'Te las dejo en 500': Sin orientación médica, venden pruebas COVID
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'Te las dejo en 500, van caladas': Sin orientación médica, venden pruebas COVID en redes y las calles

En sitios como El Santuario en Guadalajara se ofrecen pruebas "baratas" aunque la gente no tiene certeza de su origen y funcionamiento.
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1 de febrero, 2021
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Marta, de 58 años, vio en WhatsApp que uno de sus contactos vendía pruebas para detectar COVID-19. Decidió comprar una de anticuerpos, en 500 pesos, para saber si los síntomas que tuvo hace un mes, como falta de olfato, catarro y fatiga, fueron porque tuvo coronavirus. 

En aquel entonces, cuando tuvo los síntomas, no fue al médico y no buscó que le hicieran pruebas, esperó a que pasaran los malestares y en su caso sí se repuso. 

Cuando compró el test de anticuerpos con su contacto en ‘Whats’, no le dijeron si era avalada por el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (InDRE), ni le explicaron que existían diferentes, PCR, de antígenos o de anticuerpos. Tampoco le detallaron cómo debía aplicarla. Solo le dijeron que las instrucciones venían en el empaque, que las leyera.

Karla, su hija, explicó por qué no acudieron a una farmacia o a un laboratorio médico, para que se la hicieran ahí. “Es que es conocido de la familia (el vendedor) y se le tiene confianza. ¿Sabes? También se evitan las filas y el contacto con gente sospechosa. A mi madre le resultaba más fácil”. 

No consideró que el vendedor también anda de casa en casa, en la ciudad de Guadalajara, entregando las pruebas a personas con síntomas de COVID. A fin de cuentas, Marta se hizo la prueba y salió negativa…. ¿pero el resultado fue preciso? 

“Creo que lo más peligroso de todo, en caso de que la prueba sea de una marca avalada, es que las personas se auto realicen la prueba”, comenta la doctora Anai Romero, egresada de la Universidad de Guadalajara. 

“Es muy poco probable que hagan el procedimiento de la manera correcta”.

Y pone un ejemplo: “En el caso del hisopado se tiene que insertar hasta la faringe. ¿Quién de las personas lo va a hacer? Resulta un tanto incómoda la prueba, no es solo mover un poco de moco. Así que la muestra puede no ser buena y arrojar un resultado negativo, pero la gente va a seguir saliendo, pensando que no está enferma”. 

El Sabueso encontró decenas de anuncios en redes y en Whats donde se ofrecen pruebas en varios puntos del país. Y también visitó una zona de comercios en Guadalajara donde las venden, sin alguna orientación médica para aplicarlas correctamente, ni la certeza de que son avaladas por autoridades sanitarias. 

Es una cadena de venta y compra de pruebas que corre alterna a las que hacen los servicios públicos de Salud, que muchas veces no se dan abasto, ante la cantidad de personas que tienen síntomas y quieren saber si padece COVID. Y que también se da a la par de las pruebas que se hacen en laboratorios y farmacias. 

Esto con el riesgo de que las personas usen pruebas ‘pirata’ o que se las hagan mal en casa, teniendo falsos positivos, como nos mencionaron especialistas y han alertado autoridades de Salud.

Aquí lo que observamos: 

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‘Aquí vendemos la prueba del cotonetito’

“Mire señorita, ¿para qué la necesita? Hay de todo ¿Necesita saber si tiene (COVID) o no, para irse de vacaciones el fin de semana con la familia?”, preguntó un vendedor de un pequeño establecimiento ubicado en la Zona Centro, en la zona conocida como “El Santuario”, en la capital de Jalisco. 

El mismo vendedor relató que las personas acuden ahí para comprar pruebas porque “tienen duda de haberse contagiado, las tienen a la mano para estar checando que no se han enfermado y pues también es una hueva formarse (en el consultorio médico de las farmacias o en los laboratorios para hacerse la prueba). La neta, es un desmadre todo eso, por eso somos la mejor opción”.

En el recorrido que hizo el Sabueso, encontramos que incluso las pruebas se venden al mayoreo, a cualquier persona, para que las pueda revender.

“Si la necesitas para ti, te recomiendo una de marca europea, te la dejo en 500, nada más porque me caíste bien. Pero si las quieres vender, te doy por mayoría las de marca china, y la verdad es que hemos encontrado que en ocasiones pueden fallar, pero al ser baratas, la gente las compra, se venden muy bien”. 

Incluso otros de los vendedores, jóvenes de entre 15 a 25 años, aseguraban que su prueba no tenía marca, pero que “era lo mismo” y que iba “calado el producto”. 

No le daban a la gente más detalles sobre la aplicación de pruebas rápidas, ni explicaban la diferencia entre la prueba de rápida de antígeno y la de anticuerpos, que una es para saber si actualmente se tiene COVID y otra para saber si ya se tuvo la enfermedad. 

