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Entropista
Por Daniel Gershenson
Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprended... Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprendedor social. Me dedico a temas que hasta hace poco: antes del advenimiento de las redes sociales según [email protected], se consideraban ociosos. Presido dos ONG sin fines de lucro desde mediados del 2006: ALCONSUMIDOR, y ALARBO, AC. (Leer más)
El Gran Timonel Dorado y los caprichos mexicanos
Es hora de que el gobierno de Enrique Peña Nieto aproveche la efímera ráfaga que tiene a su favor en el veleidoso tribunal de la opinión pública tras la recaptura del Chapo y le dé mejor uso a la Marca México en ámbitos internacionales, escasamente explotados. Acá algunas propuestas.
Por Daniel Gershenson
11 de enero, 2016
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Sumergidos hasta el fondo del discurso que pregona que ¡ahora sí! ‘México ya cambió’ y de que arranca un año magnífico, en virtud de que ‘el Chapo’ Guzmán fue capturado (y antes de que prospere una hipotética tercera fuga y recaptura, y luego la cuarta, y así sucesivamente), aventuremos propuestas para que el gobierno de Enrique Peña Nieto –aún contra las cuerdas o en la lona, en otros frentes- aproveche la efímera rafagueta que tiene a su favor en el veleidoso tribunal de la opinión pública: que le dé mejor uso a la Marca México en ámbitos internacionales, escasamente explotados.

Las pésimas noticias, frutos de políticas públicas equivocadas y una profunda vocación que se nutre de la corrupción e impunidad consustanciales al quehacer público, no frenan la aspiración gubernamental por quebrar este ciclo que durará hasta la próxima crisis, y que no tardará en ayuntarse a las que hoy se acumulan, manteniéndose sin resolver: escenario que se mantendrá hasta el fin del sexenio, y algunos por venir.

No todos los días se crean oportunidades de extender nuestras ‘bondades nacionales’. Los sucesos del viernes pasado abren una mínima rendija de oportunidad. ¿Por qué no intentarlo en el extranjero, intentando ‘rescatar’ espacio urbanos y rurales en distintos sitios del planeta? A continuación, algunas sugerencias.

El gabinete se encuentra, así sea momentáneamente, de plácemes. El actual inquilino de Los Pinos espera resolver estos embrollos, en sentidos que favorezcan el continuismo mafioso -y el desmantelamiento de los recursos restantes de México- a partir del menú de escenarios políticos posibles: Surgimiento del Putin Mexicano, Aquí No Pasa Nada, Veintitantos por Ciento de los Sufragios son Suficientes para Obtener la Gobernabilidad, La Captura del Chapo Culmina la Gran Tarea que no Puede Abandonarse, etc.

Entretanto, se destruye y muerde el polvo el Patrimonio Arquitectónico, Ambiental (ver el enésimo ultraje ecocida en Quintana Roo: Punta Nizuc, avalado por Rafael Pacciano, empresario del Partido ‘Verde’ que encabeza la Secretaría Federal del Medio Ambiente); el Histórico, y el Cultural.

¿Cómo revertir el círculo vicioso si no es asumiendo protagonismo en asuntos donde fracasos internos tienen posibilidades de transformarse en éxitos?

Ahora que, así sea momentáneamente, los ojos del mundo revisan la realidad mexicana con una perspectiva menos extrema, los portavoces del peñato precisan recurrir a tareas arduas de convencimiento: es tiempo de que se conozcan las peculiaridades de nuestro Arte Chatarra con el apoyo decidido del Estado que lo promueve. Exportemos ejércitos cursis de ángeles en cuclillas gigantescos al mayoreo, que las cantidades que ha venido colocando su autor en otras ciudades son demasiado pocas para crear olas expansivas de agradecimiento internacional. Que estas obruchas las gestionen adalides del talante de Simón Levy: que sean ellos y ellas los que introduzcan –como se supone que ya lo hizo el actual responsable de ProCdMX, aunque ya nada es seguro- la franquicia de taquerías en la República Popular China, o que repliquen su obsesivo empeño en instalar una réplica del Ángel de Independencia en distintas ciudades de ese país. Si eventualmente acaban estas mariguanadas en el olvido (como parece ser el caso, hasta ahora, con el Centro Comercial elevado que Levy gestionó y pensaba erigir sobre Avenida Chapultepec, en el corazón del DF), nadie culpará a la burocracia que él representa de haberlo intentado.

En resumidas cuentas: la demolición de una estatua gigantesca de Mao Zedong, ubicada en el condado Tong Xu de la provincia de Henan, representa una magnífica oportunidad para ejercer el Mexican know-how que tantísimos desastres ha ocasionado dentro de nuestras fronteras.

