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Por Daniel Gershenson
Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprended... Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprendedor social. Me dedico a temas que hasta hace poco: antes del advenimiento de las redes sociales según [email protected], se consideraban ociosos. Presido dos ONG sin fines de lucro desde mediados del 2006: ALCONSUMIDOR, y ALARBO, AC. (Leer más)
Trumpocalipsis, 2017
Cuando acabe la era Trump, los electores del republicano postizo tendrán infinitas razones para arrepentirse de su voto. El daño irreparable es un hecho.
Por Daniel Gershenson
2 de enero, 2017
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Ángel de la Independencia, antiguo México Dé Éfe. 31 de diciembre de 2016. Foto vía ADN Político

Ángel de la Independencia, antiguo México Dé Éfe. 31 de diciembre de 2016. Foto vía ADN Político

Foto: El Universal

Foto: El Universal

Huele a pólvora, en la ciudad semidesierta de México. Y no solamente porque anoche estallaron infinidad de cuetes de toda índole.

Tultepec (no Alepo), 20 de diciembre d 2016. CNN en Español

Tultepec (no Alepo), 20 de diciembre de 2016. CNN en Español 

Estas ruinas que ves. CNN en Español.

Estas ruinas que ves. CNN en Español.

Once días después de la explosión en el mercado de pirotecnia de Tultepec, Estado de México (‘Con Eruviel y el PRI, en 2017 y la grande’), uno no omite otros desenlaces recientes –con resultados diametralmente opuestos a los que nos ocupan- en Europa Oriental: hasta hace veinticinco años, eslabón de la Cortina de Hierro.

¿Alguien aquí que se acuerde de lo que pasó tras el incendio de la discoteca Collectiv en Bucarest?

Viernes 30 de octubre de 2015. El principio del fin. Foto: Kuow.org

Viernes 30 de octubre de 2015. El principio del fin. Foto: Kuow.org

Altar improvisado, veladoras por las víctimas mortales del incendio. Foto: The Independent.

Altar improvisado, veladoras por las víctimas mortales del incendio. Foto: The Independent.

La sociedad civil rumana, tuvo la palabra. Foto: US News

La sociedad civil rumana, tuvo la palabra. Foto: US News

Solidaridad impresionante. Wikimedia Commons (uno).

Solidaridad impresionante. Wikimedia Commons (uno…).

(… y dos).

(… y dos).

Hubo 64 muertos, por deficiencias en protocolos de protección civil; heridos sin cuento. Corrupción, tráfico de influencias. Negligencia criminal.

Fuegos artificiales en el show del grupo Goodbye to Gravity que, al entrar en contacto con material flamable en techos y paredes, produjo el enésimo siniestro de una era que los ha visto extenderse en la geografía y el tiempo.

¿Y después?

Manifestaciones ciudadanas sin precedente en ese país, desde el fin de Nicolae Ceaucescu. La caída del gobierno del primer ministro Victor Ponta, casualmente de visita oficial en México por esas fechas. Justicia pronta y expedita; castigos contundentes y revisiones profundas a reglamentos de protección civil. Reconocimientos explícitos a los héroes que arriesgaron la vida para rescatar a los sobrevivientes y al papel central que debe jugar la memoria para que algo así tuviera mínimas posibilidades de repetirse.

En Tultepec no enfriaban las cenizas por completo y el gobierno federal –surgido del priismo químicamente puro: sucursal Edomex– prometió que el mercado volvería a construirse. Garantía de nuevos siniestros; confirmación adicional de que en México, efectivamente, la vida no vale nada.

Peña y Ponta. Vacuos, y sonrientes. SRE

Peña y Ponta. Vacuos, y sonrientes. SRE

Sobre Ponta se cernían acusaciones bien documentadas de fraude, corrupción y plagio en su tesis de doctorado. ¿Suena familiar? Allá, el exprimer ministro renunció en 2014 al título universitario. Aquí, en cambio, la Universidad Panamericana se lavó las manos y desoyó las acusaciones fundadas de la ‘disertación’ patito, plagiada de punta a punta por Enrique Peña Nieto.

¿Y por qué motivo?

Fácil.

Porque faltaba más, #estamosenMX.

