Long Covid: Las secuelas que han identificado médicos y pacientes
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Long Covid: Las secuelas identificadas por médicos y pacientes tras infecciones de coronavirus

La persistencia o desarrollo de síntomas posteriores a la infección de COVID-19, es más común de lo que se piensa y más compleja de lo que se alcanza a describir.
23 de enero, 2022
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Rebeca se enfermó de COVID-19 en octubre de 2020. Perdió el olfato y el gusto, aunque no lo consideró algo tan significativo. Cumplió su tiempo de aislamiento y pensó que ya había superado la enfermedad.

Sin embargo, un par de semanas después, empezó a sentir que la paralizaba el dolor, especialmente en las noches.

“Dar un paso me dolía mucho, era un dolor como si me estuvieran oprimiendo todo el tiempo las piernas, el dolor se hacía más fuerte cuando no había sol, no me podía ni tocar para ponerme crema porque me dolía bastante”, relata Rebeca. 

“Del lado derecho del pulmón también sentía dolor como si me apretaran con un cinturón”.

Con el paso del tiempo, ella pudo observar que no era la única persona que tenía  malestares de este tipo. 

En general, en el mundo comenzaron a utilizarse con mayor fuerza términos como long Covid, Covid persistente o Covid de larga duración, para referirse a casos como el de Rebeca, de malestares que persisten o aparecen varios días o semanas después de una infección de coronavirus.

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Hasta la fecha, según especialistas consultados, aún hay varias interrogantes sobre este padecimiento. Sin embargo, también hay certezas, como la de que es necesario mantener la investigación, no minimizar las secuelas, y crear y difundir más protocolos de atención y rehabilitación.

“Se tiene que empezar a pensar en rehabilitar a todas esas personas que quedaron con secuelas, incluso se habla de la atención mental, se puede requerir atención neurológica pero también psicológica, son muchas cosas que se tienen que atender pero ya, ahorita, y nuestros servicios de salud siguen atendiendo lo urgente y dejan de lado lo de la rehabilitación, y esto va a tener un impacto social y  económico no solo en México, en muchos países”, refiere Guadalupe Soto, epidemióloga y académica de la UNAM.

“Muchas veces banalizamos estas secuelas, tenemos poco entendimiento y poca empatía de las personas que sufren estas secuelas. Decir que tienes fatiga crónica no es sentirte cansado después del trabajo, es no poderte despertar de la cama cada mañana y eso puede ser una secuela de covid”, menciona en tanto Thalía García, integrante del colectivo Científicas Mexicanas y doctora en enfermedades infecciosas.

Efectos por el daño ‘multisistémico’ de Covid

Carol Perelman química farmacéutica, bióloga por la UNAM y directora del Jardín Weizmann de Ciencias, es coautora de una revisión sistemática sobre los efectos persistentes del Covid, en donde ella y otras científicas encontraron más de 50 síntomas, siendo la fatiga la más común, seguida de dolor de cabeza y trastornos de atención. 

More than 50 Long-term effects of COVID-19: a systematic review and meta-analysis.

En su estudio también ubicaron depresión, problemas digestivos, dolor en articulaciones y fibrosis pulmonar, entre otras sintomatologías que afectan al 80% de los infectados con SARS-CoV-2, según encontró el mismo análisis.  

Otras aproximaciones, como la encuesta sobre Covid-19 persistente realizada por la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), en colaboración con colectivos de afectados de coronavirus persistente, reportaron un total de 200 síntomas que pueden persistir por más de 6 meses.

A decir de Guadalupe Soto, el hecho de que se detecten tantos síntomas diferentes durante y después de la enfermedad responde a que Covid-19 es una enfermedad multisistémica, lo que significa que es capaz de alterar células en diferentes órganos y sistemas, y no sólo el sistema respiratorio. 

“Se está pidiendo que no se considere solo una enfermedad respiratoria aunque la vía de transmisión es esa. Es una enfermedad multisistémica que llega a todos los órganos, incluyendo al músculo, por lo que incluso puede provocar dolores musculares y articulares”. 

La especialista señala que los pacientes se quejan de fatiga crónica y es por este desgaste que hay de la respuesta inmunológica, pero además porque el virus es capaz de infectar células más allá del aparato respiratorio, incluso las células neuronales, lo que pude llegar a causar síndromes psiquiátricos. 

“Me di cuenta que empezaba a haber ciertos cortocircuitos como olvidar mi nombre, eso fue realmente espantoso, no recordaba mis apellidos. No es sencillo y menos cuando eres un joven”, describe César, paciente que tras 14 meses de su infección sigue viviendo las consecuencias del Covid-19.

