Menstruación y vacunas COVID: estudios confirman alteraciones no peligrosas
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Menstruación y vacunas COVID: estudios confirman alteraciones no peligrosas

Estudios científicos confirman que 4 de cada 10 mujeres y personas menstruantes experimentar cambios en sus ciclos menstruales luego de vacunarse contra COVID
21 de julio, 2022
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Luego de iniciar la vacunación contra COVID-19 en mujeres y personas menstruantes, muchas comenzaron a reportar cambios en sus ciclos menstruales. Fue así que lo que comenzó como un relató anecdótico en redes sociales se convirtió en todo un tema de investigación con perspectiva de género del que hoy ya se cuenta con algunos resultados. 

Tal y como te contamos en esta nota,el manchado intermenstrual, adelanto o atraso del periodo, así como dolores y flujos más intensos son algunos de los cambios que muchas de quienes menstruamos comenzamos a detectar.

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Actualmente ya existen estudios científicos, cuyos resultados arrojan una relación documentada entre estos cambios menstruales, catalogados como “clínicamente no importantes” y vacunación COVID-19. 

Cabe señalar que la vacunación sigue siendo la forma más segura y eficaz para protegerse de contagios, hospitalización y muerte por COVID-19.

Aumento en el sangrado

El aumento en el sangrado menstrual luego de la vacunación es uno de los cambios que investigadoras, mayormente adscritas a la Universidad de Illinois,  encontraron en el 42% de las personas con ciclos menstruales regulares que participaron en un estudio conformado por 39 mil 129 participantes. 

En otras palabras, 4 de cada 10 reportaron aumento del sangrado menstrual después de vacunarse contra COVID.

También hubo casos de sangrado intermenstrual, según los resultados publicados la semana pasada en la  revista Science Advances.

Las personas que participaron en dicha investigación basada en un cuestionario fueron mujeres y personas no binarias que no se habían enfermado de COVID-19. Excluyeron los datos de las personas de entre 45 y 55 años; esto para evitar que los resultados se confundieran con la menopausia o los cambios previos.

Fue así, que también identificaron sangrado intermenstrual en el 71 % de las personas que toman anticonceptivos reversibles de acción prolongada, el 39 % de las personas que toman hormonas de afirmación de género y el 66 % de las personas posmenopáusicas.

La investigación también arrojó que tener un flujo menstrual más abundante fue más probable para aquellas encuestadas que eran hispanas o latinas, eran mayores, usaban anticonceptivos hormonales, habían estado embarazadas en el pasado o experimentaron fiebre o fatiga después de la vacunación. 

También si las personas tenían  una condición reproductiva diagnosticada, tal como endometriosis, menorragia, fibromas, síndrome de ovario poliquístico y adenomiosis.

Cambios importantes pero no peligrosos

Cabe señalar que las investigadoras advierten que: “Las asociaciones descritas aquí no son causales, pero brindan evidencia para estudiar mejor estas tendencias. Hacemos hincapié en que los cambios en el sangrado menstrual de esta naturaleza generalmente no son indicativos de cambios en la fertilidad”.

Es decir, aunque ya se documentó que los cambios en la menstruación tras la vacunación le ocurre a casi la mitad de las personas que menstrúan, aún no se puede establecer cuál es la causa directa de estos cambios. 

Eso no significa que no sean importantes, pues las investigadoras destacan que “los cambios menstruales inesperados y no planificados pueden causar preocupación, angustia u otras respuestas negativas, además de malestar y dolor físico”. Sobre todo en personas que atraviesan por otros padecimientos de salud, se encuentran bajo tratamientos o sufren disforia de género.

Por lo que esperan que conocer estás tendencias puede ayudar a las personas menstruantes a saber qué esperar o cómo actuar.

Más evidencia sobre vacunación COVID y menstruación 

Pero este estudio de la Universidad de Illinois no es la única documentación científica sobre cambios menstruales y vacuna contra COVID. 

El Instituto Noruego de Salud Pública también investigó esta posible asociación en 5 mil 688 mujeres noruegas de 18 a 30 años de edad. Entre los resultados reportaron que “un aumento significativo de los trastornos menstruales después de la vacunación, en particular por un sangrado más intenso de lo habitual, de mayor duración y por intervalos cortos entre las menstruaciones”. 

Aunque también señalan que “los trastornos menstruales fueron generalmente comunes independientemente de la vacunación”.

Otra investigación, publicada en la revista Obstetricia y Ginecología en enero de este año, analizó los datos del ciclo menstrual utilizando la aplicación “Ciclos naturales”. Se incluyeron a 3 mil 959 mujeres que viven en Estados Unidos de 18 a 45 años.

Concluyeron que “la vacunación contra la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) está asociada con un pequeño cambio en la duración del ciclo, pero no en la duración de la menstruación”.

Pero esas diferencias fueron tan pequeñas, menos de 1 día, en la mayoría de las personas que no se consideran de importancia médica. 

Aunque “aproximadamente el 10 % de estos individuos experimentó un cambio clínicamente notable en la duración del ciclo de 8 días o más, este cambio se atenuó rápidamente dentro de los dos ciclos posteriores a la vacuna”, destacan.

También se publicó una investigación al respecto en la revista Ginecología y Obstetricia de México. Aquí los investigadores detectaron que el 37.9% —de un grupo de 2 mil 686 mujeres encuestadas— tuvieron cambios en el ciclo menstrual posteriores a la vacunación contra COVID-19; de ellas, el 61.8% reportó cambios en la cantidad del sangrado.  

De nuevo, la proporción es de 4 de cada 10 mujeres, tuvieron cambios en su ciclo menstrual luego de vacunarse contra COVID.

Aun así, concluyen que “no hay ningún cambio clínicamente significativo en las mujeres vacunadas contra la COVID-19”; pero ayuda a explicar la percepción de las personas menstruantes vacunadas.

¿Por qué no lo supimos antes? 

El estudio publicado en Science detalla que los protocolos de prueba de vacunas generalmente no monitorean eventos adversos importantes durante más de 7 días , y las comunicaciones de seguimiento adicionales no preguntan sobre los ciclos menstruales o el sangrado. 

“Por lo tanto, los fabricantes no tenían forma de abordar hasta qué punto esta observación era una coincidencia o un posible efecto secundario de las vacunas”.

En esto coincide la investigación disponible en Obstetricia y Ginecología, que subraya que “los ensayos clínicos de las vacunas COVID-19 actuales no recopilaron los resultados del ciclo menstrual después de la vacuna”. 

Además de que el VAERS (Sistema de notificación de eventos adversos de vacunas) de Estados Unidos no recopila información de forma activa sobre los ciclos menstruales.

 

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