México: Santuario de fosas comunes que no existen, porque no están incluidas en los informes de gobierno. Probable estado de excepción, si se salen con la suya los legisladores agrupados en el tartajoso Pacto por México.

Donde pasarán uno, dos, cien Pajaritos, Igualas, Tultepécs. Con una sociedad del desconocimiento, y la orgullosísima casta político-empresarial que se refocila en su propia (e imaginaria) excepcionalidad.

Ayer, un domingo de titulares hilarantes en periódicos dejados a la puerta de casas vacías: ‘Se castigará a especuladores en gasolineras’, del estilo de ‘El PRI no tolera la corrupción’, o ‘La Ciudad de México, envidia del mundo ecológica, y de la movilidad sustentable’, o ‘Mi Presidencia respeta plenamente los derechos humanos’.

Todo parte de nuestro asfixiante pintoresquismo; de la aceptación de una realidad histórica como ciclo inmodificable, con su cauda de corruptelas que nunca van a acabar… porque #estamosenMX, a contrapelo de Rumania (que experimentó cambios profundas tras lo sucedido en el Collectiv). Rumania, nación que arrastra infinidad de problemas similares al nuestro, pero que ostenta un régimen que reconoce la división de poderes remontable –con muchos trabajos y dolores de parto- a finales de los años ochenta y principios de la década siguiente, el siglo pasado.

La aceptación local acrítica, incluye la futura hecatombe Trumpesca que tendrá lugar en cuanto arranque su gestión. La toma (o asalto) de poder que se oficializará, sin punto de retorno y hasta 2021, en menos de tres semanas.

Aquí sólo hay gobiernos variopintos, fieles a su entraña autoritaria, cuya vocación única –en todos sus niveles y transversalidades partidistas- es la rapiña permanente; que carecen por entero de planes de contingencia para contener el inevitable conflicto que se asoma a la puerta. Aquí olvidamos la memoria histórica de nuestros desastres que deberían ser irrepetibles, pero que apenas alcanzan para volverse mingitorios glorificados, o posibles ‘nodos comerciales’ susceptibles de inversión e incrementos plusvalísticos para sus socios y dueños criminales.

Rumania cuenta con una fiscalía anticorrupción autónoma, y comprometida con limpiar los establos. La encabeza Laura Codruța Kövesi, quien representa –para honra de su país, y los avances relativos obtenidos del poscomunismo– la antítesis de nuestros ruindades y propuestas partidario-legislativas. Absolutamente nada que ver con la PGR/FGR que en la actualidad comanda el capo (¿transexenal?) Rául Cervantes, pariente del Tom Hagen jurídico del presidente Peña, Humberto Castillejos Cervantes.

México, en cambio, es una nave al garete; es producto parecido al Giallo cinematográfico, marca italiana que inspiró la industria del slasher film norteamericano trasladado al ámbito de la cotidianeidad orgullosamente patria, con títulos tan certeros y extravagantes como éstos: Tu Vicio es un cuarto cerrado, del que sólo yo tengo la llave. La Casa con las ventanas que ríen. Spasmo. La Muerte acaricia a medianoche.

Foto 11

Este bodrio de película o telenovela, podría llamarse Los selfies de Eruviel (PRI 2017/18), el trafique obsceno -y santurrón– con el dolor de los demás.

En el giallo mexiquense, estremecimientos como el de Tultepec generan oportunidades exclusivas para la foto, o la ansiada promoción personal de parte de Eruviel Ávila y el pelotari que dobletea como director del IMSS, Mikel Arriola, en redes sociales. Con títulos alternos de posibles gialli nacionales.

El ataque de las franquicias criminales. Obesidad y diabetes son vida; la chatarra, salvación. Amigo cártel. La venganza es tuya. Talar es destino. Nuestro suicidio colectivo. Los Duarte y Moreira: Glorias nacionales de la picaresca.

Hasta donde se sabe, murieron 36 personas en Tultepec. ¿Cuál es la sapiente ‘conclusión mexicana’? Que muerto el niño, se amplíe el pozo. De preferencia, reinaugurando otro mercado letal en el mismo sitio, acompañado de fanfarrias priistas y en temporada de elecciones.

