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Entropista
Por Daniel Gershenson
Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprended... Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprendedor social. Me dedico a temas que hasta hace poco: antes del advenimiento de las redes sociales según [email protected], se consideraban ociosos. Presido dos ONG sin fines de lucro desde mediados del 2006: ALCONSUMIDOR, y ALARBO, AC. (Leer más)
Pavlik, Quex y otras fábulas
Gobernadores y funcionarios se atropellan para tomarse la foto con el papa Francisco, y obtener indulgencias que garanticen una cercanía que lave pecados y borre culpas, cuando menos a ojos de la opinión pública nacional.
Por Daniel Gershenson
15 de febrero, 2016
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La mitografía autoritaria, sin matiz alguno, se nutre de historias que carecen de asideros reales. Son mentiras piadosas repetidas por la incesante propaganda mediática que adquieren –como sus predecesoras históricas- peso y volumen específico; tan falsas como el recientísimo cuento del Presidente de México: un mojigato en su particular telenovela, al que conceptos como el laicismo y la efectiva separación Iglesia-Estado parecen incomodar.

Ciudad del Vaticano, Marzo 19, 2013. Entronización papal de Francisco. Meade, Videgaray, la pareja presidencial. Las trampas simuladas de la fe. // Foto: Revista Quién

Ciudad del Vaticano, Marzo 19, 2013. Entronización papal de Francisco. Meade, Videgaray, la pareja presidencial. Las trampas simuladas de la fe. // Foto: Revista Quién

México, DF. 13 de febrero de 2016. // Foto: Diario de Yucatán

México, DF. 13 de febrero de 2016. // Foto: Diario de Yucatán

Enrique Peña Nieto y su esposa –dechado de vicios profundos y mañas manifiestas- comulgan juntos durante la misa papal de anteayer sábado en la Basílica de Guadalupe. Gobernadores y funcionarios se atropellan para tomarse la foto con el Sumo Pontífice, y obtener indulgencias que garanticen una cercanía que lave pecados y borre culpas, cuando menos a ojos de la opinión pública nacional. Son pueriles y toscos relatos, diseñados expresamente para una ciudadanía menor de edad (que así la tienen etiquetada sus publicistas en el gobierno) cuyo sentido crítico no es tomado en cuenta por el sistema mexicano en su totalidad.

¿Enésimo cuento de hadas? Peña pretende ser el hijo descarriado que vuelve al redil de la normalidad religiosa. Este paréntesis durará lo que tarde el Papa en retornar a la Santa Sede, en un avión que dista mucho de ser la Casa Blanca alada en préstamo el príncipe, beneficiario directo de la fortuna priísta.

En suma: resulta extremadamente difícil creer la versión oficial de devoción peñista que pretende vendernos su culto a la personalidad mexiquense. Bajo las circunstancias se imponen facultades de metódico escepticismo.

Pavlovich (PRI, porrista oficial de dueños de la Guardería ABC), Aureoles (perredista de mentiras; defensor a ultranza de la figura presidencial), Graco (PRD, otro peñista de cepa derechoso como el gobernador michoacano), César Duarte (PRI, expoliador chihuahuense sin paralelo), Moreira (PRI, caco de Coahuila), Peña… Impunidad y corrupción desatadas, copando cámara ante la presencia papal. // Foto: vía Sin Embargo

Pavlovich (PRI, porrista oficial de dueños de la Guardería ABC), Aureoles (perredista de mentiras; defensor a ultranza de la figura presidencial), Graco (PRD, otro peñista de cepa derechoso como el gobernador michoacano), César Duarte (PRI, expoliador chihuahuense sin paralelo), Moreira (PRI, caco de Coahuila), Peña… Impunidad y corrupción desatadas, copando cámara ante la presencia papal. // Foto: vía Sin Embargo

Durante la pasada gira papal en Washington, el presidente del Congreso en funciones: un republicano llamado John Boehner, feroz legislador católico e hipócrita empedernido, visiblemente afectado –en apariencia- por la retórica del máximo jerarca de la Iglesia Católica, anunció su retiro de la vida pública tras el discurso pronunciado por Su Santidad en el Capitolio. ¿Tan conmovido quedó por las frases lapidarias del pontífice? ¿Habrán calado tanto en su conciencia sus hondas palabras y elevados conceptos?

