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Bacanora Minerals

Qué es el litio, el elemento al que el gobierno de AMLO llama ‘el nuevo petróleo’

El gobierno federal anunció el descubrimiento de un yacimiento en Sonora, pero su explotación mal planeada puede generar beneficios solo a extranjeros, así como el ecocidio y la destrucción de las comunidades cercanas.
Bacanora Minerals
19 de diciembre, 2019
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Está en tu computadora, en tu celular y en tu tableta, forma parte del sistema que permite a un auto eléctrico andar y también podría resolver la intermitencia de las energías renovables. El litio es un elemento químico que, entre otras cosas, permite almacenar energía.

Para Víctor Manuel Toledo, secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), “el litio se va a convertir en el nuevo petróleo”. Durante una conferencia de prensa en Palacio Nacional, Toledo aseguró que “estamos en una transición energética en todo el mundo y, efectivamente, va a cambiar todo”.

Dijo también que “el tema del litio se va a volver algo estratégico” y declaró que México es un país con grandes yacimientos de este elemento, para muestra, el que se acaba de encontrar en Sonora.

Aunque aseguró que tanto Semarnat como la Secretaría de Energía ya están trabajando en el tema, no queda claro cual es el plan del gobierno federal, ni mucho menos si el objetivo que se persigue será positivo para país.

El Yacimiento de Litio más grande del mundo

De acuerdo con Mining Technology, el yacimiento de litio que fue encontrado en Sonora es el depósito más grande del mundo, con reservas probadas y probables de 243.8 millones de toneladas.

El yacimiento se encuentra ubicado a 180 kilómetros al noreste de Hermosillo, dentro del municipio de Bacadéhuachi. En una zona rocosa formada por rocas volcánicas. Se planea que la operación se haga a cielo abierto en dos etapas: la primera tendrá una capacidad de producción de 17,500 toneladas anuales (tpa) de carbonato de litio; la segunda duplicará la capacidad de producción a 35,000 tpa.

La expedición y el proyecto es liderado por Bacanora Minerals, una empresa minera canadiense de exploración, enfocada principalmente en litio, posee el 77.5% de Sonora Lithium ltd (SLL) que es la sociedad financiera operativa que posee el 100% de la concesión de La Ventana —donde se encontró este yacimiento— el otro 22.5% es de la empresa china Ganfeng Lithium Ltd.

Pero… ¿qué es el litio?

Un documento de la Secretaría de Economía (SE) explica que el litio es un elemento metálico, blanco-plateado, y químicamente reactivo; se caracteriza por ser el más ligero en peso de todos los metales y de bajo punto de fusión.

El litio se encuentra en pozos petrolíferos, campos geotérmicos, arcillas e, incluso, en los océanos, pero en la actualidad, solo se extrae de las pegmatitas (un tipo de roca) y de las salmueras (concentración de aguas saladas).

No solo en Sonora existe este mineral, en Baja California, San Luis Potosí y Zacatecas también se están explorando la posibilidad de encontrar yacimientos viables de explotar. La SE estima que el principal uso del litio en México y en el mundo es en la manufactura de baterías.

Proceso de extracción

En este caso para extraer el litio primero debe obtenerse espodumena natural, la SE dice que este concentrado “debe ser calcinado previamente con caliza, para posteriormente y mediante procesos de molienda, lixiviación, precipitaciones sucesivas, entre otros, y dependiendo del agente tratante, se pueda extraer un alto porcentaje del litio, produciendo hidróxido de litio, carbonato de litio o cloruro de litio”.

Es decir, primero se sacan las rocas pegmatitas por medio de la minería tradicional, se someten a un tratamiento químico para lograr un concentrado de espodumena, el cual pasa a un proceso que permite extraer el litio, pero antes de convertirse en hidróxido de litio, carbonato de litio o cloruro de litio debe ser purificado. Sí, es un gran proceso que requiere maquinaria, otros elementos químicos y mucha, mucha agua.

Gustavo Ampugnani, director de Greenpeace México dice que para poder extraer el litio hay grandes impactos ambientales, principalmente en el agua, “si hay comunidades cercanas podría haber un problema de contaminación que podría también convertirse en un problema de salud y después en un problema económico para esa comunidad”, advierte.

Usos y beneficios tecnológicos

El Premio Nobel de Química de este año fue otorgado al estadounidense John B. Goodenough, al británico Stanley Whittingham y al japonés Akira Yoshino por desarrollar la batería de iones de litio.

Las baterías de litio son tecnologías de almacenamiento electroquímico de energías, gracias a ellas muchos aparatos pueden funcionar sin tener que estar conectados a la corriente eléctrica directa. Por eso, este elemento es muy importante para la industria tecnológica, pues está presente en los celulares, computadoras y hasta en los carros eléctricos.

Pero también es un recurso importante para la generación de energías renovables como la eólica y la fotovoltaica o solar, pues un panel que pueda almacenar la energía generada por el viento o por el sol para emplearse cuando el recurso no esté disponible, resuelve la intermitencia de estas energías.

