Es revocación y no ratificación de mandato, como promueve Morena
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Es revocación y no ratificación de mandato, como promueve Morena

Integrantes de Morena promueven el ejercicio de Revocación de Mandato como una “ratificación” de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México, esta figura no existe en la ley aprobada en la Constitución.
27 de noviembre, 2021
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Dirigentes del partido Morena, como Mario Delgado y Citlalli Hernández, y su representante ante el INE, Eurípides Flores, promueven el ejercicio de Revocación de Mandato como una “ratificación” de Andrés Manuel López Obrador como presidente de México. 

“Sí se puede realizar una revocación/ratificación de mandato optimizando correctamente los recursos”, tuiteó Hernández. “La ratificación de mandato del Presidente @lopezobrador_ debe ser un ejercicio democrático”, publicó Delgado. 

En esa misma línea, en redes sociales también circulan imágenes y videos de promocionales en las calles donde se invita a respaldar una “ratificación” el próximo año, y hay otros casos en que las personas acuden a firmar los formularios y reclaman sobre lo que aparece en ellos. 

Ante estos hechos, especialistas consultados por Animal Político explicaron que hablar de una ratificación es engañoso y desinforma, porque esa figura no existe en la ley aprobada por los legisladores. 

“Lo que hoy existe constitucionalmente es la revocación de mandato. Es muy tramposo que hoy se haga una campaña diciendo que es una ratificación de mandato porque eso es una figura que no existe y creo que se está engañando a la ciudadanía”, comenta en entrevista el politólogo y académico del CIDE, Javier Martín Reyes.

La revocación de mandato, insistieron especialistas, es un ejercicio democrático que solicitan los ciudadanos para quitar al presidente de la República en turno a la mitad de su mandato. Ya sea por pérdida de confianza o si consideran que no está cumpliendo adecuadamente con sus funciones.

Lee también: https://www.animalpolitico.com/2021/08/ciudadanos-solicitar-consulta-revocacion-mandato-firmas-aplicacion/

En la ley aprobada se especifica que se trata de un procedimiento para retirar de su cargo al mandatario federal, nunca se menciona una extensión en el cargo o una “ratificación”.

A la letra, este proceso sólo puede ser solicitado por los ciudadanos, con la recolección de unas 2.7 millones de firmas. 

Dichas firmas son recolectadas por personas que se registraron como promoventes de la consulta, y deben ser entregadas al INE para su validación, con la fecha límite del 25 de diciembre de 2021.

El abogado Reyes considera que la confusión o manipulación puede surgir desde la pregunta del ejercicio, aprobada por legisladores: 

“¿Estás de acuerdo en que a Andrés Manuel López Obrador, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se le revoque el mandato por pérdida de la confianza o siga en la Presidencia de la República hasta que termine su periodo?”.

Luego aparecen las posibles respuestas: “Que se le revoque el mandato por pérdida de la confianza”o “Que siga en la Presidencia de la República”.

De acuerdo con Martín Reyes, la pregunta presenta problemas de constitucionalidad y fue producto de una negociación política:

“Jurídicamente es equivocado preguntar si tiene que continuar o no la figura que existe para la revocación. Es muy tramposo que se haya redactado así la pregunta”.

La especialista en derecho constitucional de la UNAM, Jesika Velázquez Torres, explica en entrevista que al tratarse de un ejercicio de democracia directa que se realiza por primera vez en el país puede generar muchas dudas, sin embargo, la distinción es clara.

“Las figuras de la revocación y ratificación son completamente distintas. La revocación es remover, quitar del cargo a cualquier persona que haya sido electa por elección popular. La ratificación es un ejercicio administrativo en el que se aprueba a un servidor público para que siga desempeñando su cargo”, precisa Velázquez Torres.

Sobre la posibilidad de que este ejercicio se entienda como una “ampliación de mandato”, la especialista precisa que eso es ilegal e inconstitucional y no es posible de realizar, “ni en este ejercicio de revocación de mandato ni en ningún otro”, y para hacerlo no sólo se tendría que haber una modificación legal y a la Constitución, sino analizarse a la luz de tratados internacionales.

