Doctora dio datos falsos, manipulados y sin contexto en entrevista sobre COVID
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Doctora dio datos falsos, manipulados y sin contexto sobre COVID en entrevista con universidad de Querétaro

En una entrevista, la doctora Acevedo lanzó una serie de frases con la idea de que se ha magnificado la pandemia y de que no son efectivas las pruebas PCR.
Frase
¿Vale la pena que sigamos con todas estas medidas de contención por los 68 millones de infectados que hay, cuando esa prueba no es la correcta, cuando muchos de esos casos son falsos positivos?
Autor
Doctora Karina Acevedo, académica de la Universidad Autónoma de Querétaro
Lugar y fecha
Entrevista para el programa Presencia Universitaria, de la UAQ, transmitida el 8 de diciembre
Cuartoscuro Archivo
Por Lidia Sánchez y León Ramírez
13 de diciembre, 2020
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Nota del editor: La doctora Karina Acevedo envió una carta solicitando derecho de réplica, que se reproduce completa al final del texto original. Del mismo modo, se incluye la respuesta a la misma del equipo editorial.

La doctora Karina Acevedo, académica de la Universidad Autónoma de Querétaro, mezcló datos equivocados y en otros casos verdaderos, pero sin el contexto necesario, para poner en duda la eficacia de las pruebas PCR -una de las más confiables para confirmar casos de COVID- y de vacunas como las de Pfizer y BioNTech.

El Sabueso revisó publicaciones científicas y consultó a otros especialistas, para contrastarlo con lo que dijo Acevedo en el programa Presencia Universitaria, de la UAQ -transmitido el 8 de diciembre pasado-, donde en todo momento cuestionó que sea seguro e incluso necesario vacunarse, además de plantear que los cierres de negocios u otras medidas aplicadas en la pandemia no serían necesarios, por la cantidad de falsos positivos.

El programa donde habló Acevedo ha sido compartido más de 2 mil veces en un canal oficial de la universidad en Facebook, y se ha reproducido 22 mil ocasiones en YouTube.

Algunos usuarios de redes sociales han reaccionado al video cuestionando las acciones de las autoridades de salud, y algunos afirmando que las pruebas PCR son “un buen pretexto para aislar” y “matar a mucha gente”.

Pero eso tampoco es verdad. Esto es lo que encontró El Sabueso:

La confianza en las pruebas PCR

La PCR es una de las diferentes pruebas que se aplican en el mundo para diagnosticar contagios de COVID-19.

Son avaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), otros reportes científicos, y en México por la Secretaría de Salud, indicando que sí son una de las pruebas más fiables hasta ahora, sin que eso signifique que no pueda estar en constante cambio, para mejorarla y hacerla cada vez más eficiente.

La académica Karina Acevedo lo pone en duda.

Cita una investigación y una carta que envió un grupo denominado INTERNATIONAL CONSORTIUM OF SCIENTISTS IN LIFE SCIENCES (ICSLS) a la revista Eurosurveillance, donde piden que sea retirado el artículo que publicaron el virólogo alemán Christian Drosten y otros expertos, en enero de 2020, sobre la eficacia de las pruebas PCR para detectar coronavirus.

Ese artículo abrió brecha para la utilización de las pruebas PCR y, como ya dijimos, hasta la fecha son respaldadas por la OMS. Sin embargo, las personas de ICSLS que cita Acevedo aseguran que ese estudio tiene fallas y que en realidad las pruebas PCR podrían dar hasta 97% de falsos positivos.

Un primer punto a poner en consideración, es que Acevedo le da más credibilidad al grupo de personas que se presentan como científicos de la ICSLS, que a la propia OMS o a Drosten, quien es asesor científico de la canciller alemana Angela Merkel y director del Instituto de Virología de Charité.

Ella habla de que “varios científicos” están cuestionando las pruebas, cuando en realidad solo habla de la veintena de personas que firman los documentos de ICSLS.

