Estas fotos no muestran microchips hallados en personas vacunadas
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Captura de pantalla de publicación con desinformación

Estas fotos son de otros eventos; no prueban el hallazgo de un microchip en el cuerpo de una persona vacunada

Los microchips que aparecen en esta publicación de Facebook no fueron encontrados en una persona que murió luego de ser vacunada
Captura de pantalla de publicación con desinformación
23 de febrero, 2021
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Una publicación con desinformación que circula en Facebook utiliza imágenes de archivo y de sucesos distintos para afirmar que un hombre murió después de que se le aplicó la vacuna contra COVID-19, y que se le encontró un microchip en el cuerpo.

“Hombre de 80 años muere después de aplicarse vacuna contra #COVISARS19, al hacerle la autopsia esto fue lo que encontraron médicos forenses”, dice la publicación, que incluye imágenes de microchips y la foto de un adulto mayor siendo inyectado.

El autor, que compartió este mensaje en un grupo de Facebook con 38 mil miembros, afirma que la persona fallecida se llamaba “Charles Topsom” y que sus familiares “exigen una explicación” al hospital en el que fue vacunado.

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Las vacunas no tienen microchips

Para empezar, es falso que las vacunas contra la COVID-19 puedan implantar circuitos dentro del cuerpo humano, pues son sometidas a ensayos clínicos y se analizan sus posibles riesgos a la salud antes de aprobarse.

Las agencias reguladoras de cada país –en México, la Cofepris; en Estados Unidos, la FDA– están encargadas de evaluar la eficacia y seguridad que reportaron antes de empezar su aplicación.

Aunque las vacunas de Pfizer y BioNTech, así como la de AstraZeneca, fueron contraindicadas para personas con historial de alergias a algunos de sus componentes, en ningún caso se ha demostrado la presencia de microchips.

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Rocío Tirado Mendoza, profesora del Departamento de Microbiología y Parasitología de la Facultad de Medicina de la UNAM, nos contó para esta otra nota que “considerar la posibilidad de poder poner un chip que pudiera llegar a utilizarse para seguimiento de las personas, o para generar algún tipo de mutación o alteración,  no estaría cumpliendo con las medidas sanitarias que se exigen”.

Además, señaló, los costos de producir una vacuna con nanotecnología para la población mundial harían que el producto fuera extremadamente caro y, por ende, poco viable.

En el mismo sentido, el jefe de Asuntos Científicos de la División de Vacunas del laboratorio Pfizer, Alejandro Cané, dijo en julio a CNN que ninguna vacuna tiene un chip para controlar a nadie. Ni los controles sanitarios y legales, ni los costos, ni la tecnología actual permitiría introducir un chip en las vacunas contra el COVID-19 que están aún en desarrollo.

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Fotografías de otros sucesos y de archivo

La publicación muestra la fotografía de un adulto mayor siendo inyectado, pero al hacer una búsqueda inversa con Google Images encontramos que no se trata de Charles Topsom, sino de William Shakespeare, la segunda persona en el mundo que recibió la vacuna de Pfizer y BioNTech, fuera de los ensayos clínicos.

Esta fotografía fue tomada por Jacob King el 8 de diciembre del 2020 en el Hospital Universitario en Coventry y fue replicada por varios medios de comunicación, entre ellos la AFP.

La segunda fotografía, que muestra a una persona en una camilla y dos policías, se ha publicado en al menos seis notas policiacas del portal argentino Nuevo Diario desde el 2017, por lo que no tiene relación con algún caso de COVID-19.

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Sobre las imágenes de los microchips, la búsqueda inversa de imágenes con TinEye, muestra que ambas se encuentran en los archivos de imágenes Adobe Stock, subidas por el usuario fox17, y en Depositphotos.

Según esta herramienta, las imágenes de estos supuestos microchips encontrados en un un ser humano realmente circulan en internet desde el 2017

Por último, hicimos una búsqueda en internet del nombre que muestra la publicación, Charles Topsom, junto con los términos vacuna o “vaccine”, pero no encontramos resultados sobre un caso público que involucre a alguien que haya fallecido después de ser vacunada.

En conclusión: Las fotografías que usa la publicación para afirmar que una persona murió luego de ser inyectada con una vacuna contra la COVID no están relacionadas con el caso que menciona.

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