Giallo haciendo escala en el estado (y Estado) de México. Cotidiana irrealidad; de carnaval, Enrique en el País de las Maravillas, y espejo distorsionado. Vía blog How much for the ape.

Giallo haciendo escala en el estado (y Estado) de México. Cotidiana irrealidad; de carnaval, Enrique en el País de las Maravillas, y espejo distorsionado. Vía blog How much for the ape.

Éstos son los sentidos aportes mexicanos al estilo Gore mundializado, eminentemente exportables.

Foto 13

Adaptaciones harto ‘realísticas’ del churro que se conoce, en Estados Unidos, bajo el título de The Brainiac (1962), dirigida por Chano Urueta. Vía blog Morbidofest

Las muecas de Drumpf, Brainiac gringo, de carne y hueso, que no es el contrincante de Supermán. La mano que accionaría el botón nuclear. Blog Heavy Editorial.

Las muecas de Drumpf, Brainiac gringo, de carne y hueso, que no es el contrincante de Supermán. La mano que accionaría el botón nuclear. Blog Heavy Editorial.

¿Cómo nos irá, entonces, cuando enfrentemos al King Kong anaranjado, Donald J. Drumpf?

El Rey Don. Ilustración: NY Post

El Rey Don. Ilustración: NY Post

Ilustración: Weekly Standard / Business Insider.

Ilustración: Weekly Standard / Business Insider.

Somos un país que se entiende mejor, o cuya deconstrucción es menos ilegible, si uno se enfoca en sus lugares comunes, kitschoteados, y sus intrínsecos temores, por reprimidos.

Como el de que no pasa nada, ante la inminente llegada del Hegemon y Yeti de Queens a la primera magistratura estadounidense.

Bien pensado, lo que Agustín Carstens plantea como película de terror, posee interpretaciones añadidas. Pensemos en las películas de desastre que tuvieron gran auge en los sesenta y ochenta, culminando en las sagas estilo Día de la Independencia o Guerra de los Mundos, donde el destino del planeta estaba en juego.

Cuando acabe la era Trump, tendrán infinitas razones los electores del republicano postizo para arrepentirse de su voto.

El daño irreparable es un hecho; los tropiezos y crímenes del magnate apenas están por cometerse.

Ojalá no lleguemos a sufrir las incandescencias letales, y nubes en forma de hongo de película, llevados a sus hogares por el luchístico personaje Dr. Strangehate, o Mammonicus (alias Presidente #45): Donald Drumpf. Seguro Peña y el gabinete fenómeno cumplirán, cabalmente, su rol designado de patiños o comparsas de elenco.

Hi There!! De la sátira sobre la Guerra Fría de Stanley Kubrick, arriba la Historia como farsa, prefiguración y entretenimiento El Mayor TJ ‘King’ Kong (Slim Pickens) quien cabalga sobre su bomba atómica hacia el Objetivo –y por extensión, Juicio- Final.

Trump meme. Luego, ¿existe? V/Pinterest

Trump meme. Luego, ¿existe? V/Pinterest

Photoshop germánico. Die Welt

Photoshop germánico. Die Welt

Vía el blog (indispensable, a mi juicio) de Juan Cole.

Vía el blog (indispensable, a mi juicio) de Juan Cole.

¿Consumará en los hechos la atroz tarea nuestro caricaturesco mutante (más allá de ‘ocurrentes’ piñatas) El Donald?

Aquí, el prólogo o disaster movie trailer.

Muy pronto vía exhibición permanente en todas las pantallas, y medios, y redes. Van a ser cuatro años, si no es que ocho, de auténtica pesadilla. ¿[email protected] para el show de Trump 2017?

Estaremos [email protected] para el Sharknado escatológico, de Fin de los Tiempos, que le irán a propinar al planeta Trump, su estirpe y su Team America de utilería?

Se acerca Trumpocalypse Now.

Drumpf, demencial. ‘¿Para qué almacenar armas nucleares, si tienes miedo de usarlas?’. Foto vía Twitter.

Drumpf, demencial. ‘¿Para qué almacenar armas nucleares, si tienes miedo de usarlas?’. Foto vía Twitter.

Mantengan la sintonía.

 

@alconsumidor

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