Marina Elizabeth Rincón González, investigadora del Instituto de Energías Renovables de la Universidad Nacional Autónoma de México, explica que cuando la batería se conecta al enchufe de la luz, lo que sucede es que el ion de litio que está en el electrodo cátodo, se desplaza al electrodo ánodo, y mientras el dispositivo está en uso se descarga el ánodo y el litio se regresa a donde estaba originalmente que es en el cátodo.

Es decir, el litio realiza un circuito que lleva las cargas positivas a las negativas, pero también puede reiniciar el ciclo una y otra vez. Lo que hace posible que cuando se agota la energía de la pila, se pueda volver a cargar.

“Una batería electroquímica tiene el transporte electrónico que sería la energía que tu tomas de la batería y el transporte iónico, que es lo que hace el litio, cierra el circuito del cátodo al ánodo”, dice Rincón González.

La investigadora cuenta que de lo que se trata es que en ese proceso de carga y descarga no haya sobrecalentamientos. Y la versatilidad del litio permite ser usado para la pila de un celular y también para almacenar energía de una granja fotovoltaica.

“La cantidad de litio que se necesite en cada batería o panel es proporcional a la cantidad de energía que se requiera, entre más energía se necesite almacenar, más litio se requiere”, explica Rincón González.

La investigadora comenta que la relevancia de haber encontrado un yacimiento tan grande en Sonora puede ser importante si aprende de la experiencia en México y Latinoamérica. “Si nada más estamos hablando que es una industria extractiva, es decir si lo único que vamos a hacer es extraer para que se lleven el litio a otros países pues entonces no sería más relevante que encontrar otro yacimiento de oro o de plata”.

La paradoja de las energías limpias

El director de Greenpeace México advierte que es un hecho que en esta zona de Sonora hay al menos 10 concesiones mineras que totalizan 100 mil hectáreas aproximadamente, y que la intención es poder explotar estas concesiones para producir litio, lo que no conocemos es cuáles son los planes de desarrollo.

Lo más importante es determinar ¿cuál sea el objetivo de extraer el litio?

“Si el fin es empresarial, creo que hay que establecer una moratoria inmediatamente a la extracción de litio, conocer cuáles van a ser las medidas de contención y prevención de la contaminación, así como los procedimientos para actuar en casos de accidentes.

“Si hay un propósito gubernamental para fines energéticos, creo que antes de pensar en desarrollar una industria de litio para generar energía solar primero hay que empezar por el principio: Hay que maximizar el potencial de eficiencia energética que existe en el país”, sugiere Ampugnani.

El especialista señala que una vez que se haya alcanzado la eficiencia energética en todos los sectores del país, el segundo paso sería generar energía limpia,y establecer qué tanta nueva infraestructura se necesita instalar y que tantas baterías se van a necesitar realmente.

“Si el fin es que una empresa genere ganancias extrayendo una materia prima que es un recurso natural y exportandolo, entonces no debemos permitirlo. Si el fin es utilizar ese recurso con fines nacionales, primero hay que ver que tanto lo necesitamos”, comenta Ampugnani.

En el mismo sentido se pronuncia Marina Elizabeth Rincón González, investigadora del Instituto de Energías Renovables, quien asegura que si el interés es puramente comercial entonces solo traería un beneficio económico que por cierto, está muy peleado con el ambiente.

La especialista de la UNAM comenta que la mayoría de estos yacimientos aparecen en zonas casi desérticas en donde el agua ya es un problema y su extracción afectan la agroindustria. “Pero si se hacen las cosas bien, si se trata de impulsar las energías renovables, impulsar las soluciones contra el cambio climático, se ponen cuotas de extracción y se analiza el problema del agua lo beneficios serían mayores”, señala.

Para Víctor Manuel Toledo, “el litio se va a convertir en el nuevo petróleo”. Y la comparación no podría ser menos afortunada, pues Rincón González menciona que en efecto, el litio se puede comparar con el petróleo y las refinerías.

“Si nada más vendemos petróleo y nunca hacemos productos de refinería, entonces después tenemos que comprar petróleo procesado; lo mismo pasa con el litio si nada más vendemos litio en lugar de estar armando las baterías o coches eléctricos con tecnología mexicana”.

Para la investigadora de la UNAM, este yacimiento podría significar el inicio de una industria energética mexicana que no dependa de combustibles fósiles, siempre y cuando haya un estudio del agua, y se controle para evitar ecocidios y el desplazamiento de las comunidades cercanas.

Aunque no lo parezca, el litio no es la única opción. Marina Elizabeth Rincón González dice que el litio es un recurso finito y tenemos que buscar más opciones, por ello una de las líneas de investigación del Instituto de Energías Renovables se centra en las alternativas, como en el ion de sodio, y lo mejor es que el mar está lleno de este elemento.

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