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En clave humanitaria
Por Comité Internacional de la Cruz Roja
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organización imparcial, neutral e independiente... El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organización imparcial, neutral e independiente, tiene la misión exclusivamente humanitaria de proteger la vida y la dignidad de las víctimas de los conflictos armados y de otras situaciones de violencia, así como de prestarles asistencia. El CICR se esfuerza asimismo en prevenir el sufrimiento mediante la promoción y el fortalecimiento del derecho y de los principios humanitarios universales. Fundado en 1863, el CICR dio origen a los Convenios de Ginebra y al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, cuyas actividades internacionales en los conflictos armados y en otras situaciones de violencia dirige y coordina. Twitter: @CICR_DRMX (Leer más)
Día Internacional de los Desaparecidos: el derecho a saber aún en tiempos de pandemia
"Cuando se llevaron a mi hermano, Manuel Ojeda Negrete, se llevaron prácticamente la mejor parte de mi vida (…) Mi hermano me regaló muchas cosas hermosas y él vale que yo lo busque, él está esperando que lo encontremos".
Por Ana Langner Leyva
30 de agosto, 2020
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Cuando una persona desaparece, la vida de aquellos que la aman se vuelca en la incertidumbre por no conocer la suerte ni el paradero de su ser querido. En el Día Internacional de los Desaparecidos, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) hace énfasis en que la desaparición es una tragedia global y un reto compartido en América Latina que nos cuestiona como seres humanos y sociedad.

Los familiares de una persona desaparecida viven a diario la ambigüedad de esa pérdida y su sufrimiento se multiplica por la falta de certeza, la necesidad de justicia, una injusta culpa, el impacto económico y emocional, así como la misma situación legal del desaparecido.

Las coyunturas como la pandemia que vivimos por la COVID-19 agregan nuevos retos y complejidades a la situación en América Latina. No solo por el manejo apropiado de los restos de las personas fallecidas para evitar nuevas desapariciones, sino también por la pausa que muchas familias han tenido que enfrentar en los procesos de búsqueda debido a las restricciones de movimiento impuestas en la mayoría de los países.

La pandemia también pone a los familiares en situación de mayor vulnerabilidad, con unas condiciones económicas y de salud ya de por sí frágiles en consecuencia de la desaparición misma de su ser querido.

“La desaparición por sí sola me cambió la vida, yo era una persona normal, nunca me había puesto a pensar lo doloroso que era tener a un familiar desaparecido y cuando se llevaron a mi hermano, Manuel Ojeda Negrete, se llevaron prácticamente la mejor parte de mi vida (…) Mi hermano me regaló muchas cosas hermosas y él vale que yo lo busque, él está esperando que lo encontremos”, cuenta Bibiana Mendoza Negrete, integrante del colectivo A tu Encuentro de Guanajuato, quien lo busca desde el 8 de enero de 2018.

Uno de sus mayores dolores es que su hermano llegue a pensar que lo han olvidado: “Manuel, soy tu hermana Bibi; te sigo buscando y no voy a descansar hasta encontrarte. No te sientas solo, no pierdas la esperanza, flaquito. Estoy contigo y te voy a encontrar, hoy es un día menos para encontrarte y pronto vamos a estar juntos”, dice.

Lo que más admiran Rafael Barrantes, coordinador de los programas sobre personas desaparecidas de la Delegación Regional del CICR para México y América Central, y Marlene Herbig, responsable del programa de desaparecidos en México, de los familiares de personas desaparecidas, es su capacidad de resiliencia y el amor que los impulsa a seguir adelante con sus vidas y su búsqueda.

“Son las familias quienes, muchas veces, tienen no solo la experiencia, también las respuestas”, resalta Marlene. Enfatiza que “es una obligación del Estado buscar a las personas desaparecidas y es un derecho de las familias el participar en las búsquedas dentro de sus capacidades”.

Para los familiares, buscar a su ser querido es un asunto urgente, por ello salen y quieren hacer directamente las averiguaciones o promueven excavaciones, explica Rafael. El hecho que haya una pandemia que nos obligue a resguardarnos, a cuidarnos, les causa mucho sufrimiento porque sienten que no pueden avanzar con ese proyecto inmediato.

La única ilusión y esperanza que despierta todos los días a Emma Mora, del colectivo Familias de Acapulco en Búsqueda de sus Desaparecidos, es que tendrá noticias de su hijo Luis Alberto. Al final del día, cuando se va a dormir, le pide a dios lo cuide con la fe puesta en que en la jornada tendrá al fin una respuesta.

El confinamiento por la pandemia dejó al colectivo con un “mal sabor de boca” pues implicó modificar el calendario de búsqueda en campo que tenían programado de la mano con las comisiones nacional y estatal de Búsqueda.

Sé que Dios me puso en este camino y que a lo mejor ayudando a otras familias podré sanar –a lo mejor- algunas cosas malas que yo haya hecho y que por eso mi hijo esté sufriendo”, relata mientras un par de lágrimas se asoman por sus ojos escondidos tras unas gafas.

Y pese a todo, la búsqueda no para, solo se transforma. “Incluso han sido las mismas familias que han hecho propuestas de fondo de cómo podemos aprovechar estos tiempos de confinamiento”¸ enfatiza Marlene. Las iniciativas van desde propuestas a las autoridades, revisión documental o procesos de formación virtuales.

“La palabra rendirse para nosotros no existe, hay que mantenernos firmes, hay que mantenernos fuertes porque los milagros existen. No hay que dejarnos vencer por el sufrimiento, hay que seguir firmes y hay que aprender a vivir con este dolor porque solamente con fuerza, con entereza vamos a lograr lo que tanto deseamos: encontrarlos”, anima María Celia Torres Melo integrante del Colectivo Familiares en Búsqueda María Herrera de Poza Rica, quien cuenta haber comenzado su lucha a partir del secuestro y desaparición de su hijo Iván Eduardo Castillo Torres el 25 de mayo de 2011 en Poza Rica, Veracruz.

“La fe y la esperanza nos mueve”, recalca María Celia tras hacer un repaso de todos los objetos de Iván Eduardo que permanecen intactos en su casa: “aquí tiene su computadora, todavía la conservamos. Le conservamos su cuarto, sus cosas, sus juguetes, su televisión, su ropa, hasta su loción. No podemos deshacernos de ellas porque, no sabemos… a veces los milagros existen”.

En honor a la valentía de las familias, el empuje que tienen para seguir adelante, continuar con sus vidas y lidiar con tantos obstáculos el CICR, en alianza con Playing for Change produjo un video musical de la canción “Hasta la raíz”, compuesta por Natalia Lafourcade y Leonel García, mediante el cual voces latinoamericanas les cantan a los familiares. Una forma de decirles a ellos que no están solos en su búsqueda.

El video con el homenaje del CICR a los familiares se encuentra en el canal de la organización Playing For Change.

* Ana Langner Leyva es oficial de comunicación pública de la Delegación Regional del CICR para México y América Central (@CICR_DRMX).

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