Día Internacional de los Migrantes: atenderlos es una responsabilidad compartida - Animal Político
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
En clave humanitaria
Por Comité Internacional de la Cruz Roja
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organización imparcial, neutral e independiente... El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), organización imparcial, neutral e independiente, tiene la misión exclusivamente humanitaria de proteger la vida y la dignidad de las víctimas de los conflictos armados y de otras situaciones de violencia, así como de prestarles asistencia. El CICR se esfuerza asimismo en prevenir el sufrimiento mediante la promoción y el fortalecimiento del derecho y de los principios humanitarios universales. Fundado en 1863, el CICR dio origen a los Convenios de Ginebra y al Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, cuyas actividades internacionales en los conflictos armados y en otras situaciones de violencia dirige y coordina. Twitter: @CICR_DRMX (Leer más)
Día Internacional de los Migrantes: atenderlos es una responsabilidad compartida
En un año en el que sucesos como la pandemia por la covid-19 y desastres provocados por fenómenos naturales imprimieron nuevos retos a los movimientos migratorios, el CICR lanza la campaña #MigrarNoesunJuego para acentuar en que, para muchas personas, migrar es su último recurso ante la situación que enfrentan en sus países de origen.
Por Ana Langner Leyv
18 de diciembre, 2020
Comparte

Cuando salen de su país lo hacen con la esperanza de encontrar un lugar donde puedan sentirse a salvo y tener una vida mejor. Muchas veces, orillados por situaciones de violencia, falta de oportunidades o motivados por la necesidad de encontrar a sus familiares desaparecidos o de reunirse con sus familias, miles de personas centroamericanas y mexicanas migran cada año en condiciones muy adversas. Hoy, en el Día Internacional de los Migrantes, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) recuerda que atender a las poblaciones migrantes requiere de una visión de responsabilidad compartida.

La razón por la que María Isabel Salgado decidió en 2007 aventurarse a salir de Honduras fue la situación económica que vivía como madre soltera de cinco niños: “Encontrar empleo aquí en nuestro país es muy difícil. Yo necesitaba abrir nuevos horizontes, luchar, salir adelante con mis hijos, deseaba darles una vida mejor, por eso decidí migrar”.

Ese mismo año, tras perder ambas piernas en un accidente en la ruta migratoria, María regresó a su país. Una experiencia retadora y dolorosa: “ha sido muy difícil como mujer.  Regresar a mi país con una amputación es mucho más difícil porque si antes era complicado encontrar un empleo, imagínese ahora”, expresa.

Según su experiencia, lo más difícil de migrar es el trayecto donde hay múltiples obstáculos y desafíos. “De hecho yo fui víctima de trata, me secuestraron y fui obligada a hacer cosas que no estaba acostumbrada a hacer. Gracias a Dios logré salir y sobrevivir de ese lugar”.

A sus 46 años, opina que en los países de la región se requiere fomentar nuevas estrategias en cuanto al trato a los migrantes para evitar actos de discriminación de los que, muchas veces, son víctimas. Además de buscar estrategias y soluciones coordinadas para ayudarlos.

Gracias a instituciones humanitarias, recuerda, “hemos logrado salir adelante” y hoy toca “buscar la manera de apoyar a nuestros compañeros”. Es por ello que respalda el trabajo de organizaciones como la Coordinadora de la Comisión Nacional de Apoyo a Migrantes Retornados con Discapacidad (CONAMIREDIS), apoyada por el CICR.  “A 12 años del accidente he logrado sobresalir y estoy luchando siempre con el mismo entusiasmo para poder seguir adelante y apoyar a nuestros compatriotas”.

Huir por necesidad

Samara y Clara Luz son originarias de países distintos: Honduras y El Salvador, respectivamente, pero comparten que, en su en su momento, dejaron atrás todo por la violencia.

Clara Luz decidió salir de su país debido al acoso de grupos armados no estatales y en busca de mejores oportunidades para su familia. “Migrar se siente bien y triste a la vez: uno deja a sus familiares, pero sabe que va a una mejor vida”. Está en México a la espera del reconocimiento de la condición de refugiado y cuenta que en su trayecto fue víctima de robo, sin embargo, también destaca que se ha encontrado con personas que “verdaderamente le ayudan a uno”. Su mayor deseo ahora que se acerca el fin de año es estar con todos sus seres queridos, pero sabe esperar y aguarda paciente en un albergue a que sus papeles lleguen pronto.

Samara es migrante en retorno. Se había desplazado internamente junto con su esposo y sus dos hijos tras el asesinato y desaparición de familiares cercanos. Dejaron El Salvador luego de una amenaza escrita: “nos daban un día para salir, sin mediar, sin nada, solo agarrar una maleta con una muda de cada uno. Emprendimos el viaje con el poco dinero que teníamos y logramos salir del país con un temor inmenso.

No andamos invadiendo un país, sino que huimos por necesidad, sale uno de su país por amenazas, por muchas razones”, explica.

Ante la imposibilidad de encontrar protección en otro país, hoy está en su país natal y confiesa que vive con temor a que algo les pase: “estamos confiando en Dios. Lo que queremos a futuro es desempeñar nuestro negocio, que nuestros hijos vivan en paz, en un lugar tranquilo donde se respire la paz”.

Respuestas humanas

Por experiencias como las vividas por Samara, Clara Luz y María Isabel es importante para el CICR apoyar a los Estados para que las personas que migran a lo largo de la región lo hagan en condiciones de dignidad y seguridad, expresa Lorena Guzmán, coordinadora regional de migración de la delegación del CICR para México y América Central

“El CICR, como parte del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, está convencido de que atender a las poblaciones migrantes requiere de la cooperación y de una visión de responsabilidad compartida. Que nosotros podamos abonar en las discusiones para la creación de mejores protocolos y mecanismos de cooperación entre países es muy importante y estamos dispuestos para apoyar tales esfuerzos.  También estamos dispuestos a apoyar la implementación de estos protocolos con el fin de buscar que las condiciones de las personas migrantes en su trayecto sean dignas y seguras”, dice Guzmán.

En un año en el que sucesos como la pandemia por la covid-19 y desastres provocados por fenómenos naturales imprimieron nuevos retos a los movimientos migratorios, el CICR lanza la campaña #MigrarNoesunJuego para acentuar en que, para muchas personas, migrar es su último recurso ante la situación que enfrentan en sus países de origen.

Esta iniciativa incluye la producción de un video en el que, a través de la mirada de niños y niñas no migrantes, nos recuerda que la solidaridad hacia los otros es una característica intrínseca de las personas. Para disfrutarlo y compartirlo puede encontrarlo en esta página.

* Ana Langner Leyv es oficial de comunicación pública de la delegación del CICR para México y América Central.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.