Además, en una revisión que hizo el matemático holandés Pepijn van Erp a la carta y al análisis de ICSLS, encontró que, entre otros, su grupo incluye a personajes como el doctor Thomas Binder, quien es cardiólogo, y que en sus redes sociales comparte contenido en que se asocia al coronavirus con la presencia de tecnología 5G, lo que no ha sido comprobado. Otro de los personajes que aparecen como firmantes es el neurólogo Jan Bonte, quien en Twitter ha mencionado que “no es un experto en PCR”.

Acevedo también mencionó que Drosten rechazó el uso de las pruebas PCR en 2014.

Drosten, en una entrevista ese año para la revista científica Science, sobre los casos de MERS (síndrome respiratorio de Medio Oriente), dijo que “las personas que habían tenido contacto con pacientes con SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave) pero que no mostraban síntomas no se sometieron a prueba con PCR. En su lugar, se les hizo una prueba de anticuerpos más tarde, para ver si había ocurrido una infección. Eso también debería suceder ahora en Arabia Saudita. Las personas asintomáticas no deben hacerse la prueba con PCR”.

En realidad, Drosten nunca dijo que las pruebas PCR no fueran correctas.

Sobre los falsos positivos

La académica dijo que la prueba de PCR se puede desestimar por el “97% de falsos positivos” que arroja. Esto, como ya te mencionamos, tomando como base los textos de ICSLS.

En este artículo, el editor principal de la Facultad de Medicina de Harvard, Robert H. Shmerling, explicó lo siguiente sobre la prueba PCR: “Pueden producirse falsos negativos, es decir, una prueba que dice que no tiene el virus cuando realmente lo tiene. La tasa informada de falsos negativos es tan baja como el 2% y tan alta como el 37%. La tasa de falsos positivos, es decir, la frecuencia con la que la prueba dice que tiene el virus cuando en realidad no lo tiene, debe ser cercana a cero”.

“Se cree que la mayoría de los resultados falsos positivos se deben a la contaminación del laboratorio u otros problemas con la forma en que el laboratorio ha realizado la prueba, no a limitaciones de la prueba en sí”.

En este sentido, la investigadora Beatriz Xoconostle, del Cinvestav, señala que la estimación del 97% de falsos positivos es errónea.

“Están muy equivocados y eso desanima a la gente a analizarse, y sí es muy importante que se analicen más ahorita porque es época de influenza y se pueden confundir”, refirió.

Acevedo incluso llama a autoridades de Salud de México a reconsiderar acciones como los cierres de comercios, dado el supuesto nivel de falsos positivos.

En México, se han confirmado al menos 113 mil muertes por coronavirus. Además está el dato de exceso de mortalidad, 200 mil muertes más que el año previo, ya sea por COVID u otras causas durante la pandemia este 2020. La afectación a la salud pública, por el virus, es algo real.

Aún así, cuando le preguntan a Acevedo si se ha magnificado la pandemia, ella responde: “sí, bastante”.

“Este tipo de vacuna nunca se ha utilizado en humanos”

La doctora Acevedo mencionó que la vacuna de tipo ARN mensajero “nunca se ha utilizado en humanos. No hay una sola vacuna en toda la historia de la humanidad que se haya utilizado, que se haya aprobado, que tenga esta tecnología de ARN mensajero”.

Es cierto que las vacunas de ARN mensajero no habían sido aprobadas previamente para su uso a gran escala, como ocurre ahora ante la pandemia. Sin embargo, sobre este punto no destaca que existe un proceso de pruebas previas, con este tipo de tecnología. Pfizer, por ejemplo, la aplicó a 21,720 personas durante la fase 3 de su ensayo clínico.

No se aplicarán las vacunas de ARN mensajero partiendo desde cero, en cuanto a investigación científica.

Este tipo de tecnología se ha probado en investigaciones sobre vacunas contra el cáncer como lo hizo Ugur Sahin en 2017, de acuerdo con un artículo publicado en la revista de ciencia Nature. Sahin es cofundador de la empresa BioNTech.

Incluso en Nature, en 2018, se afirmó: “Las vacunas de ARNm están experimentando un auge en la investigación básica y clínica. Solo en los últimos 2 años hemos sido testigos de la publicación de docenas de informes preclínicos y clínicos que muestran la eficacia de estas plataformas”.

