No hay pruebas de que las vacunas 'destruyen el sistema inmune innato'
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No hay pruebas de que las vacunas 'destruyen el sistema inmune innato'

Las afirmaciones de Geert Vanden Bossche sobre el supuesto daño que causan las vacunas COVID al sistema inmune no tienen sustento.
29 de octubre, 2021
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Pese a que la vacunación contra COVID-19 ha demostrado tener beneficios para la salud, algunas personas siguen difundiendo información falsa o sin sustento sobre el tema. Tal es el caso de un texto que asegura que: “las vacunas covid destruyen el sistema inmunológico innato”, según un “virólogo alemán”; pero no hay prueba de que esto sea verdad. 

En Facebook y Twitter, está desinformación ya se compartió miles de veces. Por ejemplo, una publicación de Twitter ya acumula más de 1500 “me gusta”; mientras que la herramienta Crowd Tangle revela que la página de Internet que contiene las afirmaciones falsas ya se replicó en 19 publicaciones diferentes dentro de Facebook. 

En los comentarios algunos usuarios han aprovechado la supuesta “información” para sostener su postura anti vacunas; aunque otros han dudado de que esto sea verdad (no lo es).

¿Qué es el sistema inmune innato?

Según el texto que se replica en redes sociales, el doctor Geert Vanden Bossche afirma que “cualquiera que se ponga la vacuna COVID está destruyendo su sistema inmunológico innato”. 

El supuesto argumento que Geert Vanden expuso primero en un video disponible en YouTube es que la persona vacunada “se convierte en mucho más susceptible por la corta vida de los anticuerpos que se dirigen contra la proteína de la espiga”.

Hay que empezar por entender cómo actúa el sistema inmunológico innato.

Tal como lo explican la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el portal  Kidshealth de la fundación Nemours, el sistema inmune es el encargado de detectar y eliminar de forma natural los antígenos que ingresan al organismo. Los antígenos son precisamente una parte del virus, bacteria o patógeno que producen  enfermedades. 

En el caso de la COVID-19, esta enfermedad es causada por el virus SARS-CoV-2; su antígeno está presente en una parte identificada como proteína spike, proteína S, proteína espiga, o proteína de pico. 

Para combatir los antígenos, el sistema inmune produce anticuerpos: “se trata de unas proteínas especializadas que localizan e inmovilizan  antígenos específicos. Los anticuerpos siguen existiendo en el cuerpo de una persona. Por lo tanto, si el sistema inmunitario se vuelve a encontrar con ese antígeno, dispondrá de anticuerpos para que desempeñen su función”, dice kidshealth

De acuerdo con la OMS,  tenemos miles de anticuerpos diferentes que actúan sobre diferentes antígenos, pero cuándo nos exponemos por primera vez a un antígeno el sistema inmunitario necesita tiempo para responder y producir anticuerpos específicos para combatirlo. 

El texto de kidshealth que fue revisado por la doctora Larissa Hirsch— dice que los seres humanos tienen tres tipos de inmunidad: la innata, la adaptativa y la pasiva.

La inmunidad innata es “un tipo de protección general”, gracias a la cual “el sistema inmunitario sabe reconocer cuando ciertos invasores pueden ser peligrosos”.

De hecho, dentro de los componentes de la inmunidad innata están las barreras que impiden que los materiales dañinos ingresen en el cuerpo, tales como la piel, las mucosas y las lagrimas.

Pero también existe la inmunidad adaptativa, que “se desarrolla a lo largo de la vida”, a medida que “cada persona se expone a enfermedades o se inmuniza a ellas a través de las vacunas”.

También existe la inmunidad pasiva que es “un tipo de protección prestada” de una fuente externa y es de breve duración”, como la leche materna.

Las vacunas no destruyen el sistema inmunológico innato 

Geert Vanden dice que la vacuna “suprimirá los anticuerpos naturales y así el aumento de la presión infecciosa es claramente responsable de desplazar en cierta medida la enfermedad a un grupo de población más joven” (sic).

El infectólogo Uri Torruco explico a Animal Político que los dichos de  Geert Vanden son falsos, pues “reduce todo el proceso inmunológico a la mera formación de anticuerpos, que son solo una parte de la inmunidad”.

