Falso que vacuna de AstraZeneca cause viruela del mono
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Falso que vacuna contra COVID-19 de AstraZeneca cause viruela del mono

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha explicado que la transmisión de la viruela del mono no tiene relación con las vacunas contra la COVID-19.
27 de mayo, 2022
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Publicaciones afirman que la viruela del mono es un efecto secundario provocado por la vacuna de la COVID-19 de AstraZeneca, pero esa información es falsa.

Estas publicaciones ya cuentan con más de 5 mil likes y se han compartido más de 3 mil veces, principalmente por Twitter. En ellas se afirma que la viruela del mono es una “consecuencia directa del sistema inmune comprometido” por las vacunas contra el Coronavirus. Pero esto es falso.

 La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha explicado que la transmisión de la viruela del mono no tiene relación con las vacunas contra la COVID-19, ya que se transmite por contacto directo con la sangre o líquidos corporales de animales salvajes, principalmente roedores y primates.

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Esta enfermedad también puede transmitirse de forma secundaria de humano a humano mediante gotículas respiratorias o por contacto con lesiones cutáneas, pero no existe ningún método de contagio relacionado con las vacunas contra el coronavirus.

Además, la viruela del mono NO es una enfermedad nueva, el primer contagio a personas se detectó en 1970 en República del Congo y desde entonces existían casos esporádicos que únicamente se presentaban en esa región y en el occidente de África.

Es decir,  esta enfermedad existe desde antes de que la vacuna contra COVID-19 comenzara a desarrollarse.

Diferencias entre viruela del mono y COVID-19

El virus SARS-CoV-2 que provoca el COVID-19 es un virus que se descubrió en diciembre de 2019 y la primera vacuna que se desarrolló a partir de ese descubrimiento fue aprobada en diciembre de 2020. Todas las vacunas que se han desarrollado han pasado por tres fases de ensayos clínicos y después por la autorización de la OMS y las autoridades sanitarias de cada país.

En las últimas semanas han aparecido brotes inusuales de virus del mono en otras partes del mundo. Hasta el momento la OMS ha confirmado el contagio de más de 250 casos en 16 países. 

Actualmente no existe un tratamiento para tratar la viruela del mono. Si bien la Agencia Europea de Medicamentos ya autorizó el uso de un antiviral llamado tecovirimat, aún no está disponible en todos los países. En tanto, la OMS descubrió que las personas que están vacunadas contra la viruela tienen 85% menos probabilidades de contagiarse de viruela del mono.

“No hay vacunas de la viruela disponibles, sí hay una vacuna para la viruela humana, pero se dejó de aplicar en los 80 porque se erradicó y hay una contra la símica, que se creó en 2019, pero hasta ahorita no está disponible para poder aplicarse en ningún lado y la OMS no recomienda todavía la vacunación masiva por estos brotes”, explica el doctor Rodrigo Romero Feregrino, secretario general de la Asociación Mexicana de Vacunología.

No tiene nada que ver la vacuna del COVID-19 con la viruela símica o del mono, son completamente diferentes. Para empezar, porque son virus distintos”, agrega el especialista en vacunología.

El virus de la COVID-19 y la viruela del mono, precisa, son de diferentes familias. El primero pertenece a los coronavirus, que causan infecciones respiratorias hasta neumonías.

El virus que provoca la viruela del mono pertenece a los orthopoxvirus, que provocan fiebre, inflamación en ganglios y erupciones que se expanden en el cuerpo y después se secan, dejando marcas en la piel. Este virus, al contraerse por ADN se propaga más lentamente y no muta tan rápido como ocurrió con el coronavirus.

La vacuna AstraZeneca, ni ninguna otra lo provocan

En las publicaciones también se acusa directamente  a la vacuna contra la COVID-19 que desarrolló la farmacéutica AstraZeneca, en conjunto con la Universidad de Oxford, de ser la responsable de la viruela del mono por usar un adenovirus de chimpancé en su desarrollo, pero esta información está sacada de contexto.

Además, los monos no son los principales responsables de la propagación de la enfermedad,  aunque lleva ese nombre porque fue descubierta en monos de laboratorio en Dinamarca, en 1958.

Es cierto que AstraZeneca usó un adenovirus de chimpancé, conocido como ChAdOx1 y que causa los resfriados en chimpancés, pero fue en una cantidad mínima y no replicante, es decir, el virus no se propaga en el cuerpo. En realidad, funciona como refuerzo y activación del sistema inmune y permite la creación de anticuerpos contra la COVID-19.

“Estas vacunas de COVID-19 son vacunas que no traen virus completos, sino solo la información genética o las proteínas del virus para generar la respuesta inmune necesaria, entonces no tienen nada que ver (con la viruela de mono), es una idea completamente errónea”, precisa Romero Feregrino.

El uso de adenovirus de chimpancé se ha hecho antes y es seguro, se ha probado en la creación de otras vacunas, como la del Síndrome Respiratorio de Medio Oriente (MERS), que se propagó en 2012. También se está estudiando para otras enfermedades como malaria, VIH, hepatitis C, influenza, tuberculosis y ébola.

Los componentes de la vacuna también son públicos y el pasado 26 de mayo el gobierno de Reino Unido hizo público todo lo relativo al adenovirus usado por AstraZeneca.

AstraZeneca no es la única que usa un adenovirus inofensivo en su composición, también lo hacen las vacunas Janssen, Sputnik y Cansino.

Además, los efectos secundarios que causan las vacunas contra el coronavirus son de leves a moderados, como fiebre, cansancio, dolor muscular, dolor de cabeza, diarrea o escalofríos. Los efectos adversos y graves son poco frecuentes y se presentan en los primeros días después de la vacunación.

En otras partes del mundo también han surgido afirmaciones similares en redes sociales que intentan vincular la vacunación contra la COVID-19 y la viruela del mono, pero todas ellas son falsas y también han sido verificadas por medios internacionales como EFE, AP, Reuters, Maldita.es y Chequeado, que al igual que El Sabueso pertenecen a Red Internacional de Verificación de Datos (IFCN, por sus siglas en inglés).

El doctor Rodrigo Romero Feregrino explica que la esta enfermedad no debe provocar preocupación en la población y que en México la indicación de la OMS es la misma que en otros países:

“Estar vigilantes epidemiológicamente a casos de viruela del mono, que hasta ahora han sido pocos en todo el mundo… Si se detecta un caso en México se aísla y se revisan los contactos. Se siguen recomendando las mismas medidas de higiene. Hay que estar expectantes, son muy pocos casos y no se está viendo que sea algo grave”.

En conclusión, es falso que la viruela del mono sea provocada o un efecto secundario de la vacunación contra la COVID-19.

Antes de que te vayas: Falso, la Secretaría de Salud no ha emitido una alerta por la viruela del mono

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