Uno de ellos, en lugar de decir que se trataba de la prueba de “hisopo”, se refirió a ella como la de “cotonetito”. 

Durante la estadía en El Santuario, reconocido por ser un lugar donde se ofrece medicamento a bajo precio y que proviene del mercado irregular, se encontró que la gente acudía al lugar y se llevaba bolsas repletas de pruebas COVID-19, para luego revenderlas. 

Pruebas a domicilio

Otro de los ejercicios realizados por el Sabueso fue buscar páginas de Facebook y perfiles de Instagram donde se anuncia la venta y aplicación de pruebas COVID. De estas se encontraron al menos presencia en los estados de Puebla, Ciudad de México, Querétaro, Nuevo León, Colima y Jalisco.  

La mayoría de las promociones indican que, en caso de querer que alguien haga la prueba, ellos pueden ir a tu casa, pues “hay expertos en el equipo”. Pero también ofrecen entregarlas en un punto intermedio, para que después tú mismo te la apliques. 

Quienes se encargan de agendar las citas solo preguntan domicilio, datos del paciente y hora a confirmar. Pero no se pregunta sobre el cuadro de síntomas o los días que  llevan con ellos. 

Jimena, una chica que es enfermera en Jalisco y trabaja en lo que se ha convertido un negocio de pruebas COVID, comenta que “en parte se creó y se replicó esta idea en muchos lados, porque pues, sí hay gente que no se puede mover como para ir a hacerse la prueba, o que es muy complicado que su familia lo pueda llevar a hacer una fila, hay otros que dicen que no pueden con la idea de estar formados por horas, pues se sienten mal”. 

Ella asegura que su actuar es altruista. “Me pongo en riesgo, el costo no es caro, vamos a su casa y en realidad estamos atendiendo un problema que no tenía solución hasta que llegamos”.

Cuando se le pregunta si sabe de dónde vienen las pruebas, acepta que lo desconoce. “Sólo sé que el encargado las compra, pero oye, a mí nadie me ha reclamado mis servicios”. 

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¿Y qué pasa en las farmacias y laboratorios? 

En llamadas a distintas farmacéuticas del país, El Sabueso encontró que establecimientos como Farmacias del Ahorro, Farmacia Benavides y Farmacia San Pablo ofrecen el servicio de la prueba COVID-19.

A diferencia de lo que ocurre en la venta por ‘Whats’ o redes, solo se aplican pruebas COVID-19 a quien vaya a consulta con los médicos que trabajan ahí, en las sucursales que destinaron para ello, y no venden la prueba para la aplicación en casa. 

Una joven que despacha en una de las farmacias en Guadalajara nos dijo: “No podríamos ofrecer el servicio a casa porque es peligroso, no contamos con el servicio, y aquí tenemos todas las medidas para evitar contagios”.

En todas las farmacias en que preguntamos se realizan pruebas de antígenos o de anticuerpos, pero no de PCR. Y los precios varían entre los 330 y hasta los 500 pesos.  

En los laboratorios médicos como Laboratorios Chopo, Salud Digna y clínicas privadas se da un esquema similar. Solo se vende la prueba para aplicarla en sus instalaciones, la prueba por sí sola no está a la venta, para hacerla en casa. 

Lo que dicen las autoridades 

De acuerdo con un comunicado de la Secretaría de Salud, la recomendación es que en el caso de las pruebas de antígeno, reconocidas por ser las del “hisopo”, se realicen dentro de los primeros siete días de los síntomas, sin que sustituyan la importancia de una prueba PCR. 

En todo caso, insiste la dependencia, no son para uso en casa o para una auto-aplicación por la persona enferma, pues “se debe realizar por personal calificado y que ha recibido capacitación en materia de bioseguridad, para la toma, manejo y procesamiento de muestras”. 

De acuerdo con los datos de la Secretaría de Salud,  hay hasta ahora cerca de 77 marcas registradas y avaladas para su uso y aplicación, por parte del personal médico. 

Por ejemplo, de pruebas antígeno (las del hisopo) solo existen cinco marcas registradas. Aquí puedes consultar cuales son. En cambio de las PCR, que solo pueden ser procesadas por laboratorios médicos, existen 72 pruebas. El listado de las marcas también lo puedes consultar acá

Y en cuanto a las pruebas de anticuerpos, la Secretaría no emite algún listado en su sitio oficial. Al respecto intentamos comunicarnos con la dependencia, para que nos platicaran sobre el proceso de aprobación de las pruebas, pero no obtuvimos respuesta. 

También buscamos a la Comisión Federal de para la Protección Contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), para saber cuál es el permiso que deben de tener las personas para vender pruebas COVID-19, y cuáles son las consecuencias de consumir productos no certificados, pero tampoco obtuvimos respuesta.

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