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Entendiendo las desapariciones
Por Observatorio Desaparición e Impunidad
El Observatorio sobre Desaparición e Impunidad es un programa de investigación que busca compre... El Observatorio sobre Desaparición e Impunidad es un programa de investigación que busca comprender las dinámicas locales de las desapariciones en México con el fin de contribuir a la búsqueda de verdad, justicia, reparación y medidas de no repetición para las víctimas y avanzar en la construcción de políticas que den respuestas adecuadas a este problema. Entender las desapariciones es una de las tareas claves para prevenirlas y erradicarlas. Esta tarea es nuestra y es de todas. (Leer más)
Intercambio de saberes para localizar personas desaparecidas y luchar contra la impunidad en México
La experiencia de los colectivos nos indica un modo de construir sociedades que buscan transformar la realidad de injusticia que se vive en México. De la parálisis a la acción, de la desgracia a la construcción de espacios de amistad y lucha.
Por Luis Orlando Pérez Jiménez
26 de julio, 2021
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Los colectivos de familiares que buscan a personas que han sido desaparecidas son espacios de construcción de saberes colectivos que permiten restaurar lazos de confianza y generar inercias afectivas para luchar contra la impunidad. Cuando una persona es desaparecida, los familiares experimentan que la amistad con la sociedad se rompe y es desde esa fractura que empiezan a reconstruir los hechos del delito.

En principio, las madres y hermanas son las que más información concentran sobre el posible paradero de la persona desaparecida, pues son ellas las que no descansan ni escatiman recursos económicos ni tiempo con tal de localizar a sus seres queridos. De ahí la importancia de escuchar lo que han identificado, las personas con las que han hablado y los lugares que han visitado. La narración que construyen permite generar hipótesis de investigación para localizar lo antes posible a quien ha sido desaparecido.

En este proceso de buscar, lo común sería que se acuda a la fiscalía a presentar una denuncia. Sin embargo, el familiar no espera a que el Estado cumpla con su obligación de investigar, sino que son ellas y ellos sujetos activos de la búsqueda.1 El rol de coadyuvante en la investigación es asumido o se impone en sus hombros ante una realidad que se presenta como injusta. Aparece entonces un grito interno que acompaña constantemente: “¿dónde está?”.

Frente a lo anterior es común entre los testimonios de los familiares la denuncia de que el Estado no escucha y discrimina o simplemente recibe la información sin saber qué hacer o se paraliza ante una realidad que lo rebasa. Es posible que los agentes del ministerio público experimenten las narraciones de las desapariciones con perplejidad y negación de la realidad como cualquier otra persona ajena a la familia.2 Sin que ello justifique la conducta y el derecho absoluto a ser buscado.

Por otro lado, los grupos organizados de familiares que padecen la misma tragedia son los más capacitados para comprender a una persona que está sufriendo el mismo dolor y la misma angustia. Su capacidad humana se ve reflejada en el modo de responder ante la desesperación: el colectivo sí escucha, sí acoge y sí reconoce que no sabe qué hacer. La actitud es distinta y permite construir saberes que poco a poco se van haciendo más sólidos.

Proceso de construcción del saber colectivo

Cuando el familiar entra en contacto con un colectivo local o regional, lo primero que ocurre es que distintos familiares intercambian saberes limitados y fraccionados. Luego de este intercambio, las piezas de información que al principio parecían un rompecabezas, comienzan a tener sentido y a encajar unas con otras. Las coincidencias confirman las sospechas sobre posibles responsables. Las fechas y los lugares que se repiten en los intercambios, arrojan luz sobre los dónde hay que acentuar la búsqueda. Es así como de la descon-fianza en la sociedad se pasa a la reconstrucción de la fianza social, que se expresa en consignas que van del singular al plural, del “yo busco a mi hijo” al “les buscamos a todos”. Esta experiencia humana que se constata en el lenguaje permite que el grupo de personas que al inicio no se conocían, se empiecen a reconocer como aliadas y se cohesionen, no sin fricciones internas propias de las relaciones humanas.