Sobre este tema, el consejero electoral del INE, Ciro Murayama, compartió en su cuenta de Twitter que en la Constitución se habla de revocación de mandato, no “ratificación” o “sondeo”.

El mismo INE aclaró que este proceso no se trata de una “ratificación de mandato”.

En esta etapa preliminar de un proceso inédito, refirieron especialistas, los formularios del INE que la población está firmando en las calles podrían ser válidos, incluso cuando quienes los entregan digan equivocadamente que es para una “ratificación”.

Podría darse una impugnación ante las Salas Regionales o la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que analizaría si las firmas y estos formatos de recabación fueron válidos o no.

Sin embargo, “procesalmente es complicado que se pueda impugnar exitosamente la recolección de firmas alegando que se está engañando a la ciudadanía. Ahí la carga probatoria tendría que ser enorme y demostrar convincentemente que eso fue un factor determinante para que se otorgara el apoyo”, admite Javier Martín Reyes.

¿Cómo es el proceso?

Para que se lleve a cabo la consulta de revocación de mandato, tendrán que solicitarla al menos 3% de las personas inscritas en la Lista Nominal de Electores de por lo menos 17 estados, representando al menos el 3% de los inscritos en el Padrón Electoral Nacional.

Si consideramos que hasta el último corte validado por el INE, en octubre de este año, había 91 millones 940 mil 907 personas con credencial para votar vigente en todos los estados y el extranjero, entonces tendrían que juntarse, por lo menos, 2 millones 758 mil 227 firmas de ciudadanos.

De acuerdo con los lineamientos actualizados establecidos por el INE, el periodo para que se recolecten las firmas es del 1 de noviembre hasta el 25 de diciembre a través de un formato físico o por la aplicación para celular “Mi Apoyo”.

¿Quién recolecta las firmas?

Los formatos físicos únicamente podrán distribuirlos las personas y organizaciones que lo hayan solicitado y que reunieron los requisitos establecidos por el INE. En total son 22 mil 419 organizaciones o personas las que pueden hacerlo. Cada promovente deberá estar en la lista final que avaló el Instituto. Además las urnas deben tener folio y el nombre del promovente. 

Ningún partido político, integrante de gobierno federal o local o del Congreso tiene la autorización del INE para recabar firmas, tampoco las organizaciones o personas que promuevan una “ratificación de mandato”.

Entonces, ¿qué pasa si firmas ahora uno de los formularios? Si tocan en tu casa o en la calle te piden que firmes, es parte del proceso de recolección para que se lleve a cabo la consulta, pero aún no estás votando si quieres que el presidente siga o no en el cargo.

Y no hay ninguna obligación de firmar, es una decisión libre. 

Los formatos deberán contar con un folio. El INE será el que avalará que las urnas y formatos recabados tengan los datos correctos tanto de la organización o persona que lo promueva, como de los votantes, de lo contrario no tomará en cuenta esos votos. 

Hasta el 22 de noviembre, se habían recolectado 399 mil 374 firmas, pero el INE sólo había validado 308 mil 771, que han sido las que ha encontrado en la Lista Nominal, el resto presentó inconsistencias o las siguen analizando.

El Instituto tendrá casi un mes, desde el 25 de diciembre, para realizar el conteo, y el 3 de febrero de 2022 deberá anunciar cuántas firmas se recolectaron.

Si son más del 3% del Padrón Electoral, el 4 de febrero deberá emitir la convocatoria para la Revocación de Mandato, que tendrá que realizarse el 10 de abril.

Si hay consulta, ¿qué pasaría?

En caso de que se alcancen las firmas y se llevó a cabo la votación, el 10 de abril, entonces el INE realizará el conteo y cómputo de los votos para dar los resultados. 