Si quieres saber cómo funcionan las vacunas de ARNm, lo explicamos en esta nota.

Los efectos a largo plazo y la protección

Acevedo afirma que “no sabemos lo que a gran escala y a mediano y largo plazo el efecto que pudiera tener esta vacunación. Ni siquiera en términos de la protección que pudiera llegar a dar”. Esto es cierto: son desarrollos que iniciaron sus estudios este año, que no han arrojado resultados definitivos.

De hecho, ninguno de los proyectos de vacunas que se encuentran en el listado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que incluye vacunas de ARN mensajero, de vector o de virus inactivo, ha publicado sus resultados de fase 3 en revistas científicas revisadas por equipos de científicos independientes.

Sin embargo, los especialistas consultados señalan que esa falta de certeza es parte intrínseca de la ciencia, y del proceso del estudio y presencia de un virus.

El doctor Mauricio Rodríguez dice que es normal que cuando la aplicación de la vacuna deje de ser en un ambiente controlado y pase a la “población en general”, se van a “empezar a tener algunos otros eventos que no detectaste en tus pruebas. Una vez aplicada la vacuna se tiene que seguir estudiando”.

La aprobación de la vacuna es de “uso de emergencia”, lo que quiere decir que “todavía tenemos que hacer seguimiento de todo lo que pasa ante su aplicación”, explica la epidemióloga Guadalupe Soto.

Sobre los riesgos de la vacuna de Pfizer, un reporte de la FDA publicado el martes indicó que no se reportaron efectos secundarios graves entre las personas que participaron en su estudio. Si bien se reportaron dos muertes entre las personas a quienes se las aplicó, la agencia regulatoria detalló que son eventos que ocurren en la población general a una tasa similar.

La autoridad sanitaria de México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), así como las de Reino Unido –donde ya se empezó a aplicar–, Estados Unidos, Canadá y Baréin también aprobaron su uso.

La tasa de letalidad y mortalidad

Acevedo dice que el número de muertes en el mundo “se oye impactante” pero que la “tasa de mortalidad” del virus es de apenas 2% a nivel mundial.

Sin embargo, la OMS advierte que este tipo de estimaciones sobre la mortalidad y letalidad del virus pueden ser “engañosas”, debido a que dependen de cómo actué cada país. Esto significa que influye la política de salud que adoptó cada nación: cómo registra los casos, cuántas pruebas hace y el número de muertes por el virus que confirma oficialmente.

Por ejemplo, en México se han documentado 113 mil fallecimientos por COVID-19 y la tasa de letalidad es de 9.2%. En Estados Unidos, según la Universidad Johns Hopkins, han muerto 294 mil personas, se registra una tasa de letalidad de 1.9%. En esta variación de cifras, influyen los factores que ya te mencionamos, de aplicación de pruebas y confirmación de decesos por coronavirus.

“A lo mejor pensamos que el 2% es muy bajo, pero eso significa mucho para los servicios de salud y esto está pasando, es real. Lo estamos viendo independientemente de la prueba”, menciona la epidemióloga de la UNAM, Guadalupe Soto.

La OMS estima que la influenza estacional causa entre 290 mil y 650 mil decesos en todo el mundo, cifra que representa alrededor de una tercera parte de las muertes que se han confirmado por COVID-19 hasta el momento.

La realidad la contradice

“Por cómo está mostrando la información se puede dar a entender que la pandemia no existe o que los casos no son casos, y que (las autoridades) nos hicieron hacer todo esto (permanecer en casa) en vano. Pero, la pandemia sin dudas existe, la enfermedad existe y está causando estragos”, afirma en entrevista la epidemióloga de la UNAM Guadalupe Soto, luego de ver el video de Acevedo.

Mauricio Rodríguez, vocero de la Comisión para la Atención de la Emergencia de Coronavirus de la UNAM, concluye que “el mismo peso de la realidad la contradice. Con la cantidad de muertos y los hospitales llenos no se puede decir que se está inventando”.