“Imagínense estar enfermos de algo que no te pueden diagnosticar, que es difícil de entender y que aparte no hay tratamiento”, refiere.

¿Por qué se presenta el Long Covid? 

Para todos los expertos consultados la respuesta inmediata es que aún no se sabe con precisión, por qué en ciertos casos sí se presenta Covid persistente y en otros no, y justo ese es el principal problema al que se enfrentan las personas que sufren esta condición. 

“Esa es una de las grandes preguntas que tenemos, no sabemos qué hace a una estar más sujeta a tener secuelas o que el desarrollo de secuelas vaya desde afectaciones neurológicas, esqueléticas, o varias a la vez”, reconoce Perelman.

Guadalupe Soto, por su parte, describe que en los primeros estudios publicados se menciona que las personas ya no tienen el virus, pero la reacción del sistema inmune fue tan intensa y fuerte que los daños en órganos permanecen. 

El infectólogo Uri Torruco señala que “es como una variedad amplia de síntomas signos y además de mecanismos diferentes que pueden acumularse ahí, no hay una sola cosa que lo explique”.

Los especialistas coinciden en que tampoco se pueden explicar las causas de las secuelas por Covid de forma generalizada, pues depende de cada persona, signo y síntoma. Lo que hace más complejo analizar el long Covid.

“Es más bien con las secuelas locales sobre las que vamos trabajando y haciendo hipótesis, pero depende de cada secuela”, destaca Thalía García. 

Por ejemplo, puede ser que un paciente sufra secuelas motrices debido al hecho de haber sobrevivido a la hospitalización e intubación, pero también que sin haber tenido una enfermedad grave desarrolle daño en órganos, sistemas o habilidades cognitivas; incluso se sospecha que hay enfermedades que ya estaban presentes en el paciente, y la infección solo las potencializa. 

Thalía García Téllez detalla que, sin contar a ómicron, se vio que en muchos casos la agravación de la enfermedad no era porque el virus se estuviera multiplicando mucho, sino porque al multiplicarse nuestro cuerpo intenta combatirlo, y uno de los mecanismos que tenemos para combatirlo es generar inflamación.

La presencia sostenida de inflamación periférica, según detalla un artículo disponible en la plataforma Elsevier, puede jugar un papel importante en los síntomas neurológicos como el déficit cognitivo, ansiedad, cambios en el ciclo sueño-vigilia y depresión.

“La inflamación es una respuesta inmune y se genera por la producción de ciertos elementos que se llaman citocinas. Cuando éstas se  generan de una forma excesiva y no entra en juego el mecanismo de control que alcance a contenerla, entonces en realidad es el exceso de respuesta lo que va a generar el daño”, describe la especialista. 

En otras palabras, para algunas secuelas se cree que no es el virus como tal lo que daña nuestro organismo, es más bien que nuestra respuesta inmunológica no está controlada, y esto puede ser porque nosotros mismos tenemos este fallo en los mecanismos de control o porque el virus altera los mecanismos de nuestras defensas. 

En este sentido, el doctor Torruco pone un ejemplo muy claro: “ es como si las defensas de tu cuerpo fueran tus militares, pero un día, además de hacer su trabajo de militar, de repente montan un golpe de estado”.

“Una posible explicación para las fiebres y dolores de cabeza puede ser que nuestro organismo siga acelerado de forma generalizada; pero depende mucho de la secuela. Hay algunas para las que no tenemos explicación, como la fatiga, no tenemos una hipótesis que nos pueda ayudar a decir por qué sucede”, dice la especialista. 

“Lo que debemos de considerar como un hecho es de que existen estas secuelas, los pacientes no están regresando muchos de ellos a su estado de salud pre covid-19, porque además el Covid largo no necesariamente está  asociado  a la severidad de Covid”, dice Perelman. 

Reservorio de virus, ¿sí o no? 

Una de las dudas más comunes en redes sociales es saber si las personas con Covid persistente conservan el virus que causa la infección dentro de su cuerpo, y ese es el motivo de que los síntomas no se vayan. 

“El virus ya no está circulando pero si hay una respuesta inmune exacerbada que produce el virus, es nuestro cuerpo el que libera las sustancias que pueden llegar a ser dañinas para nuestro propio cuerpo. El virus, tal vez, puede eliminarse de 7 a 14 días, pero las secuelas van a permanecer tiempo después”, dice la académica de la UNAM Guadalupe Soto. 

García Téllez coincide con que “no es precisamente el virus lo que provoca las secuelas, no es exactamente la reproducción viral lo que provoca el Covid largo sino las consecuencias de la infección”. 

