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Evaluación y decisiones
Por CLEAR LAC - CIDE
En el Centro para el Aprendizaje en Evaluación y Resultados de América Latina y el Caribe, CLEA... En el Centro para el Aprendizaje en Evaluación y Resultados de América Latina y el Caribe, CLEAR LAC, nos dedicamos a promover la mejora de las políticas públicas mediante programas de formación en monitoreo y evaluación, investigación aplicada y difusión del conocimiento. CLEAR es una red global con seis centros en Asia, América y África, que promueve la toma de decisiones basadas en evidencia; buscamos que los gobiernos y las organizaciones mejoren su desempeño y logren mejores resultados para el beneficio de la población. CLEAR LAC es parte del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) desde 2012. (Leer más)
ENCOVID-19: evidencia para monitorear el bienestar de la población mexicana ante el COVID-19
Construimos una encuesta que permite monitorear mes a mes cómo cambian algunos de los principales indicadores de empleo, ingreso, seguridad alimentaria y salud mental por la pandemia.
Por Graciela Teruel B., Víctor H. Pérez H. y Manuel Triano E.
22 de octubre, 2020
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El problema: la ausencia de información empírica para la toma de decisiones informadas

La emergencia sanitaria comenzó el 31 de marzo 2020. Ese día el secretario de salud ordenó de manera formal la suspensión de todas las actividades no esenciales con el fin de intentar mitigar la dispersión del virus SARS-CoV2 en nuestro país. En un principio se estableció que esta medida duraría un mes; sin embargo, el 21 de abril se determinó que se extendería hasta el 30 de mayo en lo que se denominó Jornada de Sana Distancia.

Entre las actividades que se suspendieron estaban las encuestas realizadas por agencias del Estado. Ese mismo día, INEGI anunció el acatamiento de las medidas y, por tanto, la interrupción temporal de todas sus encuestas cara a cara. Una de las que se pusieron en pausa fue la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE).

Esta suspensión, aunque temporal, nos pareció grave porque los indicadores generados con la ENOE son uno de los instrumentos básicos para conocer cambios en el corto plazo (trimestrales) en algunas de las medidas clave asociadas con el bienestar de los mexicanos. Sin estos datos, sentimos que nos quedábamos sin elementos mínimos para elaborar un diagnóstico sobre los cambios en los mercados de trabajo y en el bienestar de los hogares durante la pandemia, así como para proponer soluciones de política pública bien informadas y basadas en evidencia empírica.

Cuando nos enteramos de la suspensión de las encuestas de INEGI, los y las investigadoras de Equide nos reunimos por videoconferencia para conversar y pensar si había algo que podíamos hacer. En ese momento no sabíamos cuánto duraría la suspensión y que unas semanas después INEGI comenzaría a realizar otras encuestas, así que coincidimos en que sin los datos de la ENOE estábamos a “oscuras” frente a la crisis económica que creíamos que ocurriría. ¿Cuántas personas perderían su empleo? ¿Cuántos trabajadores formales pasarían a la informalidad? ¿En qué medida disminuirían sus remuneraciones y quiénes se verían más afectados? ¿Los hogares estaban recibiendo los beneficios de los programas sociales del gobierno? Y, de mucha preocupación para nosotros, ¿en cuánto aumentaría la pobreza?

La propuesta de solución: generación de datos empíricos y rigurosos con la EnCovid19

El reto que nos planteamos fue cómo contribuir desde nuestra posición como académicos a construir datos útiles que nos permitieran saber cómo iba el país en algunos de los ámbitos que considerábamos fundamentales (ocupación, ingreso, seguridad alimentaria y salud mental) y, de esta manera, colaborar a informar la discusión pública con evidencia empírica, sólida y rigurosa.

Concluimos que la mejor solución disponible era una encuesta telefónica. Nos asociamos con Emilio López de Quantos Investigación Cuantitativa, elaboramos una primera versión del cuestionario, lo piloteamos e hicimos ajustes. Le presentamos el proyecto a Sylvia Schmelkes, Vicerrectora de la Ibero y recibimos su respaldo, así que echamos a andar el proyecto: la Encuesta de Seguimiento de los Efectos del Covid-19 en el Bienestar de los Hogares Mexicanos (EnCovid19).