En el mundo se han confirmado de 71 millones 430 mil 885 contagios y un millón 600 mil 995 muertes, de acuerdo con el conteo de la Universidad Johns Hopkins.

Respecto a lo dicho por la doctora Acevedo, la Universidad Autónoma de Querétaro, en un comunicado, refirió que en días recientes se ha suscitado polémica por sus declaraciones, sin embargo, también señaló que “la construcción del conocimiento científico pasa por la confrontación de ideas y la discusión profunda con respeto a la pluralidad” y a la libertad para expresarse.

Para el lunes 14 de diciembre la Universidad programó “una discusión entre científicos con diferentes puntos de vista, basados en su experiencia y en la valoración de la literatura especializada”.

***

A continuación la réplica de la doctora Acevedo e inmediatamente, la respuesta del equipo editorial: 

 

Respuesta del equipo editorial:

Sobre los dichos de la doctora Karina Acevedo Whitehouse, respecto al artículo titulado “Doctora dio datos falsos, manipulados y sin contexto sobre COVID en entrevista con universidad de Querétaro”, el equipo editorial de El Sabueso hace las siguientes precisiones:

El Sabueso de Animal Político contactó a personal de la Universidad Autónoma de Querétaro el 10 de diciembre, para saber si la institución o la doctora Karina Acevedo Whitehouse, que trabaja en dicha institución, querían hacer un comentario o aclaración respecto a los dichos de la científica, ya que se haría una verificación de los mismos. 

En específico, se contactó a Sara Escamilla Peña, de la Coordinación de Prensa de la Universidad Autónoma de Querétaro. Le mencionamos que nuestro equipo realiza verificaciones en la sección Sabueso y se registran en una plataforma internacional que habilitó Facebook para combatir la desinformación, y que al existir cuestionamientos sobre los dichos de la doctora, ya que algunas de sus afirmaciones no tenían aval de organismos internacionales, requeríamos alguna postura de la Universidad. 

El artículo  “Doctora dio datos falsos, manipulados y sin contexto sobre COVID en entrevista con universidad de Querétaro” fue publicado el 13 de diciembre. En ese lapso de tres días, la Universidad solo remitió a un comunicado sobre el tema, cuyo enlace y mención se hizo en el texto de verificación.

— En la entrevista del 8 de diciembre, la doctora mencionó que su cuestionamiento sobre la efectividad de las pruebas RT-PCR y la “imperiosa” necesidad de vacunas está fundamentando por “muchos argumentos científicos”. 

Sin embargo, en específico, usó como principal base de su argumentación un “reporte de revisión” elaborado por un grupo de 22 personas de diferentes especialidades científicas, incluyendo un cardiólogo y un neurólogo que admitió que “no es un experto en PCR”, denominado INTERNATIONAL CONSORTIUM OF SCIENTISTS IN LIFE SCIENCES (ICSLS). Dicho reporte fue enviado a la revista científica Eurosurveillance, pidiendo que por sus errores metodológicos fuera retirado el artículo que publicaron el virólogo alemán Christian Drosten y otros expertos, en enero de 2020, mismo que fue respaldado por la OMS y abrió brecha para la utilización de las pruebas PCR a nivel mundial, ante la pandemia. 

Se trató de un “artículo”, “paper” o revisión de ICSLS, y no de un “estudio” como tal, como lo menciona Acevedo Whitehouse en su petición de derecho de réplica. Pero más allá de esa precisión, en la entrevista la doctora dio por hecho que lo dicho en el reporte de ICSLS es verdad, en cuanto a que las pruebas PCR dan falsos positivos en un 97%, siendo que solo es un reporte, y sus conclusiones no han sido validadas o aceptadas por algún organismo sanitario a nivel mundial. 

Con ello, sin dar en ese momento a la audiencia el contexto necesario de quién había hecho el reporte de ICSLS, si habían sido validadas ya o no sus conclusiones, la doctora 

comenzó a dar pie a una serie de conjeturas e incluso llamó a las autoridades a replantearse las medidas de confinamiento, porque a su parecer la cantidad de falsos negativos había magnificado la pandemia. 