Por ejemplo, en el proceso de defensa del sistema inmune hay diferentes elementos que realizan una función específica. Además de los linfocitos B, que producen los anticuerpos que ya mencionamos, también existen  los linfocitos T, células que se encargan de destruir a los antígenos que han sido inmovilizados por los anticuerpos o a aquellas células que se han infectado o que han cambiado por algún motivo. 

Es decir, los anticuerpos son el sistema de monitoreo, pero quien realmente elimina los patógenos del cuerpo son los linfocitos T. 

Pero si quieres saber sobre todos los elementos que actúan en la respuesta inmune puedes consultar este documento.

Torruco destaca que, hasta el momento, hay mucha evidencia científica que demuestra la efectividad y seguridad de las vacunas; así como sus beneficios. 

En esta página de los CDC de Estados Unidos, por ejemplo, se pueden consultar algunas investigaciones que monitorean su seguridad y eficacia.

De acuerdo con KidsHealth: “Una vacuna introduce en el cuerpo el antígeno de una forma que no hace que la persona vacunada enferme. Pero permite que el cuerpo fabrique anticuerpos que la protegerán de futuros ataques por parte del germen causante de esa enfermedad”. 

Como te contamos en esta otra nota existen diferentes tipos de vacunas. Algunas llevan una parte del antígeno inactivado al cuerpo, otras una parte del virus y otras solo contienen la información necesaria para que el organismo actúe contra el invasor. Pero ninguna de las vacunas “ataca” al sistema inmune. 

La OMS, los Centros para el Control de Enfermedades (CDC), la Secretaría de Salud de México, y la Unión Europea reconocen que todas las vacunas contra COVID que han sido aprobadas son seguras y efectivas. 

Esto lo saben porque antes de que se aprobaran y se aplicaran a la población en general, las vacunas pasaron por múltiples pruebas en donde demostraron que aunque pueden llegar a causar algunos efectos secundarios, estos son poco comunes y en la mayoría de las veces prácticamente inocuos. 

En está página, puedes revisar a detalle los ingredientes y efectos secundarios que pueden causar cada una de las vacunas aprobadas en México. En ninguna de ellas se habla de que se “afecte” el sistema inmunológico innato. 

Respecto a la idea de que la vacunación desplaza la infección a los más “jóvenes”, Torruco explica que es un evento lógico que se incrementen los contagios en grupos no vacunados, pues las campañas de vacunación comenzaron por los grupos de edad avanzada; esto se puede amortiguar si se vacuna a toda la población.

Geert Vanden ya había sido desmentido antes

En marzo de 2021 el inmunopatólogo Michel Moutschen, jefe del servicio de infectología y profesor en la Universidad de Lieja, explicó  a los verificadores de  AFP en Bélgica que las afirmaciones de Vanden  “no tienen ningún sentido”, y confirmó que las vacunas “no tienen ningún impacto sobre la inmunidad natural”.

Lo anterior, luego de que Geert Vanden argumentaba que la vacunación mejoraría la “fuga inmunológica” del virus, “porque ninguna de las vacunas actuales evitará la replicación  de variantes virales”. Lo cual concluyeron que era falso. 

Respecto al argumento de la “fuga inmunológica”, Torruco explicó a Animal Político que “entre más se reproduzca el virus, más tiende a mutar y las vacunas reducen esa probabilidad”. Es decir, la vacunación reduce la probabilidad de que se generen nuevas variantes.

Además, recordó que actualmente existen diversos estudios que demuestran la efectividad de las vacunas frente a las variantes.

También lee: Dos dosis de Pfizer y AstraZeneca son efectivas contra variante delta, según estudio

En abril de 2021, los verificadores de Estadão Verifica, Brasil, también desacreditaron uno de los dichos de Geert Vanden. “Los especialistas consultados por Estadão dicen que los beneficios de la inmunización superan con creces el riesgo de aparición de nuevas variantes, contrariamente a lo que se afirma en la grabación que circula en las redes”, señalaron.

Por tanto, es falso afirmar que las vacunas destruyen el sistema inmune innato; lo que sí hacen es contribuir a la inmunidad adaptativa. 

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