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Entropista
Por Daniel Gershenson
Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprended... Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprendedor social. Me dedico a temas que hasta hace poco: antes del advenimiento de las redes sociales según [email protected], se consideraban ociosos. Presido dos ONG sin fines de lucro desde mediados del 2006: ALCONSUMIDOR, y ALARBO, AC. (Leer más)
De teocracias en ciernes, bloqueos y complicidades
No ocurre nada grave a ojos del gobierno que amerite un genuino examen de conciencia de quienes pusieron a Ebrard, Mossa, Medina, Aguirre, Levy, Torruco, en sus respectivos cargos. Que seguirán haciéndolo, en mayores y más intrincadas responsabilidades en el futuro mediato, sin contrapeso institucional alguno a la vista.
Por Daniel Gershenson
4 de febrero, 2019
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Oportunismo puro. Estulticia cimera.

Proyecto seudodivino inminente en su clásica versión norteamericana. ‘Dios quiso que Donald Trump fuera presidente’. Sarah Huckabee Sanders libera la ocurrencia en entrevista a la cadena cristiana de televisión CBN. Sanders, encargada directa de la relación con medios en la Casa Blanca revive disparatados ‘argumentos’ de las profecías fundamentalistas que señalaban, hasta en contadas pantallas del cine comercial alquiladas para tal efecto, que el presidente estadounidense era un obsequio de Dios a la humanidad en términos parecidos. Sumida en un embrollo que puntualmente se repite en el Brasil ‘regenerado’ (así lo sostiene un sector del electorado que votó mayoritariamente por él), y que preside Jair Messias Bolsonaro, apuntalado por un sector poderosísimo de la Iglesia protestante tan fuerte como su versión allende el Bravo, el guiño a la base religiosa republicana (vociferante, blanca y anglosajona) para el cual Drumpf es algo así como el bíblico Ciro de Persia, es muy evidente. El presidente perdió fuelle en las elecciones intermedias; las de 2020 están a la vuelta de la esquina. Para obtener la reelección por las buenas o las malas, procede a que sus empleados invoquen a Dios a la menor oportunidad, y se aboquen a reorganizar a las huestes que aún hoy adoran a su majestad neofascista.

***

Mucho ruido, e intenso tráfico en redes y medios especializados, produce el desenlace de la última edición del Súper Tazón jugado ayer. Si el fútbol americano fuera el deporte predilecto de López Obrador en vez del beis, uno diría que la acepción automática para definir las relaciones entre México y Trumpilandia tendría que ser el de la corrida de interferencia , lo que hace el gobierno mexicano, llámese administración peñanietista o la actual (para no abundar sobre concesiones calderonianas o de Fox en sus respectivos sexenios), cuando se trata de temas migratorios.

Niega México ingreso a defensa migrante, nota que –hasta uno puede determinarlo, hoy domingo- no ha tenido mayor proyección o trascendencia más allá de algunos medios aislados.

Citando la fuente:

Dos abogados y dos periodistas que han trabajado en estrecha colaboración con miembros de la caravana en Tijuana dijeron que les fue negada la entrada a México luego que sus pasaportes fueran marcados con alertas, reportó el diario Los Angeles Times.

De acuerdo con el diario, los cuatro informes fueron detenidos por las autoridades de migración mexicanas mientras intentaban ingresar al país y finalmente fueron rechazados porque sus pasaportes habían sido marcados.

Tanto el Departamento de Estado de Estados Unidos, como autoridades de justicia mexicanas evitaron hacer comentarios al respecto.

Oprobiosa faena, con la participación activa de la Cancillería. Clásica represalia trumpera. Negar la entrada a México a abogados y reporteros involucrados en este tema, sin que la Secretaría de Relaciones Exteriores diga pío.

Muy apreciado, el incansable trabajo de los bloqueadores permitan que se luzcan las grandes estrellas del emparrillado, y que tal vez en el caso de Freddy Kruegebrard lo proyecte hasta la candidatura presidencial por Morena en 2024, futura versión rojo marrón del exazul panista Felipe Calderón, continuador sexenal de la magna obra foxística. Hoy exponente autóctono del Neouribismo.

***

Se acabó el embrujo momentáneo del Súper Tazón, y por acá sigue la mata grillil dando.

En el ámbito del Poder Judicial y por deliberado descuido, o porque podría disponerlo los oráculos decisorios mexicanos, Yasmín Esquivel Mossa (conducto oficial y cabildera togada de los desarrolladores que son los mayores verdugos del entorno urbano del antiguo Distrito Federal y otras ciudades de la República, cónyuge de uno de los más influyentes miembros de esta taxonomía, en la actualidad experto favorito del presidente AMLO José María Riobóo). Magistraficante de influencias desde una indiscutible titularidad semivitalicia del Tribunal Contencioso Administrativo de la Ciudad de México (a pesar de que un grupo de onegés conminaron a la ALDF en agosto de 2015, en pleno apogeo del Mancerato, que –dado a su condición literal de jueza y parte, además de su ignomioso historial como gestora del cártel inmobiliario al que pertenece su marido– no fuese ratificada en ese puesto; petición olímpicamente desoída por la Oficialía de Partes asambleística que controlaban el entonces jefe de gobierno –hoy senador– y sus adláteres) en un descuido será aprobada Ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, acompañando así a un recomendado señalado varias veces como incompetente a lo largo de su carrera. Me refiero por supuesto, a Eduardo Medina Mora (inamovible hasta 2030) o al ultraconservador Salvador Aguirre Anguiano , otro deplorable que fungió en esa calidad en el máximo tribunal del año 1995 hasta el 2012.

Algo parecido sucede, en clave muy menor, con el personaje Simón Levy, plagiador profesional; efímero exdirector de un híbrido –vacilada capitalina- llamado Calidad de Vida, Progreso y Desarrollo en la Ciudad de México durante el sexenio pasado; cínico, sinvergüenza con demasiadas influencias y bastante suerte, pues tras ser el principal promotor de absurdos (y fallidos) moles elevados en pleno arroyo vehicular de la Avenida Chapultepec, disfrazados de centros culturales que en otros sitios hubieran significado el fin de su carrera política, ahora milita de nuevo en el bando del ‘servicio incansable a su país’ burlando ordenamientos de construcción desde un flamante puesto de privilegio en la subsecretaría de Turismo (dependencia que encabeza Miguel Torruco, otro exmancerista al que –en un arranque teologal parecido al que mostró hace unos días, ante cámaras y micrófonos de CBN, la responsable de comunicación de la Casa Blanca– tuvo a bien pedir a la divinidad que ‘siguiera iluminando al Doctor para que usted y todos los que colaboramos con usted, sigamos trabajando para bien de nuestra ciudad y de México…’).

***

Total: no ocurre nada grave a ojos del gobierno que amerite, con estos ejemplos, un genuino examen de conciencia de quienes pusieron a estos individuos (Ebrard, Mossa, Medina, Aguirre, Levy, Torruco y sus distintos cómplices, porristas e incondicionales) en sus respectivos cargos. Que seguirán haciéndolo, en mayores y más intrincadas responsabilidades en el futuro mediato, sin contrapeso institucional alguno a la vista.

Amén.  

 

@alconsumidor

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