“La necesidad imperiosa de vacunas, está basada en una prueba que no está bien hecha”, dijo la doctora Acevedo Whitehouse, textual.

“¿En qué se está basando ese número de 68 millones de casos? Si esta prueba da tantos falsos positivos? Yo no sé si nuestro secretario de Salud estatal, si el secretario de Salud del país, si el subsecretario de Salud saben esto, creo que tendrían que saberlo porque la premisa de todo lo que estamos viviendo, este cierre de empresas que está dañando tanto a la economía mundial, en particular, hablando como mexicana, a la economía de nuestro país, se basa en una prueba que varios científicos están diciendo ‘a ver, espérame un segundo’, esto está mal”, agregó.

En varios momentos, la científica usó adjetivos para resaltar el reporte de ICSLS, diciendo que sus conclusiones son algo “súper fuerte”, que se habían detectado “fallas metodológicas importantísimas” en el texto de Drosten y otros científicos, y que la cifra de falsos positivos que arrojan las pruebas PCR es “espeluznante”. 

El trabajo del virólogo alemán Christian Drosten sobre las pruebas RT-PCR tiene “todas estas falsedades”, dijo la doctora. “Es importante que la gente lo sepa, y sobre todo que las autoridades lo sepan”. “Todo lo que está rodeado, con la prueba, que es la que nos está diciendo que hay más y más casos, se cae con esa mirada”, son otras frases que usó la doctora, aunque como ya dijimos, no han sido validadas las conclusiones de ICLS, no se conocen “métodos experimentales y replicabilidad de dicho análisis”, y no se le dio ese contexto a la audiencia.

— “Parece que se ha magnificado esta pandemia, doctora”, le preguntaron en la entrevista del 8 de diciembre

“Pues sí, bastante”, respondió, aunque en ese momento Salud federal ya había confirmado más  de 100 mil muertes por COVID-19 en México, no solo por medio de los resultados de distintas pruebas, sino también a partir del análisis clínico o médico de los pacientes, desde el inicio de la epidemia. Hasta ahora, se tiene un exceso de mortalidad de más 250 mil decesos, según Salud, esto es, muertes por arriba del promedio en 2020, respecto a años  previos. 

Si bien la doctora sostuvo que las pruebas PCR han arrojado falsos positivos, según el reporte de  ICSLS hasta en un 97%, en un punto Acevedo Whitehouse puso en duda la cantidad de ellos, no dio una cifra concreta. “Muchos, no sé si la gran mayoría”, dijo. 

— Como menciona la  doctora Acevedo, la revista Eurosurveillance dijo que analizará la carta enviada por ICSLS. Sin embargo, en su derecho de réplica, la doctora Acevedo omite mencionar que Eurosurveillance también aseguró que sí hubo una revisión externa de dos expertos al artículo con el trabajo científico de Corman-Drosten. Esto es contrario a lo que dijo ICSLS, de que “en su opinión” no había existido esa revisión. 

En algún punto de la entrevista del 8 de diciembre, la doctora Acevedo se contradijo, pasando de dar por hecho que lo dicho en el reporte ICSLS es cierto, “hay evidencia científica de que la prueba no está bien hecha”, a mencionar la posibilidad de que no sea así, es decir, que solo sea una hipótesis, diciendo “si esto es cierto…”. 

— Hasta la fecha, si bien la OMS hizo un llamado a “revisar las instrucciones de uso de todos los productos” de pruebas PCR a la venta en el mundo, a fin de “efectuar ajustes manuales del umbral de positividad de la PCR”, no ha emitido una postura en la que descarte la validez de este método de pruebas, y no ha dicho que se ha magnificado la pandemia con falsos positivos, como sí lo hizo la doctora Acevedo. 

La OMS, hasta ahora, tampoco ha señalado de forma expresa que las pruebas anteriores al 14 de diciembre de 2020 no hayan cumplido con los lineamientos para darles confiabilidad, como aseguró Acevedo.

