Investigaciones de alzhéimer no son una farsa, sacaron de contexto un estudio
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¿Las investigaciones sobre alzhéimer son una farsa? no, un estudio fue sacado de contexto

Usuarios de redes sociales afirman que hay un fraude en torno a los estudios de la enfermedad, pero la información fue tergiversada a partir de una publicación de la revista Science.
9 de agosto, 2022
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Usuarios de redes sociales aseguraron  que las investigaciones en torno a la enfermedad de Alzheimer son una farsa y son inválidas. Su dicho supuestamente se basa en un artículo que publicó la revista Science, pero esa información fue sacada de contexto.

El texto científico no hace tales afirmaciones. En realidad, expone anomalías en imágenes de un estudio que se usó como guía de otras investigaciones, pero eso no significa que todos los avances y estudios sobre el alzhéimer son un fraude, como se ha desinformado en redes sociales.

Las publicaciones que desinforman se han difundido principalmente por TikTok y Twitter y ya acumulan más de 200 mil “me gusta”. En ellas también se dice, sin sustento, que el alzhéimer no se ha tratado correctamente en los últimos 16 años.

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¿Qué se descubrió en realidad?

El texto original que publicó Science expone que el neurocientífico Matthew Schrag descubrió anomalías en las imágenes que se usaron como prueba de un estudio sobre alzhéimer publicado en 2006 por la revista Nature. Dicho texto fue hecho por el neurocientífico Sylvain Lesné.

El estudio de Lesné exponía que una de las posibles causas del desarrollo de alzhéimer era la acumulación de placas del beta amiloide de subtipo Aβ*56 en tejido cerebral.

Beta amiloide, es una proteína esencial para la transmisión de información entre neuronas. Pero, desde antes de la investigación de Lesné, otros científicos ya estaban investigando si la acumulación de esta proteína en el cerebro estaba relacionada con el alzhéimer.

El problema es que la investigación de Lesné contenía cientos de imágenes de las pruebas hechas en ratones, pero Schrag descubrió que estaban manipuladas.

Las imágenes mostraban las placas beta amiloide presentes en los ratones, pero algunas líneas fueron duplicadas indebidamente y otras rellenadas para que pareciera que contenían más presencia de niveles de placas subtipo Aβ*56. 

Esta información también fue confirmada por el equipo de investigación de Science y dos analistas de imágenes independientes, así como otros investigadores.

Esta manipulación afecta a otras investigaciones, pues esas imágenes han sido replicadas en 70 estudios más y varias investigaciones se han sustentado en la hipótesis de la acumulación de placas subtipo Aβ*56 en el tejido cerebral. 

Incluso los Institutos Nacionales de Salud destinaron millones de dólares para continuar con investigaciones relacionadas a esa teoría.

Sin embargo, esa es sólo una hipótesis de varias más que hay en torno a la enfermedad, cuya cura aún no se ha encontrado.

¿Qué es el alzhéimer?

El alzhéimer es un trastorno neurológico progresivo que hace que el cerebro se encoja (atrofia) y que las neuronas cerebrales mueran, lo que ocasiona síntomas como pérdida de memoria, problemas para concentrarse, deterioro continuo en el comportamiento, cambios en la personalidad y conducta, desorientación o delirios.  Algunos factores de riesgos para desarrollar la enfermedad son la edad avanzada, antecedentes familiares, obesidad, falta de ejercicio, diabetes tipo 2, enfermedades cardiacas, entre otros.

El Sabueso consultó a la neuróloga Ana Carolina Ruiz de Sánchez, experta en demencias y trastornos neurodegenerativos, quien explica que el alzhéimer al ser una enfermedad tan compleja cuenta con diferentes hipótesis, ya que se trata de un padecimiento en el que influyen múltiples factores, como las mutaciones genéticas, la edad, historia familiar, estilo de vida o factores ambientales.

La especialista explica que aunque es verdad que la acumulación anormal principalmente de proteína beta amiloide y proteína tau van dañando las neuronas, lo que se traduce pérdida de memoria, es falso que todas las investigaciones sólo se enfoquen en el amiloide.

“Hay estudios enfocados en proteína tau, otros en combatir procesos de inflamación o alteración inmunológica, otros en neurogénesis, otros e reducir el estrés oxidativo… Son múltiples los objetivos que se están tratando en este momento y hasta el momento no existe un fármaco que esté encaminado en tratar todas las causas de esta enfermedad que es multifactorial, cada fármaco tiene un objetivo específico”, explica Ruiz de Sánchez.

El doctor Ramiro Ruíz García, jefe del Departamento de Publicaciones Científicas del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, explica que la hipótesis de la presencia del beta amiloide existía desde antes de la investigación de Lesné y que él basó sus estudios en modelos animales, en este caso ratones, los cuales “sirven como base para saber lo que va a pasar en humanos, pero no siempre son fructíferos”.

También aclara que al haber causas multifactoriales y genéticas no se puede decir que el beta amiloide específico Aβ*56 es lo que provoca el alzhéimer, ni que con la publicación de Lesné se desmienten todas las investigaciones hechas en el campo.

Ambos especialistas coinciden en que las investigaciones actuales para combatir el alzheimer se basan en reducir la proteína beta amiloide, un tema complejo porque aunque en 2021 la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos aprobó el Aduhelm, éste sólo elimina esa proteína, pero no produce mejorías o cambios clínicos significativos en los pacientes. Por lo que aún se requieren más estudios en torno a las causas y tratamiento de la enfermedad.

Comunidad científica desmiente mitos

A raíz de la investigación de Science muchas personas, principalmente en redes sociales, opinan que se ha perdido el tiempo en torno a la investigación del alzhéimer desde 2006 debido al posible fraude en la investigación de Sylvain Lesné.

El químico estadounidense Derek Lowe, quien en el pasado se especializó en investigaciones sobre el alzhéimer, aclaró que “ese no es el caso” y que la mayoría de investigaciones que se realizan “nunca se reproducen en absoluto: hay demasiado y todos están trabajando en sus propias ideas. La situación de Lesné es una marca negra en toda el área de investigación de amiloide”.

En la hipótesis del amiloide, que se investiga desde 1990, “ha habido todo tipo de enfoques para tratar los síntomas… Todas y cada una de estas intervenciones han fracasado en la clínica. Si se busca el mejor resultado de todos, la reversión real de los síntomas del alzhéimer, nunca lo verá. Nadie lo ha hecho”, comenta.

También aclaró que aunque haya investigadores que no encontraron la presencia específica de placas del subtipo Aβ*56, eso no significa que se haya retrasado la investigación en torno a la enfermedad ni en torno a la presencia en general del amiloide y su relación al alzhéimer.

En este hilo de Twitter, el investigador Samuel Marsh también explica que la hipótesis de Lesné se centró en la placa de subtipo Aβ*56, de la cual ya existían dudas en el campo científico y “no es el único oligómero” presente. Además, esa publicación “no fue la base de los últimos 16 años de investigación”.

Pablo Izquierdo, doctor en neurociencias, también aclaró que el posible fraude en esa investigación “no invalida que la acumulación de (péptidos amiloide beta) AB contribuyan al alzhéimer… Este no es un estudio clave en el campo, y yo -que he hecho la tesis en esto- no había oído gran cosa del (subtipo) Aβ*56 hasta ahora”.

En conclusión, las afirmaciones que dicen que todas las investigaciones sobre el alzhéimer son una farsa y que son inválido los esfuerzos de los últimos 16 años son falsas y esa información la sacaron de contexto.

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