Izquierda: estatua de 36.6 metros de altura de Mao Zedong, cerca de campos de cultivo en un pueblo del condado de Tong Xu, provincia de Henan. De acuerdo con los pobladores, varios empresarios pagaron cerca de 3 millones de yuanes (460 mil dólares) por su construcción. // Foto: Reuters.

Izquierda: estatua de 36.6 metros de altura de Mao Zedong, cerca de campos de cultivo en un pueblo del condado de Tong Xu, provincia de Henan. De acuerdo con los pobladores, varios empresarios pagaron cerca de 3 millones de yuanes (460 mil dólares) por su construcción. // Foto: Reuters.

 

¿Por qué no, ante la oportunidad casi única que se presente de desarreglar el paisaje que ocuparía el dorado Gran Timonel chino, enviar de plano al Coloso Bicentenario? Sería un gesto significativo, después del fiasco protagonizado por Peña y su gobierno al revertir la asignación del contrato del Tren Rápido a Querétaro -en el que su contratista preferido Hinojosa pujó con un consorcio chino.

Izquierda: estatua de la Libertad. // Foto: Company Statue of Liberty / Marley White

Izquierda: estatua de la Libertad. // Foto: Company Statue of Liberty / Marley White

El gigantesco Guerrero Chimalli o Antorchista de Chimalhuacán, producto de la enfebrecida inspiración de Sebastián, ya se considera ‘principal atractivo turístico’ de la zona. Imaginen al adefesio en la Isla de la Libertad, coronando los esfuerzos del chihuahuense por llenar todos los huecos disponibles con sus adefesios.

Para la Torre Eiffel, huelga poner en su lugar algo que de veras valga la pena.

Foto Izquierda: tomada de Periódico de la Energía / Geolocation

Foto Izquierda: tomada de Periódico de la Energía / Geolocation

 

 

La Estela de Luz (Suavicrema), monstruo sagrado del Calderonismo que amenaza regresar a las primeras planas, en la persona de Margarita Zavala, precandidata 2018.

O bien, en la capital de la especulación financiera enloquecida y sin castigos aparentes, un sucedáneo de la escultura del Toro que se encuentra en Wall Street, espécimen particularmente Kitsch de la interminable serie ¿Los serafines también defecan?, de Jorge Marín.

El toro de Wall Street

 

Cayó el Chapo. Se cocina en tiempo récord, de parte de los cronistas oficiales, una historia forzada y yuxtapuesta: una similar a la que en su momento orilló a Felipe Calderón a recurrir a Winston Churchill como mecanismo justificatorio de su absurda guerra.

Exportación intensiva y duradera. ¡Qué automóviles (en versiones sin aditamentos de seguridad que no se colocan para ahorrar gastos y abaratar modelos que sólo pueden venderse para el mercado interno), ni qué ocho cuartos! Si prende el concepto y se corre la voz, estaríamos en trance de volvernos perennes exportadores de arte público chafa.

Que brille muy alto la oscura fama de Sebastián, o la de los Marín, dupla mortífera: los hermanos Jorge (el del ‘Lugar de los Excesos’) y su clon Javier, dos de los 300 Líderes más Influyentes de México, catalogados así por Expansión).

Jorge, el de los querubines enmascarados que parecen obrar los pretenciosos mojones dignos de Godzilla o King Kong esculpidos por Javier (ver foto), lleva bastante camino recorrido: falta darle impulso definitivo. Sus publicistas presumen que las alas de su autoría ‘conquistan’ ChinaHouston, varias ciudades norteamericanas, Singapur y espacios ociosos eminentemente inaugurables allende las fronteras…

Escultura de Jorge Marín cerca de Palacio Nacional

 

 

 

Mundialicemos las aberraciones urbanísticas que nos dan patria. De revolver las fichas y retomar iniciativas; de colocar al candidato Osorio, como lo hará el círculo rojo, de vuelta en el podio de los candidateables: aquí los tropiezos y regazones se traducen en cartas de presentación. Son enormes avances de la orgullosa casta política y empresarial que nos desgobierna, porque nos dejamos.

Entrados en gastos, podría recurrir Peña al expertise de sus siniestros cleptócratas Fidel Herrera o Juan Sabines, ambos cónsules distinguidos, y Aliyevizar plazas y jardines en desuso para la causa mexicana, colocando como única e irrenunciable condición –así lo acostumbra hacer el cártel azerbaiyano pionero en el uso del culto a la personalidad, como pudo verse en Paseo de la Reforma frente al Museo Tamayo, y en Tlaxcoaque hasta el momento- efigies de próceres exportables.

Aliyev (Azerbaiyán)

 

Ojalá alguien sepa aprovechar estas ideas que de tan obtusas, tienen chance de funcionar.

 

(Mil gracias por el apoyo con sus invaluables dotes en Photoshop a PME).

 

 

@alconsumidor

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