La doctora, al argumentar en su derecho de réplica, se refirió a un “estudio” del diario The New York Times, aunque en realidad es un artículo periodístico. En él, aseguró, se menciona que el “90% de las pruebas realizadas en EEUUA antes de agosto que fueron declaradas positivas, tuvieron 37 ciclos”. 

Se refiere al umbral de ciclos o C.T. con que el procesamiento de una prueba PCR detecta la cantidad de virus Sars-Cov-2, causante de la enfermedad COVID-19, en  una persona. 

“Cuantos menos ciclos se requieran, mayor será la cantidad de virus o carga viral en la muestra”, para que sea positiva, refiere el NYT. Por el contrario, si se requieren más ciclos o C.T., se estará ante casos con una carga viral más baja.

En ese artículo, se menciona que la mayoría de las pruebas PCR establecen un umbral de ciclo o C.T. de entre 37 y 40, aunque algunos científicos mencionan que esa es demasiada sensibilidad, por lo que opinaron que el rango debería ser de 30 a 35, para decirle a la gente que dio positivo al virus Sars-Cov-2. Umbrales de sensibilidad más altos, se apunta en el artículo, podrían llevar a detectar solo fragmentos del virus, y no una presencia que pueda ser contagiosa o que pueda evolucionar a la enfermedad Covid-19.

La doctora Acevedo menciona en su carta que el “90% de las pruebas realizadas en EEUUA antes de agosto que fueron declaradas positivas, tuvieron 37 ciclos”, pero omite decir, de entrada, que esa cifra de 90% es un cálculo o proyección del propio diario, y a partir de los datos de solo tres estados, Massachusetts, New York and Nevada, no de todo el país. 

En el artículo, publicado el 29 de agosto de 2020, la agencia FDA estadounidense señaló que reducir la sensibilidad de las pruebas PCR podría omitir que sean confirmados casos positivos, cuando están en una etapa temprana de la enfermedad.

Además, indicó en ese entonces que “no especifica los rangos de umbrales de ciclo utilizados para determinar quién es positivo, y que ‘los fabricantes comerciales y los laboratorios establecen los suyos’”. 

De vuelta a lo que dijo la OMS, el llamado a que quienes adquieran y procesen pruebas PCR revisen el umbral de sensibilidad, es importante resaltar que, como se menciona en la nota del New York Times, laboratorios estatales o privados no mencionan de forma pública y constante cuáles son sus parámetros para C.T., con cuántos ciclos definen  si una persona es positiva o no. La doctora Acevedo tampoco lo especificó en su comentario, cuál es el umbral de sensibilidad para las pruebas PCR que se hacen en México o en cualquier otro país o estado, y si existe un rango homogéneo en los laboratorios. Tampoco explicó cómo define el sistema de Salud mexicano, a nivel estatal o federal, cuáles son considerados casos positivos de Sars-Cov-2 o de Covid-19, en qué momento del posible contagio se han hecho las pruebas, y si en los diagnósticos también interviene el análisis clínico o de síntomas, que justo recomienda la OMS.

En su revisión, ICSLS no explica cómo llegó la conclusión de que el umbral, C.T. o sensibilidad superior a los 35 ciclos lleva a un 97% de falsos positivos, no refieren haber hecho algún estudio científico propio, con pruebas o voluntarios. 

Sin dar todo ese contexto y mencionar todos esos factores, la doctora Acevedo validó en sus comentarios la cifra de 97% de falsos positivos, dada por el reporte de ICSLS, para asegurar que “esta prueba no es la correcta” y decir que sí se ha sobredimensionado la pandemia. 

— En su petición de derecho de réplica, la doctora Acevedo dice que las autores de la verificación “no se conducen con veracidad” al decir que ella no destacó las pruebas previas que se han hecho de las vacunas, antes de ser aplicadas al público en general. Sin embargo, en la revisión de la entrevista del 8 de diciembre, es evidente que no lo hizo, no dio el contexto necesario. 

“Ese tipo de vacuna nunca se ha utilizado en humanos, no hay una sola vacuna en toda la historia de la humanidad, que se haya utilizado, que se haya probado, que tenga esta tecnología, de RNA mensajero”, dijo Acevedo.

