna restricción sobre los otros muchos países donde se habían notificado casos de ómicron, incluido el propio Reino Unido, según denunció Amnistía Internacional.

Pero no sólo eso. La falta de vacunación podría alargar la pandemia. 

Es probable que los programas de refuerzo generalizados prolonguen la pandemia, en lugar de ponerle fin, al desviar el suministro a países que ya tienen altos niveles de cobertura de vacunación, lo que da al virus más oportunidades de propagarse y mutar”, dijo el director general de la OMS, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una rueda de prensa.

De hecho, especialistas como Richard L Oehler y Vivian R Vega, ya han publicado artículos en dónde enfatizan que la desigualdad global de vacunas corre el riesgo de prolongar la crisis sanitaria.

“Mientras la pandemia haga estragos en cualquier rincón del mundo, el mundo nunca se librará realmente del COVID-19. Y todas las naciones, ricas o pobres, sufrirán las consecuencias. asegurando que el desequilibrio económico y geopolítico entre las naciones desarrolladas y en desarrollo se amplíe aún más sustancialmente”, advierten.

¿Qué tan desigual es la distribución? 

Cada día se administran en el mundo 31,65 millones de dosis contra COVID, pero solo el 8,9%  de las personas en países de bajos ingresos ha recibido al menos una dosis, según Our World In Data.

A detalle, Emiratos Árabes Unidos ya vacunó con el esquema completo al 91% de la población. En Chile la cifra de vacunados es de 86%, mientras que en México estamos logrando el 60% de la población completamente vacunada. 

En Rusia los vacunados son el 46% de su población, pero en Pakistán la cifra es de 32%. Y si esto te parece desigual, espera porque en Egipto sólo el 22% de la población está completamente vacunada; en Etiopía la cifra es de 1.3%, y en República del Congo apenas llevan el 0.14%.

Hablando a nivel continente, en África solo el 14% de la población ha recibido al menos una dosis de la vacuna; mientras que en Europa la cifra es de 65.8%, y en Asia y norteamérica hay poco más del 68% de personas vacunados con al menos una dosis. En sudamérica se registra 76%. 

Por si quedara duda, la desigualdad en la distribución de las vacunas responde a la condición económica que cada nación enfrenta. 

Prueba de ello es la siguiente gráfica, que muestra cómo mientras los países de ingresos altos ya aplicaron más de 174 mil dosis -incluidos los refuerzos- por cada 100 mil habitantes, naciones de ingresos bajos apenas han aplicado 12 mil. 

En otras palabras, los países de bajos ingresos han aplicado menos del 7% de las vacunas que ya se aplicaron en economías con ingresos altos. 

Entre refuerzos y primeras dosis

El 22 de diciembre la Organización Mundial de la Salud (OMS) se pronunció al respecto y señaló que “mientras que muchos países están lejos de alcanzar el objetivo de cobertura del 40% de su población para finales de 2021, otros países han vacunado mucho más allá de este umbral, llegando ya a los niños y aplicando amplios programas de vacunación de refuerzo”. 

También lee: CanSino más Moderna: Lo que debes de saber sobre los refuerzos de vacunas

Según la OMS, el objetivo del 2022 es que la pandemia por fin termine, pero para que eso pase primero todos los países deberían lograr el objetivo de vacunar al 40% de su población lo antes posible, y el 70% a mediados de 2022.

Sin embargo, hasta ahora al menos 126 países ya emitieron recomendaciones para aplicar un refuerzo y ninguno de ellos es de bajos ingresos. 

“En vista de la continua incertidumbre sobre la equidad en el suministro y acceso a las vacunas a nivel mundial, las políticas públicas sobre las dosis de refuerzo de las vacunas de cada país deben equilibrar los beneficios para la salud pública de su población con la equidad mundial en el acceso a las vacunas, la cual es necesaria para hacer frente a la evolución del virus y al impacto de la pandemia”, dice la OMS. 

¿Qué pasó con COVAX?

La desigualdad en el acceso era un hecho que se veía venir desde antes de que las vacunas contra COVID fueran aprobadas.  Para solventarlo se creó el programa COVAX, liderado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y cuyo objetivo es garantizar un acceso justo y equitativo a ellas para todos los países del mundo.

Según sus propias cifras, alrededor del 85% de los 790 millones de dosis entregadas a través de COVAX han llegado a 92 economías de ingresos bajos y medios-bajos, hasta el 21 de diciembre. 

Por lo que, a decir de algunos expertos, la situación hubiera sido peor sin la existencia de este proyecto. 

Lo que COVAX se propuso era distribuir suficientes dosis de vacuna gratuitas o subvencionadas para el 20% de la población de 92 países de ingresos medios o bajo; vacunas que serían pagadas por los otros 51 países de ingresos medios o altos que participan en la plataforma.

Pero investigaciones como la realizada por The Bureau of Investigative Journalism develaron a finales de 2021 que los países recibieron las vacunas con retraso, lo que ocasionó que algunas ocasiones las vacunas estuvieran pronto a caducar por lo que tuvieron que desecharse o ser devueltas. 

En México,  Marcelo Ebrard Casaubon  —secretario de Relaciones Exteriores— denunció en febrero de 2021  el retraso de la entrega de COVAX. En septiembre, nuevamente lamentó que Covax no “cumpliera todas las expectativas”. 

Para noviembre, fue el mismo presidente López Obrador quien ante la Asamblea General de las Naciones Unidas aseguró que “mientras las farmacéuticas privadas han vendido el 94% de las vacunas, el mecanismo COVAX, creado por la ONU para países pobres, apenas ha distribuido el 6%. Un doloroso y rotundo fracaso”.

El 4 de enero del 2022, nuevamente Ebrard recordó que COVAX “va muy retrasado”, con el compromiso que hizo con México. 

Un informe independiente,  preparado por Dalberg y disponible en el sitio web de la OMS,  reconoce que el modelo planteado por COVAX para lograr la equidad en la distribución de las vacunas no se ajustó a los países que registraron más contagios y que tenían población más vulnerable.  

También señala que entre los retos que enfrentó la iniciativa, se encuentra el hecho de que  “muchos países compraron dosis que cubren más del 100% de sus poblaciones, dejando a COVAX con una capacidad limitada para escalar adquisiciones o negociar precios”.

Es decir, algunos países lograron comprar más vacunas de las necesarias para inmunizar al 100% de su población; lo que ocasionó que COVAX no tuviera mucho margen de negociación con las farmacéuticas para garantizar las vacunas a países con menor poder adquisitivo. 

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