También dice que hasta ahora sabemos que el SARS-COV-2 pareciera que es una infección aguda, tiene un periodo de incubación, uno de multiplicación, uno de contagio y después pareciera que nuestro sistema inmune puede deshacerse del virus.

Pero todavía no queda claro cómo se da este periodo de eliminación del virus en nuestro cuerpo.

“Todavía no sabemos cuánto nos toma deshacernos del virus porque hay personas que 6 meses después de ser diagnosticadas tienen PCR positivas lo que significa que hay fragmentos del virus y que potencialmente seguimos produciendo virus; pero no son virus completos que no logran infectar otras células”.

La especialista señala que aún no logramos descifrar si los fragmentos de virus que se detectan son residuos provenientes de células muertas (células del sistema inmune que se comieron al virus), fragmentos del virus que quedaron por ahí, virus defectuosos o virus que se siguen generando.

Sin embargo, describe que “no tenemos casos 100% confirmados de reactivación viral lo cual nos lleva a pensar que no hay un reservorio celular en el que el virus se queda guardado, lo que hemos visto son reinfecciones”. 

García Téllez destaca que los coronavirus no son virus de reservorio, porque lo que hacen es dañar la célula para multiplicarse, mientras que los virus de reservorio buscan preservar la célula.

La doctora Guadalupe Soto también señala que el tema de las secuelas no es una sorpresa pues, en el caso del MERS y del SARS-CoV-1, hay pacientes documentados con daños reversibles o irreversibles que conforman una serie de afectaciones que pueden durar varias semanas, o incluso meses. 

Los beneficios de la vacunación

“Hay que mencionar que la vacunación ayuda, las personas que están vacunadas tienen menos riesgo de complicación y menos probabilidades de síndrome post Covid, por eso todas las personas que tienen la oportunidad de vacunarse se deben de vacunar. Si bien la nueva variante causa cuadros más leves, de todas maneras puede ser una enfermedad grave que puede dejar secuelas”, dice la académica Guadalupe Soto. 

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Carol Perelman coincide e insiste en que no hay que infectarse a propósito, no solo por nosotros sino porque también se podría contagiar a alguien que tiene más riesgo de hospitalización y muerte, o de desarrollar secuelas. 

“Ómicron incrementa el riesgo de reinfección, hay gente que por segunda o tercera vez se enferman porque esta variante ha aprendido a evadir la inmunidad en personas que ya se habían contagiado o en personas vacunadas, obviamente las personas vacunadas tienen menos riesgo de hospitalización y muerte”, detalla. 

Las especialistas recuerdan que haber sobrevivido a Covid-19 no te hace inmune a ómicron, por lo que la vacunación y el refuerzo es recomendable y necesario también en personas con Covid persistente. 

“Salieron dos estudios uno de Gran Bretaña y uno España que encontró que en 30% de las personas que tenían secuelas y se vacunaron interrumpieron sus secuelas, entonces además de protegerte puedes interrumpir tus secuelas”, detalla Perelman.  

Si bien no entendemos qué es lo que cause un long covid, sí sabemos que las personas vacunadas tienen menos posibilidad de desarrollar secuelas”, señala.

Thalía García concuerda y agrega que es recomendable vacunarse, no importa la circunstancia, solo no es recomendable vacunarse si se tiene la infección activa. 

“El objetivo de las vacunas es hacer lo mismo que haría una infección pero de forma más amigable, con la vacuna nos brincamos los síntomas, el ser contagioso y las secuelas. Es normal que la respuesta inmune vaya disminuyendo con el tiempo y eso siempre pasa, por eso es importante ponerse el refuerzo”, destaca. 

La especialista también señala que el sistema inmune de quien tiene covid largo está ocupado, y no significa que esté produciendo anticuerpos de manera constante contra el coronavirus, por lo que sigue estando expuesta a una reinfección y por eso debe ponerse el refuerzo. 

Tiene las mismas defensas que una persona que no tiene secuelas y por eso es importante reactivar esa respuesta particularmente contra ómicron. No están libres de riesgo”, alerta.

Falta atención a las secuelas

“Al igual que muchas otras personas fui un caso que resultó en esta bruma que le hace pensar al paciente que no tiene nada y que es algo psicológico”, destaca César, quien también es coordinador y fundador del Colectivo Covid persistente México comunidad solidaria. 

Antes del Covid, César se dedicaba a la función pública pero su condición de salud, como a muchos otros, le ha impedido desde hace más de 6 meses laborar.