Para que la revocación proceda, tendrá que juntarse el voto de al menos el 40% de la Lista Nominal de Electores, que son, aproximadamente, 36 millones 776 mil 362 de personas.

Es decir, se necesitarían más sufragios que los que ganó a favor Andrés Manuel López Obrador para llegar a la presidencia en 2018, cuando obtuvo el voto de 30 millones 113 mil 483 personas.

Si se logra esa cifra, comenzaría el periodo de impugnaciones ante la Sala Superior del TEPJF. En caso de que no procedan o no las haya, emitirán los resultados finales y declaran la validez de la revocación.

En cuanto se notifiquen los resultados al presidente de la República, éste tendría que dejar el cargo definitivamente. En tanto, quien presidiera entonces el Congreso de la Unión asumiría provisionalmente el puesto. 

Después el mismo Congreso, actuando como Colegio Electoral, es decir, integrado por al menos dos terceras partes del número total de los miembros de ambas Cámaras, decidirá por mayoría simple y escrutinio secreto, en un plazo de 30 días, quién presidiría el país el resto del sexenio.

¿Por qué AMLO promueve la revocación? 

Una de las principales dudas que puedes tener es, ¿por qué el propio presidente López Obrador impulsa su revocación? Si bien el TEPJF le prohibió que promueva u opine sobre este ejercicio y sólo el INE está a cargo de la difusión, el mandatario federal ha dicho que eso permite “que se cumpla cabalmente con el espíritu del artículo 39 de la Constitución, de que el pueblo tiene en todo momento el derecho de cambiar la forma de su gobierno”. 

Para Jesika Velázquez Torres, el que promueva este ejercicio coincide con su proyecto de nación. “En su administración ha querido darle espacio a figuras de participación ciudadana directa, como la consulta popular y revocación de mandato. Es decir, son acciones propias del discurso”.

Sin embargo, los partidos de oposición, PAN, PRI y PRD, han expresado su rechazo hacia este ejercicio, señalando que puede ser un gasto innecesario o una búsqueda encubierta de autopromoción. De hecho impugnaron la ley ante la SCJN por considerar que ésta permitía indebidamente modificar o ampliar la pregunta de la consulta. El recurso fue admitido por la Corte, pero aún no lo resuelven.

¿Qué papel juega el INE y por qué reclama presupuesto?

En la ley se estableció que el INE entregue el material y formularios para la recolección de firmas, valide los requisitos, se encargue de la difusión, organización y desarrollo del ejercicio de revocación de mandato, así como del cómputo y de emitir los resultados de firmas y votos. 

Al aprobarse el Presupuesto de Egresos de la Federación 2022, el Instituto acusó que la Cámara con mayoría de Morena le recortó casi 5 mil millones de pesos, el equivalente a lo que consideró como presupuesto precautorio para el ejercicio de la revocación. Ante los reclamos, Morena ha dicho que el INE aún así podría realizarlo, reduciendo otros gastos. 

“El INE tendrá que hacer con mucho menos presupuesto más ejercicios, no solo por las elecciones (que tendrán seis estados en 2022), sino también el eventual ejercicio de la revocación de mandato”, considera al respecto la abogada Jesika Velázquez.

“Es una irresponsabilidad política y jurídica brutal, no hay manera de que el INE organice un proceso de revocación de mandato, que es el equivalente a una elección presidencial, tiene que instalar el mismo número de casillas”, señala a su vez Javier Martín Reyes.

“No va alcanzar para la revocación de mandato, para las consultas populares y adicionalmente existe el riesgo de que se comprometan otras funciones del INE, como la expedición de las credenciales de elector, lo que sería gravísimo porque es la única identificación oficial de carácter nacional y gratuita que existe en México”, afirma el especialista.

Por lo pronto, Lorenzo Córdova anunció que incluso con este ajuste presupuestal el Instituto hará todo lo posible para que se realice la consulta. También propuso acudir a la SCJN y plantear, derivado de la escasez de recursos, si es posible llevar a cabo el ejercicio pero con menos casillas.

 

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