De esta forma surgen los grupos de Whatsapp y de Facebook que se convierten en los principales medios de intercambio de información. En esas redes sociales circularán fotos, lugares de la desaparición, edades y características físicas de las personas desaparecidas. Este intercambio es una herramienta que mantiene al día a los familiares en cuanto hallazgos de personas vivas o sin vida, posibles lugares donde se inhumaron clandestinamente cuerpos humanos y, al mismo tiempo, sirve para generar acciones colectivas contra la impunidad.

El uso del lenguaje de los derechos humanos

De acuerdo con Diane Orentlicher, “la impunidad constituye una infracción de las obligaciones que tienen los Estados de investigar las violaciones, adoptar medidas apropiadas respecto de sus autores (…) de garantizar el derecho inalienable de conocer la verdad y de tomar todas las medidas necesarias para evitar la repetición de dichas violaciones”3. Es este sentido es que se afirma que los colectivos al promover acciones que demandan verdad y dan a conocer lo que pasa en el país, son actores sociales que luchan contra la inacción estatal y permiten visibilizar conductas que socialmente deben ser reprobadas, de esta forma abonan a generar una conciencia ética: “esto no le debe ocurrir a ningún ser humano”.

Parte del proceso anterior es el intercambio de conocimientos técnicos que tienen los colectivos con los diferentes actores solidarios con los interactúan; entre ellos se pueden nombrar las organizaciones no gubernamentales (ONGs) y las diversas organizaciones internacionales.

En diálogo con los colectivos, estos grupos de profesionales de diversas disciplinas generan espacios de capacitación con la finalidad de fortalecer las búsquedas de los familiares. Este acceso al conocimiento técnico posibilita que los colectivos adquieran lenguajes legitimados para exigir verdad y justicia. El lenguaje de los derechos humanos que antes parecía incomprensible poco a poco se vuelve de uso común entre las y los integrantes de los colectivos y les permite aprovechar oportunidades políticas abiertas por estas normas internacionalmente aceptadas.4 Asimismo, al adoptar el lenguaje de los derechos humanos la acciones de los colectivos permiten ser comprendidas por otros actores sociales dentro y fuera del país, generar alianzas y como una forma de autocomprensión de sí mismos: de madres y padres que buscan a defensores y defensoras de derechos. 5

La experiencia de los colectivos nos indica un modo de construir sociedades que buscan transformar la realidad de injusticia que se vive en México. De la parálisis a la acción, de la desgracia a la construcción de espacios de amistad y lucha. Sus integrantes nos muestran modos nuevos de subvertir los flujos de impunidad y mentira en corrientes de honestidad.

* Luis Orlando Pérez Jiménez es jesuita, Licenciado en Derecho por la Universidad Iberoamericana León, Maestro en Filosofía y Ciencias Sociales por el ITESO y Maestro en Teología por la Pontificia Universidad Javeriana. Actualmente estudia la Maestría en Derecho Internacional de los Derechos Humanos en la Universidad de Essex, Reino Unido. Colaborador del Observatorio de Desaparición e Impunidad.

 

 

1 “De hecho, debe hacerse plenamente  partícipes  a  los  familiares  de  la  víctima  en  la  investigación  de  la  desaparición”, Informe del Grupo de Trabajo de Naciones Unidas sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias (2011) A/HRC/16/48, párrafo 39.3

2 Para ahondar en el fenómeno de la negación ante las violaciones de derechos humanos en México, ver Claire Moon y Javier Treviño-Rangel, ‘«Involved in something (involucrado en algo)»: Denial and stigmatization in Mexico’s «war on drugs»’ (2020) British Journal of Sociology 71:722–740.

3 Comisión de Derechos Humanos, “Informe de Diane Orentlicher, experta independiente encargada de actualizar el conjunto de principios para la lucha contra la impunidad” (2005) E/CN.4/2005/102/Add.1, principio 1.

4 Par Engstrom, Peter Low, ‘Mobilising the Inter-American Human Rights System, Regional Litigation and Domestic Human Rights Impact in Latin America’ in Par Engenstrom (ed), The Inter-American Human Rights System. Impact Beyond Compliance (Palgrave Macmillan, 2019), 50.

5 Kiyoteru Tsutsui, Claire Whitlinger, Alwyn Lim, ‘International Human Rights Law and Social Movements: States’ Resistance and Civil Society’s Insistence’ (2012) Annu. Rev. Law Soc. Sci, 367.

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