No hay una vacuna contra COVID-19 que sea más mortal que el virus
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No hay una vacuna contra COVID-19 que sea más mortal que la enfermedad

Todas las vacunas, incluyendo las que se están desarrollando, pasan por una serie de fases y controles que permitan garantizar su eficacia y seguridad.
16 de octubre, 2020
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Aunque todavía no existe una vacuna para COVID-19, en redes sociales ya hay quien afirma que dicha vacuna tienen un 33% de mortalidad. 

En Twitter, esta falsa idea se replica al menos desde agosto en más de una docena de perfiles. En todas las publicaciones que afirman  o insinúan que la vacuna para COVID-19 es más mortal que la misma enfermedad, los comentarios de otros usuarios señalan su desaprobación ante una vacuna que todavía no existe. 

La OMS todavía no aprueba ninguna vacuna para COVID-19

De acuerdo con el último reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), hasta el 2 de octubre había 42 vacunas candidatas para COVID-19 en etapa de evaluación clínica y 151 en etapa de pre-evaluación clínica. 

Hasta el momento, la OMS no ha aprobado ninguna de estas vacunas. Por tanto, no se pueden administrar de forma masiva a la población en general.

Las vacunas son seguras

Suponiendo que existiera una vacuna contra el COVID-19 o cualquier otra enfermedad con un porcentaje de mortalidad, este fármaco no sería aprobado por las autoridades sanitarias y mucho menos distribuido. 

Una vacuna es una sustancia que enseña a nuestro cuerpo a generar una respuesta inmune para defenderse contra un virus. Así cuando el virus entre en nuestro cuerpo no nos puede infectar. En el caso de la COVID-19, el virus se llama SARS-CoV-2. 

Una vez que la sustancia propuesta es diseñada, la vacuna pasa por la fase preclínica, en dónde se realizan las primeras  pruebas, generalmente en líneas celulares o en animales, con los datos que ya recopilaron. Si los resultados son adecuados, la misma vacuna pasa a la etapa de desarrollo clínico que tiene 3 fases en donde se prueba la seguridad y eficacia de las vacunas.  Si una vacuna no es segura, simplemente no se aprueba y no se distribuye. 

Infografía fases de vacunas

La OMS certifica que “todas las vacunas aprobadas son sometidas a pruebas rigurosas a lo largo de las diferentes fases de los ensayos clínicos, y siguen siendo evaluadas regularmente una vez comercializadas”.

“Es mucho más fácil padecer lesiones graves por una enfermedad prevenible mediante vacunación que por una vacuna”, señala. De hecho, de acuerdo con cifras de OMS, la inmunización permite evitar de 2 a 3 millones de muertes cada año

¿De dónde viene la desinformación? 

La idea de que la vacuna para COVID-19 tiene una mortalidad de 33% también fue revisada por los verificadores de Maldito Bulo, en España. 

Sonia Zuñiga, bióloga e investigadora de coronavirus en el Centro Nacional de Biotecnología, dijo a Maldito Bulo que “nunca se va a comercializar una vacuna que cause una tasa de mortalidad del 33%”.

La investigadora explicó que posiblemente esta desinformación “viene de una mala comprensión de las estimaciones que circulan que dicen que la vacuna que se apruebe debe tener una eficacia de al menos el 50% o idealmente del 70% dependiendo del escenario epidemiológico.

Alguien ha confundido los conceptos y habrá hecho sus cálculos diciendo que, lo que la vacuna no protege es mortalidad. Pero no es así en absoluto”, afirmó. 

Mortalidad y letalidad no son lo mismo

Las publicaciones con información falsa señalan que COVID-19 tiene una mortalidad de 0.6 %, y la vacuna de 33%. Pero esto es inexacto. Lo primero que tenemos que aclarar es la diferencia entre mortalidad y letalidad. 

Para calcular la tasa de mortalidad se divide el número de fallecidos entre el número total de la población de un lugar determinado. En el caso de la letalidad, sólo se divide entre el número de personas infectadas. 

La OMS explicó el 4 de agosto que  la razón de letalidad de los casos (CFR, por su acrónimo en inglés), estima la proporción de muertes entre los casos confirmados.  “La mayoría de las estimaciones de las razones de letalidad se han basado en los casos detectados a través de la vigilancia y se han calculado con métodos brutos, lo que ha dado lugar a estimaciones de la CFR muy variables según el país: de menos del 0.1% a más del 25%”, señala. 

Sin embargo ese porcentaje de 0.6% pudo salir de cifras referidas por la OMS que fueron citadas desde agosto por diversos medios, tales como The New York Times o The Conversation.

Entonces, aunque si hay estimaciones que calculan la letalidad del COVID-19 en 0.6%. Estas estimaciones varían entre países y fechas.

En conclusión: No podemos afirmar que la vacuna es “más mortal” que el virus. Pues para empezar, todavía no hay ninguna vacuna aprobada. Si lo hubiera, esta debería contar con un mínimo de seguridad y su finalidad no es causar “muertes”, sino evitarlas. 

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