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¡Relájate! Este bicho ni es araña, ni come carne humana

Como si fuera la segunda parte de una mala película, en redes sociales ha vuelto a surgir una nota falsa sobre el descubrimiento de una nueva especie de “araña que puede comer carne humana”. Un experto aracnólogo nos explica qué hay detrás de esta mentira.
18 de octubre, 2019
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Como si fuera la segunda parte de una mala película, en redes sociales ha vuelto a surgir una nota falsa sobre el descubrimiento de una nueva especie de “araña que puede comer carne humana”. Un experto aracnólogo nos explica qué hay detrás de esta mentira.

Una de las publicaciones falsas que se ha vuelto viral en las redes, señala: “La araña fue descubierta por integrantes del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) en Argentina, denominada popularmente como ‘araña camello’, la cual se caracteriza por ser un ejemplar que puede llegar a desgarrar la piel humana”.

A través de su cuenta de Twitter @Arachno_Cosas, el maestro en ciencias biológicas y aracnólogo Diego Barrales-Alcaláinformó que el animalito en cuestión es un solífugo, que aunque pertenece a la clase de los arácnidosno es una araña.

Diego explica que los quelíceros (mandíbulas) de este animalito no son capaces de hacer un daño significativo a la piel humana. Aunque se ha registrado que llegan a cazar pequeños vertebrados -debido a su capacidad de atravesar su delgada piel-, no comen carne humana y los humanos no somos ni de cerca una ‘presa’ para ellos.

 

¿De dónde surgió el cuento de la ‘araña que come carne humana’?

Esta falsa noticia se basa en un estudio publicado por un grupo de investigadores del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina a principios de este año.

El artículo habla sobre el descubrimiento de una nueva especie de arácnido, del grupo (orden) solifugae (repetimos, no es una araña), llamada Gaucha ramirezi. El cuerpo de esta especie mide cerca de 1 centímetro, mientras que sus mandíbulas miden menos de 3 milímetros de largo.

Para dar una idea de sus dimensiones, Diego publicó una imagen en la que una moneda de 10 centavos mexicanos representa el tamaño del cuerpo de este animalito; y una lenteja, el tamaño de sus quelíceros o mandíbulas. Y aun así “ambas medidas están sobradas”, señala.

Imagen de solífugo

En esta imagen, la moneda de 10 centavos representa el tamaño del cuerpo de esta especie de solífugo, mientras que sus mandíbulas (quelíceros) son ligeramente más pequeñas que la lenteja de la izquierda. Foto: @Arachno_cosas

“Con estas escalas en mente, es difícil imaginarnos que puedan siquiera desgarrar la piel de las personas. Dicho sea de paso, no existen reportes verificados de solífugos o de ningún arácnido alimentándose de personas”, asegura Diego.

La verdad sobre este arácnido

Este aracnólogo señala que la idea de una “araña que come carne humana” podría haber surgido de una entrevista en la que se menciona que los solífugos o ‘arañas camello’ tienen la injusta y falsa fama de comer carne humana o ser muy venenosos.

Sin embargo, el artículo del Conicet de Argentina no dice en ningún momento que la especie de solífugo que descubrieron se alimente de carne humana o sea venenosa.

¿De qué se alimentan entonces? Sobre todo de pequeños artrópodos, incluidos insectos, otros arácnidos o milpiés.

Pero ¿y si fueran más grandes podrían hacer daño al ser humano? Respuesta rápida: ¡No! Existen especies que llegan a medir casi 10 centímetros (unos verdaderos gigantes en el mundo arácnido), pero aún a estas les costaría trabajo dañar la piel humana, menos aún cortarla o comerla.

Checa este video de Coyote Peterson para ver cómo un solífugo de buen tamaño muerde la piel de una persona y aun así no alcanza a cortarla o perforarla:

No es la primera vez que estos curiosos animales son difamados en internet. Diego recuerda que en 2004, circuló una foto donde un efecto visual hacía ver a estos arácnidos mucho más grandes de lo que en realidad son.

La imagen se viralizó, desató injustamente el miedo a estos animales y hasta inspiró películas de terror (muy malas por cierto), en las cuales se exageraba a las ‘arañas camello’ hasta el punto de causar risa.

“La presencia de arácnidos en nuestro entorno es muy importante, ya que mantienen a raya el crecimiento poblacional de otros artrópodos. Los solífugos son un grupo pequeño de organismos con hábitos enigmáticos. Se conocen poco más de mil especies a nivel mundial. Vale la pena apreciar los detalles objetivos antes de caer en pánico”, concluye el especialista.

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