A partir de la presentación de la primera fonda de resultados nos aliamos con Acción Ciudadana frente a la Pobreza, la Organización de Estados Iberoamericanos y Unicef. La asociación con Unicef nos permitió hacer una sobremuestra destinada a conocer qué sucedía en los hogares con niños, niñas o adolescentes.

Algunas respuestas de la EnCovid19

Gracias a la EnCovid19 ahora tenemos algunas respuestas (por cuestiones de espacio sólo mencionamos cuatro). Sabemos que, en el contexto de la Jornada de Sana Distancia, las personas desocupadas, que habían sido “descansadas” sin goce de sueldo o que no podían salir a buscar trabajo por la pandemia alcanzaron su punto más alto en mayo (15 por ciento, alrededor de 8.4 millones de personas) y que a partir de entonces comenzó a disminuir su número. Sin embargo, parece que las personas que regresaron a trabajar no lo están haciendo a los mismos empleos que tenían antes de la pandemia, sino que algunos de ellos están encontrando nuevos trabajos con peores condiciones laborales, sobre todo, en el sector informal. Esto quiere decir que ahora, en el contexto de la crisis sanitaria, un mayor número de trabajadores se desempeña en actividades económicas sin acceso a la seguridad social; además, su nivel de ingreso también es menor que el que tenían antes de la pandemia.

Tenemos, asimismo, una idea más clara de cómo cambió el nivel de ingreso de los hogares: alrededor de dos de cada tres tuvieron reducciones en sus percepciones monetarias. Esa disminución fue de casi 50 por ciento en promedio en el conjunto de los hogares, pero en uno de cada tres de ellos ascendió a la mitad o más de sus ingresos.

La inseguridad alimentaria empeoró desde que comenzó la pandemia. De acuerdo con la ENSANUT, alrededor de una de cada dos personas se encontraba en situación de inseguridad alimentaria (leve, moderada o severa) en 2018. Este número aumentó a casi dos de cada tres en abril de 2020 y a casi tres de cada cuatro en julio.

Estos datos son importantes porque son un indicio de en qué medida podría aumentar la pobreza (recordemos que apenas en 2018 México había regresado a los niveles de pobreza que tenía antes de la crisis económica internacional de 2007-2009).

Finalmente, sabemos que la meta del presidente de que siete de cada diez hogares reciban cuando menos un beneficio del presupuesto público aún está lejos de alcanzarse. En junio identificamos que sólo el 27 por ciento de los hogares recibían beneficios de algún programa social y esta proporción aumentó a 39 por ciento en julio (incluidos programas de las entidades y otras instancias). El programa con mayor cobertura es el de adultos mayores. Es decir, aunque cada vez más hogares reciben el apoyo de un programa de gobierno, aún estamos lejos del escenario planteado por el presidente. Por otro lado, los programas que están entregando beneficios en mayor medida son los diseñados antes de la pandemia y que no necesariamente corresponden al problema específico de la crisis en curso.

En síntesis

La EnCovid19 logró en buena medida el objetivo que se propuso. Construimos una encuesta que permite monitorear mes a mes cómo cambian algunos de los principales indicadores de empleo, ingreso, seguridad alimentaria y salud mental. Además, elaboramos un conjunto inicial de notas de política y nos encontramos en el proceso de escribir diversos artículos académicos. Su información podría contribuir a orientar algunas de las políticas públicas en los temas mencionados (el presidente y algunos secretarios de Estado, Esteban Moctezuma entre otros, la han usado), pero aún es un área de oportunidad importante contribuir a que la toma de decisiones públicas se haga, en la medida de lo posible, con base en evidencia y respondiendo al problema concreto que el entorno presenta. Por nuestra parte, necesitamos aún comunicar más y mejor los hallazgos que hemos construido. Creemos que espacios como este blog que Clear comparte con nosotros es una oportunidad para lograrlo.

* Graciela Teruel Belismelis, Víctor H. Pérez Hernández y Manuel Triano Enríquez, del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo con Equidad Equide (@equide_ibero).

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