Ahora es parte de un colectivo que busca ser  una comunidad de acompañamiento, que también logre una vinculación con científicos y médicos, y que reivindique el derecho a la salud de las personas con secuelas. 

“Yo tenía 29 años cuando me contagié, joven, sano, deportista, pensé que iba a tener un cuadro leve, pensé que solamente iba a perder el olfato y el gusto y no fue así. Fui un cuadro moderado”, relata César, quien 14 meses después sigue lidiando con las secuelas. 

“Lo pasé en casa con mucha fiebre,  problemas gastrointestinales, cuadros depresivos, bajé 10 kilos en 2 semanas y aparentemente en 14 días había resuelto el cuadro, pero una semana después todo vuelve, incluyendo las palpitaciones en las extremidades, la pérdida de la memoria, las febrículas, la confusión, la depresión, y desafortunadamente los médicos que me estaba atendiendo me dijeron que no había secuelas”. 

Luego de mucha investigación, citas médicas y estudios de laboratorio, César logró identificar que lo que le pasaba sí tenía un nombre y sí había secuelas tras enfermar de Covid, pero el personal médico del IMSS a donde acudió le dijo el año pasado que hasta ese momento todavía no había protocolos de atención para pacientes con Covid persistente.

Animal Político consultó con la Secretaría de Salud si ya existen protocolos o un plan específico en México para atender y tratar a las personas con Covid persistente, pero no hubo respuesta.

El IMSS, en su página oficial, menciona la existencia de un programa de rehabilitación integral para pacientes recuperados de COVID-19, afectados por diferentes secuelas. Y da el número de Orientación Médica Telefónica de Rehabilitación Integral en el teléfono 800 2222 668, opción 2.

En una entrevista difundida el 19 de enero de este año, para el medio Rompeviento TV, el subsecretario Hugo López-Gatell dijo que desde Salud federal han identificado la fatiga como el síntoma más frecuente en los casos de Covid prolongado, que en ciertos casos puede ser incapacitante.

En menor medida, pero también habló de casos de daños al corazón, tras padecer Covid, “inflamación del corazón” e insuficiencia cardiaca, además de daño a los riñones e hígado.

Sin embargo, dijo, “todavía está en estudio la caracterización del Covid prolongado, cuáles son los síntomas que sí son atribuibles a la infección por SARS-Cov-2  y la enfermedad Covid, y cuáles son situaciones que se presentan concurrentemente en una persona que padece Covid, pero que la causa no es el virus”.

En México, apuntó, desde hace un año se estableció un grupo de investigación y están en marcha estudios sobre Covid prolongado, “aunque difícilmente acabará siendo una enfermedad específicamente designada, ya que la experiencia de síntomas prolongados por infecciones virales no es algo nuevo. Citó casos como el del dengue, donde después de dos años se siguen presentando fatigas.

Aunque no se designe como una enfermedad específica, dijo, es probable que en el futuro se considere que las personas con secuelas de Covid tienen una afectación importante “de su funcionalidad”, y se les otorguen licencias laborales o permisos de “incapacidad temporal”.

La doctora Guadalupe Soto destaca que al principio de la pandemia la meta era hacer que las personas enfermas sobrevivieran, pero ahora lo importante es reconocer y tratar las secuelas. 

Si 30 días después de la enfermedad la persona sigue con alguna molestia o un malestar, agrega, “estamos hablando de un síndrome post Covid y se tiene que diagnosticar como tal, y se le tiene que dar el tratamiento para atender estas secuelas que son múltiples y no hay como algo ya preestablecido una persona puede tener uno o varios síntomas”. 

Carol Perelman insiste en que, además de ir al médico, los familiares deben de reconocer que ya pasó el Covid pero la persona sigue atravesando un proceso de afectación.

“Es bien importante ir a ver a un equipo multidisciplinario porque probablemente termine la pandemia pero las secuelas ahí quedarán, y es bien importante verlo como un tema de salud pública y por supuesto que es importante ir tratándolas”, detalla.

Por ello, Perelman urge a la comunidad científica a seguir investigando los factores que predisponen a las personas para tener Covid persistente y su mecanismo de acción. 

También pide a la comunidad médica ir creando estas guías y clínicas multidisciplinarias para atender a los pacientes “porque long Covid es real y es un problema que pudiera ser muy importante”, que debe ser reconocido por los tomadores de decisiones para dar la atención que necesitamos.  

“Nuestra vida no vuelve a ser la misma, y quien sobrevive a la enfermedad y tiene secuelas no logra llevar una vida normal, ni siquiera emocionalmente porque tampoco te creen. No es una enfermedad ligera es una situación que te cambia tu vida”, narra Rebeca. 

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