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¿Estamos en la cuarta ola del feminismo? Los datos lo podrán decir
La existencia de una cuarta ola feminista ha sido cuestionada por quienes sostienen que el aumento del uso de Internet y de redes sociales no es suficiente para delinear una nueva fase, aunque sea cierto que las activistas han creado una comunidad global que utiliza Internet tanto para el debate en foros virtuales (#MeToo) como para el activismo en las calles (las marchas feministas).
Por Verónica L. Aldana Acosta
11 de marzo, 2021
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Bienvenidas y bienvenidos a la cuarta ola del feminismo. Algunas personas se preguntarán de cuándo acá el feminismo tiene olas, otras dirán que ya no es noticia desde hace un par de años. El 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer y, sin lugar a duda, este movimiento se ha convertido en uno de los grandes protagonistas en redes sociales de los últimos años, si bien no es nada nuevo.

El feminismo como concepto ha existido desde tiempos inmemorables y la idea de ubicarlo en “olas” o en distintas fases surge a manera de metáfora para describir un movimiento social incipiente y para darle continuidad a los esfuerzos de las mujeres desde que empezaron su lucha por el derecho al voto hasta la actualidad, de tal modo que también funciona para distinguir las características de cada periodo del feminismo. Sin embargo, la metáfora parece sugerir que cada ola tiene una agenda unificada, cuando en realidad la historia del feminismo es una que se caracteriza por su diversidad de propósitos y sería imposible englobar todo en un único feminismo.

La existencia de una cuarta ola feminista ha sido cuestionada por quienes sostienen que el aumento del uso de Internet y de redes sociales no es suficiente para delinear una nueva fase, aunque sea cierto que las activistas han creado una comunidad global que utiliza Internet tanto para el debate en foros virtuales (#MeToo) como para el activismo en las calles (las marchas feministas).

A todo esto, la pregunta es: ¿cómo sabemos si actualmente nos encontramos en la cuarta ola del feminismo? Según la historia del movimiento, estas olas van creciendo hasta que rompen en nuestra conciencia colectiva, manifestándose usualmente con el descontento abierto de la sociedad. Sin embargo, ¿de qué manera se puede evidenciar que el Internet y las redes sociales son el nuevo escenario de la cuarta ola?

En marzo de 2019 fue publicado el libro “Invisible Women: Exposing Data Bias in a World Designed for Men” por la escritora y activista Caroline Criado Perez, en donde habla de la brecha de datos de género. Según la autora (2019), el libro “es la historia de lo que ocurre cuando nos olvidamos de tener en cuenta a la mitad de la humanidad. Es una exposición de cómo la brecha de datos de género perjudica a las mujeres cuando la vida transcurre, más o menos, con normalidad.”

En otras palabras, el problema de invisibilizar a las mujeres en la recopilación de datos yace en la suposición de que lo masculino es universal, lo cual es al mismo tiempo una consecuencia directa y una causa de la brecha de datos de género. En este marco, las mujeres se vuelven olvidables, prescindibles e invisibles en la cultura, la historia y los datos, según nos muestra Criado Perez en varios casos de estudio relacionados con la salud, los deportes, el trabajo, la tecnología, la infraestructura, entre otros, sacando a la luz los rincones ocultos donde todavía reside la desigualdad.

El 9 de marzo del año pasado no fue un día cualquiera. Fue el día del Paro Nacional de Mujeres en reclamo por las condiciones de violencia y desigualdad que enfrentan las mujeres en múltiples sectores. La campaña fue publicada en redes sociales y la propuesta pronto se hizo viral. “Paramos para hacer visibles las desigualdades. Porque las mujeres ganamos en promedio 34 % menos que los hombres. Porque en México ocurren 10 feminicidios al día. Porque las mujeres emplean 25 horas a la semana en trabajo doméstico, mientras los hombres solo 9 horas” decía un tuit del Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, en Ciudad de México.

No obstante, si algo hemos aprendido es que no nos podemos detener en la recopilación de datos y ahora debemos dar el siguiente paso, que es diseñar soluciones basadas en la evidencia; debemos hacer una correspondencia entre los números y lo cotidiano, lo teórico y lo práctico, las lecciones aprendidas y las expectativas. En el caso del #9M o #UnDiaSinNosotras, los artículos que fueron publicados al respecto hablaban sobre afectaciones en la operación de más 200 mil escuelas de nivel básico en el país, que el impacto económico se calculaba en al menos 37,600 millones de pesos, y sobre la notable ausencia de mujeres en las estaciones del Metro.

Pero ¿acaso estos datos realmente reflejan el impacto del #9M? ¿No sería valioso mejorar los sistemas de monitoreo y evaluación en el país para que en el siguiente paro nacional los datos allanen el camino para mejores políticas y programas públicos? Es importante recordar que un indicador no tiene enfoque de género solo por mencionar a las mujeres o a la comunidad LGBTI, sino debe incorporar marcadores relacionados con la transformación paulatina de las realidades que afectan los derechos humanos de las mujeres a través de un enfoque interseccional. La cuarta ola del feminismo es todavía muy incierta y novedosa, pero deberíamos estar preparados con las herramientas adecuadas para enfrentarnos a la marea de datos que se aproximan.

A pesar de la declaración de que no nos encontramos en una ola ahora mismo, sino que, ahora el feminismo es inherentemente un feminismo interseccional, un lugar de múltiples feminismos, no se puede negar el potencial político de la cuarta ola que se centra en dar voz a las mujeres aún marginadas en el plano digital y en el plano físico, lo cual ha llevado a movimientos como #UnDiaSinNosotras. Sin embargo, durante mucho tiempo, en aspectos que no nos imaginamos, todos los días han sido #UnDiaSinNosotras porque los datos no dan cuenta de nosotras. Si realmente queremos crear algún impacto necesitamos datos, incluso para desaparecer.

*Verónica L. Aldana Acosta (@VeroLAldana) es Gerente de Adquisiciones en la Coordinación de Administración de @CLEAR-LAC.

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