Dudo que sus intervenciones mexicanas tengan el mismo efecto entre la grey política local, aunque los medios se darán vuelo con los efectos pasajeros y visibles, resumibles para el ojo de las cámaras y la sensibilidad –oportunista, inmediata y noticiosa– de nuestra devaluada nomenklatura mexicana.

El santoral cívico norteamericano abunda en ejemplos como el de George Washington, el Padre de su Patria y primer presidente constitucional, al que le achacan virtudes excepcionales desde niño, reconociendo ante sus mayores el haber cortado un cerezo porque no puedo mentir.

Pavel Morozov (1918-34), Pavlik para los sacerdotes soviéticos del culto a su persona, fue una suerte de joven pionero y santo secular de la dictadura del proletariado. En un arranque patriotero, o así lo narra la gesta que produjo su leyenda, este hijo de campesinos que vivía en el remoto pueblo de Gerasimovka, provincia de Tobolsk, delata a su padre ante las autoridades de seguridad, por ser enemigo del pueblo y de las colectivizaciones forzosas en curso traición a los ideales de la patria. Cuenta la leyenda que fueron sus mismos parientes cercanos los que desquitaron su furia con él, matándolo junto a su hermano pequeño. Ambos, hijos del padrecito Stalin, a quien el pueblo agradecido debía lealtad fanática y sin contemplaciones.

De acuerdo a la historia oficial (que ahora parece leyenda), los asesinos del niño héroe de la URSS fueron detenidos y ajusticiados; la saga de Pavlik inspiró museos y peregrinaciones al lugar de su muerte, así como una ópera y El prado o pradera de Bezhin, filme dirigido por Serguei Eisenstein que nunca vio la luz durante la dictadura estalinista debido a sus aparentes ‘defectos formales’.

Retrato idealizado de Pavlik Morozov, niño delator. // Ilustración vía blog Juventude Conservadora da UnB

Retrato idealizado de Pavlik Morozov, niño delator. // Ilustración vía blog Juventude Conservadora da UnB

Fragmentos de la película de Eisenstein (1898-1948) -protagonista de un controvertido largometraje del británico Peter Greenaway exhibido en nuestro país recientemente- y autor de obras clásicas como La Huelga, El Acorazado Potemkin, Octubre, Iván el Terrible, Alejandro Nevski, la incompleta Que Viva México, &c.

La verdad sobre la muerte de Pavlik Morozov resultó ser harto más engañosa y pedestre; el mito maniqueo marcó toda una época del comunismo soviético. Un examen concienzudo de los archivos del caso, al que tuvieron acceso investigadores rusos e ingleses, desmintió las verdades históricas distorsionadas que dieron origen a la devoción cuasi religiosa que acompañó a esta figura durante más de sesenta años en la antigua Unión Soviética.

Blog Delcampe.com

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Su contraparte nacionalsocialista, el Joven hitleriano Quex (basado en la vida de adolescente nazi Herbert Norkus, 1916-32), ocupa una novela y adaptación cinematográfica que son populares durante los años de la Alemania nazi; a él lo alcanza la perfidia y traición del irreconciliable enemigo bolchevique (exceptuando, claro, la breve tregua provocada por el Pacto de no agresión firmado por los ministros de relaciones exteriores Ribbentrop y Molotov el 23 de agosto de 1939, y vigente hasta la invasión del Tercer Reich a territorio ruso el 22 de junio de 1941). Transgresión que exige el sacrificio propiciatorio del joven hitlerista, entregado en cuerpo y alma a la causa.

Foto vía Daily Beast

Foto vía Daily Beast

El siglo veintiuno descubre nuevas variables potencialmente mitogenésicas, inspiradas en hechos atroces y –tal vez- verídicos en demasía. Morozov es asesinado por sus parientes cercanos. A Quex lo ultiman sus enemigos declarados. Si hemos de creer noticias más cercanas, un seguidor del Estado Islámico fue entusiasta verdugo de su propia madre.

Ali Saqr al-Qassem, veinte años, combatiente de Daesh, la ejecutó en público acusándola del ‘delito’ de apostasía, al haberle sugerido ella que abandonaran juntos la ciudad de Raqqa, capital extraoficial en Siria del EI. Existe versión divulgada por el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, inmediatamente desmentida -mediante comunicado- por el presunto asesino, pero con visos de credibilidad.

El mensaje subyacente: que se cuiden, como en el pasado, los hijos de sus padres y viceversa.

 

@alconsumidor

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