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Entropista
Por Daniel Gershenson
Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprended... Me llamo Daniel Gershenson. A falta de un término más exacto, podría decirse que soy emprendedor social. Me dedico a temas que hasta hace poco: antes del advenimiento de las redes sociales según [email protected], se consideraban ociosos. Presido dos ONG sin fines de lucro desde mediados del 2006: ALCONSUMIDOR, y ALARBO, AC. (Leer más)
Un equidna en la Casa Blanca
La constelación trumpetera abarca un nutrido elenco de autoproclamadas personalidades de los medios, como Peter Hegseth, quien recientemente compartió que para él no existen ni aplican las normas elementales de aseo e higiene y que ejerce su duda metódica en temas que incluyen las bondades de las vacunas en la salud y desarrollo de los niños.
Por Daniel Gershenson
18 de febrero, 2019
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Hallazgos de la enésima Entrumpista. Supina ignorancia igual a política pública.

Donald Trump y compañía siguen siendo, como nunca y a más de dos años del arranque oficial de su pecular gestión presidencial -en la expresión anglosajona- un regalo que sigue rindiendo . Vencido por la mayoría opositora en la Cámara de Representantes en su demencial pretensión de obtener carretadas de dinero para el Muro (el mismo que ‘pagaría México’, estribillo entonado por voces frenéticas de su fanaticada coreando el slogan a la menor oportunidad en rallies de campaña y visitas durante su presidencia), el satánico showman declara una Emergencia Nacional, en mayúsculas, a efecto de ‘combatir’ una ‘crisis’ inventada por entero –como simple y entrecomillado ‘recurso retórico’, para mantener la atención e interés de esos mismos seguidores que buscaban ‘alternativas’ a políticos ‘tradicionales’ de siempre, en la campaña de 2016- por publicistas y facilitadores (algunos de los cuales se encuentran ahora bajo proceso judicial).

La constelación trumpetera abarca un nutrido elenco de autoproclamadas personalidades de los medios, en especial de la tele oficial de gobierno comandada por Rupert Murdoch e hijos, que podría ingresar al Primer Círculo trumpista siempre y cuando juegue bien sus cartas, e incida en el ánimo positivo del Supremo Tuitero, Primer Televidente y mandatario de la peluca naranja, si la ocasión y la voluntad del presidente así lo requieren.

Es el caso de Peter (Pete, o Pít) Hegseth, 38 años, veterano militar de conflictos en Irak, Afganistán y Gitmo (¿?); autor, conferencista, y ‘animador’ emergente (sobre todo, los fines de semana) de Fox y Amigos, talk show que hoy por es, junto con el show de Sean Hannity (otro consejero en su gabinete de cocina, e inseparable compañero de viaje del Trumpiato) y la cuenta personal de Drumpf en Twitter, primordial trípode opinionático de su gobierno.

Pete fue titular de organismos no-gubernamentales financiados por los hiperreaccionarios hermanos Koch, libertarios fanáticos y asiduos enterradores, como sus pares de la familia Mercer (cuyo patriarca considera, por ejemplo, que los efectos de la radiación -en hipotéticos casos de ataque nuclear- en seres vivos son en gran medida ‘benéficos’), del Estado moderno de Bienestar.

… fue director ejecutivo de dos agrupaciones conservadores de abogacía pública: Veteranos por la Libertad y Veteranos Preocupados por América , ambos apoyados por los empresarios millonarios Charles y David Koch.

Pues bien, Pit también fue en su momento un posible repuesto en el gabinete del primer jefe del departamento de Veteranos de Guerra caído en desgracia durante la fase inicial de la administración del magnate neoyorquino; su más reciente ‘aporte’ a la conversación pública (en una emisión de Fox and Friends, transmitida el domingo pasado) consistió en compartir con los otros anfitriones del programa algo insólito: a saber, que para él no existen ni aplican las normas elementales de aseo e higiene (que él ignora gozosamente, para Beneplácito del Líder Supremo y su público, el de Fox News, Breibart e Infowars) que ejerce su duda metódica en temas que incluyen las bondades de las vacunas en la salud y desarrollo de los niños.

Pete Hegseth se autoinocula absteniéndose del lavado de manos en diez años (los gérmenes no son reales, porque nunca los he visto). Abundan en la Unión Americana entusiastas antivaxxers que podrían secundar sus dichos (y que incluyen a ‘liberales’ dinásticos como Robert Kennedy Segundo, hijo del personaje homónimo asesinado el cinco de junio de 1968 en Los Ángeles; hermano del trigésimo quinto presidente en su historia, asesinado a su vez en Dallas Texas el 22 de noviembre de 1963). Ni siquiera lo callan las risas nerviosas de sus colegas.

El ignoramus Hegseth ha sido fiel al incontenible ascenso de Trump desde que éste ensayó sus primeros escarceos que desembocaron en su conversión en POTUS (versión cuarenta y cinco), desde el mundo del Pancracio estadounidense.

Septiembre 2018. Aquí, el lacayo trumpista Pít ‘entrevista’ (en formato seudo luchístico, ante un delirante público rendido por completo a su causa, que seguro emitirá el mismo voto a pie juntillas por quien ha devuelto su ‘grandeza’ a la Unión Americana #maga) al Heel Donald en el reducto color rojo republicano de Billings, Montana.

Un poco de historia. El luchador de verdad –devenido en ‘político independiente’, sin pelos en la lengua para sus propios devotos electores- Jesse El Cuerpo Ventura (por más señas, exgobernador independiente de Minnesota) “entrevista” –muy al estilo de Hegseth- al magnate inmobiliario Trump en 2007, cuando empezar a imaginar a Trump en la presidencia era una alucinación pesadillesca o bien broma de pésimo gusto.

Otro antecedente del arranque político –aunque en su momento no lo pareciera– del Jefe Máximo del Ejecutivo norteamericano, la esperpéntica Batalla de los Billonarios de la Federación Mundial de Lucha Libre, con idéntica reacción de la concurrencia, que hoy día responde con júbilo a sus arengas xenófobas en enclaves republicanos. La apuesta en juego, imitando usos y costumbres mexicanas, es un lance de Cabellera contra Cabellera; el ‘contrincante’ vencido es Amo y Señor del deporte de los costalazos y las trumpadas (como lo es hoy el de Washington, pasando por Queens NY y su Torre de Manhattan, del Poder Ejecutivo, parte del Legislativo y un trozo del Judicial): el histrión rudo y rapado, Vince McMahon.

De esta triste fauna surge casi sin proponérselo (y de creerse la especie circulada por Michael Moore en su documental Farenheit 11/9, que Trump lanzó su precampaña a mediados de 2015 con el único propósito de presionar a la NBC para que igualasen su abultado salario –como protagonista de la serie El Aprendiz– al de la cantante Gwen Stefani, jurado del ‘reality’ The Voice) el unicornio, Catoblepas, cisne negro o Equidna que hoy ocupa la Casa Blanca.

***

Colofón entre comillas: Alega el políticamente incorrecto badulaque Pít Hegseth en Twitter que fue malentendido; que la gente que se toma en serio sus ‘consejos’ es la principal culpable del malestar social, pues tiene muy poco sentido del humor y que sólo estaba chistoreteando.

 

@alconsumidor

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