‘Invertir en fósiles es una locura’: ONU e IPCC urgen uso de energía limpia
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‘Invertir en combustibles fósiles es una locura’: así ONU y el IPCC urgen la transición a energía limpia

Eliminar los subsidios a los combustibles fósiles reducirá las emisiones globales de gases de efecto invernadero hasta un 10% para 2030
5 de abril, 2022
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Cuando México está en pleno debate sobre su sistema eléctrico y también sobre su producción y consumo de gasolina, la ONU y el estudio más reciente del Grupo de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) destacaron de nuevo la urgencia de transicionar a fuentes de energía limpia, y en cambio dejar de apostar a la generación fósil y a los subsidios de esos combustibles. 

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“Invertir en nuevas infraestructuras de combustibles fósiles es una locura moral y económica. Estas inversiones pronto serán activos varados, una mancha en el paisaje y una ruina en las carteras de inversión”, señaló el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres.

“Debemos triplicar la velocidad de la transición a las energías renovables. Eso significa derivar desde ya las inversiones y las subvenciones de los combustibles fósiles a las energías renovables. En la mayoría de los casos, las energías renovables son ya mucho más baratas”, agregó.

Guterres habló así en el contexto del reporte más reciente del IPCC, enfocado en la mitigación del cambio climático y que fue aprobado el 4 de abril de 2022.

En él, entre otros puntos, se señala que de 2010 a 2019 se observó en el mundo una reducción importante de los costos de generación de energía eléctrica con fuentes limpias. El costo de la solar bajó 85%, y  la eólica un 55%, refiere el estudio. 

Los sistemas eléctricos alimentados predominantemente por energías renovables, enfatizaron, son cada vez más viables, refiere el análisis.

“Los sistemas eléctricos en algunos países y regiones ya funcionan predominantemente con energías renovables”, agregaron, aunque también se hace mención en el estudio de que persisten desafíos operativos, tecnológicos, económicos, regulatorios, y sociales

Ante ello, refirieron que han surgido una variedad de soluciones para ajustar grandes proporciones de energías renovables en el sistema energético.

Otro punto que se señala es que eliminar los subsidios a los combustibles fósiles reduciría las emisiones, mejoraría los ingresos públicos y el desempeño macroeconómico, y generaría otros beneficios ambientales y de desarrollo sostenible.

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Dicha eliminación, se apunta, “puede tener efectos distributivos adversos, especialmente en los grupos económicamente más vulnerables”; sin embargo, esto puede “mitigarse con medidas como la redistribución de los ingresos ahorrados”, todo lo cual depende de las circunstancias de cada país.

“Varios estudios proyectan que la eliminación de los subsidios a los combustibles fósiles reducirá las emisiones globales de CO2 en un 1-4 % y las emisiones de GEI (gases de efecto invernadero) hasta un 10% para 2030, lo que varía según las regiones”. 

El grupo de especialistas hizo énfasis en que se tienen al alcance elementos para reducir, al menos a la mitad, las emisiones de aquí a 2030.

“Para limitar el calentamiento global, se necesitarán transiciones importantes en el sector energético. Esto implicará reducir de forma contundente el uso de los combustibles fósiles, extender la electrificación, mejorar la eficiencia energética y utilizar combustibles alternativos (como el hidrógeno)”, refirieron.

En esa meta de frenar el calentamiento a aproximadamente 1.5 °C, insistieron en que es necesario que las emisiones de gases de efecto invernadero a escala global alcancen su punto máximo antes de 2025, a más tardar, y se reduzcan en un 43 % en máximo 8 años. 

En 2019, se indica en el estudio, aproximadamente el 34% del total de emisiones contaminantes provinieron del sector de suministro de energía, el 24 % de la industria, el 22%  de la agricultura, la silvicultura y otros usos del suelo, 15%  del transporte y 6% de los edificios. 

“El crecimiento promedio anual de las emisiones de gases de efecto invernadero entre 2010 y 2019 se desaceleró en comparación con la década anterior en el suministro de energía y la industria , pero se mantuvo aproximadamente constante en alrededor del 2 % anual”.

El secretario general de la ONU criticó que actualmente los principales emisores  no están adoptando las medidas necesarias para cumplir con sus promesas de reducción de contaminantes.

“La ciencia del clima advierte de que ya estamos peligrosamente cerca de los puntos de inflexión que podrían generar una cascada de consecuencias climáticas irreversibles. Pero los Gobiernos y empresas responsables de grandes emisiones no se limitan a hacer caso omiso; están echando más leña al fuego.

“Están asfixiando nuestro planeta, movidos por sus intereses creados y sus inversiones históricas en combustibles fósiles, cuando las soluciones renovables más baratas generan empleos verdes, seguridad energética y una mayor estabilidad de precios”. 

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