Como mencionamos en la verificación, si bien es cierto que las vacunas con la técnica de ARN Mensajero, como las de Pfizer, no se habían aplicado “a gran escala”, la doctora solo hizo una mención escueta al proceso de pruebas de las vacunas, en que participaron miles de personas, y solo para destacar, de nuevo, un solo análisis publicado en British Medical Journal, respecto a presuntas fallas en los protocolos de pruebas. No refirió en la entrevista, como sí acepta en su petición de  derecho de réplica, que las vacunas no se aplicarán “desde cero” a “conejillos de indias”, ya que además de investigaciones hechas para combatir otras enfermedades con esa técnica de ARN Mensajero, en años previos, en cada país hay organismos sanitarios, como la FDA y la Cofepris, que validarán que vacunas como la de Pfizer y los análisis que tengan hasta ahora cumplan con los estándares mínimos de seguridad, para su uso de emergencia. Esto, luego de que Pfizer y otras compañías han hecho pruebas durante meses, sin que hasta la fecha algún organismo sanitario haya advertido sobre algún incidente de tal magnitud que haga que la aplicación de las vacunas sea un riesgo grave. 

Incluso en uno de los artículos que cita la doctora Acevedo en su petición de derecho de réplica, publicado en el diario El País, la científica francesa Marie-Paule Kieny , quien durante una década dirigió la Iniciativa para la Investigación de Vacunas de la Organización Mundial de la Salud, recomendó a la gente confiar “en que las autoridades reguladoras harán lo que sea mejor para proteger la salud de los ciudadanos de cada país”, al mismo tiempo en que pidió transparencia, para dar seguimiento a la evolución de personas vacunadas.

El pasado 31 de diciembre, la OMS informó sobre la validación del uso de emergencia de la vacuna de  Pfizer/BioNTech, con la técnica de ARN Mensajero. 

— En cuanto a lo que dice la doctora Acevedo  Whitehouse, de no caer en “el argumento de autoridad”, coincidimos en que se debe dar un debate abierto sobre cualquier tema, sin imponer la verdad de un solo grupo, élite o persona, ya sea en el ámbito científico o político. Justo por ello realizamos la verificación de los dichos de la doctora, ya que en ella, como la única voz de una autoridad científica en la emisión transmitida por la Universidad el 8 de diciembre, omitió dar contexto necesario y eligió un solo reporte para reforzar lo que ya parecer ser su conclusión, de que se ha magnificado la pandemia, de que no sirven las pruebas PCR y que con ello se ha justificado la “imperiosa” necesidad de vacunas. Esto, sin que se haya dado “la comprobación científica de hipótesis” que la doctora menciona en su carta. Sin aclarar que no hay estudios concluyentes y validados por organismos sanitarios o científicos, que validen hasta ahora dicha argumentación, del grupo ICSLS. 

— Para enriquecer el análisis, y dar a la gente el contexto necesario, buscamos voces de especialistas no solo de una, sino de dos de las instituciones educativas más reconocidas del país, la UNAM y el IPN, pero además de ello, buscamos también datos no solo de una, sino de distintas fuentes. Incluso citamos un artículo del editor principal de la Facultad de Medicina de Harvard, Robert H. Shmerling, aunque la doctora Acevedo invalidó sus dichos diciendo que no incluyó “una sola referencia científica”. Hicimos esta verificación, insistimos, para que la gente tenga todo el contexto necesario y no caiga en la desinformación, más en un tema tan delicado, como el de la pandemia, que tiene un impacto en la salud pública y que ya ha provocado miles de muertes.  

El artículo sobre las declaraciones que hizo la doctora Acevedo el 8 de diciembre de 2020 fue elaborado por editores, no por “columnistas”, como menciona en su petición de derecho de réplica. El texto tiene como base revisión de datos, documentos oficiales y el análisis de especialistas de dos de las universidades de más prestigio del país, la UNAM y el IPN. El Sabueso no es una “columna”, no es un texto que incluya la opinión personal de los autores. Como ya mencionamos, las verificaciones tienen como base datos y se incluyen links para consultarlos directamente. 

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