Los sismos son por el movimiento de placas, no por la energía de las personas
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Los sismos son producto del movimiento de las placas, no de la energía de las personas

Los sismos ocurren "por las fuerzas que actúan en el interior del planeta. No por las vibras”, señalaron especialistas.
22 de septiembre, 2022
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Una cadena de WhatsApp asegura que la energía y emociones que transmitimos los humanos ocasionó el sismo del pasado 19 de septiembre de 2022 y sus respectivas réplicas, pero se trata de desinformación. 

Expertas y estudios científicos destacan que hasta el momento no existen pruebas de que algo así pudiera ocurrir. De acuerdo con las investigaciones científicas, los sismos ocurren por la energía generada en el bloque de placas tectónicas, no por la energía de las personas. 

Sin embargo, en redes sociales y aplicaciones de mensajería circulan mensajes como el siguiente:

 “Lo que pasó el 19 de septiembre se conoce como síndrome de aniversario memorizado. El inconsciente colectivo envuelve zonas o campos a través de la mente de los individuos con patrones que provocan la repetición del evento de manera cíclica.

Cada vez que conmemoramos esta fecha con sentimientos de miedo, tristeza, hacemos que el campo crezca y que se haga más fuerte… nosotros tenemos el poder de generar o atraer lo que pensamos… creamos lo que creemos”, dice parte de la cadena que se difunde por WhatsApp.

El texto también es compartido en Facebook y Twitter, sumando más de mil likes. El contenido provoca comentarios como “ya no más simulacros, ahí comienzan los nervios de mucha gente, ¡es un pensamiento colectivo muy grande!”.

 La cadena termina por ocasionar que los usuarios minimicen la importancia de los simulacros y de los datos científicos, para explicar los movimientos telúricos. 

La energía del ser humano no provoca sismos

La doctora Ericka Alinne Solano, profesora de la Universidad del Mar, explica que la energía no es suficiente para ocasionar sismos. “Si de voluntad se tratara, podríamos mover las montañas, ni siquiera podemos levantar nuestra casa”, señala.

En esto concuerda Francisco Córdoba, especialista en sismología. “La energía de un sismo es gigantesca, este evento reciente fue ocasionado por las fuerzas que actúan en el interior del planeta. No por las vibras”, enfatiza.  

Para que ocurra un sismo se tienen que mover las placas tectónicas, y pues para mover las placas tectónicas se necesita mucha más fuerza que la que se necesaria para mover una montaña.

“Para dimensionar por qué la energía (de las personas) no puede hacerlo, para mover un escritorio de 20 kilos se necesita una fuerza similar al de 20 kilos, ahora imaginemos la fuerza necesaria para poder desplazar una de las placas tectónicas más chiquitas, la placa de Rivera, que tiene el tamaño de Chihuahua”, agrega la académica Alinne Solano. 

Las únicas actividades humanas que sí generan sismos, de magnitudes de entre 1 y 2 grados, son el fracking y la extracción de agua de acuíferos subterráneos, enfatiza la especialista.

 “Además hay otras fuentes naturales que producen sismos, está la actividad volcánica, el impacto de meteoritos y los deslaves, pero en todos los casos son de dimensiones muy chiquitas”, aclara. 

“Lo que acaba de ocurrir en México es como si fuera un rompecabezas, que se compone de 5 placas tectónicas, las placas al estar flotando sobre este magma que es el manto, chocan unas con otras, por eso es que justo donde están los límites de estas placas es donde más sismos tenemos”, señala. 

“Nosotros no los percibimos, pero las placas están moviéndose y se atoraran unas con otras, y al destrabamiento se genera un sismo, para tener un reacomodo en el subsuelo”, apunta Alinne  Solano. 

De acuerdo al Servicio Sismológico Nacional en México todos los días tiembla, pero es en menores magnitudes, al grado de que puede ocurrir sin que la población se percate. 

“Incluso a veces son grandes de magnitudes, pero como ocurren en el mar, nosotros estamos muy lejos para sentirlos”, agrega la académica. 

19 de septiembre no es el único día con sismos en diferentes años

Como te contamos en esta otra nota, que temblara 3 veces el mismo día de años diferentes no es otra cosa más que una causalidad. 

Solano explica que posiblemente estas coincidencias hayan pasado en otros días en otros años, pero de siglos tan antiguos que ni siquiera tenemos registro. 

“No se programan como para que ocurren el mismo día, pero tampoco se pueden predecir, no, hasta el momento no tenemos las herramientas suficientes para nosotros poder hacer estaciones como a diferencia, por ejemplo, de los huracanes que se se puede tener una estimación, un pronóstico”, señala.

La académica destaca que justo esa es la importancia de los simulacros, pues al no poder predecirse, al menos podemos tener claro las rutas de evacuación y de acción. 

Más que energía colectiva, hay estrés postraumático

Pero entonces ¿cómo llegamos a creer en esta desinformación? Le preguntamos a Gabriela Orozco, académica de la Facultad de Psicología de la UNAM, quien nos contó que podríamos estar hablando de estrés postraumático

“Esto es cuando hay una situación traumática y va a desequilibrarse el procesamiento normal de todos nuestros sistemas funcionales, de nuestro cerebro, de nuestro cuerpo, entonces, este tipo de trauma puede prolongarse, puede ser extremo o puede ser repetitivo”, explica. 

La especialista menciona que, en nuestro caso es algo que sucedió en los últimos años.

“Se tiene la creencia mágica de que si todos pensamos en lo mismo, es algo que va a suceder, evidentemente es algo que no existe. Es un pensamiento mágico muy retrógrado. Si todos los eventos terribles y traumáticos que se han vivido en el planeta con el simple hecho de que todos lo pensemos al mismo tiempo se va a resolver, no hubiéramos tenido las guerras mundiales durante tantos años o las guerras recientes”, señala Orozco.

La académica señala que si se tiene síndrome de estrés postraumático, se van a re-experimentar a través de flashbacks o, en este caso, en el momento del temblor recuerdos y miedos. Esto puede suceder no solo a nivel personal, sino en colectivo. 

“Lo que se vio en las noticias, lo que le pasó a las personas que conocemos y evidentemente nuestro cuerpo va a generar una respuesta de miedo intenso en nuestro cerebro, y también en todo nuestro sistema, liberando estas hormonas que nos preparan para la lucha, la huida, que es la respuesta del miedo”. 

Esta respuesta se genera a través de un compuesto químico que llamamos glucocorticoides y que va acompañada de dificultades para dormir, re-experimentación, pensamientos intrusivos, percepciones corporales, o representaciones involuntarias del acontecimiento.

Pero a decir de Orozco, esta sensación va a pasar con el paso de los días, como ha sucedido siempre. 

En conclusión: Es falso que la energía de las personas, los pensamientos o los simulacros puedan provocar sismos. 

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